lunes, 31 de agosto de 2026

Grasa abdominal y riesgo cardiovascular: análisis crítico del estudio Dardari et al. (2026) y sus implicaciones para la Naturopatía desde la NBE, la MIN y la COPRANA

1. Introducción: el peso como indicador incompleto

Tradicionalmente, el índice de masa corporal (IMC) ha sido el parámetro estándar para diagnosticar sobrepeso y obesidad y, por extensión, para estimar el riesgo cardiovascular asociado. Sin embargo, el IMC presenta una limitación fundamental: no informa sobre dónde se acumula la grasa. Esta deficiencia tiene consecuencias clínicas relevantes, ya que la grasa visceral —aquella que rodea los órganos internos en la zona abdominal— se asocia con enfermedades crónicas como la cardiopatía y la diabetes, mientras que la grasa subcutánea no lo hace con la misma intensidad.

El estudio de Dardari y colaboradores (2026) , publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC), aborda precisamente esta cuestión: ¿pueden la circunferencia de cintura (CC) y el índice cintura-cadera (ICC) reclasificar el riesgo cardiovascular más allá de lo que permite el IMC por sí solo?

Para la Naturopatía, este estudio no es una mera curiosidad epidemiológica. Es una confirmación de principios fundamentales de la disciplina: que la distribución de la grasa —y no solo su cantidad— es un marcador de la coherencia del biosistema; que la evaluación integral del terreno trasciende las mediciones aisladas; y que la individualización de la valoración y la intervención es esencial para una práctica basada en la evidencia.

El presente artículo, enmarcado en los principios de la NBE (Naturopatía Basada en la Evidencia) , la MIN (Metodología de la Intervención Naturopática) y la COPRANA (Coordinación Praxiológica Naturopática) , analiza críticamente este estudio y extrae implicaciones para la práctica Naturopática, con especial atención al paradigma ecobiopsicosocial y a la finalidad salutogénica e higiogénica de la disciplina.

2. Resumen del estudio de Dardari et al. (2026)

2.1. Diseño y población

El estudio, liderado por Zeina A. Dardari como autora principal y con Michael J. Blaha como autor sénior, se enmarca en la Cross-Cohort Collaboration (CCC). Incluyó a 259.388 participantes procedentes de 15 cohortes, con un seguimiento medio de 20 años. Se analizaron nueve resultados cardiovasculares y de mortalidad: infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular, enfermedad coronaria total, enfermedad cardiovascular total, mortalidad por enfermedad coronaria, mortalidad cardiovascular y mortalidad por cualquier causa.

2.2. Hallazgos principales

Hallazgo

Descripción

Clasificación errónea por IMC

Entre personas con peso normal según el IMC, un 5% presentaba CC elevada y un 18% ICC elevado. En el grupo con sobrepeso, los porcentajes ascendían al 39% y al 40%, respectivamente.

Aumento del riesgo

Las personas con peso normal o sobrepeso que presentaban CC o ICC elevados tenían entre un 15% y un 50% más de riesgo para la mayoría de los nueve resultados cardiovasculares analizados.

Obesidad con baja grasa abdominal

Entre las personas clasificadas como obesas por su IMC, un 9% presentaba CC baja y un 45% ICC bajo. Estas personas no mostraban un riesgo significativamente diferente al de las personas con peso normal y CC baja.

Diferencias de sexo

En las mujeres con obesidad pero ICC bajo, el riesgo para todos los resultados seguía siendo significativamente mayor que en las mujeres con peso normal e ICC bajo, aunque las HR eran menores que en las mujeres con obesidad e ICC alto.

Reclasificación del riesgo

La CC y el ICC identifican una clasificación errónea de las categorías convencionales de IMC y reclasifican el riesgo cardiovascular.

2.3. Interpretación de los autores

Michael J. Blaha, autor sénior, señaló que "la CC y el ICC reclasifican el riesgo definido por los umbrales tradicionales del IMC. Vimos individuos con peso clínicamente normal que tenían adiposidad central elevada y un ICC alto, lo que los asociaba con un mayor riesgo en la mayoría de los resultados".

Harlan M. Krumholz, editor jefe de JACC, afirmó que "es hora de dejar de centrarnos exclusivamente en el índice de masa corporal".

