Resumen
La consolidación de la Naturopatía como disciplina autónoma
exige no solo una práctica profesional rigurosa, sino también el desarrollo de una nomenclatura y taxonomía propias. El concepto de Comunicación
Salutogénica emerge como un eje central de esta construcción
terminológica, definiendo el tipo específico de relación profesional que la
Naturopatía establece con el Salutante (sujeto activo protagonista de su
proceso de salud). Este artículo analiza la etimología, definición y
dimensiones de la Comunicación Salutogénica, diferenciándola de la comunicación
terapéutica de otros modelos asistenciales. A continuación, extrae sus implicaciones
para: (1) la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , que
exige investigar la eficacia de esta comunicación como mediador de coherencia;
(2) la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) , que
estructura la comunicación en fases y nodos convergentes (Campo Higiológico,
los 18 Indicadores del Estado de Salud, Teoría de la Coherencia Biológica); y
(3) la Praxiología Naturopática, que reflexiona sobre la
comunicación como un acto ético, político y de responsabilidad profesional
(artículo 124 del CDPN). Se concluye que la Comunicación Salutogénica no es una
habilidad blanda, sino una competencia técnica central que
define la identidad y autonomía de la Naturopatía en el siglo XXI.