Resumen
La construcción de instrumentos de medida válidos y fiables es un requisito indispensable para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), especialmente cuando se pretende evaluar constructos complejos y específicos de la disciplina, como la activación del Salutante (capacidad de autogestión de la salud desde el paradigma salutogénico). El Content Validity Index (CVI) es uno de los métodos cuantitativos más utilizados para determinar la validez de contenido de un instrumento, es decir, el grado en que los ítems de una escala representan adecuadamente el dominio de interés. El presente artículo explica, de manera didáctica y aplicada, los fundamentos del CVI, sus variantes (CVI a nivel de ítem, CVI a nivel de escala, y razones para su cálculo), y su integración con la Praxiología Naturopática, la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) y la nomenclatura/taxonomía propia de la Naturopatía (Salutante, apofilaxis, coherencia biológica, etc.). Utilizando como caso práctico el desarrollo de la Escala de Activación del Salutante (SAM) propuesta por el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), se ilustra paso a paso el cálculo del CVI, la interpretación de los resultados, y las decisiones de eliminación o modificación de ítems a partir de las valoraciones de un panel de expertos. Se concluye que el CVI es una herramienta accesible y rigurosa que permite a los investigadores Naturópatas garantizar la calidad de sus instrumentos, reforzando la credibilidad de la investigación en Naturopatía.
Palabras
clave: validez de contenido, Content
Validity Index (CVI), panel de expertos, investigación en Naturopatía,
Naturopatía Basada en la Evidencia, Escala de Activación del Salutante (SAM),
Praxiología Naturopática.
1.
Introducción: La necesidad de instrumentos válidos en investigación Naturopática
Uno de los
desafíos centrales de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) es
la medición de constructos que le son propios y que no pueden ser adecuadamente
evaluados con instrumentos diseñados bajo paradigmas ajenos (como el modelo
biomédico). Por ejemplo, conceptos como apofilaxis (fuerza
vital), coherencia biológica, terreno, capacidad
de autogestión de la salud desde un enfoque salutogénico o activación
del Salutante requieren instrumentos de medición específicos que
reflejen fielmente el marco teórico de la Naturopatía.
Cuando un
investigador diseña una nueva escala —como la Escala de Activación del
Salutante (SAM) propuesta por el Grupo de Estudios para la
Sistematización de la Naturopatía (GESNA) — debe asegurarse de que los
ítems que la componen realmente miden lo que pretenden medir. Ese es el
concepto de validez de contenido. La validez de contenido se
refiere al grado en que los ítems de un instrumento son representativos del
dominio o constructo que se desea evaluar y cubren todos sus aspectos
relevantes.
Entre los
métodos cuantitativos para estimar la validez de contenido, el Content
Validity Index (CVI) es uno de los más utilizados en ciencias de la
salud y ciencias sociales por su facilidad de cálculo y su interpretación
clara. Fue propuesto por Lawshe (1975) y posteriormente refinado por Lynn
(1986), Polit y Beck (2006), entre otros.
El presente
artículo tiene como objetivos:
- Explicar los fundamentos del CVI de forma
accesible para investigadores Naturópatas.
- Describir cómo calcular el CVI a nivel de
ítem (I‑CVI) y a nivel de escala (S‑CVI), incluyendo correcciones por
acuerdo casual.
- Ilustrar su aplicación práctica en el
desarrollo de la Escala SAM.
- Mostrar cómo integrar el CVI con los
principios de la Praxiología Naturopática, la MIN y
la nomenclatura/taxonomía propia.
2. Fundamentos
del Content Validity Index (CVI)
2.1. Definición
El Content
Validity Index (CVI) es un índice cuantitativo que refleja la
proporción de acuerdo entre un conjunto de expertos (jueces)
en cuanto a la pertinencia, relevancia y claridad de cada ítem de una escala.
