1. Introducción: la inflamación como descoherencia y la
necesidad de frenos endógenos
La inflamación no es un proceso que deba eliminarse, sino un mecanismo adaptativo que, cuando pierde su resolución oportuna, se convierte en el sustrato de la cronicidad. La Ciencia y Profesión Naturopática no interviene “apagando” la respuesta inflamatoria, sino favoreciendo las condiciones para que el biosistema recupere su autopoiesis y active su vis regeneratrix naturae (Alejandro de Tralles, s. VI). En este marco, el descubrimiento de reguladores endógenos de la inflamación —como la proteína Tristetraprolin (TTP, ZFP36) — resulta de enorme interés para el investigador Naturópata, porque señala un punto de convergencia donde los mediadores de coherencia (fitocompuestos, minerales, microbiota, estilo de vida) pueden actuar de forma sinérgica.






