1. Introducción: el lenguaje como territorio de identidad
En 2021, la comunidad investigadora Naturopática internacional publicó un informe titulado «Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine», en el que se presentaba un análisis bibliométrico de la producción científica generada por la profesión. El documento, que recoge más de 2.000 artículos revisados por pares publicados desde 1987, constituye un valioso esfuerzo por visibilizar el creciente cuerpo de evidencia que respalda la práctica Naturopática.
Sin embargo, hay un aspecto del informe que merece una crítica
fundamentada: su decisión de encuadrar la Naturopatía bajo la etiqueta
de «sistema de medicina tradicional» (Traditional System of
Medicine). Esta elección terminológica, lejos de ser neutral, desdibuja
la identidad epistémica de la Naturopatía y perpetúa la confusión
conceptual que ha lastrado históricamente el reconocimiento de la disciplina.
El presente artículo argumenta que la Naturopatía no es una
«medicina tradicional» ni una «medicina con apellidos», sino un área de
conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud,
con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y
axiología. Y que, como tal, requiere de una nomenclatura y taxonomía
propias que reflejen su identidad y su proceso histórico de
sistematización.
El lenguaje, entendido como espacio de definición y
construcción de realidades, no es un mero vehículo de comunicación. Es el
instrumento mediante el cual se traza el mapa de una disciplina, se establecen
sus fronteras y se visibiliza su aportación al ámbito de las Ciencias de la
Salud.
2. El problema de la etiqueta «tradicional»
2.1. ¿Qué significa «tradicional»?
El término «tradicional», aplicado a un sistema de
conocimiento, evoca prácticas ancestrales, saberes transmitidos oralmente y una
relación con la cultura de origen. Así lo entiende la propia Organización
Mundial de la Salud, que define la «medicina tradicional» como «la suma total
de los conocimientos, técnicas y prácticas basados en las teorías, creencias y
experiencias indígenas de diferentes culturas, utilizados para mantener la
salud».
La Naturopatía, sin embargo, no encaja en esta
definición. No es un saber indígena ni una práctica culturalmente
localizada. Es una ciencia sistematizada, con fundamentos
fisiológicos, bioquímicos y genéticos verificables, que nace en el contexto de
la modernidad —con Benedict Lust y la American School of Naturopathy a
principios del siglo XX— y que ha evolucionado incorporando los avances de la
biología, la bioquímica y la biología de sistemas.
Etiquetar a la Naturopatía como «tradicional» es, por tanto,
un anacronismo que la sitúa en un lugar que no le corresponde
y que la equipara, sin distinción, con prácticas que no comparten ni su rigor
científico ni su proceso de sistematización.
2.2. La trampa de la «medicina con apellidos»
El informe utiliza el término «Traditional System of
Medicine» y, en su desarrollo, se refiere a la Naturopatía como «naturopathic
medicine». Esta elección lingüística es profundamente problemática porque:
- Subordina
a la Naturopatía al paradigma médico, presentándola como una variante
o especialidad de la medicina, cuando en realidad es una disciplina
autónoma con su propia epistemología.
- La
inserta en el cajón de sastre de las «medicinas con apellidos» (alternativa,
complementaria, integrativa, tradicional), donde se diluye su identidad y
se la equipara con prácticas que no comparten ni su fundamento científico
ni su rigor profesional.
- Invisibiliza
su historia: la Naturopatía no es una «tradición» que se ha mantenido
inalterada, sino una ciencia en evolución que ha ido
incorporando los avances del conocimiento sin renunciar a su identidad.
2.3. El riesgo de la subsunción epistémica
Cuando una disciplina acepta ser definida en los términos de
otra, acepta implícitamente la subordinación. Al llamar «medicina»
a la Naturopatía, se la sitúa en el terreno de juego de la biomedicina, con sus
reglas, sus criterios de evidencia y sus estándares de validación. Y, al
hacerlo, se la condena a ser siempre evaluada desde fuera, con herramientas diseñadas
para otro objeto de estudio.
La Naturopatía no es una «medicina tradicional» porque no
es medicina. No es una rama de la medicina, ni una especialidad, ni lo
«alternativo» de, ni lo «complementario» de. Es un área de conocimiento
de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con
su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y
axiología.
