La Ciencia y Profesión Naturopática no puede conformarse con ser una suma de disciplinas que se miran de reojo. Durante décadas, la estrategia dominante ha consistido en importar saberes de la biología, la psicología, la sociología o la ecología y yuxtaponerlos en un discurso que, a fuerza de sumar, pierde coherencia. Esta estrategia, que podríamos llamar multidisciplinar en el mejor de los casos e interdisciplinar en el mejor de los escenarios, no agota la naturaleza del conocimiento Naturopático porque no aborda la pregunta fundamental: ¿cómo se articulan esas miradas para leer la coherencia de un biosistema que es, en sí mismo, una totalidad en movimiento?
La tesis que sostiene este artículo es que la Salud es
coherencia dinámica del holomovimiento vital, y que esta tesis fundamenta
la Naturopatía como ciencia transdisciplinar. La transdisciplinariedad
no es la yuxtaposición de disciplinas, sino la articulación de miradas sobre
una misma realidad compleja. La Naturopatía integra conocimientos de la
biología, la psicología, la sociología, la ecología y la filosofía de la
ciencia, no para sumarlos, sino para leer la coherencia del biosistema en su
contexto. Su epistemología es inherentemente multicapa e inclusiva,
y su base filosófica es el holismo y la complejidad. La teoría de David
Bohm proporciona a esta transdisciplinariedad un fundamento ontológico:
si la realidad es un holomovimiento, las disciplinas no son compartimentos
estancos, sino aspectos del mismo orden implicado.
2. El largo camino de la fragmentación a la
transdisciplinariedad
2.1. La raíz histórica de la fragmentación: Descartes y
la dualidad sujeto-objeto
La fragmentación del conocimiento no es un fenómeno
reciente. Sus raíces se hunden en la dualidad sujeto-objeto que
Descartes formuló en 1637 en el Discurso del Método, con su distinción
entre la res cogitans (cosa que piensa) y la res extensa (cosa
medible). Esta división, que permitió el desarrollo espectacular de la ciencia
moderna, se convirtió también en el elemento originario de la variedad de
las disciplinas y en el punto de partida de la fragmentación del saber
(Peñuela Velásquez, 2005). La ciencia clásica, al separar el observador de lo
observado, el sujeto del objeto, el cuerpo de la mente, perdió de vista la totalidad
del holomovimiento que la Naturopatía se esfuerza por recuperar.
2.2. La interdisciplinariedad como primer intento de
reagrupación
La interdisciplinariedad no es otra cosa que la reafirmación
y constante epistemológica de la reagrupación de los saberes (Gusdorf,
1983). Ya en la ciencia moderna, sus principales exponentes —Galileo,
Descartes, Bacon— mostraron una preocupación invariable por la sociedad
científica interdisciplinaria. Gottfried Wilhelm von Leibniz y Jean Amos
Komenski (Comenio) fueron exponentes de estas ideas; este último propuso la pansophia
como pedagogía de la unidad, capaz de eliminar la fragmentación del saber de las
disciplinas (Gusdorf, 1983).
Sin embargo, el siglo XIX fue, en palabras de Gusdorf, la
época más pobre del avance interdisciplinar: «el siglo XIX parece
caracterizado por un retroceso de la esperanza interdisciplinaria; la
conciencia científica parece vencida y como abrumada por la masa creciente de
sus conquistas, la acumulación cuantitativa de las informaciones parece exigir
el precio de un desmantelamiento de la inteligencia» (Gusdorf, 1983). El
positivismo y el cientificismo llevaron las especializaciones a su máximo grado
y surgieron los super-especialistas, que sabían sobre un campo muy
pequeño como exponente del «yo sólo sé que no sé nada».
2.3. El siglo XX: de la multidisciplinariedad a la
interdisciplinariedad
El siglo XX alcanzó renovaciones en el campo de las ciencias
y esto llevó a plantearse nuevas expectativas. La complejidad del momento entre
las dos guerras mundiales obligó a dar soluciones multidisciplinarias,
caracterizadas por la descomposición de problemas en subproblemas
unidisciplinarios donde se agregaban subsoluciones a la solución integral. El
surgimiento del enfoque sistémico llevó a que los estudios
multidisciplinarios no suplieran todas las expectativas, y esto condujo a la
aparición de las investigaciones interdisciplinarias, que entendían los
problemas en su totalidad, pero vistos desde diferentes disciplinas.
