Resumen
El artículo de
Adams, Steel, Gibson, Wozniak, Pizzolatti y Seifert (2026) publicado en The
Lancet Regional Health Europe propone cuatro ejes estratégicos para
superar las desigualdades estructurales en la investigación de la medicina
tradicional, complementaria e integrativa (TCIM): financiación dedicada,
estructuración académica, pluralidad metodológica y reforma del sistema
científico. Desde una mirada Naturopática, este artículo constituye un ejemplo
paradigmático de plagio intelectual (presentar como novedosas
propuestas que la Naturopatía lleva décadas implementando), Babel
semántica (utilizar el término paraguas “TCIM” para diluir la
especificidad disciplinar) y autoodio académico (someter a la
Naturopatía a marcos de investigación ajenos en lugar de reforzar los propios).
El presente análisis crítico examina el artículo desde la Naturopatía
Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de Intervención
Naturopática (MIN), la Praxiología Naturopática, el Corpus
Naturopaticum y los 130 años de historia institucional de la
Naturopatía (1896‑2026). Se demuestra que la Naturopatía ya dispone de
sistemas propios de financiación (aunque insuficientes), estructuras académicas
(como OCNFENACO, WNF, universidades con titulo en Naturopatía), una metodología
de investigación cualitativa propietaria (método semiótico, cartografía
funcional, estudios de caso) y una reforma del sistema científico basada en la
autonomía disciplinar, no en la subordinación a la biomedicina. Se rechaza la
asimilación de la Naturopatía bajo la etiqueta “TCIM” y se reivindica su
carácter de ciencia autónoma de la salud. Se concluye que el verdadero desafío
no es “integrar” la Naturopatía en un sistema biomédico, sino que el sistema
biomédico y las agencias de investigación reconozcan la especificidad, la
historia y los logros de la Naturopatía como disciplina independiente.