sábado, 11 de julio de 2026

De la «medicina tradicional» a la ciencia autónoma: una crítica a la tergiversación taxonómica de la Naturopatía. La nomenclatura como horizonte de definición: claves para una identidad epistémica propia

1. Introducción: el lenguaje como territorio de identidad

En 2021, la comunidad investigadora Naturopática internacional publicó un informe titulado «Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine», en el que se presentaba un análisis bibliométrico de la producción científica generada por la profesión. El documento, que recoge más de 2.000 artículos revisados por pares publicados desde 1987, constituye un valioso esfuerzo por visibilizar el creciente cuerpo de evidencia que respalda la práctica Naturopática.

Sin embargo, hay un aspecto del informe que merece una crítica fundamentada: su decisión de encuadrar la Naturopatía bajo la etiqueta de «sistema de medicina tradicional» (Traditional System of Medicine). Esta elección terminológica, lejos de ser neutral, desdibuja la identidad epistémica de la Naturopatía y perpetúa la confusión conceptual que ha lastrado históricamente el reconocimiento de la disciplina.

El presente artículo argumenta que la Naturopatía no es una «medicina tradicional» ni una «medicina con apellidos», sino un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología. Y que, como tal, requiere de una nomenclatura y taxonomía propias que reflejen su identidad y su proceso histórico de sistematización.

El lenguaje, entendido como espacio de definición y construcción de realidades, no es un mero vehículo de comunicación. Es el instrumento mediante el cual se traza el mapa de una disciplina, se establecen sus fronteras y se visibiliza su aportación al ámbito de las Ciencias de la Salud.

2. El problema de la etiqueta «tradicional»

2.1. ¿Qué significa «tradicional»?

El término «tradicional», aplicado a un sistema de conocimiento, evoca prácticas ancestrales, saberes transmitidos oralmente y una relación con la cultura de origen. Así lo entiende la propia Organización Mundial de la Salud, que define la «medicina tradicional» como «la suma total de los conocimientos, técnicas y prácticas basados en las teorías, creencias y experiencias indígenas de diferentes culturas, utilizados para mantener la salud».

La Naturopatía, sin embargo, no encaja en esta definición. No es un saber indígena ni una práctica culturalmente localizada. Es una ciencia sistematizada, con fundamentos fisiológicos, bioquímicos y genéticos verificables, que nace en el contexto de la modernidad —con Benedict Lust y la American School of Naturopathy a principios del siglo XX— y que ha evolucionado incorporando los avances de la biología, la bioquímica y la biología de sistemas.

Etiquetar a la Naturopatía como «tradicional» es, por tanto, un anacronismo que la sitúa en un lugar que no le corresponde y que la equipara, sin distinción, con prácticas que no comparten ni su rigor científico ni su proceso de sistematización.

2.2. La trampa de la «medicina con apellidos»

El informe utiliza el término «Traditional System of Medicine» y, en su desarrollo, se refiere a la Naturopatía como «naturopathic medicine». Esta elección lingüística es profundamente problemática porque:

  1. Subordina a la Naturopatía al paradigma médico, presentándola como una variante o especialidad de la medicina, cuando en realidad es una disciplina autónoma con su propia epistemología.
  2. La inserta en el cajón de sastre de las «medicinas con apellidos» (alternativa, complementaria, integrativa, tradicional), donde se diluye su identidad y se la equipara con prácticas que no comparten ni su fundamento científico ni su rigor profesional.
  3. Invisibiliza su historia: la Naturopatía no es una «tradición» que se ha mantenido inalterada, sino una ciencia en evolución que ha ido incorporando los avances del conocimiento sin renunciar a su identidad.

2.3. El riesgo de la subsunción epistémica

Cuando una disciplina acepta ser definida en los términos de otra, acepta implícitamente la subordinación. Al llamar «medicina» a la Naturopatía, se la sitúa en el terreno de juego de la biomedicina, con sus reglas, sus criterios de evidencia y sus estándares de validación. Y, al hacerlo, se la condena a ser siempre evaluada desde fuera, con herramientas diseñadas para otro objeto de estudio.