Después de la segunda guerra mundial, los propios problemas
mundiales obligaron al desarrollo de la interdisciplina. La aparición de la UNESCO
como organización para la cooperación internacional impulsó este desarrollo. A
finales de los años 1960, se publicaron una serie de textos «clásicos» que
explicaban esta forma de investigación, entre ellos Tendencias de
investigación en las ciencias sociales y humanas, de Jean Piaget, Mackenzie
y Lazarsfeld; Corrientes de investigación en ciencias sociales (1977), e
Interdisciplinariedad y ciencias humanas (1982), de un grupo de autores
como Georges Gusdorf, Satanislav Nicolaevitch Smirnov, Leo Apostel, Jean Marie
Benoist, Edgar Morin, Máximo Piatelli-Palmarini y Daya Krishna, entre otros.
2.4. La transdisciplinariedad: superar la fragmentación
del conocimiento
La transdisciplinariedad es una concepción mucho más
reciente. La propia complejidad del mundo en que vivimos nos obliga a
valorar los fenómenos interconectados. Las actuales situaciones físicas,
biológicas, sociales y psicológicas no actúan sino interactúan
recíprocamente. La descripción del mundo y de los fenómenos actuales nos
exige una nueva forma de valoración desde una perspectiva más amplia, con una
nueva forma de pensar que reclama encontrar un nuevo paradigma capaz de
interpretar la realidad actual. A esto nos lleva la concepción
transdisciplinaria.
Lo transdisciplinario tiene como intención superar la
fragmentación del conocimiento, más allá del enriquecimiento de las
disciplinas con diferentes saberes (multidisciplina) y del intercambio
epistemológico y de métodos científicos de los saberes (interdisciplina). Lo
que caracteriza a la transdisciplinariedad no es solo la realidad interactuante
sino totalizadora. Como afirmaba Martínez Miguélez citando a Platón: «Si
encuentro a alguien que sea capaz de ver la realidad en su diversidad y, al
mismo tiempo, en su unidad, ese es el hombre al que yo busco como a un dios».
Esta afirmación constituye una valoración entre dos niveles de realidad: el de
la disciplinariedad y el de la transdisciplinariedad.
Edgar Morin, citado por Martínez Miguélez, establecía al
respecto: «por todas partes, se es empujado a considerar, no los objetos
cerrados y aislados, sino como sistemas organizados en una relación
coorganizadora con su entorno (...); por todas partes se sabe que el hombre es
un ser físico y biológico, individual y social, pero en ninguna parte puede
instituirse una ligazón entre los puntos de vista físico, biológico,
antropológico, psicológico, sociológico. Se habla de interdisciplinariedad,
pero por todas partes el principio de disyunción sigue cortando a ciegas».
