1. Introducción: el potencial de los agentes naturales en la prevención de enfermedades transmitidas por vectores
La malaria sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más importantes del mundo, con una carga estimada de más de 200 millones de casos anuales según la Organización Mundial de la Salud. El control de los vectores, en particular el mosquito Anopheles stephensi —vector principal de la malaria en zonas urbanas y periurbanas de Asia y el norte de África— es una estrategia fundamental para la prevención. Sin embargo, el uso intensivo de insecticidas químicos ha generado una preocupante resistencia, lo que ha motivado la búsqueda de opciones naturales más sostenibles y menos tóxicas.

