Resumen
El extracto de raíz de diente de león (Taraxacum officinale, DRE) ha sido objeto de múltiples estudios preclínicos in vitro e in vivo por su capacidad para inducir apoptosis selectiva en células de leucemia humana (líneas Jurkat, CMML, K562) sin dañar las células mononucleares de sangre periférica (PBMC) sanas. La evidencia actual, revisada por pares e indexada en PubMed, indica que el DRE actúa principalmente activando la vía extrínseca de la apoptosis a través de una activación muy temprana de la caspasa-8, con posterior activación de la caspasa-3, así como mediante mecanismos adicionales como la generación de especies reactivas de oxígeno (ROS), la apoptosis mitocondrial, la detención del ciclo celular y la inhibición de la señalización oncogénica (PI3K/AKT, STAT3). A pesar de estos resultados prometedores, la evidencia clínica en humanos es extremadamente limitada (un caso aislado y ningún ensayo clínico controlado), y la revisión más reciente (Renna, 2026) advierte explícitamente contra el uso clínico prematuro sin ensayos controlados. Este artículo analiza críticamente la evidencia, destacando el valor de la selectividad y los mecanismos moleculares, pero también las limitaciones metodológicas (falta de datos farmacocinéticos, estandarización de extractos, posibles interacciones farmacológicas). Desde la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), se subraya la obligación de no generar falsas expectativas y de basar las recomendaciones en la mejor evidencia disponible, que actualmente es muy baja para indicaciones oncológicas específicas. Desde la Metodología de Intervención Naturopática (MIN), se propone que el diente de león, en el contexto de un Programa Personal de Salud (PPS), podría tener un papel adyuvante y de apoyo al terreno (apoyo hepático, mejora de la digestión, efecto desinflamatorio), no curativo. Desde la Praxiología Naturopática, se reflexiona sobre el daño ético que causan las afirmaciones exageradas en redes sociales (como la supuesta eliminación del 95% de células cancerosas en 48 horas), que pueden inducir al abandono de tratamientos oncológicos convencionales con graves consecuencias.