3. Los tres axiomas de la transdisciplinariedad y su
resonancia Naturopática
Nicolescu (1996) formuló tres axiomas fundamentales que
definen la actitud transdisciplinaria y que resuenan con la ontología y la
epistemología de la Naturopatía:
Tabla 1. Los tres axiomas de la transdisciplinariedad y
su resonancia Naturopática (Elaboración propia a partir de Nicolescu, 1996)
|
Axioma |
Formulación |
Resonancia Naturopática |
|
Ontológico |
Existen, en la naturaleza y en la naturaleza del
conocimiento, diferentes niveles de realidad y, correspondientemente,
diferentes niveles de percepción. |
El biosistema es un holomovimiento con múltiples niveles
de realidad (molecular, celular, orgánico, psíquico, social, ecológico) que
la Naturopatía lee de forma integrada. |
|
Lógico |
El paso de un nivel de realidad a otro está asegurado por
la lógica del tercero incluido. |
La Naturopatía no opera con la lógica binaria
(sano/enfermo), sino con la lógica de la coherencia: el Salutante puede estar
simultáneamente en proceso de descoherencia y de autoregeneración. |
|
Complejidad |
La estructura de la totalidad de niveles de realidad o la
percepción es una estructura compleja: cada nivel es lo que es porque todos
los niveles existen al mismo tiempo. |
La Salud no es la suma de partes sanas, sino la coherencia
dinámica del holomovimiento vital: cada nivel de realidad expresa la
totalidad del biosistema. |
La Carta de la Transdisciplinariedad (Convento de
Arrábida, 1994), en su artículo 2, establece: «El reconocimiento de la
existencia de diferentes niveles de realidad, regidos por diferentes lógicas,
es inherente a la actitud transdisciplinaria. Toda tentativa de reducir la
realidad a un solo nivel, regido por una única lógica, no se sitúa en el campo
de la transdisciplinariedad». Esta afirmación es una crítica directa al patocentrismo
y al panmedicalismo que pretenden reducir la Salud a un solo nivel de
realidad —el biomédico— regido por una única lógica —la del ensayo clínico de
moléculas aisladas—4. La complejidad como forma «organizada» de la
transdisciplinariedad
La transdisciplinariedad asume la complejidad como
forma «organizada» y en eso radica su novedad. El hombre como sistema es un ser
complejo; es compleja la sociedad donde reside, pero de igual forma es compleja
una de sus neuronas. La complejidad como postulado científico de la
transdisciplinariedad no cuestiona la ciencia clásica en su primer principio de
legislar, de ir de lo complejo a lo simple, sino de enfatizar que no son
suficientes esas prácticas en el contexto científico actual. El científico
contemporáneo analiza lo complejo real bajo la apariencia de lo simple.
Morin lo explica con el ejemplo del beso: «Piénsese en la
complejidad que es necesaria para nosotros besarnos, y que a partir de la boca
podamos expresar un mensaje de amor. Nada parece más simple, más evidente. Y
sin embargo para besar hace falta una boca, emergencia de la evolución del
hocico. Es necesario que haya habido la relación propia en los mamíferos en la
que el niño mama de la madre y la madre lame al niño. Es necesario, pues, toda
la evolución complejizante que transforma al mamífero en primate, luego en
humano, y, anteriormente, toda la evolución que va del unicelular al mamífero.
El beso, además, supone una mitología subyacente que identifica el alma con el
soplo que sale por la boca, depende de condiciones culturales que favorecen su
expresión» (Morin, 1999).
Aplicado a la Naturopatía, este ejemplo ilustra por qué la
intervención Naturopática no puede reducirse a la administración de un
fitocompuesto o a la prescripción de una dieta. Cada mediador de coherencia
actúa sobre un sistema complejo en el que convergen niveles biológicos,
psicológicos, sociales y ecológicos. La transdisciplinariedad Naturopática no
es una conveniencia metodológica, sino una exigencia ontológica:
solo una mirada compleja puede captar la coherencia de un objeto que es, en sí
mismo, complejo.
5. La Naturopatía como ciencia transdisciplinar: más allá
de la interdisciplinariedad
La Naturopatía, como área del conocimiento humano, tiene un enfoque
transdisciplinar. Contempla una serie de elementos fundamentales para la
investigación científica con el marco conceptual Naturopático. La
transdisciplinariedad no es una disciplina, sino un enfoque, un proceso para
incrementar el conocimiento mediante la integración y la transformación de
perspectivas gnoseológicas distintas. Se interesa por la dinámica que
produce la acción simultánea de varios niveles de la realidad. Se nutre de la
investigación disciplinaria que, a su vez, se aclara de una manera nueva y
fecunda por medio del conocimiento transdisciplinario.
La Naturopatía no puede ser una suma de especialidades
porque su objeto —el biosistema en su coherencia— es anterior a la
división disciplinar. La transdisciplinariedad no es una elección metodológica,
sino una exigencia ontológica: si la realidad es un holomovimiento, el
conocimiento que la aborda debe ser también un holomovimiento de saberes. La
teoría de Bohm proporciona a esta transdisciplinariedad un fundamento
ontológico sólido: si la realidad es un holomovimiento, las disciplinas no son
compartimentos estancos, sino aspectos del mismo orden implicado que se
despliegan en diferentes niveles de descripción.