Se basa en una valoración ordinal de cada ítem por parte de
los expertos, generalmente en una escala de 4 puntos (1 = no relevante, 2 =
poco relevante, 3 = relevante, pero necesita mejorar, 4 = muy relevante). El
CVI se calcula para cada ítem (I‑CVI) y para el conjunto de la escala (S‑CVI),
ya sea como promedio de I‑CVI (S‑CVI/Ave) o como proporción de ítems con I‑CVI
por encima de un punto de corte (S‑CVI/UA).
2.2. El panel de expertos: composición y criterios
Para que el
CVI sea válido, es necesario seleccionar un panel de expertos con
conocimientos en el constructo a medir y, preferiblemente, con experiencia en
investigación y en la práctica clínica Naturopática. En el contexto de la Praxiología
Naturopática, los expertos deberían ser Profesionales Naturópatas
Colegiados, con una experiencia formativa y profesional acreditada, y con
conocimiento de la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) ,
la nomenclatura y taxonomía propias.
El número
recomendado de expertos varía entre 3 y 10. Según Lynn (1986), con 5 expertos
se requiere un I‑CVI mínimo de 1.00 para considerar el ítem válido; con 6
expertos, mínimo 0.83; con 7 u 8, mínimo 0.86; con 9 o 10, mínimo 0.80. Un
número superior a 10 puede diluir el acuerdo, aunque con un punto de corte más
bajo se puede compensar. Para estudios de validación rigurosos, se suele
emplear un panel de entre 5 y 10 expertos.
2.3. Escala de valoración: pertinencia, claridad y suficiencia
Cada experto
valora cada ítem en tres dimensiones (o al menos en pertinencia,
que es la más común). Las dimensiones recomendadas son:
- Pertinencia (relevancia): grado en que el ítem es esencial para medir el dominio.
- Claridad: el ítem está redactado de forma comprensible y sin ambigüedades.
- Suficiencia (opcional): el ítem es suficiente para abarcar el aspecto del
dominio.
Se utiliza una
escala Likert de 4 puntos, evitando la categoría central (3 o 4 categorías,
pero se recomienda 4 para forzar la desambiguación). La escala típica de
pertinencia es:
1 = No relevante
2 = Algo relevante (necesita cambios importantes)
3 = Relevante (necesita cambios menores)
4 = Muy relevante (totalmente adecuado).
Para el
cálculo del I‑CVI, las respuestas 3 y 4 se consideran acuerdo positivo (ítem
relevante), y las respuestas 1 y 2 como desacuerdo.
3. Cálculo del
Content Validity Index
3.1. I‑CVI (Item‑level CVI)
El I‑CVI de
cada ítem se calcula como el número de expertos que otorgan una puntuación de 3
o 4 (relevante o muy relevante) dividido por el número total de expertos.
Fórmula:
I-CVI =
\frac{n_{\text{expertos que puntúan 3 o 4}}{N_{\text{total de expertos}}}
Ejemplo: Si se tiene un panel de 6 expertos y 5 de ellos otorgan una
puntuación de 3 o 4 al ítem 1, el I‑CVI = 5/6 = 0.83.
Interpretación:
- Valores de I‑CVI ≥ 0.78 (con 6–10 expertos)
son generalmente aceptables, aunque algunos autores exigen ≥ 0.80.
- Ítems con I‑CVI < 0.78 suelen ser
eliminados o sometidos a revisión profunda.
3.2. Corrección por acuerdo casual (probabilidad de acuerdo por azar)
El I‑CVI no
corrige la posibilidad de que el acuerdo se deba al azar, especialmente cuando
el número de expertos es pequeño. Se puede calcular una probabilidad de
coincidencia por azar (Pc) usando la distribución binomial y luego un
índice CVI modificado (Kappa) (no es un kappa de Cohen, sino
una estimación). No obstante, el I‑CVI simple es suficiente para la mayoría de
los propósitos en investigación de instrumentos, siempre que el punto de corte
se ajuste según el número de expertos.
