1. Introducción: el fitocompuesto como modulador de coherencia en el proceso neoplásico
La genisteína, una isoflavona presente de forma natural en la soja (Glycine max) y otras legumbres, ha sido objeto de intensa investigación en las últimas décadas debido a su capacidad para interactuar con múltiples vías de señalización celular implicadas en el crecimiento y la diseminación tumoral. Su estructura química, similar a la del 17β-estradiol, le confiere la capacidad de unirse a los receptores de estrógeno, lo que la sitúa en una posición singular: puede actuar como un modulador del entorno hormonal con efectos potencialmente protectores o, en determinadas circunstancias, promotores.