Tabla 2. De la multidisciplinariedad a la
transdisciplinariedad Naturopática (Elaboración propia)
|
Nivel |
Definición |
Relación con la Naturopatía |
|
Multidisciplinariedad |
Yuxtaposición de disciplinas sin integración |
Insuficiente: la Naturopatía no es una suma de saberes |
|
Interdisciplinariedad |
Transferencia de métodos y conceptos entre disciplinas |
Necesaria pero insuficiente: no cuestiona la fragmentación
ontológica |
|
Transdisciplinariedad |
Articulación desde una ontología común de la complejidad |
Fundamento de la Naturopatía como ciencia de la coherencia |
6. Estrategias para la investigación transdisciplinar en
Naturopatía
La transdisciplinariedad no es solo un marco filosófico; es
también una metodología de trabajo que exige estrategias concretas.
Martínez Miguélez propone una serie de pasos que la investigación Naturopática
puede adoptar para operar de forma transdisciplinar:
Tabla 3. Estrategias para la investigación
transdisciplinar en Naturopatía (Elaboración propia a partir de Martínez
Miguélez)
|
Estrategia |
Aplicación a la investigación Naturopática |
|
1. Definir el objeto común, sistema o campo de estudio |
El objeto es el biosistema en su coherencia, no la
enfermedad aislada ni el síntoma aislado. |
|
2. Establecer los principios éticos que se deben
respetar |
El Código Deontológico de la Profesión Naturopática y la
ética de la totalidad (autonomía del Salutante, responsabilidad hacia el
entorno). |
|
3. Determinar el conocimiento necesario y los valores
que deben protegerse |
Integrar evidencia preclínica, clínica, experiencial y la
salud sentida del Salutante, protegiendo la verdad y la justicia. |
|
4. Desarrollar el marco de integración de los
conocimientos |
La NBE como marco de lectura integrada de la evidencia; la
MIN como marco de articulación de mediadores de coherencia. |
|
5. Distribuir las actividades de investigación y la
comunicación entre los miembros del equipo |
Articular investigadores Naturópatas con otros
profesionales sanitarios en el marco de la COPRANA. |
|
6. Reunir información disponible e investigar la nueva
información requerida |
Revisión sistemática de la literatura y diseño de estudios
de intervenciones complejas. |
|
7. Resolver conflictos entre términos y conceptos,
estableciendo un lenguaje común |
La nomenclatura Naturopática (Salutante, proceso de Salud,
mediador de coherencia) como lenguaje común que refleja la coherencia del
holomovimiento. |
7. Implicaciones para la NBE, la MIN y la COPRANA
7.1. NBE: leer la evidencia como coherencia
La NBE, informada por la transdisciplinariedad, debe leer la
evidencia como una red de relaciones que informan sobre los patrones de
coherencia del biosistema. No se trata de acumular datos aislados, sino de integrarlos
en una lectura coherente que incluya la evidencia preclínica, clínica,
experiencial y la salud sentida del Salutante. La NBE transdisciplinar exige prudencia
traslacional y una epistemología de la complejidad que no reduzca la
evidencia a un solo nivel.
7.2. MIN: diseñar PPS como holomovimientos de mediadores
La MIN, informada por la transdisciplinariedad, debe diseñar
el PPS como una articulación sinérgica de mediadores de coherencia, no
como una suma de recomendaciones fragmentadas. La metodología de la
intervención debe reflejar la naturaleza transdisciplinar del objeto: evaluar
la coherencia global, identificar nodos de convergencia, articular mediadores y
monitorizar la evolución de la coherencia experimentada (salud sentida).
7.3. COPRANA: coordinar miradas sobre el mismo
holomovimiento
La COPRANA, informada por la transdisciplinariedad, debe
coordinar no solo intervenciones, sino miradas sobre el mismo
holomovimiento. La coordinación praxiológica se convierte en una ética de la
totalidad aplicada: sincronizar los mediadores con los ritmos del
biosistema, armonizar la intervención Naturopática con el tratamiento
convencional y con el entorno del Salutante, y secuenciar las intervenciones
según la lógica de la coherencia global.
