miércoles, 16 de septiembre de 2026

El criterio Naturopático en la obra de Hildegarda de Bingen (1098-1179), patrona de la Naturopatía. Una aportación fundamental al Corpus Naturopáticum y a la historia de la disciplina

1. Introducción: una figura clave en la historia de la Naturopatía

En la historia de la Naturopatía, pocas figuras brillan con la intensidad de Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa, mística, compositora, escritora, naturalista y sanadora. Considerada la patrona de la Naturopatía y una de las científicas más importantes del siglo XII, su obra representa un hito fundamental en la construcción del criterio Naturopático y en la sistematización del saber sobre la salud natural.

Hildegarda vivió en una época de gran efervescencia intelectual, el siglo XII, cuando las escuelas de Chartres y San Víctor ejercían una fuerte influencia en el pensamiento europeo. Su obra, que abarca desde la teología hasta la medicina, desde la música hasta la botánica, constituye un exponente clarísimo del saber enciclopédico de su tiempo y, al mismo tiempo, una aportación original y visionaria al conocimiento de la naturaleza y de la salud humana.

El presente artículo, enmarcado en la línea de investigación histórica y onomástica de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , analiza el criterio Naturopático en la obra de Hildegarda de Bingen y su contribución al Corpus Naturopáticum y a la historia de la Naturopatía.

2. Contexto histórico y biográfico: una mujer en la efervescencia del siglo XII

Contrariamente a lo que mucha gente piensa, durante la época medieval la mujer participó activamente en la vida económica, cultural y social. El siglo XII, en particular, fue un período de gran dinamismo intelectual, en el que las mujeres encontraron espacios de desarrollo en el ámbito monástico y, en algunos casos, en la corte y en la sociedad civil.

Hildegarda nació en 1098 en una familia noble y piadosa del Palatinado, en la región del Rin. A los ocho años fue confiada a Jutta de Spanheim, una monja que vivía según la Regla de San Benito cerca del monasterio de Disibodenberg. Allí, Hildegarda adquirió una sólida cultura religiosa y humanística como oblata benedictina. Más tarde profesó como monja y, a la muerte de Jutta, fue elegida abadesa.

Su vida estuvo marcada por una salud delicada —probablemente trastornos psicosomáticos fruto de una gran hipersensibilidad y emotividad— que, sin embargo, no le impidió vivir ochenta años y desarrollar una actividad extraordinaria hasta su muerte. Fue una mujer de vivencias extremas, de intensa emotividad y de una gran capacidad de observación de la realidad, con un conocimiento profundo de la naturaleza humana y de las diferencias entre hombre y mujer.

Hildegarda fue una mujer que asumió plenamente su condición femenina, sin menospreciarla y sin que ésta condicionase su misión. Su curiosidad era casi universal: le interesaba todo aquello que es de Dios y todo aquello que es humano. Sus obras demuestran un saber enciclopédico, reflejo de una época en la que el conocimiento era global y no existían las especializaciones que hoy conocemos.

3. La Regula Vitae: la norma de vida basada en las leyes de la naturaleza

La Regula Vitae de Hildegarda es la norma de vida, la regulación de la existencia en base a las leyes de la naturaleza que, en última instancia, son el reflejo de las leyes divinas. Quien vive de acuerdo a las leyes de la naturaleza está viviendo de acuerdo a las leyes divinas. Este principio constituye el fundamento del criterio Naturopático en su obra.

La vida monástica de Hildegarda se podría resumir como una experiencia transformadora de Dios, presente en todo y en todos, y expresada en ayudar y sanar. Hildegarda, que siempre tuvo problemas de salud, actuaba como sanadora para los demás. En el siglo XII había pocos sanadores titulados (médicos), y la gente se dirigía a los monasterios, donde solía haber un hospital. La Regla Benedictina dedica un capítulo a los enfermos (cap. 36): "que sean servidos como si fueran realmente el Cristo, con toda solicitud".

Esta conjunción de saberes —teología, higiología, botánica, música, psicología— es lo que hace de Hildegarda una figura precursora del enfoque holístico que caracteriza a la Naturopatía. Su obra científica tiene un gran mérito, con hechos bien observados, intuiciones profundas e ideas nuevas, aunque también con lagunas considerables. Con todo, hay aspectos que Hildegarda intuyó y que siglos más tarde la ciencia moderna ha confirmado.

4. El criterio Naturopático en la obra de Hildegarda

4.1. La observación de la naturaleza como método

A pesar de que en las obras de Naturopatía y herbologíade Hildegarda no entra el conocimiento sobrenatural, son fruto de la observación de la naturaleza, de los problemas de salud de las monjas y de los vecinos, de las parturientas del pueblo que ella atendía. Es una mujer observadora y aguda que toma nota de todo aquello que ve y busca las causas.

Sus conocimientos sobre la psicología y la fisiología del hombre y de la mujer sorprenden. Tenía conocimientos de anatomía y fisiología, también de la psicología diferencial femenina y masculina, y de las propiedades de muchos remedios herbales. Todo ello lo aplicaba para sanar, pero sobre todo creía en la fuerza de la oración.

