sábado, 25 de julio de 2026

La OMS y la medicina tradicional: cuando el «paraguas» se convierte en subordinación. El GTMC no es un avance para la Naturopatía, sino una nueva estrategia de colonización epistémica

1. Introducción: una estrategia que merece ser cuestionada

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho pública recientemente su estrategia para la medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI), con el eslogan: «Millions rely on traditional medicine. WHO is making sure it meets the same scientific standards as any other healthcare; so it's safe, effective, and accessible to all» .

A primera vista, la iniciativa parece loable. ¿Quién podría oponerse a que la medicina tradicional sea evaluada con rigor científico? Sin embargo, un análisis más detenido revela que esta estrategia, lejos de ser un avance para disciplinas como la Naturopatía, es una nueva forma de subordinación bajo el paradigma biomédico.

El Centro Mundial de Medicina Tradicional de la OMS (GTMC) , establecido en 2022 en Jamnagar (India), se presenta como un «centro de conocimiento para la medicina tradicional» que busca «optimizar la contribución de la medicina tradicional a la salud global y al desarrollo sostenible» . Pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿quién define qué es «medicina tradicional» y con qué criterios se evalúa?

2. El problema de la categorización: la MTCI como cajón de sastre

El primer y más grave problema de la estrategia de la OMS es su elección terminológica. La OMS utiliza el término «medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI)» para agrupar disciplinas como el ayurveda, la homeopatía, la acupuntura y la naturopatía.

Esta categorización es, como hemos denunciado en numerosas ocasiones, un cajón de sastre que:

  • Agrupa disciplinas con ontologías, epistemologías y praxiologías radicalmente distintas. La medicina tradicional china, el ayurveda y la naturopatía no son «lo mismo», y tratarlas como una categoría uniforme es un error categorial que impide cualquier análisis riguroso.
  • Define por negación. El término «complementaria» o «alternativa» define a estas disciplinas por lo que no son (medicina convencional), no por lo que son. Esta definición por negación es una estrategia de subordinación que sitúa a estas prácticas en una posición de dependencia respecto al paradigma biomédico.
  • Invisibiliza la autonomía de la Naturopatía. La Naturopatía no es «complementaria» ni «alternativa» a nada. Es una ciencia con identidad propia, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología.

3. La Naturopatía no es una «medicina tradicional»

La Naturopatía no encaja en la definición de «medicina tradicional» que maneja la OMS. No es un saber indígena ni una práctica culturalmente localizada. Es una ciencia sistematizada, con fundamentos fisiológicos, bioquímicos y genéticos verificables, que nace en el contexto de la modernidad —con Benedict Lust y la American School of Naturopathy a principios del siglo XX— y que ha evolucionado incorporando los avances de la biología, la bioquímica y la biología de sistemas.

Etiquetar a la Naturopatía como «tradicional» es, por tanto, un anacronismo que la sitúa en un lugar que no le corresponde y que la equipara, sin distinción, con prácticas que no comparten ni su rigor científico ni su proceso de sistematización.

La Naturopatía no es una medicina con apellidos. Es un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.

4. La trampa de la «integración»: cuando el rigor se convierte en subordinación

La OMS afirma que la medicina tradicional debe «cumplir con los mismos estándares científicos que cualquier otra atención sanitaria». Esta afirmación, aparentemente razonable, esconde una trampa epistemológica: ¿quién define esos estándares científicos?

La medicina basada en la evidencia (MBE) es un constructo histórico desarrollado en el contexto de la medicina, con sus propios sesgos y limitaciones. Exigir que la Naturopatía se evalúe con los mismos criterios que la MBE es como exigir que un pez demuestre su capacidad para trepar árboles: el problema no está en el pez, sino en el criterio de evaluación.

La Naturopatía, a través de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), ha desarrollado su propio marco de validación científica, que:

  • Reconoce la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos, cualitativos, mixtos).
  • Valora la evidencia clínica y experiencial junto con la evidencia experimental.
  • Se adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad.
  • Respeta los principios Naturopáticos (salutogénesis, holismo, prevención, individualización).