3.3. S‑CVI (Scale‑level CVI)
Una vez
calculados los I‑CVI, se obtiene el CVI a nivel de escala mediante
dos métodos:
a) S‑CVI/UA
(Universal Agreement)
Es la proporción de ítems que alcanzaron un I‑CVI por encima del punto de corte
(p. ej., 0.78) sobre el total de ítems. Es decir, el porcentaje de ítems que
todos los expertos consideraron relevantes (acuerdo unánime). Su principal
problema: penaliza mucho la falta de unanimidad, resultando a menudo bajo
incluso para escalas buenas.
b) S‑CVI/Ave
(Average)
Es la media aritmética de todos los I‑CVI de los ítems de la escala. Es el
método más utilizado y recomendado por Polit y Beck (2006).
S−CVI/Ave=∑i=1kI−CVIikS−CVI/Ave=k∑i=1kI−CVIi
donde *k* es
el número de ítems.
Criterio de
aceptación: Un S‑CVI/Ave ≥ 0.90 es
considerado excelente; ≥ 0.80 es aceptable (en escalas nuevas), aunque algunos
autores exigen ≥ 0.90.
4. Aplicación
práctica en la validación de contenido de la Escala de Activación del Salutante
(SAM)
Utilicemos
como ejemplo la Escala SAM descrita en el artículo anterior,
que consta de 30 ítems agrupados en 4 dimensiones (1:
reconocimiento de la responsabilidad y la apofilaxis; 2: comprensión del
terreno y agentes naturales; 3: implementación activa del PPS; 4: autonomía
consolidada y coherencia biológica).
4.1. Selección de expertos
Se convoca a
un panel de 8 Profesionales Naturópatas Colegiados en OCNFENACO con
los siguientes criterios:
- Experiencia mínima de 5 años en la práctica profesional.
- Formación en investigación (al menos máster
o cursos de metodología).
- Conocimiento demostrable de la MIN y de la
nomenclatura/taxonomía Naturopática.
- Aceptación voluntaria y firma de
consentimiento informado.
Los expertos
reciben un documento con:
- La definición operativa del constructo “Activación
del Salutante”.
- La estructura de la escala (4 dimensiones
conceptuales).
- Los 30 ítems en su versión inicial.
- Una hoja de valoración para cada ítem
(pertinencia, claridad, y un campo para comentarios).
Cada experto
valora cada ítem en una escala de 1 a 4 para pertinencia (además
se puede pedir claridad y suficiencia, pero simplificaremos aquí a
pertinencia).
4.2. Resultados hipotéticos
Supongamos que
se obtienen las siguientes valoraciones (tabla simplificada). Calculamos el I‑CVI
para algunos ítems representativos.
|
Ítem |
N.º de expertos que puntúan 3‑4
(N=8) |
I‑CVI |
Decisión |
|
1 |
8 |
1.00 |
Mantener |
|
2 |
7 |
0.875 |
Mantener (>=0.80) |
|
3 |
8 |
1.00 |
Mantener |
|
4 |
6 |
0.75 |
Revisar (bajo el punto de
corte 0.80) |
|
5 |
8 |
1.00 |
Mantener |
|
6 |
7 |
0.875 |
Mantener |
|
7 |
5 |
0.625 |
Eliminar o reformular
completamente |
|
8 |
… |
… |
… |
|
… |
… |
… |
… |
|
30 |
8 |
1.00 |
Mantener |
En este
ejemplo hipotético, el ítem 7 no alcanza un I‑CVI suficiente, lo que indica que
los expertos no lo consideran pertinente para medir la activación del
Salutante. Se debe revisar la redacción (quizá usa términos médicos no
apropiados como “paciente” en lugar de “Salutante”) o eliminar.
4.3. Cálculo del S‑CVI/Ave
Supongamos que,
tras la revisión de los 30 ítems, se obtienen los siguientes I‑CVI individuales
(resumidos):
- 20 ítems con I‑CVI = 1.00
- 6 ítems con I‑CVI = 0.875
- 2 ítems con I‑CVI = 0.80
- 2 ítems con I‑CVI = 0.75 (se deciden
eliminar)
La escala
final tendrá 28 ítems (se eliminan los 2 con I‑CVI < 0.80). El S‑CVI/Ave se
calcula sobre los 28 ítems restantes.
