1. Introducción: el fracaso del paradigma MTCA y la oportunidad de la Naturopatía
En las últimas décadas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas agencias de cooperación han promovido la “integración” de las medicinas tradicionales, complementarias y alternativas en los sistemas nacionales de salud. El artículo de James, Wardle, Steel y Adams (2018) sobre el uso de MTCA en África subsahariana es un ejemplo de esta tendencia: se revisan 168 estudios, se cuantifica el “uso”, se comparan los usuarios con los no usuarios, se mide la “no divulgación” a los médicos convencionales, y se concluye que las MTCA son relevantes, pero que se necesita más investigación de calidad.
Aunque el artículo es metodológicamente correcto (revisión
sistemática), su marco conceptual es profundamente iatrocéntrico y
patocéntrico. Las medicinas tradicionales se definen por lo que no son (no
son biomedicina, son complementarias o alternativas), su valor se mide por su
capacidad para tratar enfermedades y se las subordina al sistema formal. Se
estudia la “no divulgación” como un problema de comunicación, no como una
respuesta racional a la desconfianza o a la asimetría de poder. En ningún
momento se pregunta: ¿cuál es la lógica interna de estas
prácticas? ¿Qué principios comparten entre sí? ¿Cómo podrían entenderse desde
un marco que no sea el biomédico?
Este artículo propone que la Naturopatía, como
ciencia de la salud autónoma, ofrece precisamente ese marco alternativo. La
Naturopatía no es una “medicina alternativa”. Es un sistema de conocimiento
con ontología propia (el terreno, la vis regeneratrix), epistemología
propia (método semiótico, cartografía funcional) y praxiología
propia (MIN, PPS, mediadores de coherencia). Por su historia –nacida
en el siglo XIX como respuesta crítica a la medicina académica de la época,
perseguida durante décadas, y aún luchando por su reconocimiento–, la
Naturopatía es particularmente sensible a la necesidad de diálogo
horizontal entre saberes.
El criterio Naturopático es el conjunto de principios,
valores y métodos que definen la identidad disciplinar. Aunque no es idéntico a
ninguna medicina tradicional concreta, comparte con muchas de ellas convergencias
profundas que pueden servir de base para un diálogo fructífero y no
jerárquico. Este artículo desarrolla ese criterio, lo aplica a las prácticas
descritas por James et al. (2018) y esboza una hoja de ruta para la
investigación colaborativa.
Resumen estructurado
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Apartado |
Contenido |
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Introducción |
Las prácticas tradicionales de salud han sido
sistemáticamente subordinadas bajo el paraguas de “medicina tradicional,
complementaria y alternativa” (MTCA), un marco conceptual iatrocéntrico y
patocéntrico que las define por su relación (de complemento o alternativa)
con la biomedicina. La Naturopatía, como ciencia de la salud autónoma, posee
un criterio propio (higiológico, vitalista, basado en el
terreno y la vis regeneratrix) que comparte sorprendentes
convergencias con muchas “medicinas tradicionales”. Este artículo propone
el criterio Naturopático como herramienta epistémica para
establecer un diálogo de saberes horizontal y respetuoso con las tradiciones
curativas, superando la integración subordinada. |
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Objetivo |
Desarrollar el concepto de criterio naturopático (conjunto
de principios, métodos y valores que definen la identidad disciplinar de la
Naturopatía) y mostrar su aplicabilidad como marco de encuentro con las
medicinas tradicionales, ejemplificado con prácticas del África subsahariana. |
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Métodos |
Análisis conceptual y reflexión teórica fundamentada en:
(1) la crítica del marco MTCA/TCAM desde la Naturopatía Basada en la
Evidencia (NBE); (2) la sistematización del criterio naturopático a partir
del Corpus Naturopaticum, la Metodología de Intervención
Naturopática (MIN) y la Praxiología Naturopática; (3) la comparación con las
prácticas tradicionales descritas en la revisión sistemática de James et al.
