1. Introducción: el diálogo entre la célula y su entorno
Las células no viven aisladas. Están inmersas en un microambiente —la matriz extracelular (MEC)— que les proporciona soporte estructural, señales químicas y estímulos mecánicos. La capacidad de una célula para "escuchar" su entorno y responder de manera adaptativa es esencial para la coherencia del biosistema.