No se trata de que la Naturopatía «se someta» a los estándares de la MBE. Se trata de que sus propios estándares sean reconocidos.

5. La NBE: una respuesta que la OMS ignora

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es una construcción epistemológica autónoma que ha sido desarrollada por la propia comunidad Naturopática.

La NBE:

  • Reconoce la pluralidad de métodos de investigación.
  • Valora la evidencia clínica y experiencial junto con la experimental.
  • Se adapta a la complejidad de su objeto de estudio.
  • Respeta los principios Naturopáticos.

La OMS, al ignorar la NBE y encuadrar a la Naturopatía bajo el paraguas de la «medicina tradicional», invisibiliza este esfuerzo y perpetúa la confusión conceptual.

6. El riesgo de la apropiación cultural y epistémica

La estrategia de la OMS, al agrupar disciplinas tan diversas bajo una misma etiqueta, corre el riesgo de homogeneizar y descontextualizar prácticas que tienen sus propias historias, filosofías y métodos.

La publicación de la OMS reconoce que «tradicional, complementaria e integrativa (a menudo llamada TCIM) está profundamente arraigada en las tradiciones sanitarias de todo el mundo» . Pero al enmarcarlas en una estrategia global, la OMS está apropiándose de saberes que no le pertenecen y definiendo los términos en los que serán evaluados.

El GTMC, financiado por el Gobierno de la India, se centra en el ayurveda y otras prácticas indias. La Naturopatía, que tiene sus raíces en Europa y América del Norte, queda relegada a una categoría que no le corresponde.

7. La respuesta de la profesión: la Naturopatía no necesita ser «descubierta»

Desde la Ciencia y Profesión Naturopática, respondemos a la OMS con claridad:

  1. La Naturopatía no es una «medicina tradicional». Es una ciencia autónoma con más de 130 años de historia sistematizada.
  2. La Naturopatía no necesita ser «integrada» en los términos de la OMS. Ya tiene su propio marco de validación científica: la NBE.
  3. La Naturopatía no necesita ser definida por lo que no es. Necesita ser reconocida por lo que es: un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
  4. La investigación en Naturopatía existe y es rigurosa. La Evaluación de Tecnología Sanitaria (HTA) sobre Naturopatía de la WNF (2022) es un documento de 754 páginas que revisa más de 2.000 artículos científicos y 300 estudios clínicos.

8. Conclusión: la OMS debe reconocer la autonomía de la Naturopatía

La estrategia de la OMS para la medicina tradicional es, en el mejor de los casos, un reconocimiento tardío e incompleto de la importancia de enfoques no biomédicos. En el peor, una operación de colonización epistémica que busca subsumir estas disciplinas bajo el paradigma biomédico.

La Naturopatía no necesita ser «descubierta» por la OMS. Necesita ser reconocida en sus propios términos: como una ciencia autónoma, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología.

La OMS tiene la oportunidad de rectificar y de incluir a la Naturopatía en sus estrategias como lo que es: una ciencia de la salud con identidad propia. Pero para ello, debe abandonar el paraguas de la MTCI y reconocer la especificidad y la autonomía de cada disciplina. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado como respuesta crítica a la publicación de la OMS y del Centro Mundial de Medicina Tradicional (GTMC) , en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es reivindicar la autonomía de la Naturopatía como ciencia autónoma dentro del marco de las Ciencias de la Salud, frente a la categorización homogeneizadora de «medicina tradicional, complementaria e integrativa» (MTCI).

Referencias

  1. World Health Organization. WHO Global Traditional Medicine Centre (GTMC). https://bit.ly/3QyJfPS
  2. World Naturopathic Federation. (2022). Health Technology Assessment (HTA) on Naturopathy. 754 páginas.
  3. Naturopatía Digital. La Naturopatía no es una MTCI: es una ciencia autónoma con identidad propia. 3 de julio de 2026.

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