(2018) sobre África subsahariana. |
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Resultados |
Se identifican cinco ejes de convergencia entre el
criterio naturopático y las medicinas tradicionales: (1) visión holística y
vitalista; (2) uso de recursos naturales como mediadores de coherencia; (3)
enfoque preventivo y salutogénico; (4) valoración del contexto comunitario y
ecológico; (5) individualización del diagnóstico y tratamiento. Se propone
una nomenclatura común que respeta la especificidad de cada
tradición y se presenta un protocolo de investigación colaborativa basado
en la MIN. |
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Discusión |
El actual interés de la OMS y de la salud global por
“integrar” las medicinas tradicionales reproduce a menudo una lógica colonial
que extrae conocimiento sin empoderar a las comunidades. La Naturopatía, por
su historia de marginación y su lucha por la autonomía, está en una posición
única para promover un diálogo horizontal de saberes, donde
tradición y ciencia se conjugan sin jerarquías. Se discuten los límites del
enfoque y los desafíos prácticos. |
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Conclusión |
El criterio Naturopático constituye un puente epistémico
válido para el estudio y la colaboración con las medicinas tradicionales,
siempre que se respeten los principios de reciprocidad, respeto a la
diversidad y no apropiación. Se propone su inclusión en los currículos de
formación y en los programas de investigación colaborativa internacional. |
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Palabras clave |
Criterio Naturopático, medicinas tradicionales, diálogo de
saberes, MTCA, África subsahariana, MIN, praxiología. |
2. El criterio Naturopático: sistematización desde el
Corpus Naturopaticum
2.1. Principios generales y definición
El criterio Naturopático es el conjunto de
postulados que guían la praxis y la investigación en Naturopatía. Aunque
existen variantes en las distintas escuelas, en los últimos años se ha logrado
un consenso internacional plasmado en los documentos de la Federación Mundial de
Naturopatía (WNF) y del Corpus Naturopaticum (Naturopatía
Digital, 2026). Sus pilares son:
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Principio |
Descripción |
Contraste con el paradigma biomédico |
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Salutogénesis |
El foco está en la salud y en los factores que la
promueven, no en la enfermedad. |
Patogénesis (estudio de las causas de la enfermedad). |
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Vis regeneratrix |
El organismo posee una capacidad intrínseca para
regenerarse, autoorganizarse y mantener la coherencia. |
Vis medicatrix (fuerza medicalizadora externa). |
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Terreno (ζήτημα) |
La salud depende de condiciones internas (alimentación,
eliminación, estado energético, psicoemocional) que son únicas para cada
Salutante. |
La enfermedad se atribuye a agentes externos (gérmenes,
genes) o a desequilibrios humorales. |
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Nodos convergentes |
Puntos de regulación molecular y fisiológica donde
múltiples mediadores pueden actuar sinérgicamente (inflamación, estrés
oxidativo, desregulación del eje HHA, disbiosis, etc.). |
Dianas moleculares únicas (fármacos “bala mágica”). |
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Mediadores de coherencia |
Recursos naturales (herbología, nutrición, ejercicio,
técnicas energéticas, etc.) que estimulan la vis regeneratrix actuando
sobre los nodos. |
Fármacos de síntesis que inhiben o activan selectivamente
una diana. |
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Individualización |
No hay dos Salutantes iguales; el diagnóstico y el
tratamiento se adaptan a la cartografía funcional de cada persona. |
Estandarización por diagnóstico nosológico; ensayos
clínicos de grupos homogéneos. |
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Prevención y promoción |
Se actúa antes de que aparezca la enfermedad (prevención
primaria, secundaria, terciaria) y se promueven estilos de vida saludables. |
Intervención una vez instaurada la enfermedad (diagnóstico
precoz, tratamiento). |
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No toxicidad |
Se utilizan recursos con un perfil de seguridad muy
elevado, a dosis ajustadas y evitando efectos adversos graves. |
Los fármacos tienen efectos secundarios conocidos que a
menudo se aceptan como “daño colateral”. |
2.2. La Metodología de Intervención Naturopática (MIN)
La MIN concreta el criterio Naturopático en un proceso
clínico de cuatro fases: (1) anamnesis y cartografía funcional (evaluación
cualitativa del terreno); (2) identificación de nodos convergentes; (3) diseño
de un Programa Personal de Salud (PPS) con mediadores de coherencia
secuenciados; (4) seguimiento y re‑cartografía. Este método puede adaptarse a
diferentes contextos culturales y es compatible con otras lógicas de
diagnóstico y tratamiento tradicionales.
2.3. Praxiología y compromiso ético
La Praxiología Naturopática reflexiona sobre la acción
fundamentada. Preguntas como ¿qué intervención, con qué mediador, en qué
momento, por qué y para qué? son esenciales. En el diálogo con las medicinas
tradicionales, la praxiología exige que el profesional no imponga un protocolo,
sino que comprenda la lógica del sanador tradicional y
colabore sin apropiarse de su saber.
3. Convergencias entre el criterio Naturopático y las
medicinas tradicionales (ejemplo del África subsahariana)
Tomando como base la revisión de James et al. (2018), se
identifican cinco ejes de convergencia entre el criterio Naturopático y las
prácticas tradicionales en África subsahariana. No se trata de forzar una
identidad, sino de mostrar que existen principios comunes que
pueden facilitar el diálogo.
