Resumen
El estudio de
Godycki‑Cwirko et al. (2010), publicado en el Journal of the American
College of Nutrition, investigó si el aumento de la capacidad antioxidante
plasmática tras el consumo de zumo de manzana se debe a los polifenoles o a
otros componentes. En un diseño cruzado, 12 sujetos sanos consumieron 1 L de
zumo de manzana claro (con polifenoles), zumo sin polifenoles (placebo), o agua
(control negativo). Los resultados mostraron que:
- Los tres zumos aumentaron
transitoriamente la actividad antioxidante (FRAP y DPPH), alcanzando un pico a la hora.
- No hubo diferencias
sustanciales entre el zumo con polifenoles y el
zumo sin polifenoles.
- El aumento de la actividad antioxidante se correlacionó fuertemente con la elevación del ácido úrico sérico (inducida por la fructosa), no con los niveles de polifenoles (fenoles totales o quercetina).


