1. Introducción: una estrategia que merece ser cuestionada
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho pública recientemente su estrategia para la medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI), con el eslogan: «Millions rely on traditional medicine. WHO is making sure it meets the same scientific standards as any other healthcare; so it's safe, effective, and accessible to all» .
A primera vista, la iniciativa parece loable. ¿Quién podría
oponerse a que la medicina tradicional sea evaluada con rigor científico? Sin
embargo, un análisis más detenido revela que esta estrategia, lejos de ser un
avance para disciplinas como la Naturopatía, es una nueva forma de
subordinación bajo el paradigma biomédico.
El Centro Mundial de Medicina Tradicional de la OMS
(GTMC) , establecido en 2022 en Jamnagar (India), se presenta como
un «centro de conocimiento para la medicina tradicional» que
busca «optimizar la contribución de la medicina tradicional a la salud
global y al desarrollo sostenible» . Pero la pregunta que debemos
hacernos es: ¿quién define qué es «medicina tradicional» y con qué
criterios se evalúa?
2. El problema de la categorización: la MTCI como cajón
de sastre
El primer y más grave problema de la estrategia de la OMS es
su elección terminológica. La OMS utiliza el término «medicina
tradicional, complementaria e integrativa (MTCI)» para agrupar
disciplinas como el ayurveda, la homeopatía, la acupuntura y la naturopatía.
Esta categorización es, como hemos denunciado en numerosas
ocasiones, un cajón de sastre que:
- Agrupa
disciplinas con ontologías, epistemologías y praxiologías radicalmente
distintas. La medicina tradicional china, el ayurveda y la
naturopatía no son «lo mismo», y tratarlas como una categoría uniforme es
un error categorial que impide cualquier análisis
riguroso.
- Define
por negación. El término «complementaria» o «alternativa» define
a estas disciplinas por lo que no son (medicina
convencional), no por lo que son. Esta definición por negación es
una estrategia de subordinación que sitúa a estas
prácticas en una posición de dependencia respecto al paradigma biomédico.
- Invisibiliza
la autonomía de la Naturopatía. La Naturopatía no es
«complementaria» ni «alternativa» a nada. Es una ciencia con
identidad propia, con su propia ontología, epistemología, metodología,
tecnología, praxiología y axiología.
3. La Naturopatía no es una «medicina tradicional»
La Naturopatía no encaja en la definición de «medicina
tradicional» que maneja la OMS. No es un saber indígena ni una práctica
culturalmente localizada. Es una ciencia sistematizada, con
fundamentos fisiológicos, bioquímicos y genéticos verificables, que nace en el
contexto de la modernidad —con Benedict Lust y la American School of
Naturopathy a principios del siglo XX— y que ha evolucionado incorporando los
avances de la biología, la bioquímica y la biología de sistemas.
Etiquetar a la Naturopatía como «tradicional» es, por tanto,
un anacronismo que la sitúa en un lugar que no le corresponde
y que la equipara, sin distinción, con prácticas que no comparten ni su rigor
científico ni su proceso de sistematización.
La Naturopatía no es una medicina con apellidos. Es un
área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de
la Salud.
4. La trampa de la «integración»: cuando el rigor se
convierte en subordinación
La OMS afirma que la medicina tradicional debe «cumplir
con los mismos estándares científicos que cualquier otra atención sanitaria».
Esta afirmación, aparentemente razonable, esconde una trampa
epistemológica: ¿quién define esos estándares científicos?
La medicina basada en la evidencia (MBE) es
un constructo histórico desarrollado en el contexto de la medicina, con sus
propios sesgos y limitaciones. Exigir que la Naturopatía se evalúe con los
mismos criterios que la MBE es como exigir que un pez demuestre su capacidad
para trepar árboles: el problema no está en el pez, sino en el criterio
de evaluación.
La Naturopatía, a través de la Naturopatía Basada en
la Evidencia (NBE), ha desarrollado su propio marco de validación
científica, que:
- Reconoce
la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos,
cualitativos, mixtos).
- Valora
la evidencia clínica y experiencial junto con la
evidencia experimental.
- Se
adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en
su totalidad.
- Respeta
los principios Naturopáticos (salutogénesis, holismo,
prevención, individualización).