4.2. Causae et curae: un tratado de Naturopatía con componente espiritual

En su obra Causae et curae (causas y tratamientos), Hildegarda utiliza métodos de Naturopatía, pero también una especie de anima spirituae, en la que emplea la fuerza que le viene de la experiencia de Dios junto con la fina intuición y las dotes de observación que le permiten el conocimiento de las personas para comprender aquello que éstas necesitan.

Esta obra integra la antropología y la cosmología en una guía práctica para la sanación, estableciendo una conexión entre los elementos cósmicos y la fisiología humana. El concepto central de su pensamiento es la Viriditas —la fuerza vital divina que impregna toda la creación— y la comprensión de la salud como un estado dinámico de equilibrio (discretio) entre los elementos cósmicos y la fisiología humana.

4.3. La práctica sanadora: higiodinamia psicosomática y oración

El arte de sanar de Hildegarda debía ser una especie de higiodinamia psicosomática que, unida a la oración, tenía efectos sorprendentes. La gente hacía cola ante el monasterio para recuperar su salud. ¿Cómo debía de ser esta práctica de salud? Empleaba remedios herbales  —ya que las estudiaba y catalogaba, anotando sus propiedades higiodinámicas— y consideraba a la persona en su unidad física, psíquica y espiritual.

Examinaba a la persona entera, se preguntaba por qué y la causa del problema de salud. Asociaba la sanación del espíritu con la del cuerpo, y al revés. Sabía que los pensamientos y los sentimientos mal integrados pueden favorecer la pérdida de salud. También empleaba la escucha, una escucha activa y atenta, llena de interés por la persona que tenía delante y sus problemas. Y sobre todo empleaba la oración. La sanación no era algo mágico; era por gracia y don de Dios que se servía de ella para dar la salud y la alegría a aquel que lo necesitaba.

Su fama de sanadora se extendió por muchas regiones. Era una sanadora holística y humanista, es decir, aplicaba el criterio Naturopático en su práctica sanadora.

5. Las obras científicas: Physica y Causae et curae

Entre las obras más importantes de Hildegarda destacan:

  • Scivias (sci vias Domini, "Conoce los caminos"): su obra más importante, escrita entre 1141 y 1151. Es la más extensa y constituye una obra de teología dogmática.
  • Libro de los méritos de la vida (1158-1163): una obra de teología moral que explica el discernimiento entre el bien y el mal. En el centro se encuentra el hombre, imagen de Dios que sostiene y domina el cosmos, árbitro de la lucha entre el bien y el mal en el interior de cada persona.
  • Libro de las obras divinas (1163-1173): una obra científica y teológica a la vez, que contiene conocimientos cosmológicos y antropológicos muy profundos.

Pero su obra higiológica es la que tiene mayor relevancia para la Naturopatía. Entre 1151 y 1158 escribió su obra titulada Liber subtilitatum diversarum naturarum creaturarum (Libro sobre las propiedades naturales de las cosas creadas). Esta obra se divide en dos tradiciones:

  • Physica: un catálogo sistemático de las propiedades sanadoras de remedios herbales, animales y minerales.
  • Causae et curae: una guía práctica para la sanación que integra antropología y cosmología.

Hildegarda tenía un gran conocimiento de la naturopea, y en particular de la fitopea, y utilizaba todo lo que la naturaleza le podía ofrecer para sus tratamientos, incluidos los minerales, a los que atribuía virtudes sanadoras y predictivas. Su experiencia está recogida en la Physica, de la que forma parte el Libro de las plantas, una especie de herbario independiente que la convierte en la primera mujer “Naturópata” europea.

6. Contribución al Corpus Naturopáticum

La obra de Hildegarda de Bingen constituye una aportación fundamental al Corpus Naturopáticum en varios niveles:

6.1. El criterio Naturopático

Hildegarda aplicó en su práctica un criterio Naturopático basado en:

  • La observación de la naturaleza como fuente de conocimiento.
  • La consideración de la persona en su unidad física, psíquica y espiritual.
  • La búsqueda de las causas de los desequilibrios.
  • El uso de agentes naturales (plantas, minerales, alimentos) como mediadores de salud.
  • La importancia de la escucha activa y la relación con el Salutante.
  • La integración de la dimensión espiritual en el proceso de sanación.

6.2. La Viriditas como concepto precursor de la Vis Regeneratrix Naturae

El concepto de Viriditas —la fuerza vital divina que impregna toda la creación— es un precursor del concepto Naturopático de Vis Regeneratrix Naturae (la fuerza regenradora de la naturaleza). Para Hildegarda, la salud es el resultado de la armonía entre el ser humano y el cosmos, y la enfermedad es la expresión de una pérdida de ese equilibrio.

6.3. La higiodinamia psicosomática

La práctica sanadora de Hildegarda —que asociaba la sanación del espíritu con la del cuerpo, y viceversa— es un precedente de la visión psicosomática que hoy integra la Naturopatía. Su comprensión de que los pensamientos y sentimientos mal integrados pueden favorecer la pérdida de salud anticipa el paradigma ecobiopsicosocial que fundamenta la práctica Naturopática contemporánea.

