domingo, 19 de julio de 2026

El razonamiento clínico Naturopático: un análisis crítico del estudio de Thakkar et al. (2026). Cuando el modelo biomédico se convierte en el espejo deformante de la Naturopatía

1. Introducción: un estudio que promete y decepciona

En 2026, Thakkar, Leach y Willison publicaron en SSRN el artículo «Clinical reasoning in naturopathic medicine: a qualitative descriptive study of novice and expert practitioners». El estudio, basado en entrevistas a 31 profesionales Naturópatas (15 noveles y 16 expertos) en Australia, tenía como objetivo explorar cómo se pone en práctica el razonamiento clínico en la Naturopatía y examinar las diferencias en los procesos de razonamiento según el nivel de experiencia. El resultado fue el desarrollo de un Marco de Razonamiento Clínico de la Naturopatía, con cinco facetas de proceso (Explorar, Entender, Determinar, Gestionar y Consolidar) y cuatro facetas determinantes (el paciente, el profesional, los principios y la filosofía de la Naturopatía, y el proceso de pensamiento).

A primera vista, el estudio parece un esfuerzo legítimo por comprender un aspecto fundamental de la práctica Naturopática. Sin embargo, un análisis crítico revela que el artículo adolece de problemas epistemológicos de fondo: al importar acríticamente el concepto de «razonamiento clínico» desde el paradigma biomédico, al utilizar una terminología que no refleja la identidad de la Naturopatía, y al no situar sus hallazgos en el marco de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , el estudio invisibiliza la especificidad de la disciplina y la sitúa en una posición de subordinación que la profesión lleva décadas combatiendo.

2. El problema de la «transferencia conceptual»: el razonamiento clínico como préstamo biomédico

El primer y más grave problema del artículo es su elección del objeto de estudio: el «razonamiento clínico». Este concepto, ampliamente estudiado en medicina y enfermería, se ha convertido en un tópico de investigación en las profesiones de la salud. Pero, ¿es el razonamiento clínico, tal como se entiende en el paradigma biomédico, el concepto adecuado para describir el proceso de pensamiento del Naturópata?

El razonamiento clínico, en su formulación biomédica, se centra en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Es un proceso cognitivo que lleva al profesional desde los síntomas hasta la identificación de una entidad nosológica y la selección de una intervención terapéutica. Este modelo, como han señalado numerosos autores, está profundamente imbuido de patocentrismo: el centro del proceso es la enfermedad.

La Naturopatía, en cambio, no se centra en la enfermedad. Se orienta a la salutogénesis —la promoción y activación de los recursos de salud del organismo—. Su objeto de estudio no es la entidad nosológica, sino el terreno del Salutante: el conjunto de condiciones biológicas, psicológicas y sociales que configuran su salud. El proceso de pensamiento del Naturópata no es un «razonamiento clínico» que conduce a un diagnóstico, sino un razonamiento salutogénico que conduce a la comprensión del terreno y al diseño de un Programa Personal de Salud (PPS) .

Al importar el concepto de «razonamiento clínico» sin cuestionarlo, los autores aceptan implícitamente el marco conceptual biomédico y reducen la Naturopatía a una práctica que, aunque diferente, sigue siendo evaluada con los mismos criterios que la medicina. Es como si se estudiara el «razonamiento musical» de un compositor utilizando las categorías del «razonamiento matemático»: se puede hacer, pero se pierde lo esencial.

3. La terminología como territorio de subordinación

El artículo utiliza términos como «paciente» , «consulta» , «diagnóstico» y «tratamiento» . Estos términos, aunque habituales en la literatura internacional, son profundamente problemáticos desde la perspectiva de la autonomía de la Naturopatía.

Término biomédico

Término Naturopático

Diferencia fundamental

Paciente (el que padece)

Salutante (el que se dirige hacia la salud)

El Salutante es sujeto activo, no receptor pasivo

Diagnóstico

Evaluación del terreno (Valoración Diasóstica)

Se evalúa la totalidad, no se etiqueta una patología

Tratamiento

Programa Personal de Salud (PPS)

La intervención es individualizada, no estandarizada

Síntoma

Expresión de una alteración del terreno (Higiopenia)

El síntoma no es el problema; es una señal

El artículo, al utilizar la terminología biomédica, invisibiliza la especificidad de la Naturopatía y la sitúa en un terreno que no le corresponde. La Naturopatía no tiene «pacientes»; tiene Salutantes. No realiza «diagnósticos»; realiza evaluaciones del terreno. No prescribe «tratamientos»; diseña Programas Personales de Salud.

Esta elección terminológica no es neutral. Es un acto de subordinación: la Naturopatía se describe en los términos de la medicina, como si fuera una variante menor de la misma.

4. El marco de razonamiento clínico: ¿un modelo Naturopático o una adaptación?

El artículo presenta un Marco de Razonamiento Clínico de la Naturopatía con cinco facetas de proceso: Explorar, Entender, Determinar, Gestionar y Consolidar. A simple vista, estas facetas parecen razonables. Pero, ¿son específicamente Naturopáticas o son una adaptación de modelos genéricos de razonamiento clínico?