La Naturopatía no es una «medicina tradicional» porque no es medicina. No es una rama de la medicina, ni una especialidad, ni lo «alternativo» de, ni lo «complementario» de. Es un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología.

3. La nomenclatura como afirmación de autonomía

3.1. El poder de nombrar: construir identidad

La nomenclatura no es un mero ejercicio académico. Es un acto de construcción de realidad. Quien define los términos establece los límites de lo que se puede pensar, investigar y comunicar. Como ha señalado la filosofía del lenguaje, el lenguaje no es un simple vehículo de comunicación: es un instrumento de construcción de la realidad y de configuración de la identidad disciplinar.

Cuando la comunidad Naturopática acepta que su disciplina sea llamada «medicina tradicional», está cediendo el control sobre su propia identidad. Está permitiendo que otros definan qué es y qué no es la Naturopatía, y en qué términos debe ser evaluada. La adopción de una nomenclatura propia, coherente con sus principios, es una condición imprescindible para la afirmación de su autonomía en el ámbito de las Ciencias de la Salud.

3.2. La taxonomía propia: un proceso en marcha

La Naturopatía ha iniciado un proceso sistemático de construcción de su propia nomenclatura y taxonomía. Este proceso, que se enmarca en la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) y en la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) , ha dado lugar a conceptos y términos que reflejan la identidad de la disciplina:

Término biomédico

Término naturopático

Diferencia fundamental

Paciente (el que padece)

Salutante (el que se dirige hacia la salud)

El Salutante es sujeto activo, no receptor pasivo

Tratamiento

Programa Personal de Salud (PPS)

La intervención es individualizada, no estandarizada

Terapia

Mediador de coherencia

El objetivo es la coherencia biológica, no la corrección de una patología

Enfermedad

Terreno

La disfunción es expresión de un desequilibrio global, no una entidad aislada

Diagnóstico

Evaluación del terreno

Se evalúa la totalidad, no se etiqueta una patología

Curación

Salutogénesis / Higiogénesis

El objetivo es la generación de salud, no la eliminación de la enfermedad

Esta taxonomía no es un capricho lingüístico. Es la expresión de una epistemología diferente, de una forma distinta de concebir la salud, la enfermedad y la relación profesional. Es, en definitiva, la afirmación de una identidad científica propia.

3.3. La NBE como marco epistemológico propio

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es una construcción epistemológica autónoma que:

  • Reconoce la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos, cualitativos, mixtos).
  • Valora la evidencia clínica y experiencial junto con la evidencia experimental.
  • Se adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad.
  • Respeta los principios Naturopáticos (salutogénesis, holismo, prevención, individualización).

El informe «Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine» reconoce explícitamente que «la naturopatía debe ser investigada dentro de un marco complejo y holístico para garantizar resultados significativos», y que «los diseños de investigación clínica pragmática pueden evaluar eficazmente las intervenciones multimodales típicas de la atención Naturopática». Estos planteamientos son plenamente coherentes con la NBE, pero al encuadrarlos bajo la etiqueta de «medicina tradicional» se les resta la fuerza epistémica que merecen.

4. La sistematización histórica: 130 años de construcción científica

4.1. De Lust a la NBE: un proceso ininterrumpido

La Naturopatía no es una tradición estática. Es una ciencia que ha evolucionado a lo largo de sus más de 130 años de historia. Desde la fundación de la American School of Naturopathy por Benedict Lust en 1901, pasando por la primera clasificación sistemática de Louis Blummer en 1914, hasta la formalización de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) en 2015, la disciplina ha seguido un proceso ininterrumpido de sistematización que la ha llevado a:

  • Definir su objeto de estudio (el Proceso Higiológico, no la enfermedad).
  • Establecer su marco conceptual (el paradigma ecobiopsicosocial).
  • Desarrollar su metodología propia (la MIN).
  • Construir su praxiología (la COPRANA).
  • Generar su propia evidencia (más de 2.000 artículos revisados por pares desde 1987).