Tabla 4. La transdisciplinariedad Naturopática desde la
coherencia (Elaboración propia)
|
Dimensión |
Fundamento transdisciplinar |
|
Ontología |
Holomovimiento vital: totalidad no fragmentada |
|
Epistemología |
Lectura de relaciones y patrones; integración de niveles
de evidencia y de experiencia |
|
Metodología |
Diseño de intervenciones complejas y de sistemas
completos, no de moléculas aisladas |
|
Praxiología |
Articulación sinérgica de mediadores de coherencia |
|
Axiología |
Ética de la totalidad: autonomía del Salutante y
responsabilidad hacia el entorno |
8. Conclusión: la transdisciplinariedad como forma de
conocimiento y como forma de lo real
La Naturopatía no es una suma de disciplinas, sino una ciencia
transdisciplinar que lee la coherencia del biosistema en su contexto. Su
fundamento ontológico es el holomovimiento vital; su epistemología es multicapa
e inclusiva; su metodología diseña intervenciones complejas y sistemas
completos; su praxiología articula sinérgicamente mediadores de coherencia; y
su axiología es una ética de la totalidad que abarca al Salutante y a su
entorno. La transdisciplinariedad no es un lujo intelectual: es la forma de
conocimiento que corresponde a la forma de lo real.
A 130 años de su constitución (1896-2026), la Naturopatía no
pretende «curar» fragmentos; pretende algo más profundo y más difícil: acompañar
al Salutante en la autogestión de su Salud para que su biosistema recupere
la coherencia del holomovimiento que siempre fue, y para que esa coherencia se
irradie —contagiosamente— en su comunidad y en su ecosistema. La
transdisciplinariedad, en este sentido, no es solo una opción epistemológica,
sino una exigencia ética: la coherencia del conocimiento debe reflejar
la coherencia de la realidad que estudia.
Nota final. Este artículo de análisis crítico ha
sido redactado en el marco de la línea de investigación en Fundamentación
Naturopática de la Red de Investigación Naturopática (RINA), en diálogo con las
contribuciones de Naturopatía Digital, y se inscribe en la línea editorial del
blog en defensa de la Ciencia y Profesión Naturopática frente al patocentrismo,
el panmedicalismo y el iatrocentrismo. El sujeto de la intervención es el Salutante;
la finalidad del Acto Naturopático es salutogénica, higiogénica y diasóstica,
nunca terapéutica; y el proceso se nombra como vis regeneratrix naturae,
autopoiesis o autoregeneración, nunca como «autocuidado».
Para más información sobre Naturopatía, disciplina de
carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, visita: https://naturopatiadigital2.blogspot.com/
Referencias
- Peñuela
Velásquez A. La transdisciplinariedad. Más allá de los conceptos, la
dialéctica. Andamios. Revista de Investigación Social.
2005;2:43-78. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2012602
- Gusdorf
G. Pasado, presente y futuro de la investigación interdisciplinaria. En:
Bottomore T (coord.) Interdisciplinariedad y Ciencias Humanas.
Madrid: Tecnos/UNESCO; 1983. p. 32-52.
- Nicolescu
B. Manifesto of Transdisciplinarity. New York: State University of
New York Press; 2002.
- Nicolescu
B. La transdisciplinariedad. Manifiesto. París: Du Rocher; 1996.
- Morin
E. L'intelligence de la complexité. París: L'Harmattan; 1999.
- Morin
E. El método. El conocimiento del conocimiento. Madrid: Cátedra;
1988.
- Piaget
J. La epistemología de las relaciones interdisciplinarias. En: Problemas
generales de la investigación interdisciplinaria. París: UNESCO; 1972.
p. 144.
- Martínez
Miguélez M. Transdisciplinariedad, pertinencia social e investigación.
Disponible en: http://miguelmartinezm.atspace.com/TransdiscPertinSocialeInvest.html

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