domingo, 7 de junio de 2026

El Content Validity Index (CVI) como herramienta fundamental en la validación de instrumentos de medida para la investigación Naturopática. Aplicación práctica en el desarrollo de la Escala de Activación del Salutante (SAM)

Resumen

La construcción de instrumentos de medida válidos y fiables es un requisito indispensable para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), especialmente cuando se pretende evaluar constructos complejos y específicos de la disciplina, como la activación del Salutante (capacidad de autogestión de la salud desde el paradigma salutogénico). El Content Validity Index (CVI) es uno de los métodos cuantitativos más utilizados para determinar la validez de contenido de un instrumento, es decir, el grado en que los ítems de una escala representan adecuadamente el dominio de interés. El presente artículo explica, de manera didáctica y aplicada, los fundamentos del CVI, sus variantes (CVI a nivel de ítem, CVI a nivel de escala, y razones para su cálculo), y su integración con la Praxiología Naturopática, la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) y la nomenclatura/taxonomía propia de la Naturopatía (Salutante, apofilaxis, coherencia biológica, etc.). Utilizando como caso práctico el desarrollo de la Escala de Activación del Salutante (SAM) propuesta por el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), se ilustra paso a paso el cálculo del CVI, la interpretación de los resultados, y las decisiones de eliminación o modificación de ítems a partir de las valoraciones de un panel de expertos. Se concluye que el CVI es una herramienta accesible y rigurosa que permite a los investigadores Naturópatas garantizar la calidad de sus instrumentos, reforzando la credibilidad de la investigación en Naturopatía.

Palabras clave: validez de contenido, Content Validity Index (CVI), panel de expertos, investigación en Naturopatía, Naturopatía Basada en la Evidencia, Escala de Activación del Salutante (SAM), Praxiología Naturopática.

1. Introducción: La necesidad de instrumentos válidos en investigación Naturopática

Uno de los desafíos centrales de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) es la medición de constructos que le son propios y que no pueden ser adecuadamente evaluados con instrumentos diseñados bajo paradigmas ajenos (como el modelo biomédico). Por ejemplo, conceptos como apofilaxis (fuerza vital), coherencia biológicaterrenocapacidad de autogestión de la salud desde un enfoque salutogénico o activación del Salutante requieren instrumentos de medición específicos que reflejen fielmente el marco teórico de la Naturopatía.

Cuando un investigador diseña una nueva escala —como la Escala de Activación del Salutante (SAM) propuesta por el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) — debe asegurarse de que los ítems que la componen realmente miden lo que pretenden medir. Ese es el concepto de validez de contenido. La validez de contenido se refiere al grado en que los ítems de un instrumento son representativos del dominio o constructo que se desea evaluar y cubren todos sus aspectos relevantes.

Entre los métodos cuantitativos para estimar la validez de contenido, el Content Validity Index (CVI) es uno de los más utilizados en ciencias de la salud y ciencias sociales por su facilidad de cálculo y su interpretación clara. Fue propuesto por Lawshe (1975) y posteriormente refinado por Lynn (1986), Polit y Beck (2006), entre otros.

El presente artículo tiene como objetivos:

  1. Explicar los fundamentos del CVI de forma accesible para investigadores Naturópatas.
  2. Describir cómo calcular el CVI a nivel de ítem (I‑CVI) y a nivel de escala (S‑CVI), incluyendo correcciones por acuerdo casual.
  3. Ilustrar su aplicación práctica en el desarrollo de la Escala SAM.
  4. Mostrar cómo integrar el CVI con los principios de la Praxiología Naturopática, la MIN y la nomenclatura/taxonomía propia.

2. Fundamentos del Content Validity Index (CVI)

2.1. Definición

El Content Validity Index (CVI) es un índice cuantitativo que refleja la proporción de acuerdo entre un conjunto de expertos (jueces) en cuanto a la pertinencia, relevancia y claridad de cada ítem de una escala. Se basa en una valoración ordinal de cada ítem por parte de los expertos, generalmente en una escala de 4 puntos (1 = no relevante, 2 = poco relevante, 3 = relevante, pero necesita mejorar, 4 = muy relevante). El CVI se calcula para cada ítem (I‑CVI) y para el conjunto de la escala (S‑CVI), ya sea como promedio de I‑CVI (S‑CVI/Ave) o como proporción de ítems con I‑CVI por encima de un punto de corte (S‑CVI/UA).

2.2. El panel de expertos: composición y criterios

Para que el CVI sea válido, es necesario seleccionar un panel de expertos con conocimientos en el constructo a medir y, preferiblemente, con experiencia en investigación y en la práctica clínica Naturopática. En el contexto de la Praxiología Naturopática, los expertos deberían ser Profesionales Naturópatas Colegiados, con una experiencia formativa y profesional acreditada, y con conocimiento de la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) , la nomenclatura y taxonomía propias.