No se trata de que la Naturopatía «se someta» a los
estándares de la MBE. Se trata de que sus propios estándares sean
reconocidos.
5. La NBE: una respuesta que la OMS ignora
La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no
es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es
una construcción epistemológica autónoma que ha sido
desarrollada por la propia comunidad Naturopática.
La NBE:
- Reconoce
la pluralidad de métodos de investigación.
- Valora
la evidencia clínica y experiencial junto con la experimental.
- Se
adapta a la complejidad de su objeto de estudio.
- Respeta
los principios Naturopáticos.
La OMS, al ignorar la NBE y encuadrar a la Naturopatía bajo
el paraguas de la «medicina tradicional», invisibiliza este esfuerzo y
perpetúa la confusión conceptual.
6. El riesgo de la apropiación cultural y epistémica
La estrategia de la OMS, al agrupar disciplinas tan diversas
bajo una misma etiqueta, corre el riesgo de homogeneizar y
descontextualizar prácticas que tienen sus propias historias,
filosofías y métodos.
La publicación de la OMS reconoce que «tradicional,
complementaria e integrativa (a menudo llamada TCIM) está profundamente
arraigada en las tradiciones sanitarias de todo el mundo» . Pero al
enmarcarlas en una estrategia global, la OMS está apropiándose de
saberes que no le pertenecen y definiendo los términos en
los que serán evaluados.
El GTMC, financiado por el Gobierno de la India, se centra
en el ayurveda y otras prácticas indias. La Naturopatía, que tiene sus raíces
en Europa y América del Norte, queda relegada a una categoría que no le
corresponde.
7. La respuesta de la profesión: la Naturopatía no
necesita ser «descubierta»
Desde la Ciencia y Profesión Naturopática, respondemos a la
OMS con claridad:
- La
Naturopatía no es una «medicina tradicional». Es una ciencia
autónoma con más de 130 años de historia sistematizada.
- La
Naturopatía no necesita ser «integrada» en los términos de la OMS. Ya
tiene su propio marco de validación científica: la NBE.
- La
Naturopatía no necesita ser definida por lo que no es. Necesita
ser reconocida por lo que es: un área de conocimiento de carácter autónomo
dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
- La
investigación en Naturopatía existe y es rigurosa. La Evaluación
de Tecnología Sanitaria (HTA) sobre Naturopatía de la WNF (2022)
es un documento de 754 páginas que revisa más de 2.000 artículos
científicos y 300 estudios clínicos.
8. Conclusión: la OMS debe reconocer la autonomía de la
Naturopatía
La estrategia de la OMS para la medicina tradicional es, en
el mejor de los casos, un reconocimiento tardío e incompleto de
la importancia de enfoques no biomédicos. En el peor, una operación de
colonización epistémica que busca subsumir estas disciplinas bajo el
paradigma biomédico.
La Naturopatía no necesita ser «descubierta» por la OMS.
Necesita ser reconocida en sus propios términos: como una ciencia
autónoma, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología,
praxiología y axiología.
La OMS tiene la oportunidad de rectificar y
de incluir a la Naturopatía en sus estrategias como lo que es: una ciencia de
la salud con identidad propia. Pero para ello, debe abandonar el paraguas de la
MTCI y reconocer la especificidad y la autonomía de cada disciplina.
Naturopatía, ahora más que nunca.
Nota final. Este artículo ha sido redactado como
respuesta crítica a la publicación de la OMS y del Centro Mundial de
Medicina Tradicional (GTMC) , en el marco de la línea de investigación
en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de
Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones
de Naturopatía Digital. Su objetivo es reivindicar la autonomía de
la Naturopatía como ciencia autónoma dentro del marco de las Ciencias de la
Salud, frente a la categorización homogeneizadora de «medicina tradicional,
complementaria e integrativa» (MTCI).
Referencias
- World
Health Organization. WHO Global Traditional Medicine Centre (GTMC). https://bit.ly/3QyJfPS
- World
Naturopathic Federation. (2022). Health Technology Assessment
(HTA) on Naturopathy. 754 páginas.
- Naturopatía
Digital. La Naturopatía no es una MTCI: es una ciencia autónoma
con identidad propia. 3 de julio de 2026.
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