1. Introducción: una figura clave en la historia de la Naturopatía
En la historia de la Naturopatía, pocas figuras brillan con la intensidad de Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa, mística, compositora, escritora, naturalista y sanadora. Considerada la patrona de la Naturopatía y una de las científicas más importantes del siglo XII, su obra representa un hito fundamental en la construcción del criterio Naturopático y en la sistematización del saber sobre la salud natural.
Hildegarda vivió en una época de gran efervescencia
intelectual, el siglo XII, cuando las escuelas de Chartres y San Víctor
ejercían una fuerte influencia en el pensamiento europeo. Su obra, que abarca
desde la teología hasta la medicina, desde la música hasta la botánica,
constituye un exponente clarísimo del saber enciclopédico de
su tiempo y, al mismo tiempo, una aportación original y visionaria al
conocimiento de la naturaleza y de la salud humana.
El presente artículo, enmarcado en la línea de investigación
histórica y onomástica de la Red de Investigación Naturopática (RINA) ,
analiza el criterio Naturopático en la obra de Hildegarda de Bingen y su
contribución al Corpus Naturopáticum y a la historia de la
Naturopatía.
2. Contexto histórico y biográfico: una mujer en la
efervescencia del siglo XII
Contrariamente a lo que mucha gente piensa, durante la época
medieval la mujer participó activamente en la vida económica, cultural y
social. El siglo XII, en particular, fue un período de gran dinamismo
intelectual, en el que las mujeres encontraron espacios de desarrollo en el
ámbito monástico y, en algunos casos, en la corte y en la sociedad civil.
Hildegarda nació en 1098 en una familia noble y piadosa del
Palatinado, en la región del Rin. A los ocho años fue confiada a Jutta
de Spanheim, una monja que vivía según la Regla de San Benito cerca del
monasterio de Disibodenberg. Allí, Hildegarda adquirió una sólida cultura
religiosa y humanística como oblata benedictina. Más tarde profesó como monja
y, a la muerte de Jutta, fue elegida abadesa.
Su vida estuvo marcada por una salud delicada —probablemente
trastornos psicosomáticos fruto de una gran hipersensibilidad y emotividad—
que, sin embargo, no le impidió vivir ochenta años y desarrollar una actividad
extraordinaria hasta su muerte. Fue una mujer de vivencias extremas, de
intensa emotividad y de una gran capacidad de observación de la realidad, con
un conocimiento profundo de la naturaleza humana y de las diferencias entre
hombre y mujer.
Hildegarda fue una mujer que asumió plenamente su condición
femenina, sin menospreciarla y sin que ésta condicionase su misión. Su
curiosidad era casi universal: le interesaba todo aquello que es de Dios y todo
aquello que es humano. Sus obras demuestran un saber enciclopédico,
reflejo de una época en la que el conocimiento era global y no existían las
especializaciones que hoy conocemos.
3. La Regula Vitae: la norma de vida basada
en las leyes de la naturaleza
La Regula Vitae de Hildegarda es la norma
de vida, la regulación de la existencia en base a las leyes de la naturaleza
que, en última instancia, son el reflejo de las leyes divinas. Quien
vive de acuerdo a las leyes de la naturaleza está viviendo de acuerdo a las
leyes divinas. Este principio constituye el fundamento del criterio
Naturopático en su obra.
La vida monástica de Hildegarda se podría resumir como
una experiencia transformadora de Dios, presente en todo y en
todos, y expresada en ayudar y sanar. Hildegarda, que siempre tuvo
problemas de salud, actuaba como sanadora para los demás. En el siglo XII había
pocos sanadores titulados (médicos), y la gente se dirigía a los monasterios,
donde solía haber un hospital. La Regla Benedictina dedica un capítulo a los
enfermos (cap. 36): "que sean servidos como si fueran realmente el
Cristo, con toda solicitud".
Esta conjunción de saberes —teología, higiología,
botánica, música, psicología— es lo que hace de Hildegarda una figura precursora
del enfoque holístico que caracteriza a la Naturopatía. Su obra
científica tiene un gran mérito, con hechos bien observados, intuiciones
profundas e ideas nuevas, aunque también con lagunas considerables. Con todo,
hay aspectos que Hildegarda intuyó y que siglos más tarde la ciencia moderna ha
confirmado.
4. El criterio Naturopático en la obra de Hildegarda
4.1. La observación de la naturaleza como método
A pesar de que en las obras de Naturopatía y herbologíade
Hildegarda no entra el conocimiento sobrenatural, son fruto de la
observación de la naturaleza, de los problemas de salud de las monjas y de
los vecinos, de las parturientas del pueblo que ella atendía. Es una
mujer observadora y aguda que toma nota de todo aquello que ve
y busca las causas.
Sus conocimientos sobre la psicología y la fisiología del
hombre y de la mujer sorprenden. Tenía conocimientos de anatomía y fisiología,
también de la psicología diferencial femenina y masculina, y de las
propiedades de muchos remedios herbales. Todo ello lo aplicaba para sanar, pero
sobre todo creía en la fuerza de la oración.