2.4. Reacciones de expertos y limitaciones

Andreea Ciudin, endocrinóloga y coordinadora de la Unidad de Obesidad del Hospital Vall d'Hebron, valoró positivamente el estudio, pero señaló varias limitaciones:

  • Falta de información sobre actividad física, dieta y genética de la obesidad.
  • Medición única de CC e ICC en un solo momento, sin conocer su evolución durante el seguimiento.
  • Seguimiento muy largo, que mezcla hábitos de vida de varias generaciones.
  • Naturaleza observacional, no aleatorizada ni intervencionista.
  • La CC y el ICC son medidas indirectas de la adiposidad central, no equivalentes a cuantificar directamente la grasa visceral mediante técnicas de imagen.

3. Análisis desde la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE)

3.1. Fortalezas del estudio

Gran tamaño muestral y seguimiento prolongado. La inclusión de más de 259.000 participantes con un seguimiento medio de 20 años confiere una solidez estadística notable a los hallazgos.

Identificación de un problema clínico relevante. El estudio demuestra que el IMC por sí solo clasifica erróneamente el riesgo cardiovascular en un porcentaje significativo de la población. Esto tiene implicaciones directas para la práctica clínica y para la salud pública.

Relevancia para la Naturopatía. La adiposidad central es un nodo de convergencia que refleja la interacción de múltiples factores: nutrición, actividad física, estrés, metabolismo hormonal y genética. La Naturopatía, con su enfoque sistémico, está especialmente bien posicionada para abordar esta complejidad.

Validación de la importancia del terreno. El estudio confirma que no todos los cuerpos con el mismo IMC son iguales. La distribución de la grasa —un marcador del terreno metabólico— es un determinante clave del riesgo cardiovascular.

3.2. Limitaciones desde la perspectiva de la NBE

Naturaleza observacional. El estudio es observacional, no intervencionista. No puede establecer causalidad, solo asociación. La NBE exige que las recomendaciones clínicas se basen en la jerarquía de la evidencia, donde los ensayos clínicos aleatorizados tienen un mayor peso.

Falta de consideración de otros factores del biosistema. El estudio no incluye información sobre actividad física, dieta, genética ni sobre otros factores relevantes como el estrés, la microbiota, la inflamación o la exposición a tóxicos. La NBE exige una evaluación integral del biosistema.

Medición única de CC e ICC. La CC y el ICC se midieron una sola vez, sin considerar su evolución a lo largo de 20 años. La NBE valora los estudios que capturan la dinámica de los procesos de salud.

Medidas indirectas de adiposidad. La CC y el ICC son medidas indirectas de la adiposidad central; no son equivalentes a cuantificar directamente la grasa visceral mediante técnicas de imagen.

Nomenclatura ajena a la Naturopatía. El estudio utiliza terminología biomédica ("pacientes", "enfermedad cardiovascular", "prevención"). Desde la nomenclatura Naturopática, la adiposidad central sería considerada una expresión de desequilibrio del terreno, y su modulación formaría parte de un Programa Personal de Salud (PPS) orientado a la salutogénesis.

3.3. El valor de la evidencia para la NBE

El estudio de Dardari et al. (2026):

  • Proporciona una base científica para la evaluación de la adiposidad central como parte de la valoración del terreno cardiovascular.
  • Orienta la investigación Naturopática hacia la identificación de intervenciones nutricionales, de ejercicio y de manejo del estrés que puedan modular la grasa visceral y reducir el riesgo cardiovascular.
  • Refuerza la importancia del enfoque sistémico: el riesgo cardiovascular no está determinado solo por el peso, sino por la distribución de la grasa, que a su vez refleja la interacción de la nutrición, la actividad física, el estrés y otros factores del estilo de vida.

4. Implicaciones para la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN)

La MIN sistematiza los procedimientos y estrategias que guían la acción profesional. Los hallazgos del estudio ofrecen orientaciones para la evaluación y el abordaje de la adiposidad central en la práctica Naturopática.

4.1. Fase de exploración: evaluación integral del terreno cardiovascular

En la fase de exploración (18 IES/PSS), el Naturópata debe evaluar el biosistema del Salutante con una mirada que trascienda el IMC. La evidencia del estudio sugiere que la circunferencia de cintura y el índice cintura-cadera deben ser mediciones de rutina en la valoración Naturopática.

