Resumen
El 21 de abril de 2026, el Ministerio de Sanidad publicó una nota de prensa en la que, basándose en un informe de la AEMPS, concluía que “no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía en ninguna patología”. El presente artículo somete a crítica dicha conclusión, señalando una contradicción fundamental: el propio Ministerio había clasificado legalmente los productos homeopáticos como “medicamentos” durante décadas, una categoría que desde 2006 la Organización Colegial Naturopática (OCNFENACO) advirtió que no les correspondía por carecer de principio activo. Se analiza el error epistemológico de aplicar a la homeopatía un modelo patocéntrico e iatrocéntrico —propio de la biomedicina— en lugar del método semiótico‑cualitativo que le es inherente, así como la confusión terminológica entre dilución, disolución, microdosis y hormesis. Se concluye que el informe del Ministerio no hace sino confirmar la validez de la advertencia lanzada por OCNFENACO hace dos décadas, y se defiende la necesidad de desmedicalizar la homeopatía y enmarcarla en una categoría regulatoria propia, acorde con su naturaleza y praxis.