4.2. Causae et curae: un tratado de Naturopatía
con componente espiritual
En su obra Causae et curae (causas y
tratamientos), Hildegarda utiliza métodos de Naturopatía, pero
también una especie de anima spirituae, en la que emplea la fuerza
que le viene de la experiencia de Dios junto con la fina intuición y las dotes
de observación que le permiten el conocimiento de las personas para comprender
aquello que éstas necesitan.
Esta obra integra la antropología y la cosmología en
una guía práctica para la sanación, estableciendo una conexión entre los
elementos cósmicos y la fisiología humana. El concepto central de su
pensamiento es la Viriditas —la fuerza vital divina que
impregna toda la creación— y la comprensión de la salud como un estado
dinámico de equilibrio (discretio) entre los elementos cósmicos
y la fisiología humana.
4.3. La práctica sanadora: higiodinamia psicosomática y
oración
El arte de sanar de Hildegarda debía ser una especie
de higiodinamia psicosomática que, unida a la oración, tenía
efectos sorprendentes. La gente hacía cola ante el monasterio para recuperar su
salud. ¿Cómo debía de ser esta práctica de salud? Empleaba remedios herbales —ya
que las estudiaba y catalogaba, anotando sus propiedades higiodinámicas— y
consideraba a la persona en su unidad física, psíquica y espiritual.
Examinaba a la persona entera, se preguntaba por qué y la
causa del problema de salud. Asociaba la sanación del espíritu con la
del cuerpo, y al revés. Sabía que los pensamientos y los sentimientos mal
integrados pueden favorecer la pérdida de salud. También empleaba la escucha,
una escucha activa y atenta, llena de interés por la persona que tenía delante
y sus problemas. Y sobre todo empleaba la oración. La sanación no
era algo mágico; era por gracia y don de Dios que se servía de ella para dar la
salud y la alegría a aquel que lo necesitaba.
Su fama de sanadora se extendió por muchas regiones. Era
una sanadora holística y humanista, es decir, aplicaba el criterio
Naturopático en su práctica sanadora.
5. Las obras científicas: Physica y Causae
et curae
Entre las obras más importantes de Hildegarda destacan:
- Scivias (sci
vias Domini, "Conoce los caminos"): su obra más importante,
escrita entre 1141 y 1151. Es la más extensa y constituye una obra de
teología dogmática.
- Libro
de los méritos de la vida (1158-1163): una obra de teología
moral que explica el discernimiento entre el bien y el mal. En el centro
se encuentra el hombre, imagen de Dios que sostiene y domina el cosmos,
árbitro de la lucha entre el bien y el mal en el interior de cada persona.
- Libro
de las obras divinas (1163-1173): una obra científica y
teológica a la vez, que contiene conocimientos cosmológicos y
antropológicos muy profundos.
Pero su obra higiológica es la que tiene
mayor relevancia para la Naturopatía. Entre 1151 y 1158 escribió su obra
titulada Liber subtilitatum diversarum naturarum creaturarum (Libro
sobre las propiedades naturales de las cosas creadas). Esta obra se divide en
dos tradiciones:
- Physica:
un catálogo sistemático de las propiedades sanadoras de remedios herbales,
animales y minerales.
- Causae
et curae: una guía práctica para la sanación que integra
antropología y cosmología.
Hildegarda tenía un gran conocimiento de la naturopea, y en
particular de la fitopea, y utilizaba todo lo que la naturaleza le podía
ofrecer para sus tratamientos, incluidos los minerales, a los que atribuía
virtudes sanadoras y predictivas. Su experiencia está recogida en la Physica,
de la que forma parte el Libro de las plantas, una especie de
herbario independiente que la convierte en la primera mujer “Naturópata”
europea.
6. Contribución al Corpus Naturopáticum
La obra de Hildegarda de Bingen constituye una aportación
fundamental al Corpus Naturopáticum en varios niveles:
6.1. El criterio Naturopático
Hildegarda aplicó en su práctica un criterio Naturopático basado
en:
- La
observación de la naturaleza como fuente de conocimiento.
- La
consideración de la persona en su unidad física, psíquica y
espiritual.
- La
búsqueda de las causas de los desequilibrios.
- El
uso de agentes naturales (plantas, minerales, alimentos) como
mediadores de salud.
- La
importancia de la escucha activa y la relación con el Salutante.
- La
integración de la dimensión espiritual en el proceso de sanación.
6.2. La Viriditas como concepto
precursor de la Vis Regeneratrix Naturae
El concepto de Viriditas —la fuerza
vital divina que impregna toda la creación— es un precursor del
concepto Naturopático de Vis Regeneratrix Naturae (la
fuerza regenradora de la naturaleza). Para Hildegarda, la salud es el resultado
de la armonía entre el ser humano y el cosmos, y la enfermedad es la expresión
de una pérdida de ese equilibrio.
6.3. La higiodinamia psicosomática
La práctica sanadora de Hildegarda —que asociaba la sanación
del espíritu con la del cuerpo, y viceversa— es un precedente de la
visión psicosomática que hoy integra la Naturopatía. Su comprensión de
que los pensamientos y sentimientos mal integrados pueden favorecer la pérdida
de salud anticipa el paradigma ecobiopsicosocial que
fundamenta la práctica Naturopática contemporánea.