Dimensión

Aspectos a evaluar

Relación con los hallazgos

Antropometría

Circunferencia de cintura (CC), índice cintura-cadera (ICC), índice cintura-talla (ICT).

La CC y el ICC son mejores predictores del riesgo cardiovascular que el IMC.

Composición corporal

Porcentaje de grasa visceral, masa muscular, relación músculo-grasa.

La grasa visceral es el tipo de adiposidad más asociada con el riesgo cardiovascular.

Historia dietética

Consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares, grasas saturadas, fibra, patrón dietético general.

La dieta influye en la acumulación de grasa visceral y en la inflamación.

Actividad física

Tipo, frecuencia, intensidad y duración del ejercicio; sedentarismo.

El ejercicio regular reduce la grasa visceral y mejora el perfil metabólico.

Estrés y sueño

Nivel de estrés percibido, calidad y duración del sueño, horarios.

El estrés crónico y la falta de sueño se asocian con la acumulación de grasa abdominal.

Inflamación

PCR, ratio neutrófilo/linfocito, otros marcadores inflamatorios.

La grasa visceral es un tejido metabólicamente activo que secreta citoquinas proinflamatorias.

Perfil metabólico

Glucemia, insulinorresistencia (HOMA-IR), perfil lipídico, tensión arterial.

La adiposidad central se asocia con el síndrome metabólico y la diabetes.

4.2. Fase de comprensión: identificación de nodos convergentes

El estudio identifica varios nodos de convergencia donde la intervención Naturopática puede ser especialmente relevante:

Nodo convergente

Mecanismo

Relación con la intervención Naturopática

Adiposidad visceral

La grasa visceral es metabólicamente activa, secreta citoquinas inflamatorias y contribuye a la insulinorresistencia.

La nutrición, el ejercicio y el manejo del estrés pueden reducir la grasa visceral.

Inflamación crónica de bajo grado

La grasa visceral promueve un estado inflamatorio sistémico.

La dieta desinflamatoria, los omega-3 y los polifenoles modulan la inflamación.

Resistencia a la insulina

La adiposidad central es un factor clave en el desarrollo de la insulinorresistencia.

La dieta baja en índice glucémico, el ejercicio y la suplementación con inositol pueden mejorar la sensibilidad a la insulina.

Desequilibrio del eje HPA

El estrés crónico activa el eje HPA y promueve la acumulación de grasa abdominal.

Las técnicas de manejo del estrés (mindfulness, respiración, relajación) modulan el eje HPA.

4.3. Fase de propuesta: diseño del Programa Personal de Salud (PPS)

Basado en la comprensión de los nodos convergentes, el PPS para un Salutante con adiposidad central elevada podría incluir:

Mediador de coherencia

Intervención

Fundamento

Naturopatía Alimentaria - Trofología

Trofointervención desinflamatoria y de bajo índice glucémico: rica en fibra (verduras, legumbres, cereales integrales), polifenoles (frutos rojos, té verde, cúrcuma), omega-3 (pescado azul, semillas de lino, nueces) y baja en azúcares refinados, harinas blancas y grasas saturadas.

La evidencia respalda el papel de la dieta en la reducción de la grasa visceral y la mejora del perfil metabólico.

Naturopatía Ergásica

Ejercicio aeróbico moderado (caminata, natación, ciclismo) 30-45 min/día, 5 días/semana, combinado con ejercicios de fuerza.

El ejercicio reduce la grasa visceral, mejora la sensibilidad a la insulina y reduce la inflamación.

Naturopatía Psicofísica: Manejo del estrés

Mindfulness, respiración diafragmática, técnicas de relajación, yoga.

La reducción del estrés modula el eje HPA y reduce la acumulación de grasa abdominal.

Higiene del sueño

7-8 horas de sueño reparador, rutinas de descanso, exposición a luz natural por la mañana.

El sueño insuficiente se asocia con la acumulación de grasa abdominal y el riesgo metabólico.

Naturopatía Normativa: Higiopedia

Educación sobre la relación entre la distribución de la grasa, la inflamación y el riesgo cardiovascular; desmitificar el IMC como único indicador de salud.

Empoderamiento del Salutante para tomar decisiones informadas sobre su salud.