Suma de I‑CVI
= (20 × 1.00) + (6 × 0.875) + (2 × 0.80) = 20 + 5.25 + 1.60 = 26.85
S‑CVI/Ave = 26.85 / 28 ≈ 0.959.
Este valor
(0.96) supera ampliamente el punto de corte de 0.90, por lo que la escala SAM
tiene una excelente validez de contenido según el juicio de
expertos.
4.4. Informe de validez de contenido
En la
publicación del instrumento, se debe incluir una tabla que reporte el I‑CVI de
cada ítem y el S‑CVI/Ave. Adicionalmente, se puede presentar un Kappa
modificado para cada ítem, que corrige el acuerdo por azar, aunque no
es estrictamente necesario. Un ejemplo de reporte:
*“Se realizó
una evaluación de la validez de contenido de la escala SAM mediante un panel de
8 expertos. Cada experto valoró la pertinencia de cada ítem en una escala de 4
puntos (1 = no relevante, 4 = muy relevante). Los ítems con I‑CVI < 0.80
fueron eliminados o reformulados. Finalmente, la escala quedó compuesta por 28
ítems, con un S‑CVI/Ave de 0.96 (IC: …), lo que indica una excelente validez de
contenido” *.
5. Integración
con la Praxiología Naturopática y la MIN
La validación
de contenido mediante el CVI no es un mero requisito metodológico formal. Desde
la Praxiología Naturopática, la construcción rigurosa de
instrumentos de medida propios es un acto de autonomía disciplinar y
de resistencia a la imposición de instrumentos ajenos que no captan la
especificidad de la práctica Naturopática. El uso del CVI, con paneles de
expertos colegiados e inmersos en la Metodología de Intervención
Naturopática (MIN), garantiza que los ítems reflejen conceptos como Campo
Higiológico, nodos convergentes, apofilaxis, coherencia
biológica, higiopedia, agentes naturales de salud y matriz
de sincronía.
La
participación de expertos en el panel debe estar alineada con el Código
Deontológico de la Profesión Naturopática (CDPN), respetando la
confidencialidad y evitando conflictos de interés. Además, la propia validación
puede considerarse una contribución al Corpus Naturopáticum,
demostrando que la profesión genera conocimiento con sus propios métodos y
estándares.
El CVI también
se puede aplicar en la validación de contenido de otros instrumentos
específicos de la Naturopatía, como:
- Escalas de evaluación del terreno a
partir de los 18 Indicadores del Estado de Salud.
- Cuestionarios de coherencia
biológica percibida.
- Rúbricas de desempeño en la
comunicación salutogénica.
- Registros de fidelidad a la MIN en
intervenciones grupales.
Cada uno de
estos instrumentos, si se desarrolla con rigor, puede ser validado mediante el
CVI.
6. Otras
aplicaciones del CVI en investigación Naturopática
Además de la
validación de contenido de escalas y cuestionarios, el CVI puede ser útil en:
- Consenso de expertos para definir los elementos de un Programa Personal de Salud
(PPS) estándar.
- Validación de guías de
práctica profesional Naturopática (según el modelo
“AGREE”, se puede usar el CVI para la relevancia de cada recomendación).
- Creación de sistemas de
codificación para el análisis cualitativo (por ejemplo, consensuar las categorías de un sistema de
observación de la práctica clínica).
- Evaluación de contenidos
formativos (planes de estudio del Programa
Graduado en Naturopatía).
7.