El número recomendado de expertos varía entre 3 y 10. Según Lynn (1986), con 5 expertos se requiere un I‑CVI mínimo de 1.00 para considerar el ítem válido; con 6 expertos, mínimo 0.83; con 7 u 8, mínimo 0.86; con 9 o 10, mínimo 0.80. Un número superior a 10 puede diluir el acuerdo, aunque con un punto de corte más bajo se puede compensar. Para estudios de validación rigurosos, se suele emplear un panel de entre 5 y 10 expertos.

2.3. Escala de valoración: pertinencia, claridad y suficiencia

Cada experto valora cada ítem en tres dimensiones (o al menos en pertinencia, que es la más común). Las dimensiones recomendadas son:

  • Pertinencia (relevancia): grado en que el ítem es esencial para medir el dominio.
  • Claridad: el ítem está redactado de forma comprensible y sin ambigüedades.
  • Suficiencia (opcional): el ítem es suficiente para abarcar el aspecto del dominio.

Se utiliza una escala Likert de 4 puntos, evitando la categoría central (3 o 4 categorías, pero se recomienda 4 para forzar la desambiguación). La escala típica de pertinencia es:
1 = No relevante
2 = Algo relevante (necesita cambios importantes)
3 = Relevante (necesita cambios menores)
4 = Muy relevante (totalmente adecuado).

Para el cálculo del I‑CVI, las respuestas 3 y 4 se consideran acuerdo positivo (ítem relevante), y las respuestas 1 y 2 como desacuerdo.

3. Cálculo del Content Validity Index

3.1. I‑CVI (Item‑level CVI)

El I‑CVI de cada ítem se calcula como el número de expertos que otorgan una puntuación de 3 o 4 (relevante o muy relevante) dividido por el número total de expertos.

Fórmula:

I-CVI = \frac{n_{\text{expertos que puntúan 3 o 4}}{N_{\text{total de expertos}}}

Ejemplo: Si se tiene un panel de 6 expertos y 5 de ellos otorgan una puntuación de 3 o 4 al ítem 1, el I‑CVI = 5/6 = 0.83.

Interpretación:

  • Valores de I‑CVI ≥ 0.78 (con 6–10 expertos) son generalmente aceptables, aunque algunos autores exigen ≥ 0.80.
  • Ítems con I‑CVI < 0.78 suelen ser eliminados o sometidos a revisión profunda.

3.2. Corrección por acuerdo casual (probabilidad de acuerdo por azar)

El I‑CVI no corrige la posibilidad de que el acuerdo se deba al azar, especialmente cuando el número de expertos es pequeño. Se puede calcular una probabilidad de coincidencia por azar (Pc) usando la distribución binomial y luego un índice CVI modificado (Kappa) (no es un kappa de Cohen, sino una estimación). No obstante, el I‑CVI simple es suficiente para la mayoría de los propósitos en investigación de instrumentos, siempre que el punto de corte se ajuste según el número de expertos.

3.3. S‑CVI (Scale‑level CVI)

Una vez calculados los I‑CVI, se obtiene el CVI a nivel de escala mediante dos métodos:

a) S‑CVI/UA (Universal Agreement)
Es la proporción de ítems que alcanzaron un I‑CVI por encima del punto de corte (p. ej., 0.78) sobre el total de ítems. Es decir, el porcentaje de ítems que todos los expertos consideraron relevantes (acuerdo unánime). Su principal problema: penaliza mucho la falta de unanimidad, resultando a menudo bajo incluso para escalas buenas.

b) S‑CVI/Ave (Average)
Es la media aritmética de todos los I‑CVI de los ítems de la escala. Es el método más utilizado y recomendado por Polit y Beck (2006).

S−CVI/Ave=∑i=1kI−CVIikSCVI/Ave=ki=1kICVIi​​

donde *k* es el número de ítems.

Criterio de aceptación: Un S‑CVI/Ave ≥ 0.90 es considerado excelente; ≥ 0.80 es aceptable (en escalas nuevas), aunque algunos autores exigen ≥ 0.90.

4. Aplicación práctica en la validación de contenido de la Escala de Activación del Salutante (SAM)

Utilicemos como ejemplo la Escala SAM descrita en el artículo anterior, que consta de 30 ítems agrupados en 4 dimensiones (1: reconocimiento de la responsabilidad y la apofilaxis; 2: comprensión del terreno y agentes naturales; 3: implementación activa del PPS; 4: autonomía consolidada y coherencia biológica).

4.1. Selección de expertos

Se convoca a un panel de 8 Profesionales Naturópatas Colegiados en OCNFENACO con los siguientes criterios:

  • Experiencia mínima de 5 años en la práctica profesional.
  • Formación en investigación (al menos máster o cursos de metodología).
  • Conocimiento demostrable de la MIN y de la nomenclatura/taxonomía Naturopática.
  • Aceptación voluntaria y firma de consentimiento informado.