4.4. Fase de seguimiento

  • Monitorización antropométrica: medición periódica de CC, ICC e ICT para evaluar la evolución.
  • Evaluación de la respuesta: cambios en el perímetro de cintura, mejoría de los marcadores metabólicos e inflamatorios, calidad de vida.
  • Ajuste del PPS: según la respuesta del Salutante y la evolución de su biosistema.
  • Coordinación interdisciplinar: en casos de riesgo cardiovascular elevado, la coordinación con el médico de cabecera o el cardiólogo es esencial.

5. Implicaciones para la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA)

La COPRANA define el "arte y la ciencia" de sincronizar, armonizar y secuenciar los mediadores de coherencia.

5.1. Sincronización

  • Ritmos circadianos: la alimentación y el ejercicio deben sincronizarse con los ritmos circadianos para optimizar el metabolismo. Las comidas principales deben realizarse durante las horas de luz, evitando la ingesta nocturna de carbohidratos. El ejercicio debe realizarse preferentemente por la mañana.
  • Ciclos estacionales: adaptar la dieta y la actividad física a las necesidades estacionales (mayor hidratación y consumo de frutas y verduras de temporada en verano).

5.2. Armonización

  • Compatibilidad de mediadores: la combinación de nutrición, ejercicio y manejo del estrés debe ser coherente y no contradictoria. Por ejemplo, el ejercicio intenso sin un manejo adecuado del estrés puede aumentar el cortisol y contrarrestar los beneficios.
  • Sinérgia con el tratamiento médico: en Salutantes con diagnóstico de síndrome metabólico, diabetes o enfermedad cardiovascular, la intervención Naturopática debe armonizarse con el tratamiento farmacológico para evitar interacciones.

5.3. Secuenciación

  1. Primero: educación sobre la importancia de la distribución de la grasa y la medición de la CC (Higiopedia).
  2. Segundo: establecer hábitos de vida saludables (dieta, ejercicio, sueño, manejo del estrés) como base.
  3. Tercero: introducir cambios específicos en la dieta y la actividad física de forma gradual y personalizada.
  4. Cuarto: evaluar la respuesta y ajustar el PPS según la evolución del Salutante.

6. Consideraciones sobre la nomenclatura naturopática

El estudio de Dardari et al. (2026) utiliza terminología biomédica que, desde el marco conceptual Naturopático, puede ser reinterpretada y enriquecida:

Término biomédico

Término Naturopático

Justificación

Paciente

Salutante

El sujeto de la intervención no es un "paciente" pasivo, sino un agente activo de su proceso de salud.

Enfermedad cardiovascular

Riesgo de pérdida de coherencia cardiovascular

La Naturopatía no "trata" enfermedades; acompaña al Salutante en la optimización de su terreno.

Obesidad / Adiposidad central

Desequilibrio del terreno metabólico

La acumulación de grasa visceral es la expresión de un desequilibrio sistémico.

Prevención

Promoción de la salud, Salutogénesis / Higiogénesis

El objetivo no es "prevenir" una enfermedad, sino "generar" salud y coherencia.

Índice de masa corporal (IMC)

Indicador limitado de coherencia corporal

El IMC es una medida que no refleja la distribución de la grasa ni la composición corporal.

 


7. El papel de la Naturopatía en la modulación del riesgo cardiovascular

El estudio de Dardari et al. (2026) revela que la adiposidad central —medida por la circunferencia de cintura y el índice cintura-cadera— es un predictor más preciso del riesgo cardiovascular que el IMC. Este hallazgo tiene profundas implicaciones para la Naturopatía:

  • La evaluación del terreno debe ser integral: el IMC no es suficiente. La medición de la CC, el ICC y el ICT debe ser parte de la rutina de exploración Naturopática.
  • La grasa visceral es un nodo de convergencia: refleja la interacción de la nutrición, la actividad física, el estrés, el sueño y el metabolismo. La Naturopatía, al abordar estos factores de forma sistémica, puede influir en la grasa visceral de una manera que los fármacos no alcanzan.
  • La individualización es clave: el estudio muestra que personas con el mismo IMC pueden tener riesgos muy diferentes. La Naturopatía, con su enfoque personalizado, está especialmente bien posicionada para esta evaluación diferenciada.
  • La prevención es posible: la modulación del estilo de vida puede reducir la grasa visceral y, con ella, el riesgo cardiovascular. Desde la perspectiva Naturopática, esto se enmarca en la higiogénesis y la salutogénesis.