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Eje de convergencia |
Expresión en las prácticas tradicionales (ASS) |
Expresión en el criterio Naturopático |
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Visión holística y vitalista |
La enfermedad es un desequilibrio entre el individuo, su
comunidad y el entorno espiritual; el curandero aborda dimensiones físicas,
emocionales y sociales. |
El terreno incluye aspectos psicoemocionales y
energéticos; la cartografía funcional va más allá de lo orgánico. |
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Uso de recursos naturales (plantas, agua, arcilla, sol,
ayuno) |
Herbología empírica, baños de hierbas, purgas, ayunos
rituales, aplicación de calor/frío. |
Fitología, hidrohigiene, termohigiene, ayuno salutogénico
como mediadores de coherencia. |
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Enfoque preventivo y salutogénico |
Muchas prácticas se realizan de forma regular para
“fortalecer el cuerpo”, no solo cuando hay enfermedad. |
La Naturopatía prioriza la promoción de la salud y la
prevención primaria, antes de que el terreno se desequilibre. |
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Valoración del contexto comunitario y ecológico |
El conocimiento se transmite oralmente, se adapta a los
recursos locales y es gestionado por la comunidad. |
La sostenibilidad y el respeto por el entorno son
principios éticos de la Naturopatía. |
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Individualización y relación cercana |
El sanador conoce la historia personal y familiar del
paciente; la intervención se adapta a cada caso. |
La cartografía funcional y el PPS son radicalmente
individualizados; la relación salutogénica es un mediador en sí misma. |
Estas convergencias no implican que la Naturopatía sea
“igual” a las medicinas tradicionales africanas. Cada tradición tiene sus
propias historias, lenguajes y rituales. Pero el criterio Naturopático
proporciona un lenguaje puente que permite reconocer prácticas
análogas sin reducirlas a categorías biomédicas.
4. Diálogo de saberes: más allá de la integración
subordinada
El término “integración” (de las MTCA en los sistemas
nacionales de salud) está cargado de ambigüedad. En la práctica, a menudo
significa:
- Subordinación:
las medicinas tradicionales se admiten en la medida en que se adapten a
los protocolos biomédicos (ensayos clínicos, farmacovigilancia, registro
de productos).
- Extractivismo:
se aíslan principios activos de plantas para desarrollar fármacos
patentados sin beneficiar a las comunidades.
- Homogeneización:
se ignoran las diferencias internas de cada tradición y se trata de crear
un “estándar” que luego es difícil de aplicar localmente.
Un diálogo de saberes basado en el criterio
Naturopático sería diferente:
- Reconocimiento
de la autonomía: cada sistema tiene su propia lógica; no se fuerza a
que los sanadores tradicionales usen el lenguaje de la biomedicina.
- Colaboración
horizontal: se identifican problemas comunes (p. ej., desnutrición,
malaria, salud materna) y se diseña conjuntamente un plan de trabajo,
respetando los saberes de cada parte.
- Investigación
participativa: los sanadores tradicionales son coinvestigadores, no
meros “informantes”. Se utilizan métodos cualitativos (historias de vida,
cartografía comunitaria, análisis de casos) junto con cuantitativos cuando
sean pertinentes.
- Intercambio
de mediadores: por ejemplo, un sanador recomienda una planta desinflamatoria;
el Naturópata puede complementar con indicaciones sobre el momento de
recolección, la dosis y la preparación para minimizar toxicidad. A su vez,
el sanador enseña al Naturópata sobre el contexto ecológico de la planta.
- Formación
mutua: se organizan talleres donde Naturópatas y sanadores
tradicionales comparten sus métodos de evaluación (cartografía funcional
vs. diagnóstico por pulso, orina, etc.).
Un proyecto piloto podría ser: “Mejora del estado
nutricional y prevención de la malaria en una comunidad rural de Ghana mediante
un programa conjunto que integra huertos de remedios herbales (tradición) y
educación en higiene y alimentación (criterio Naturopático)”.