Los expertos reciben un documento con:

  • La definición operativa del constructo “Activación del Salutante”.
  • La estructura de la escala (4 dimensiones conceptuales).
  • Los 30 ítems en su versión inicial.
  • Una hoja de valoración para cada ítem (pertinencia, claridad, y un campo para comentarios).

Cada experto valora cada ítem en una escala de 1 a 4 para pertinencia (además se puede pedir claridad y suficiencia, pero simplificaremos aquí a pertinencia).

4.2. Resultados hipotéticos

Supongamos que se obtienen las siguientes valoraciones (tabla simplificada). Calculamos el I‑CVI para algunos ítems representativos.

Ítem

N.º de expertos que puntúan 3‑4 (N=8)

I‑CVI

Decisión

1

8

1.00

Mantener

2

7

0.875

Mantener (>=0.80)

3

8

1.00

Mantener

4

6

0.75

Revisar (bajo el punto de corte 0.80)

5

8

1.00

Mantener

6

7

0.875

Mantener

7

5

0.625

Eliminar o reformular completamente

8

30

8

1.00

Mantener

En este ejemplo hipotético, el ítem 7 no alcanza un I‑CVI suficiente, lo que indica que los expertos no lo consideran pertinente para medir la activación del Salutante. Se debe revisar la redacción (quizá usa términos médicos no apropiados como “paciente” en lugar de “Salutante”) o eliminar.

4.3. Cálculo del S‑CVI/Ave

Supongamos que, tras la revisión de los 30 ítems, se obtienen los siguientes I‑CVI individuales (resumidos):

  • 20 ítems con I‑CVI = 1.00
  • 6 ítems con I‑CVI = 0.875
  • 2 ítems con I‑CVI = 0.80
  • 2 ítems con I‑CVI = 0.75 (se deciden eliminar)

La escala final tendrá 28 ítems (se eliminan los 2 con I‑CVI < 0.80). El S‑CVI/Ave se calcula sobre los 28 ítems restantes.

Suma de I‑CVI = (20 × 1.00) + (6 × 0.875) + (2 × 0.80) = 20 + 5.25 + 1.60 = 26.85
S‑CVI/Ave = 26.85 / 28 ≈ 0.959.

Este valor (0.96) supera ampliamente el punto de corte de 0.90, por lo que la escala SAM tiene una excelente validez de contenido según el juicio de expertos.

4.4. Informe de validez de contenido

En la publicación del instrumento, se debe incluir una tabla que reporte el I‑CVI de cada ítem y el S‑CVI/Ave. Adicionalmente, se puede presentar un Kappa modificado para cada ítem, que corrige el acuerdo por azar, aunque no es estrictamente necesario. Un ejemplo de reporte:

*“Se realizó una evaluación de la validez de contenido de la escala SAM mediante un panel de 8 expertos. Cada experto valoró la pertinencia de cada ítem en una escala de 4 puntos (1 = no relevante, 4 = muy relevante). Los ítems con I‑CVI < 0.80 fueron eliminados o reformulados. Finalmente, la escala quedó compuesta por 28 ítems, con un S‑CVI/Ave de 0.96 (IC: …), lo que indica una excelente validez de contenido” *.

5. Integración con la Praxiología Naturopática y la MIN

La validación de contenido mediante el CVI no es un mero requisito metodológico formal. Desde la Praxiología Naturopática, la construcción rigurosa de instrumentos de medida propios es un acto de autonomía disciplinar y de resistencia a la imposición de instrumentos ajenos que no captan la especificidad de la práctica Naturopática. El uso del CVI, con paneles de expertos colegiados e inmersos en la Metodología de Intervención Naturopática (MIN), garantiza que los ítems reflejen conceptos como Campo Higiológiconodos convergentesapofilaxiscoherencia biológicahigiopediaagentes naturales de salud y matriz de sincronía.

La participación de expertos en el panel debe estar alineada con el Código Deontológico de la Profesión Naturopática (CDPN), respetando la confidencialidad y evitando conflictos de interés. Además, la propia validación puede considerarse una contribución al Corpus Naturopáticum, demostrando que la profesión genera conocimiento con sus propios métodos y estándares.

El CVI también se puede aplicar en la validación de contenido de otros instrumentos específicos de la Naturopatía, como:

  • Escalas de evaluación del terreno a partir de los 18 Indicadores del Estado de Salud.
  • Cuestionarios de coherencia biológica percibida.
  • Rúbricas de desempeño en la comunicación salutogénica.
  • Registros de fidelidad a la MIN en intervenciones grupales.

Cada uno de estos instrumentos, si se desarrolla con rigor, puede ser validado mediante el CVI.