8. Consideraciones de seguridad y limitaciones

  • Evidencia observacional: el estudio es observacional. Se necesitan estudios de intervención para confirmar que la reducción de la CC se traduce en una reducción del riesgo cardiovascular.
  • Medidas indirectas: la CC y el ICC son medidas indirectas de la adiposidad visceral. No son equivalentes a la cuantificación directa mediante técnicas de imagen.
  • Variabilidad individual: la respuesta a las intervenciones puede variar según la genética, la edad, el sexo y otros factores del Salutante.
  • Coordinación con interdisciplinar: en Salutantes con alto riesgo cardiovascular o con diagnóstico establecido, la intervención Naturopática debe coordinarse con el médico de cabecera o el cardiólogo.
  • Nomenclatura: el estudio utiliza terminología biomédica. Desde la Naturopatía, estos conceptos se integran en un marco más amplio que incluye la Vis Regeneratrix Naturae, la Salutogénesis y la Higiopédia.

9. Conclusiones: de la cintura a la coherencia del biosistema

El estudio de Dardari y colaboradores (2026) es una contribución significativa a la comprensión de los factores que determinan el riesgo cardiovascular. Al demostrar que la circunferencia de cintura y el índice cintura-cadera son predictores más precisos que el IMC, el estudio subraya la importancia de evaluar la distribución de la grasa y no solo su cantidad.

Desde la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , el estudio:

  • Proporciona una base científica para la evaluación de la adiposidad central como parte de la exploración del terreno cardiovascular.
  • Orienta la investigación Naturopática hacia la identificación de intervenciones trofológicas, de ejercicio y de manejo del estrés que reduzcan la grasa visceral.
  • Refuerza la importancia del enfoque sistémico: el riesgo cardiovascular está determinado por la interacción de múltiples factores del estilo de vida, no solo por el peso.

Para la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) , el estudio subraya la importancia de la exploración antropométrica, la identificación de nodos convergentes (adiposidad visceral, inflamación, insulinorresistencia) y el diseño de Programas Personales de Salud (PPS) que integren la nutrición, el ejercicio, el manejo del estrés y la higiene del sueño.

Para la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , el estudio ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la sincronización, armonización y secuenciación de las intervenciones Naturopáticas en el contexto del riesgo cardiovascular, respetando los ritmos biológicos, la variabilidad individual y la capacidad adaptativa del Salutante.

La cintura no es solo una medida; es un espejo del terreno metabólico. La Naturopatía, al ayudar al Salutante a restaurar la coherencia de su biosistema —a través de la alimentación, el movimiento, el descanso y el manejo del estrés—, puede contribuir a que esa medida se reduzca y, con ella, el riesgo de perder la salud cardiovascular. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo de análisis crítico ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Nutrición de Precisión y Salud Cardiovascular de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es analizar las implicaciones del estudio de Dardari et al. (2026) sobre la adiposidad central y el riesgo cardiovascular para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , con especial énfasis en el acto salutogénico e higiogénico propio de la disciplina.

Referencias

  1. Dardari ZA, et al. Risk Reclassification Beyond BMI by Waist Circumference and Waist-to-Hip Ratio Across 9 Cardiovascular Outcomes: Results From the Cross-Cohort Collaboration. J Am Coll Cardiol. 2026;88(6):670-684.
  2. American College of Cardiology. Abdominal Fat Predicts Heart Disease Risk Better Than BMI. Press Release. August 11, 2026.
  3. Blaha MJ, Krumholz HM. Study shows BMI does not reflect overall body composition since central adiposity is not measured. JACC. 2026.
  4. Science Media Centre España. Expert reaction: Abdominal fat is a better predictor of cardiovascular risk than BMI. August 11, 2026.
  5. Organización Colegial Naturopática (OCNFENACO). Código Deontológico de la Profesión Naturopática.
  6. Red de Investigación Naturopática (RINA). Líneas de investigación en nutrición de precisión y salud cardiovascular.
  7. Naturopatía Digital. Información sobre Naturopatía, disciplina de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud. https://naturopatiadigital2.blogspot.com/

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