Resumen
La consolidación de la Naturopatía como disciplina académica y profesión sanitaria autónoma exige el desarrollo de un pensamiento propio, estructurado y coherente con sus principios fundamentales. Este artículo aborda la diferenciación entre tres niveles constitutivos del quehacer Naturopático: la lógica Naturopática (el principio organizador que define la dirección y finalidad de la intervención), el marco conceptual Naturopático (el sistema de conceptos, categorías y relaciones que estructuran el conocimiento disciplinar) y el razonamiento Naturopático (el proceso cognitivo y metodológico que el profesional despliega para evaluar, decidir e intervenir). Se argumenta que la comprensión y articulación de estos tres niveles es esencial para: (1) fundamentar epistemológicamente la especificidad de la Naturopatía frente a otras disciplinas; (2) estructurar la formación profesional con rigor conceptual; (3) orientar la práctica profesional con coherencia metodológica; y (4) contribuir al desarrollo de una terminología propia y una praxiología sistemática. Se concluye que la diferenciación entre lógica, marco conceptual y razonamiento constituye un paso fundamental en la maduración disciplinar de la Naturopatía.



