Resumen
El artículo de Zeff, Snider y Myers (2006) “A Hierarchy of Healing: The Therapeutic Order” es ampliamente citado en la literatura Naturopática como una sistematización de la praxis clínica. Sin embargo, un análisis crítico desde los fundamentos de la Naturopatía como disciplina autónoma revela que el texto está impregnado de una terminología medicalizante que subordina la Naturopatía al paradigma biomédico. Los autores utilizan indistintamente “naturopathy”, “naturopathic medicine”, “naturopathic physicians” y la sigla ND (Naturopathic Doctor), equiparando al Naturópata con un “médico” y a la Naturopatía con una “especialidad” de la medicina. Esta elección terminológica no es inocente: refleja una estrategia de asimilación que diluye la identidad propia de la Naturopatía (basada en la fuerza vital, la salutogénesis y el acompañamiento) y la convierte en una “medicina natural” subsidiaria del sistema iatrocéntrico. El presente artículo analiza críticamente el texto de Zeff et al., señala cómo su narrativa histórica (con la afirmación de que Lust “inventó” la naturopatía) y su marco conceptual contribuyen a la desposesión epistemológica de la profesión, y reivindica la necesidad de recuperar una terminología y una praxis autónomas, como la que promueve la Organización Colegial Naturopática (OCNFENACO) a través de la NBE, la MIN y la Praxiología Naturopática.
Palabras
clave: Orden Terapéutico,
naturopathic medicine, medicalización, autonomía disciplinar, Zeff, Snider,
Myers.
1.
Introducción: un texto influyente pero problemático
El artículo “A
Hierarchy of Healing: The Therapeutic Order” de Zeff, Snider y Myers (publicado
en 2006 en la revista medical education) ha sido adoptado como una
referencia para la enseñanza de la praxis Naturopática en muchas escuelas de
Norteamérica. Su propuesta de una jerarquía de intervenciones —desde la
estimulación de la fuerza vital hasta la derivación a tratamientos
farmacológicos— es útil para ordenar la actuación profesional y evitar el
intervencionismo innecesario. Sin embargo, un examen detenido del texto revela
una carga semántica y conceptual que contradice los principios
de autonomía de la Naturopatía.
El objetivo de
este análisis crítico no es desechar el valor del Orden Terapéutico como
herramienta metodológica, sino señalar los peligros de su marco
terminológico y epistemológico. Al hablar de “naturopathic medicine” y de
“naturopathic physicians”, los autores están alineando a la Naturopatía con el
paradigma iatrocéntrico (centrado en el médico) y patocéntrico (centrado en la
enfermedad), cuando la esencia de la Naturopatía es salutogénica (centrada
en la salud) y corresponsable (centrada en el Salutante).
2. Análisis
del uso terminológico: “naturopathic medicine”, “physician”, “ND”
2.1. El deslizamiento de “naturopathy” a “naturopathic
medicine”
En el propio
título del artículo aparece “A Hierarchy of Healing: The Therapeutic Order”,
sin adjetivación. Sin embargo, en la introducción y en el desarrollo, los
autores utilizan sistemáticamente la expresión “naturopathic medicine”.
Por ejemplo:
“In 1900
Benedict Lust ‘invented’ naturopathy, a practice that combined many natural
therapies … As such, naturopathic medicine has deep historical roots…”
Obsérvese el
deslizamiento: Lust “inventó la Naturopatía” (término original), pero los
autores inmediatamente la rebautizan como “naturopathic medicine”. No son
sinónimos. “Naturopathic medicine” es un constructo posterior que
intenta asimilar la Naturopatía al modelo de la medicina (diagnóstico,
tratamiento, prescripción, relación vertical). La Naturopatía original, la de
Lust, no se denominaba a sí misma “medicina”; se definía como un sistema
de salud natural, un arte de vivir, una ciencia de la
salud.
Al imponer el
apellido “medicine”, los autores están aceptando implícitamente que el marco de
referencia es la medicina, y que la Naturopatía es una de sus “especialidades”
o “modalidades”. Esto es exactamente lo que permite luego que la “medicina
integrativa” la absorba.
