Existe, todavía, una imagen distorsionada del Profesional Naturópata que se ha transmitido a través de la historia y se sigue difundiendo en los medios de comunicación, y que tiene su influencia en nuestra autoestima e identidad profesional. Esta imagen, alimentada por el desconocimiento y, en ocasiones, por intereses corporativos ajenos a la salud, presenta a la Naturopatía como un conjunto de prácticas improvisadas, carentes de fundamento científico y al margen del rigor metodológico. Nada más lejos de la realidad.