3. La nomenclatura como afirmación de autonomía
3.1. El poder de nombrar: construir identidad
La nomenclatura no es un mero ejercicio académico. Es
un acto de construcción de realidad. Quien define los términos
establece los límites de lo que se puede pensar, investigar y comunicar. Como
ha señalado la filosofía del lenguaje, el lenguaje no es un simple vehículo de
comunicación: es un instrumento de construcción de la realidad y
de configuración de la identidad disciplinar.
Cuando la comunidad Naturopática acepta que su disciplina
sea llamada «medicina tradicional», está cediendo el control sobre su
propia identidad. Está permitiendo que otros definan qué es y qué no es la
Naturopatía, y en qué términos debe ser evaluada. La adopción de una
nomenclatura propia, coherente con sus principios, es una condición
imprescindible para la afirmación de su autonomía en el ámbito de las
Ciencias de la Salud.
3.2. La taxonomía propia: un proceso en marcha
La Naturopatía ha iniciado un proceso sistemático de
construcción de su propia nomenclatura y taxonomía. Este proceso, que se
enmarca en la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) y en
la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) , ha dado
lugar a conceptos y términos que reflejan la identidad de la disciplina:
|
Término biomédico |
Término naturopático |
Diferencia fundamental |
|
Paciente (el que padece) |
Salutante (el que se dirige hacia la
salud) |
El Salutante es sujeto activo, no
receptor pasivo |
|
Tratamiento |
Programa Personal de Salud (PPS) |
La intervención es individualizada, no estandarizada |
|
Terapia |
Mediador de coherencia |
El objetivo es la coherencia biológica, no la corrección
de una patología |
|
Enfermedad |
Terreno |
La disfunción es expresión de un desequilibrio global, no
una entidad aislada |
|
Diagnóstico |
Evaluación del terreno |
Se evalúa la totalidad, no se etiqueta una patología |
|
Curación |
Salutogénesis / Higiogénesis |
El objetivo es la generación de salud, no la eliminación
de la enfermedad |
Esta taxonomía no es un capricho lingüístico. Es la expresión
de una epistemología diferente, de una forma distinta de concebir la salud,
la enfermedad y la relación profesional. Es, en definitiva, la afirmación
de una identidad científica propia.
3.3. La NBE como marco epistemológico propio
La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no
es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es
una construcción epistemológica autónoma que:
- Reconoce
la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos,
cualitativos, mixtos).
- Valora
la evidencia clínica y experiencial junto con la
evidencia experimental.
- Se
adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en
su totalidad.
- Respeta
los principios Naturopáticos (salutogénesis, holismo,
prevención, individualización).
El informe «Researching Naturopathy as a Traditional
System of Medicine» reconoce explícitamente que «la naturopatía debe
ser investigada dentro de un marco complejo y holístico para garantizar
resultados significativos», y que «los diseños de investigación clínica
pragmática pueden evaluar eficazmente las intervenciones multimodales típicas
de la atención Naturopática». Estos planteamientos son plenamente
coherentes con la NBE, pero al encuadrarlos bajo la etiqueta de «medicina
tradicional» se les resta la fuerza epistémica que merecen.
4. La sistematización histórica: 130 años de construcción
científica
4.1. De Lust a la NBE: un proceso ininterrumpido
La Naturopatía no es una tradición estática. Es una ciencia
que ha evolucionado a lo largo de sus más de 130 años de historia.
Desde la fundación de la American School of Naturopathy por Benedict Lust en
1901, pasando por la primera clasificación sistemática de Louis Blummer en
1914, hasta la formalización de la Naturopatía Basada en la Evidencia
(NBE) en 2015, la disciplina ha seguido un proceso
ininterrumpido de sistematización que la ha llevado a:
- Definir
su objeto de estudio (el Proceso Higiológico, no la
enfermedad).
- Establecer
su marco conceptual (el paradigma ecobiopsicosocial).
- Desarrollar
su metodología propia (la MIN).
- Construir
su praxiología (la COPRANA).