2.2. “Naturopathic physicians” y la sigla ND
(Naturopathic Doctor)
A lo largo del
texto, los autores se refieren a los profesionales como “naturopathic
physicians” y usan la sigla ND (Doctor of Naturopathy). Por
ejemplo:
“By 1957,
there was only one naturopathic college left. By 1975, only eight states still
licensed naturopathic physicians…”
En España y en
la mayor parte de Europa, los Naturópatas no son “médicos” ni “doctores”. La
utilización del término “physician” (médico) o “doctor” es engañosa y puede
constituir intrusismo en jurisdicciones donde solo los titulados en Medicina
pueden usar esos títulos. Pero más allá de la legalidad, el problema es epistemológico:
al llamarse “médicos”, los Naturópatas adoptan el rol central del sistema
sanitario (diagnosticar, prescribir, tratar), cuando la esencia de la
Naturopatía es educar, acompañar y potenciar la fuerza vital, no
diagnosticar enfermedades.
Esta
medicalización de la identidad profesional es la que ha llevado a que en
algunos estados de EE.UU. los ND tengan un ámbito de práctica casi superponible
al de los médicos de familia, perdiendo así la especificidad de la Naturopatía.
Como advierte el artículo 71 del Código Deontológico de OCNFENACO, el
naturópata no diagnostica enfermedades, sino que deriva ante
sospecha patológica. La figura del “naturopathic physician” borra esa
diferencia y confunde al público.
2.3. La narrativa histórica: “Lust inventó la
naturopatía”
El texto
afirma: “In 1900 Benedict Lust ‘invented’ naturopathy, a practice that
combined many natural therapies…” Decir que Lust “inventó” la Naturopatía
es una simplificación excesiva. Lust sistematizó y organizó una
tradición que ya existía (el naturismo europeo, la hidrohigiene de Kneipp, el
higienismo, etc.). Pero al usar el término “invented”, los autores están
sugiriendo que la Naturopatía es una creación artificial, no un paradigma con
raíces profundas.
Además, la
frase “naturopathic medicine has deep historical roots that can be traced back
to Roman, Greek, Egyptian, and Mesopotamian cultures” es una reivindicación
de legitimidad por antigüedad que, aunque puede ser útil para defender
la profesión, también puede ser usada para descalificarla como “precientífica”.
Lo importante no es la antigüedad, sino la coherencia interna y la
eficacia de su paradigma.
3. El “Orden
Terapéutico” como herramienta medicalizante
La jerarquía
de intervenciones que proponen Zeff et al. tiene una estructura que, aunque
útil, perpetúa la lógica del “tratamiento”:
- Nivel 1: Establecer las condiciones para la
salud (vis medicatrix naturae) → aún no es “terapéutico”.
- Nivel 2: Eliminar obstáculos → sigue siendo
higiénico, no terapéutico.
- Nivel 3: Estimular la fuerza vital con
agentes naturales → aquí empieza la “terapia”.
- Nivel 4: Abordar la integridad estructural o
patológica → intervenciones más invasivas.
- Nivel 5: Usar sustancias farmacológicas o
sintéticas → derivación al médico.
El problema no
es la secuencia, sino que todo se enmarque como “terapéutico” (del griego therapeuein,
cuidar, tratar – en contexto médico, combatir la enfermedad). La Naturopatía no
habla de “terapia”, sino de higiopedia (educación para la
salud), acompañamiento y sincronización (coherencia biológica).
Al adoptar el lenguaje terapéutico, los autores están aceptando que el objetivo
de la Naturopatía es tratar enfermedades, cuando en realidad es generar
salud (salutogénesis).
Como hemos
argumentado en artículos anteriores (traducción del Orden Terapéutico a “Orden
de Coherencia Biológica”), es posible reformular la jerarquía sin caer en el
iatrocetrismo. Pero el texto de Zeff et al. no lo hace.
4. La tensión
interna: “green allopathy” y la pérdida de identidad
En el
fragmento proporcionado, los autores mencionan un debate actual dentro de la
profesión:
“A current
debate … is about the role of ‘green allopathy’ within the profession: the
tendency to use botanical medicine or nutritional supplements as a simple
‘green drug’ or pharmaceutical replacement versus the importance of
implementing the full range of healing practices derived from Nature Cure to
stimulate health restoration.”
Es decir,
reconocen que existe el riesgo de que la Naturopatía se convierta en una “alopatía
verde”: usar plantas y suplementos de la misma manera que la medicina usa
fármacos, como “balas mágicas” contra enfermedades, en lugar de aplicar el
enfoque holístico de la “cura natural” (estimular la fuerza vital, eliminar
obstáculos, educar al paciente).
Este debate es
crucial. Sin embargo, el propio texto
de Zeff et al. contribuye a esa medicalización al llamar “naturopathic
physicians” a los profesionales y “naturopathic medicine” a la disciplina. Si
se es “médico”, lo natural es pensar en “tratamientos” y “terapias”. Si se es
“acompañante salutogénico”, el enfoque es diferente.