6.4. La trofología y la herbología
Hildegarda desarrolló una trofología basada
en alimentos naturales —como la espelta, a la que atribuía la capacidad de
"proporcionar un buen humor" y "poner alegría en el espíritu del
hombre"— y una herbología basada en la observación y
catalogación de las propiedades de las plantas medicinales. Este enfoque
constituye un precedente directo de la Naturopatía Alimentaria –
Trofología y de la Naturopatía Fitocomplementaria – Herbología.
6.5. La musicohigiene
Hildegarda atribuía propiedades sanadoras a la música. Para
ella, el alma es una sinfonía, y la música —relacionada con los ángeles y el
cielo— puede sanar el alma. Esta concepción constituye un precedente de la
Naturopatía Sensorial y de los salutes a través de los sentidos.
7. Legado y vigencia
Hildegarda de Bingen fue canonizada por el Papa Benedicto
XVI en 2012, completando un proceso iniciado en el siglo XIII. Su legado
perdura hoy en día:
- Sus
libros de remedios, escritos hacia 1100, siguen utilizándose
en la actualidad.
- Sus
obras Naturopáticasa son estudiadas por investigadores de todo el
mundo.
- Su
figura es reivindicada como precursora de la Naturopatía y como
ejemplo de un enfoque holístico que une cuerpo, mente y espíritu.
La investigación contemporánea sobre Hildegarda de Bingen
continúa explorando la transmisión de su conocimiento Naturopático a
través de una compleja tradición manuscrita que abarca desde testigos del siglo
XIII hasta códices profusamente glosados, y su revival en el
siglo XV a través de compilaciones en alemán y herbarios impresos.
8. Conclusión: Hildegarda de Bingen, patrona de la
Naturopatía
Hildegarda de Bingen es, por derecho propio, la patrona
de la Naturopatía. Su vida y su obra encarnan los principios fundamentales
de la disciplina: la observación de la naturaleza, la consideración
holística de la persona, la búsqueda de las causas, el uso
de agentes naturales como mediadores de salud, la importancia
de la relación con el Salutante y la integración
de la dimensión espiritual en el proceso de sanación.
Su contribución al Corpus Naturopáticum es
incalculable. Sus obras Physica y Causae et curae constituyen
los primeros tratados sistemáticos de lo que hoy llamamos
Naturopatía, y su concepto de Viriditas anticipa la Vis
Regenratrix Naturae que fundamenta nuestra disciplina.
Hildegarda de Bingen no solo fue una mujer adelantada a su
tiempo; fue una constructora de puentes entre el saber antiguo
y el conocimiento moderno, entre la fe y la ciencia, entre la naturaleza y la
salud. Su legado nos recuerda que la Naturopatía no es una moda pasajera, sino
una tradición milenaria que hunde sus raíces en la observación
atenta de la naturaleza y en el cuidado amoroso de la persona.
Hildegarda de Bingen, patrona de la Naturopatía, sigue
iluminando el camino de quienes nos dedicamos a esta disciplina.
Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación
en Historia y Onomástica Naturopática de la Red de
Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones
de Naturopatía Digital y con el valioso trabajo de
investigación de Barbara Herrbach, Naturópata medievalista y
fundadora del Institut de Naturopathie Médiévale, quien ha
profundizado en el estudio de las plantas medievales y en la figura de
Hildegarda de Bingen.
Para más información sobre Naturopatía, disciplina de
carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, visita: https://naturopatiadigital2.blogspot.com/
Bibliografía
Obras de Hildegarda e introducciones a su obra:
- Hildegarda
de Bingen. Concert de l'harmonia de les revelacions celestes.
Publicacions Abadia de Montserrat, 1997.
- Hildegarda
de Bingen. Llibre de les revelacions divines. Clàssics del
Cristianisme, 65. Proa, 1997.
- Hildegarda
de Bingen. Scivias: conoce los caminos. Trotta, 1999.
- Vida
y visiones de Hildegard von Bingen. Vida por Theodoric von Echternach.
Edición de Victoria Cirlot. Ed. Siruela, 1997.
Estudios:
- ÉPINEY-BURGARD,
G.; ZUM-BRUNN, E. Mujeres trobadoras de Dios. Una tradición
silenciada de la Europa medieval. Paidós, 1998.
- PERNOUD,
R. Hildegarda de Bingen. Una conciencia inspirada del s.XII.
Paidós, 1998.
- Forschergruppe
Klostermedizin. Hildegard of Bingen: Life, Medicine and Natural
Knowledge. Zenodo, 2026.
Recursos en línea:
- Naturopatía
Digital. El criterio Naturopático en la obra de Hildegarda de
Bingen (1098 – 1179), considerada la patrona de la Naturopatía. https://naturopatiadigital.eu/2017/10/09/el-criterio-naturopatico-en-la-obra-de-2/
- Herrbach,
B. La naturopathie médiévale. Institut de Naturopathie
Médiévale. https://www.linkedin.com/in/barbara-herrbach-🕯️-b92565184/
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