6. Otras aplicaciones del CVI en investigación Naturopática

Además de la validación de contenido de escalas y cuestionarios, el CVI puede ser útil en:

  • Consenso de expertos para definir los elementos de un Programa Personal de Salud (PPS) estándar.
  • Validación de guías de práctica profesional Naturopática (según el modelo “AGREE”, se puede usar el CVI para la relevancia de cada recomendación).
  • Creación de sistemas de codificación para el análisis cualitativo (por ejemplo, consensuar las categorías de un sistema de observación de la práctica clínica).
  • Evaluación de contenidos formativos (planes de estudio del Programa Graduado en Naturopatía).

7. Limitaciones del CVI y consideraciones prácticas

a) Subjetividad de los expertos: El CVI depende de la selección de los expertos. Si el panel no es representativo o no está suficientemente formado, los resultados pueden estar sesgados. Por eso, en Naturopatía, los expertos deben ser colegiados en OCNFENACO con formación homologada.

b) Composición del panel: El número ideal de expertos se sitúa entre 5 y 10. Paneles más pequeños (3–4) pueden requerir unanimidad para considerar un ítem válido, lo que es demasiado exigente. Paneles muy grandes (> 15) pueden diluir el acuerdo por variabilidad individual. Se recomienda 6–8 expertos.

c) No sustituye a otros tipos de validez: El CVI evalúa la validez de contenido, no la validez de constructo (capacidad de la escala para representar una teoría subyacente) ni la validez de criterio (correlación con un gold standard). Después del CVI, la escala debe ser sometida a análisis factoriales (validez de constructo) y a estudios de correlación con otras variables.

d) Punto de corte: El punto de corte I‑CVI = 0.78 (para 6–10 expertos) es una convención. Ante equipos con muchos expertos (10+), se puede aceptar 0.70. Siempre debe explicitarse en la publicación el punto de corte utilizado.

e) Claridad y suficiencia: Es deseable que los expertos valoren no solo la pertinencia sino también la claridad y la suficiencia. El CVI por claridad puede ser más bajo que por pertinencia, indicando que el ítem debe ser reformulado, no eliminado.

8. Conclusiones

El Content Validity Index (CVI) es una herramienta metodológica accesible, bien fundamentada y fácil de interpretar, que permite a los investigadores en Naturopatía estimar la validez de contenido de los instrumentos de medida que desarrollan. Su uso se alinea con los estándares de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) y refuerza la Praxiología Naturopática al demostrar que la profesión es capaz de generar conocimiento riguroso y adaptado a su propio paradigma.

Aplicado a la Escala de Activación del Salutante (SAM) , asegura que los ítems reflejen adecuadamente constructos centrales como la apofilaxis, la corresponsabilidad, los agentes naturales de salud y la autonomía del Salutante, en lugar de medir conceptos biomédicos prestados.

El Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) recomienda que todos los instrumentos desarrollados utilicen el CVI como paso obligatorio de validación, así como que los resultados se publiquen en revistas nacionales e internacionales (o en Naturopatía Digital) para contribuir al Corpus Naturopáticum.

Finalmente, el CVI no es un fin en sí mismo, sino un paso en el largo camino hacia la consolidación de la Naturopatía como ciencia autónoma. Invitamos a los profesionales colegiados a formarse en metodología de investigación y a participar como expertos en futuros estudios de validación.

Naturopatía, ahora más que nunca. Con instrumentos construidos y validados por nosotros, para nosotros y para los Salutantes que atendemos.

Referencias

  • Lawshe, C. H. (1975). A quantitative approach to content validity. Personnel Psychology, 28(4), 563-575.
  • Lynn, M. R. (1986). Determination and quantification of content validity. Nursing Research, 35(6), 382-385.
  • Polit, D. F., & Beck, C. T. (2006). The content validity index: are you sure you know what’s being reported? Critique and recommendations. Research in Nursing & Health, 29(5), 489-497.
  • Polit, D. F., Beck, C. T., & Owen, S. V. (2007). Is the CVI an acceptable indicator of content validity? Appraisal and recommendations. Research in Nursing & Health, 30(4), 459-467.
  • Naturopatía Digital. (2025). Guía para la investigación en Naturopatía Basada en la Evidencia.
  • Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA). (2025). Fundamentos de Praxiología Naturopática. Madrid: OCNFENACO.
  • Escobar-Pérez, J., & Cuervo-Martínez, Á. (2008). Validez de contenido y juicio de expertos: una aproximación a su utilización. Avances en Medición, 6, 27-36.

Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Metodología de la Investigación y Desarrollo de Instrumentos del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es proporcionar a los Profesionales Naturópatas herramientas metodológicas rigurosas para la construcción y validación de instrumentos propios, alineados con la nomenclatura y taxonomía de la Naturopatía, la NBE, la MIN y la Praxiología Naturopática. Naturopatía, ahora más que nunca.

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