6.4. La trofología y la herbología

Hildegarda desarrolló una trofología basada en alimentos naturales —como la espelta, a la que atribuía la capacidad de "proporcionar un buen humor" y "poner alegría en el espíritu del hombre"— y una herbología basada en la observación y catalogación de las propiedades de las plantas medicinales. Este enfoque constituye un precedente directo de la Naturopatía Alimentaria – Trofología y de la Naturopatía Fitocomplementaria – Herbología.

6.5. La musicohigiene

Hildegarda atribuía propiedades sanadoras a la música. Para ella, el alma es una sinfonía, y la música —relacionada con los ángeles y el cielo— puede sanar el alma. Esta concepción constituye un precedente de la Naturopatía Sensorial y de los salutes a través de los sentidos.

7. Legado y vigencia

Hildegarda de Bingen fue canonizada por el Papa Benedicto XVI en 2012, completando un proceso iniciado en el siglo XIII. Su legado perdura hoy en día:

  • Sus libros de remedios, escritos hacia 1100, siguen utilizándose en la actualidad.
  • Sus obras Naturopáticasa son estudiadas por investigadores de todo el mundo.
  • Su figura es reivindicada como precursora de la Naturopatía y como ejemplo de un enfoque holístico que une cuerpo, mente y espíritu.

La investigación contemporánea sobre Hildegarda de Bingen continúa explorando la transmisión de su conocimiento Naturopático a través de una compleja tradición manuscrita que abarca desde testigos del siglo XIII hasta códices profusamente glosados, y su revival en el siglo XV a través de compilaciones en alemán y herbarios impresos.

8. Conclusión: Hildegarda de Bingen, patrona de la Naturopatía

Hildegarda de Bingen es, por derecho propio, la patrona de la Naturopatía. Su vida y su obra encarnan los principios fundamentales de la disciplina: la observación de la naturaleza, la consideración holística de la persona, la búsqueda de las causas, el uso de agentes naturales como mediadores de salud, la importancia de la relación con el Salutante y la integración de la dimensión espiritual en el proceso de sanación.

Su contribución al Corpus Naturopáticum es incalculable. Sus obras Physica y Causae et curae constituyen los primeros tratados sistemáticos de lo que hoy llamamos Naturopatía, y su concepto de Viriditas anticipa la Vis Regenratrix Naturae que fundamenta nuestra disciplina.

Hildegarda de Bingen no solo fue una mujer adelantada a su tiempo; fue una constructora de puentes entre el saber antiguo y el conocimiento moderno, entre la fe y la ciencia, entre la naturaleza y la salud. Su legado nos recuerda que la Naturopatía no es una moda pasajera, sino una tradición milenaria que hunde sus raíces en la observación atenta de la naturaleza y en el cuidado amoroso de la persona.

Hildegarda de Bingen, patrona de la Naturopatía, sigue iluminando el camino de quienes nos dedicamos a esta disciplina.

Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Historia y Onomástica Naturopática de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital y con el valioso trabajo de investigación de Barbara Herrbach, Naturópata medievalista y fundadora del Institut de Naturopathie Médiévale, quien ha profundizado en el estudio de las plantas medievales y en la figura de Hildegarda de Bingen.

Para más información sobre Naturopatía, disciplina de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, visita: https://naturopatiadigital2.blogspot.com/

Bibliografía

Obras de Hildegarda e introducciones a su obra:

  1. Hildegarda de Bingen. Concert de l'harmonia de les revelacions celestes. Publicacions Abadia de Montserrat, 1997.
  2. Hildegarda de Bingen. Llibre de les revelacions divines. Clàssics del Cristianisme, 65. Proa, 1997.
  3. Hildegarda de Bingen. Scivias: conoce los caminos. Trotta, 1999.
  4. Vida y visiones de Hildegard von Bingen. Vida por Theodoric von Echternach. Edición de Victoria Cirlot. Ed. Siruela, 1997.

Estudios:

  1. ÉPINEY-BURGARD, G.; ZUM-BRUNN, E. Mujeres trobadoras de Dios. Una tradición silenciada de la Europa medieval. Paidós, 1998.
  2. PERNOUD, R. Hildegarda de Bingen. Una conciencia inspirada del s.XII. Paidós, 1998.
  3. Forschergruppe Klostermedizin. Hildegard of Bingen: Life, Medicine and Natural Knowledge. Zenodo, 2026.

Recursos en línea:

  1. Naturopatía Digital. El criterio Naturopático en la obra de Hildegarda de Bingen (1098 – 1179), considerada la patrona de la Naturopatía. https://naturopatiadigital.eu/2017/10/09/el-criterio-naturopatico-en-la-obra-de-2/
  2. Herrbach, B. La naturopathie médiévale. Institut de Naturopathie Médiévale. https://www.linkedin.com/in/barbara-herrbach-🕯️-b92565184/

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