- Generar
su propia evidencia (más de 2.000 artículos revisados por
pares desde 1987).
Este proceso no es el de una «tradición» que se mantiene
inalterada. Es el de una ciencia que avanza, que incorpora nuevos
conocimientos y que se adapta a los desafíos de su tiempo sin renunciar a su
identidad.
4.2. La investigación propia: más de 30 años de
compromiso
El informe destaca que «la comunidad internacional de
investigación Naturopática se ha comprometido con la generación y difusión de
conocimiento durante más de 30 años». Este compromiso es la prueba
fehaciente de que la Naturopatía no es una práctica basada en la
tradición o la intuición, sino una ciencia que genera su propia
evidencia.
Sin embargo, este logro se ve empañado por la
elección terminológica. Al presentar la investigación Naturopática como la
de un «sistema de medicina tradicional», se la sitúa en un lugar de
excepcionalidad —como si fuera una rareza que necesita ser justificada—, cuando
en realidad es una actividad científica perfectamente normal dentro
del marco de las Ciencias de la Salud.
5. Conclusión: la Naturopatía no es una tradición, es una
ciencia
El informe «Researching Naturopathy as a Traditional
System of Medicine» representa un valioso esfuerzo por
visibilizar la investigación naturopática. Sin embargo, su elección
terminológica —al encuadrar a la Naturopatía como una «medicina tradicional»—
es un paso atrás en el proceso de afirmación de la identidad
de la disciplina.
La Naturopatía:
- No
es una medicina: es un área de conocimiento autónomo dentro del marco
de las Ciencias de la Salud.
- No
es tradicional: es una ciencia en evolución, con 130 años de
sistematización y un proceso ininterrumpido de incorporación de nuevos
conocimientos.
- No
necesita ser «descubierta»: ya ha construido su propio marco
conceptual, su propia metodología y su propio sistema de validación
científica (la NBE).
- No
necesita ser definida por lo que no es: necesita ser definida por lo
que es: una ciencia con identidad propia.
La nomenclatura y la taxonomía no son cuestiones accesorias.
Son el espacio de definición y visibilidad donde se juega el
reconocimiento de la Naturopatía como ciencia autónoma. Llamar «medicina
tradicional» a la Naturopatía es, en el fondo, un acto de subordinación que
perpetúa la confusión conceptual y que impide que la disciplina ocupe el lugar
que le corresponde en el panorama de las Ciencias de la Salud.
La comunidad Naturopática debe reivindicar su propia
nomenclatura y exigir que se utilice. No como un gesto de
orgullo corporativo, sino como una exigencia de rigor conceptual que
beneficia a todos: a los profesionales, a los investigadores y, sobre todo, a
los Salutantes que confían en una disciplina que sabe quién es
y qué ofrece. Naturopatía, ahora más que nunca.
Nota final. Este artículo ha sido redactado en el
marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual
de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en
diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo
es ofrecer un análisis crítico de la elección terminológica del informe
«Researching Naturopathy as a Traditional System of Medicine», reivindicando la
nomenclatura y taxonomía propias de la Naturopatía como elementos fundamentales
para la afirmación de su identidad como ciencia autónoma en el marco de
la NBE, la MIN y la COPRANA.
Referencias bibliográficas
- Global
Naturopathic Research Community. (2021). Researching Naturopathy
as a Traditional System of Medicine. Academia.edu.
- World
Health Organisation. (2021). Traditional, Complementary and
Integrative Medicine.
- Hausser,
T., Lloyd, I., Yánez, J., Cottingham, P., Newman-Turner, R., &
Abascal, A. (2017). WNF White Paper: Naturopathic Philosophies,
Principles and Theories. World Naturopathic Federation.
- Steel,
A., & Adams, J. (2011). The interface between tradition and science:
naturopath's perspective of modern practice. Journal of
Alternative and Complementary Medicine, *17*(10), 967-72.
- Myers,
S., & Vigar, V. (2019). The State of the Evidence for Whole-System,
Multi-Modality Naturopathic Medicine: A Systematic Scoping Review. The
Journal of Alternative and Complementary Medicine, *25*(2),
141-168.
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