Este proceso no es el de una «tradición» que se mantiene inalterada. Es el de una ciencia que avanza, que incorpora nuevos conocimientos y que se adapta a los desafíos de su tiempo sin renunciar a su identidad.

4.2. La investigación propia: más de 30 años de compromiso

El informe destaca que «la comunidad internacional de investigación Naturopática se ha comprometido con la generación y difusión de conocimiento durante más de 30 años». Este compromiso es la prueba fehaciente de que la Naturopatía no es una práctica basada en la tradición o la intuición, sino una ciencia que genera su propia evidencia.

Sin embargo, este logro se ve empañado por la elección terminológica. Al presentar la investigación Naturopática como la de un «sistema de medicina tradicional», se la sitúa en un lugar de excepcionalidad —como si fuera una rareza que necesita ser justificada—, cuando en realidad es una actividad científica perfectamente normal dentro del marco de las Ciencias de la Salud.

5. Conclusión: la Naturopatía no es una tradición, es una ciencia

El informe «Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine» representa un valioso esfuerzo por visibilizar la investigación naturopática. Sin embargo, su elección terminológica —al encuadrar a la Naturopatía como una «medicina tradicional»— es un paso atrás en el proceso de afirmación de la identidad de la disciplina.

La Naturopatía:

  • No es una medicina: es un área de conocimiento autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
  • No es tradicional: es una ciencia en evolución, con 130 años de sistematización y un proceso ininterrumpido de incorporación de nuevos conocimientos.
  • No necesita ser «descubierta»: ya ha construido su propio marco conceptual, su propia metodología y su propio sistema de validación científica (la NBE).
  • No necesita ser definida por lo que no es: necesita ser definida por lo que es: una ciencia con identidad propia.

La nomenclatura y la taxonomía no son cuestiones accesorias. Son el espacio de definición y visibilidad donde se juega el reconocimiento de la Naturopatía como ciencia autónoma. Llamar «medicina tradicional» a la Naturopatía es, en el fondo, un acto de subordinación que perpetúa la confusión conceptual y que impide que la disciplina ocupe el lugar que le corresponde en el panorama de las Ciencias de la Salud.

La comunidad Naturopática debe reivindicar su propia nomenclatura y exigir que se utilice. No como un gesto de orgullo corporativo, sino como una exigencia de rigor conceptual que beneficia a todos: a los profesionales, a los investigadores y, sobre todo, a los Salutantes que confían en una disciplina que sabe quién es y qué ofrece. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es ofrecer un análisis crítico de la elección terminológica del informe «Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine», reivindicando la nomenclatura y taxonomía propias de la Naturopatía como elementos fundamentales para la afirmación de su identidad como ciencia autónoma en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA.

Referencias bibliográficas

  1. Global Naturopathic Research Community. (2021). Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine. Academia.edu.
  2. World Health Organisation. (2021). Traditional, Complementary and Integrative Medicine.
  3. Hausser, T., Lloyd, I., Yánez, J., Cottingham, P., Newman-Turner, R., & Abascal, A. (2017). WNF White Paper: Naturopathic Philosophies, Principles and Theories. World Naturopathic Federation.
  4. Steel, A., & Adams, J. (2011). The interface between tradition and science: naturopath's perspective of modern practice. Journal of Alternative and Complementary Medicine, *17*(10), 967-72.
  5. Myers, S., & Vigar, V. (2019). The State of the Evidence for Whole-System, Multi-Modality Naturopathic Medicine: A Systematic Scoping Review. The Journal of Alternative and Complementary Medicine, *25*(2), 141-168.

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