El modelo histórico del razonamiento clínico (elaborar hipótesis, recopilar datos, interpretar, etc.) es un modelo genérico que se aplica a muchas profesiones. El modelo hipotético-deductivo, el modelo de reconocimiento de patrones y el modelo de razonamiento narrativo son todos modelos que se han desarrollado en el contexto de la medicina y se han extendido a otras profesiones.

El marco propuesto por Thakkar et al., aunque valioso, no incorpora los elementos que distinguen a la Naturopatía:

  • La finalidad salutogénica: el marco no distingue entre un razonamiento orientado a la enfermedad y un razonamiento orientado a la salud.
  • La individualización: el marco no captura cómo el Naturópata adapta su razonamiento a la singularidad de cada Salutante.
  • La dimensión educativa: el principio Docere —el Naturópata como educador— no está integrado en el marco.
  • La relación salutogénica: el marco no refleja la naturaleza horizontal y corresponsable de la relación entre el Naturópata y el Salutante.

El marco, por tanto, es un modelo genérico de razonamiento clínico al que se han añadido algunos elementos Naturopáticos, pero que no captura la esencia de la práctica Naturopática.

5. La ausencia de la NBE, la MIN y la COPRANA

El artículo no menciona la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) ni la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA). Esta omisión es inexcusable para cualquier artículo que pretenda describir el razonamiento clínico en Naturopatía.

La NBE proporciona el marco epistemológico para la generación y validación del conocimiento en Naturopatía. Reconoce la pluralidad de métodos de investigación —cuantitativos, cualitativos y mixtos— y se adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad. El razonamiento del Naturópata, en el marco de la NBE, no es un razonamiento que «aplica» evidencia generada desde fuera, sino un razonamiento que integra la evidencia propia de la disciplina con la experiencia clínica y los valores del Salutante.

La MIN sistematiza los procedimientos y estrategias que guían la acción profesional. Se estructura en fases —exploración, comprensión, propuesta y seguimiento— y guía la selección y secuenciación de los mediadores de coherencia en función de la evolución del terreno del Salutante. El razonamiento del Naturópata, en el marco de la MIN, no es un razonamiento que «diagnostica» una enfermedad, sino un razonamiento que comprende el terreno y diseña un PPS.

La COPRANA define el «arte y la ciencia» de sincronizar, armonizar y secuenciar los mediadores de coherencia con los ritmos biológicos, las capacidades adaptativas y el contexto vital del Salutante. El razonamiento del Naturópata, en el marco de la COPRANA, no es un razonamiento que «prescribe» un tratamiento, sino un razonamiento que coordina una intervención compleja y personalizada.

El artículo, al ignorar estos marcos, demuestra un desconocimiento profundo de la disciplina que pretende describir.

6. El sesgo de la muestra y el contexto

El estudio se realizó en Australia, un país donde la Naturopatía tiene un grado de regulación y reconocimiento que no es universal. Los hallazgos pueden no ser generalizables a otros contextos donde la Naturopatía se practica de manera diferente. Además, la muestra incluye profesionales que han optado por una formación en Naturopatía, lo que puede introducir un sesgo de selección.

El estudio tampoco considera la diversidad de enfoques dentro de la Naturopatía. Existen diferentes escuelas, tradiciones y estilos de práctica que pueden influir en el razonamiento clínico. Al no tener en cuenta esta diversidad, el estudio homogeneiza una práctica que es, por naturaleza, plural.

7. Conclusiones: un estudio que necesita ser reescrito desde la identidad Naturopática

El artículo de Thakkar et al. (2026) es un esfuerzo valioso por comprender un aspecto fundamental de la práctica Naturopática. Su marco de razonamiento clínico, aunque mejorable, puede ser una herramienta útil para la formación y la práctica.

Sin embargo, el artículo adolece de problemas epistemológicos de fondo:

  1. Importa acríticamente el concepto de «razonamiento clínico» desde el paradigma biomédico, sin considerar si es el concepto adecuado para describir el proceso de pensamiento del Naturópata.
  2. Utiliza una terminología —paciente, diagnóstico, tratamiento— que no refleja la identidad de la Naturopatía.
  3. No incorpora los elementos que distinguen a la Naturopatía: la finalidad salutogénica, la individualización, la dimensión educativa y la relación salutogénica.
  4. Ignora los marcos de la NBE, la MIN y la COPRANA, que proporcionan el fundamento epistemológico, metodológico y praxiológico de la disciplina.

La Naturopatía no necesita ser descrita en los términos de la medicina. Necesita ser descrita en sus propios términos: como un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología.

El razonamiento del Naturópata no es un «razonamiento clínico» que conduce a un diagnóstico. Es un razonamiento salutogénico que conduce a la comprensión del terreno y al diseño de un Programa Personal de Salud (PPS). Y ese razonamiento solo puede ser comprendido en toda su profundidad si se sitúa en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado como respuesta crítica al estudio de Thakkar, M., Leach, M., & Willison, J. (2026). «Clinical reasoning in naturopathic medicine: a qualitative descriptive study of novice and expert practitioners». Available at SSRN 6964213. El análisis se fundamenta en la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , así como en la definición de la Naturopatía como área de conocimiento autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.

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