martes, 14 de julio de 2026

Naturopatía: mucho más que una experiencia de «cliente». Análisis crítico del estudio de Patel et al. (2024) sobre la atención Naturopática en Nueva Zelanda. Cuando la investigación cualitativa confirma la identidad de la Naturopatía, pero la terminología la diluye

1. Introducción: un estudio que dice mucho y, al mismo tiempo, no dice todo

En 2024, Patel, Carruthers, Wesseling, Mees y Hill publicaron en el European Journal of Integrative Medicine el artículo «Client experiences and perceptions of naturopathic treatment in New Zealand: A qualitative study». El estudio, basado en entrevistas a veinte clientes de una clínica de formación en Naturopatía y medicina herbaria en Auckland, identificó seis temas principales en las experiencias de los participantes: sentirse escuchado, atributos percibidos del estudiante practicante, conocimiento percibido de los estudiantes, alto grado de educación del cliente, asociación-empoderamiento-propiedad, y recomendación de la naturopatía basada en experiencias propias.

A primera vista, el estudio parece un esfuerzo legítimo por comprender la experiencia de quienes acuden a la Naturopatía. Los hallazgos son positivos y coherentes con la literatura existente. Sin embargo, un análisis crítico revela que el artículo, aunque valioso en sus conclusiones, adolece de un problema terminológico de fondo: al encuadrar la Naturopatía bajo la etiqueta de «medicina tradicional, complementaria e integrativa» (MTCI), el estudio invisibiliza la autonomía de la disciplina, la equipara con prácticas de muy distinta naturaleza y la sitúa en una posición de subordinación que la profesión lleva décadas explicando.

2. Resumen del estudio: lo que los autores encontraron

El estudio de Patel et al. (2024) entrevistó a veinte clientes (18 mujeres y dos hombres) que asistían a una clínica de formación en naturopatía y medicina herbaria en Auckland, Nueva Zelanda. Utilizando un enfoque temático inductivo, los autores identificaron seis temas principales:

Tema

Descripción

Sentirse escuchado

Los participantes valoraron la escucha activa y la atención personalizada

Atributos percibidos del estudiante practicante

Los estudiantes fueron percibidos como atentos, comprensivos y expertos

Conocimiento percibido de los estudiantes

Los participantes confiaban en el conocimiento de los estudiantes

Alto grado de educación del cliente

Los clientes recibieron información que mejoró su comprensión de la salud

Asociación, empoderamiento y propiedad

Los participantes se sintieron empoderados y en control de su salud

Recomendar la Naturopatía

Los participantes recomendaron la naturopatía basándose en sus experiencias positivas

Los autores concluyen que «los participantes reportaron experiencias y percepciones positivas de su tratamiento Naturopático» y que «la educación del cliente se percibió como importante para las personas con enfermedades crónicas, ya que la información impartida no siempre era compartida por sus otros profesionales de la salud».

3. El problema de la etiqueta «MTCI»: un cajón de sastre que borra identidades

El primer y más grave problema del artículo es su elección terminológica. En la introducción, los autores afirman que «la Naturopatía es una forma conocida y utilizada de medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI)». Esta caracterización es profundamente problemática para la Naturopatía por varias razones:

a) Agrupa disciplinas con ontologías, epistemologías y praxiologías radicalmente distintas. Bajo la etiqueta MTCI se mezclan prácticas que no comparten ni su fundamento científico ni su rigor profesional. La Naturopatía no es «lo mismo» que otras prácticas, y tratarlas como una categoría uniforme es un error categorial que impide cualquier análisis riguroso.

b) Define por negación. El término «complementaria» o «alternativa» define a estas disciplinas por lo que no son (medicina convencional), no por lo que son. Esta definición por negación es una estrategia de subordinación que sitúa a estas prácticas en una posición de dependencia respecto al paradigma biomédico.

c) Invisibiliza la autonomía de la Naturopatía. La Naturopatía no es «complementaria» ni «alternativa» a nada. Es una ciencia con identidad propia, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología. Como hemos señalado en otros trabajos, la Naturopatía no es una «medicina con apellidos»; es un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con un marco conceptual propio —el paradigma ecobiopsicosocial— y un sistema de validación propio —la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE)—.

Al utilizar el término MTCI sin cuestionarlo, Patel et al. (2024) aceptan implícitamente el marco conceptual biomédico y sitúan a la Naturopatía en una posición de subordinación que la profesión lleva décadas explicando.

4. El sesgo de la «clínica de formación»: ¿qué se está evaluando realmente?

El estudio se realizó en una clínica de formación donde los estudiantes de Naturopatía atendían a los clientes. Esto introduce un sesgo significativo que los autores no discuten adecuadamente:

a) Los estudiantes no son profesionales experimentados. La atención proporcionada por estudiantes puede diferir significativamente de la proporcionada por profesionales experimentados. Los hallazgos sobre «conocimiento percibido» y «atributos del practicante» pueden no ser generalizables a la práctica profesional.

b) El contexto de formación puede influir en la experiencia. Los clientes que acuden a una clínica de formación pueden tener expectativas diferentes y pueden ser más propensos a reportar experiencias positivas debido al contexto educativo.

c) La supervisión clínica puede afectar la atención. La presencia de supervisores puede influir en la calidad de la atención y en la percepción de los clientes.

El estudio, al no discutir estas limitaciones, puede estar sobreestimando la calidad de la atención y subestimando los desafíos que enfrentan los profesionales en la práctica real.