5. Propuesta de protocolo de investigación colaborativa
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Fase |
Actividad |
Métodos |
Indicadores |
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1. Preparación |
Establecer un comité mixto (naturópatas, sanadores
tradicionales, líderes comunitarios, investigadores). |
Reuniones comunitarias, grupos focales. |
Acuerdo de colaboración por escrito, consentimiento
informado comunitario. |
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2. Diagnóstico compartido |
Cartografía comunitaria de recursos naturales,
identificación de problemas de salud prioritarios, análisis de nodos
convergentes (desde la MIN) y de redes de cuidado tradicional. |
Mapeo participativo, entrevistas, revisión de registros. |
Lista de plantas y técnicas utilizadas; mapa de “terreno
comunitario”. |
|
3. Co‑diseño de la intervención |
Selección de mediadores de coherencia (herbales, hidrohigiene,
ayuno, etc.) adaptados al contexto. |
Talleres de co‑creación. |
Protocolo de intervención consensuado. |
|
4. Implementación |
Ejecución del programa durante un período determinado
(ej., 6 meses). |
Registros diarios de los participantes, supervisión por
pares. |
Adherencia, efectos adversos, cambios en los indicadores. |
|
5. Evaluación conjunta |
Medición de resultados: salud autopercibida, parámetros
nutricionales, incidencia de problemas de salud, sostenibilidad de las
prácticas. |
Cuestionarios adaptados, grupos focales post‑intervención,
análisis de series temporales. |
Análisis cualitativo y cuantitativo; informe final
compartido. |
|
6. Difusión y devolución |
Devolución de resultados a la comunidad y a las
autoridades sanitarias; elaboración de materiales educativos. |
Asambleas comunitarias, publicaciones de acceso abierto en
revistas indexadas y en lenguas locales. |
Publicaciones co‑autoradas; mejoras en las políticas
locales. |
Este protocolo respeta los principios de la investigación
participativa basada en la comunidad (CBPR) y se alinea con la NBE al incluir
tanto evidencias cuantitativas como cualitativas.
6. Limitaciones y precauciones
El criterio Naturopático no es una plantilla universal que
pueda aplicarse sin más. Cada medicina tradicional tiene sus propias categorías
diagnósticas (hot–cold, humores, energías, etc.) que no siempre son
traducibles a “nodos convergentes” o “mediadores de coherencia”. El diálogo
debe ser humilde: el Naturópata no va a “enseñar” al sanador, sino
a compartir y aprender.
Además, existen riesgos de apropiación cultural.
Si un Naturópata extrae principios de una tradición indígena y los publica sin
el consentimiento de la comunidad o sin compartir los beneficios, estaría
reproduciendo prácticas coloniales. Por ello, cualquier investigación debe
acompañarse de contratos de soberanía de datos y de cláusulas
de retribución comunitaria.
7. Conclusión
El criterio Naturopático ofrece una base epistémica sólida
para el diálogo con las medicinas tradicionales, porque:
- Comparte
principios fundamentales (holismo, vitalismo, prevención, uso de
recursos naturales, individualización) con muchas tradiciones curativas
del mundo.
- Ha
desarrollado un lenguaje propio (vis regeneratrix,
terreno, nodos convergentes, mediadores de coherencia, MIN) que permite
describir las prácticas tradicionales sin reducirlas a
categorías biomédicas.
- Tiene
una historia de marginalización que le ha hecho sensible a las
relaciones de poder y al respeto por la autonomía disciplinar. Esta
experiencia puede servir para construir alianzas horizontales, no
paternalistas.
El camino no es sencillo. Requiere desaprender el hábito de
jerarquizar los saberes y aprender a escuchar, respetar y colaborar. Pero si la
Naturopatía aspira a ser una ciencia de la salud global, no puede quedarse
encerrada en consultas privadas de países ricos. Debe tender puentes con las
comunidades que, durante siglos, han cuidado de su salud con los recursos que
la naturaleza les ofrecía.
Tradición y ciencia se conjugan en la Naturopatía. Esta
es su fuerza y su futuro.
Referencias
- James,
P. B., Wardle, J., Steel, A., & Adams, J. (2018). Traditional,
complementary and alternative medicine use in Sub‑Saharan Africa: a
systematic review. BMJ Global Health, 3(5), e000895.
- Naturopatía
Digital. (2026). Corpus Naturopaticum: Fundamentos, Metodología y
Praxiología.
- Naturopatía
Digital. (2026). Nodos convergentes y mediadores de coherencia en
la MIN.
- Federación
Mundial de Naturopatía (WNF). (2025). Estándares globales para la
formación y la práctica Naturopática.
- World
Health Organization. (2018). WHO Traditional Medicine Strategy
2014‑2023. WHO.
Nota final:
Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación
en Praxiología Naturopática y Metodología de Intervención (MIN) de la
Red de Investigación Naturopática RINA, en diálogo con las
contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es sentar las
bases para un diálogo horizontal y respetuoso entre la Naturopatía profesional
y las medicinas tradicionales, reivindicando la autonomía disciplinar y la
necesidad de marcos conceptuales no iatrocéntricos.
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