Los autores
señalan que “la profesión parece tener un consenso fuerte en que toda la gama
de prácticas de cura natural debe ser retenida”. Pero ese consenso se ve
socavado por su propia terminología. La batalla entre la Naturopatía auténtica
(basada en la fuerza vital, el terreno y la educación) y su versión
medicalizada (“green allopathy”) se libra, en buena medida, en el lenguaje.
5.
Consecuencias para la autonomía disciplinar
El artículo de
Zeff et al., al adoptar el término “naturopathic medicine” y la figura del
“naturopathic physician”, ha tenido una influencia desafortunada en la
percepción de la Naturopatía, especialmente en el ámbito anglosajón. Ha
contribuido a:
- Legitimar la regulación de
la Naturopatía como una “profesión sanitaria” subordinada a la medicina (en muchos estados, los ND están bajo la junta médica).
- Difuminar la línea entre Naturopatía
y medicina , llevando a que muchos ND practiquen
como “médicos de atención primaria” olvidando los principios de la vis
regeneratrix naturae.
- Crear confusión en el público, que no sabe si acudir a un ND o a un médico de cabecera, y que
espera del ND un “diagnóstico” y “tratamiento” al estilo médico.
En
contraposición, la línea promovida por el Grupo de Estudios para la
Sistematización de la Naturopatía (GESNA) aboga por:
- Utilizar el término Naturopatía (no
“naturopathic medicine”).
- Denominar al profesional Naturópata o Profesional
Naturópata (no “physician” ni “doctor”).
- Hablar de Salutante (no
paciente) y de diasóstico (no diagnóstico).
- Enfatizar que la Naturopatía no trata
enfermedades, sino que acompaña a las personas en su proceso de
salud (salutogénesis).
- Mantener el principio ético de derivación (Artículo
71 del CDPN) ante sospecha de patología.
Esta es la
única manera de preservar la autonomía de la Naturopatía y de diferenciarla
nítidamente de la medicina, evitando que sea absorbida por el paraguas de la
“medicina integrativa”.
6.
Conclusiones: volver a las fuentes para recuperar la identidad
El artículo de
Zeff, Snider y Myers (2006) es un texto influyente que contiene elementos
valiosos (como la jerarquía de intervenciones), pero que adolece de un sesgo
medicalizante grave. Al hablar de “naturopathic medicine”,
“naturopathic physicians” y “ND”, los autores están contribuyendo a la
desposesión de la identidad autónoma de la Naturopatía, equiparándola a una
especialidad más de la medicina.
Frente a ello,
es necesario volver a los textos fundacionales (Spitler,
Wendel, Lust) que no utilizaban esa terminología, y a la tradición europea de
la Naturopatía como “higienismo” y “cura natural”, no como “medicina natural”.
Desde GESNA, promovemos una Naturopatía científica, autónoma y ética,
que colabora con la medicina cuando es necesario pero que no se subordina a
ella.
El Orden
Terapéutico puede ser reformulado como Orden de Coherencia Biológica,
eliminando el lenguaje iatrocéntrico y patocéntrico. Y los profesionales deben
recordar que no son “médicos”: son Profesionales Naturópatas Colegiados,
con una formación específica, un código deontológico propio y un compromiso con
la salud de los Salutantes que no pasa por usurpar funciones médicas, sino por
ejercer las suyas propias con excelencia.
Naturopatía,
ahora más que nunca. Con identidad propia, sin apellidos medicalizantes.
Referencias
- Zeff, J. L., Snider, P., & Myers, S. P.
(2006). A hierarchy of healing: The therapeutic order. Medical
Education, 3, 15.
- Spitler, H. R. (1948). Basic
Naturopathy: A Textbook. New York: American Naturopathic Association.
- Wendel, P. (1951). Standardized
Naturopathy. Brooklyn: Paul Wendel.
- Lust, B. (1914). Universal
Naturopathic Directory. New York: Lust Publications.
- Organización Colegial Naturopática
(OCNFENACO). (2025). Código Deontológico de la Profesión Naturopática
(CDPN). Artículo 71.
- Naturopatía Digital. (2026). Teoría de la Coherencia Biológica.
- GESNA. (2025). Fundamentos de
Praxiología Naturopática. Madrid: OCNFENACO.
Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de
investigación en Filosofía de la Ciencia aplicada a la Naturopatía del Grupo de
Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con las
contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es proporcionar
a los Profesionales Naturópatas colegiados en OCNFENACO un análisis crítico que
les permita detectar y rechazar las terminologías medicalizantes que amenazan
la autonomía disciplinar. Naturopatía, ahora más que nunca.
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