Limitaciones del CVI y consideraciones prácticas
a)
Subjetividad de los expertos: El CVI
depende de la selección de los expertos. Si el panel no es representativo o no
está suficientemente formado, los resultados pueden estar sesgados. Por eso, en
Naturopatía, los expertos deben ser colegiados en OCNFENACO con formación
homologada.
b) Composición
del panel: El número ideal de expertos
se sitúa entre 5 y 10. Paneles más pequeños (3–4) pueden requerir unanimidad
para considerar un ítem válido, lo que es demasiado exigente. Paneles muy
grandes (> 15) pueden diluir el acuerdo por variabilidad individual. Se
recomienda 6–8 expertos.
c) No
sustituye a otros tipos de validez: El CVI
evalúa la validez de contenido, no la validez de constructo (capacidad de la
escala para representar una teoría subyacente) ni la validez de criterio
(correlación con un gold standard). Después del CVI, la escala debe ser
sometida a análisis factoriales (validez de constructo) y a estudios de
correlación con otras variables.
d) Punto de
corte: El punto de corte I‑CVI =
0.78 (para 6–10 expertos) es una convención. Ante equipos con muchos expertos
(10+), se puede aceptar 0.70. Siempre debe explicitarse en la publicación el
punto de corte utilizado.
e) Claridad y
suficiencia: Es deseable que los expertos
valoren no solo la pertinencia sino también la claridad y la suficiencia. El
CVI por claridad puede ser más bajo que por pertinencia, indicando que el ítem
debe ser reformulado, no eliminado.
8.
Conclusiones
El Content
Validity Index (CVI) es una herramienta metodológica accesible, bien
fundamentada y fácil de interpretar, que permite a los investigadores en
Naturopatía estimar la validez de contenido de los
instrumentos de medida que desarrollan. Su uso se alinea con los estándares de
la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) y refuerza
la Praxiología Naturopática al demostrar que la profesión es
capaz de generar conocimiento riguroso y adaptado a su propio paradigma.
Aplicado a
la Escala de Activación del Salutante (SAM) , asegura que los
ítems reflejen adecuadamente constructos centrales como la apofilaxis, la
corresponsabilidad, los agentes naturales de salud y la autonomía del
Salutante, en lugar de medir conceptos biomédicos prestados.
El Grupo
de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) recomienda
que todos los instrumentos desarrollados utilicen el CVI como paso obligatorio
de validación, así como que los resultados se publiquen en revistas nacionales
e internacionales (o en Naturopatía Digital) para contribuir al Corpus
Naturopáticum.
Finalmente, el
CVI no es un fin en sí mismo, sino un paso en el largo camino hacia la
consolidación de la Naturopatía como ciencia autónoma. Invitamos a los
profesionales colegiados a formarse en metodología de investigación y a
participar como expertos en futuros estudios de validación.
Naturopatía,
ahora más que nunca. Con instrumentos construidos y validados por nosotros,
para nosotros y para los Salutantes que atendemos.
Referencias
- Lawshe, C. H. (1975). A quantitative
approach to content validity. Personnel Psychology, 28(4),
563-575.
- Lynn, M. R. (1986). Determination and
quantification of content validity. Nursing Research, 35(6),
382-385.
- Polit, D. F., & Beck, C. T. (2006). The
content validity index: are you sure you know what’s being reported?
Critique and recommendations. Research in Nursing & Health,
29(5), 489-497.
- Polit, D. F., Beck, C. T., & Owen, S. V.
(2007). Is the CVI an acceptable indicator of content validity? Appraisal
and recommendations. Research in Nursing & Health, 30(4),
459-467.
- Naturopatía Digital. (2025). Guía
para la investigación en Naturopatía Basada en la Evidencia.
- Grupo de Estudios para la Sistematización de
la Naturopatía (GESNA). (2025). Fundamentos de Praxiología
Naturopática. Madrid: OCNFENACO.
- Escobar-Pérez, J., & Cuervo-Martínez, Á.
(2008). Validez de contenido y juicio de expertos: una aproximación a su
utilización. Avances en Medición, 6, 27-36.
Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de
investigación en Metodología de la Investigación y Desarrollo de Instrumentos
del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en
diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es
proporcionar a los Profesionales Naturópatas herramientas metodológicas
rigurosas para la construcción y validación de instrumentos propios, alineados
con la nomenclatura y taxonomía de la Naturopatía, la NBE, la MIN y la
Praxiología Naturopática. Naturopatía, ahora más que nunca.

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