5. Lo que el estudio confirma: la Naturopatía como enfoque centrado en la persona

A pesar de sus limitaciones terminológicas, el estudio de Patel et al. (2024) proporciona evidencia valiosa que confirma la identidad de la Naturopatía:

a) La Naturopatía es percibida como un enfoque centrado en la persona. Los participantes reportaron sentirse «escuchados» y «atendidos». Esta es una característica fundamental de la práctica Naturopática, que se distingue del modelo biomédico centrado en la enfermedad.

b) La educación del cliente es un componente central. Los participantes valoraron la información recibida y se sintieron «empoderados» y «en control» de su salud. Esto refleja el principio Naturopático de Docere (el Naturópata como educador).

c) Los clientes recomiendan la Naturopatía basándose en su experiencia. Este hallazgo indica que la Naturopatía genera satisfacción y confianza en quienes la reciben.

Estos hallazgos son plenamente coherentes con los principios de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), que reconoce la importancia de la relación salutogénica, la educación del Salutante y la centralidad de la persona en el proceso de salud.

6. El vacío teórico: ausencia de referencia a la NBE, la MIN y la COPRANA

El estudio de Patel et al. (2024) no menciona la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) ni la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA). Esta omisión es significativa porque:

a) La NBE proporciona el marco epistemológico para la investigación Naturopática. La NBE no es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es una construcción epistemológica autónoma que reconoce la pluralidad de métodos de investigación y se adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad.

b) La MIN guía la intervención profesional. La MIN sistematiza los procedimientos y estrategias que guían la acción profesional, adaptándolos a la complejidad del Salutante. Los hallazgos del estudio sobre la «educación del cliente» y el «empoderamiento» son ejemplos de cómo se aplica la MIN en la práctica.

c) La COPRANA es el «arte y la ciencia» de la praxis Naturopática. La COPRANA define la competencia del Naturópata para sincronizar, armonizar y secuenciar los mediadores de coherencia. Los hallazgos sobre la «asociación, empoderamiento y propiedad» reflejan la aplicación de la COPRANA en la relación terapéutica.

Al no situar sus hallazgos en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA, el estudio pierde la oportunidad de conectar sus resultados con el cuerpo de conocimiento sistematizado de la Naturopatía y de contribuir a la consolidación de su identidad epistémica.

7. La nomenclatura como afirmación de identidad Naturopática

La nomenclatura no es un mero ejercicio académico. Es un acto de construcción de realidad. Quien define los términos establece los límites de lo que se puede pensar, investigar y comunicar.

Cuando Patel et al. (2024) definen la Naturopatía como una «MTCI», están ejerciendo un poder de definición que la Naturopatía no puede aceptar pasivamente. La Naturopatía:

  • No es una MTCI: es un área de conocimiento autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
  • No es complementaria: no complementa a la medicina; la medicina puede, en todo caso, complementarse con la Naturopatía cuando reconoce sus limitaciones.
  • No es alternativa: no se presenta como un sustituto, sino como un enfoque con identidad propia.
  • No es una medicina: no es una rama de la medicina, ni una especialidad, ni lo «alternativo» de, ni lo «natural» de.

La Ciencia y Profesión Naturopática reivindica su propia nomenclatura y exige que se utilice. No como un gesto de orgullo corporativo, sino como una exigencia de rigor conceptual que beneficia a todos: a los profesionales, a los investigadores y, sobre todo, a los Salutantes.

8. Conclusión: un estudio valioso que necesita ser enmarcado en la identidad Naturopática

El estudio de Patel et al. (2024) es un aporte valioso a la literatura sobre la experiencia de los usuarios de la Naturopatía. Sus hallazgos —sentirse escuchado, empoderamiento, educación del cliente— son plenamente coherentes con los principios de la Naturopatía y confirman su identidad como enfoque centrado en la persona.

Sin embargo, el estudio adolece de un problema terminológico de fondo: al encuadrar la Naturopatía bajo la etiqueta de «medicina tradicional, complementaria e integrativa», invisibiliza su autonomía y la sitúa en una posición de subordinación que la profesión lleva décadas denunciando.

La Naturopatía:

  • No es una MTCI: es un área de conocimiento autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
  • No es complementaria: es una disciplina con identidad propia, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología.
  • Tiene su propio marco epistemológico: la NBE, que reconoce la pluralidad de métodos de investigación.
  • Tiene su propia metodología: la MIN, que guía la intervención profesional.
  • Tiene su propia praxiología: la COPRANA, que define el «arte y la ciencia» de la práctica Naturopática.

El estudio de Patel et al. (2024), al no situar sus hallazgos en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA, pierde la oportunidad de contribuir a la consolidación de la identidad epistémica de la Naturopatía. Es hora de que la investigación Naturopática reivindique su propia nomenclatura y se sitúe en su propio marco conceptual, para que sus hallazgos sean reconocidos en toda su profundidad y relevancia. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es ofrecer un análisis crítico del estudio de Patel et al. (2024) sobre las experiencias y percepciones de los clientes de naturopatía en Nueva Zelanda, reivindicando la autonomía epistémica de la Naturopatía en el marco de la NBE (Naturopatía Basada en la Evidencia), la MIN (Metodología de la Intervención Naturopática) y la COPRANA (Coordinación Praxiológica Naturopática).

Naturopatía, ahora más que nunca.

Referencias bibliográficas

  1. Patel, A., Carruthers, R., Wesseling, K., Mees, K., & Hill, W. (2024). Client experiences and perceptions of naturopathic treatment in New Zealand: A qualitative study. European Journal of Integrative Medicine, *70*, 102390.

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