1. Introducción: el azúcar como señal y el hígado como sensor
El consumo excesivo de azúcares simples constituye uno de los principales desafíos de salud pública en las sociedades contemporáneas. Su relación con la obesidad, la diabetes tipo 2, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y el síndrome metabólico está sólidamente establecida. Sin embargo, la regulación de la ingesta de azúcar no es meramente un acto de voluntad; es el resultado de un sofisticado sistema de retroalimentación neuroendocrina que conecta el hígado con el cerebro.


