jueves, 4 de junio de 2026

De la “Medicina Natural” a la Ciencia Naturopática: una ruptura epistémica, jurídica e histórica

Resumen

La confusión terminológica entre “medicina natural” y Naturopatía no es accidental ni inocua. Durante décadas, el paradigma biomédico hegemónico ha intentado medicalizar la naturaleza —convertir agentes naturales en “medicamentos alternativos”— subordinando así las prácticas naturales al modelo patocéntrico. En esta operación de apropiación epistémica, la expresión “medicina natural” ha funcionado como un apellido que se adhiere al sustantivo “medicina”, vaciando de contenido el paradigma higiológico de la Naturopatía y convirtiéndolo en un mero repertorio de técnicas complementarias.

El presente artículo expone con contundencia epistémica, jurídica e histórica la necesidad de superar esta confusión y de reivindicar la Naturopatía como disciplina científica autónoma. Para ello se apoya en tres pilares: (1) el testimonio de Manuel Lezaeta Acharán, quien al final de su vida se arrepintió de haber titulado “La medicina natural al alcance de todos” una obra cuyo contenido era en esencia naturopático; (2) el análisis crítico del capítulo “Naturopathic medicine” de Pizzorno, Snider y Katzinger (2006), que inserta la Naturopatía en la categoría CAM (Complementary and Alternative Medicine), subordinándola al marco biomédico; (3) la clarificación conceptual desarrollada por el Grupo de Estudios para la Sistematización de la naturopatía GESNA, que distingue categóricamente entre Naturismo (filosofía de vida), Medicina Natural (aplicación técnica medicalizada) y Naturopatía (ciencia autónoma de la salud).

Se concluye que la expresión “medicina natural” debe ser abandonada como descriptor de la Naturopatía, pues arrastra una carga semántica iatrocéntrica y patocéntrica que distorsiona su esencia. La Naturopatía no es medicina con apellidos: es una Ciencia Higiológica con ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología propias. Su reivindicación como disciplina autónoma es una cuestión de justicia epistémica, de defensa profesional y de salud públicaNaturopatía, ahora más que nunca.

Palabras clave: medicina natural, Naturopatía, Manuel Lezaeta Acharán, cambio de paradigma, medicalización de la naturaleza, autonomía disciplinar, ciencia Naturopática.

1. La trampa semántica: cómo un adjetivo puede destruir una ciencia

Una de las estrategias más eficaces de un paradigma dominante para neutralizar a un competidor es absorbente en su propio lenguaje. La medicina —patocéntrica, farmacológica, intervencionista— ha logrado que el público y muchos profesionales utilicen el término “medicina natural” como sinónimo de Naturopatía. Este deslizamiento semántico, aparentemente inocente, es en realidad una operación de desposesión epistemológica.

Al hablar de “medicina natural”, se presupone:

  • Un referente central: la medicina, de la cual la “natural” sería una “alternativa” o un “complemento”.
  • Un mismo objetivo: el tratamiento de enfermedades, aunque con herramientas distintas (plantas en lugar de fármacos).
  • Una misma relación profesional: el médico (o “naturópata” medicalizado) aplica un tratamiento a un paciente pasivo.
  • Una misma ontología: la salud se define negativamente (ausencia de enfermedad), y la enfermedad es el objeto de intervención.

Pero la Naturopatía no comparte ninguno de estos supuestos. No es “alternativa” ni “complemento”: es un paradigma autónomo. No “trata” enfermedades: acompaña a Salutantes en su proceso de salud. No aplica técnicas: co‑crea Programas Personales de Salud (PPS). No define la salud como ausencia de enfermedad: la concibe como un proceso dinámico de generación de salud (salutogénesis).

Como se ha desarrollado en el artículo “Naturopatía: De la Medicalización de la Naturaleza a la Naturalización de la Salud” (Naturopatía Digital, 2025), la confusión entre Naturismo, Medicina Natural y Naturopatía no es accidental: sirve para subordinar las prácticas naturales al paradigma médico, medicalizar lo natural e invisibilizar la Naturopatía como paradigma autónomo.

2. El arrepentimiento de Lezaeta: un testigo de excepción

Manuel Lezaeta Acharán (1881-1959) fue un pionero chileno de la salud natural, creador de la Doctrina Térmica y discípulo del padre Tadeo de Wiesent. Su obra más difundida se tituló, lamentablemente, “La medicina natural al alcance de todos”. Pero lo que pocos conocen es que, al final de sus días, Lezaeta se arrepintió de haberle puesto ese título.

¿Por qué? Porque Lezaeta comprendió que la expresión “medicina natural” era una concesión al paradigma médico que desvirtuaba el sentido profundo de su enseñanza. Su doctrina no era una “medicina más”, sino una ciencia de la salud radicalmente distinta. En su propio texto, Lezaeta había dejado claro el fundamento de su rechazo al modelo médico:

“El verbo ‘curar’ no se conjuga en mi doctrina térmica porque ese concepto supone la intención de interferir actividades defensivas de la Naturaleza, manifestadas en el síntoma, olvidando que a ella solo se la vence sometiéndose a sus leyes inmutables.”

Para Lezaeta, el problema de la salud no era un problema de “terapéutica”, sino de equilibrio térmico. No se trataba de “curar”, sino de normalizar las funciones orgánicas, colocando el cuerpo en equilibrio de acuerdo con las leyes de la naturaleza. Su Doctrina Térmica saca el artificial problema de la salud del trillado campo de la Patología y la Terapéutica y lo coloca en el de las temperaturas. El individuo es sujeto activo, formado para discernir por sí mismo lo sano de lo malsano, co-creador de su salud, no receptor de tratamientos.

El arrepentimiento de Lezaeta es, por tanto, un testimonio histórico de primer orden contra la medicalización de la naturaleza. Al final de su vida, comprendió que el término “medicina natural” era una camisa de fuerza semántica que convertía su revolucionaria Doctrina Térmica en una mera “alternativa” dentro del sistema médico. Hoy, los profesionales naturópatas debemos recoger esa lección y abandonar definitivamente el término “medicina natural” como descriptor de nuestra disciplina. Decía cuánto le pesaba haber titulado así a esa obra, y pedía que no se usara más esa expresión para referirse a algo muy superior a la medicina: la ciencia de la salud.

3. El capítulo de Pizzorno, Snider y Katzinger (2006): una subordinación académica

Si Lezaeta, desde la práctica y la reflexión filosófica, ya había detectado el problema, la academia Naturopática norteamericana —con la excepción de algunos autores— ha tardado décadas en tomar conciencia de esta trampa semántica. Un ejemplo paradigmático es el capítulo “Naturopathic medicine” de Joseph Pizzorno, Pamela Snider y Joseph Katzinger, publicado en 2006 en la obra editada por Marc Micozzi, Fundamentals of Complementary and Alternative Medicine.

Aciertos del capítulo (que debemos preservar): los autores exponen los principios Naturopáticos (vis medicatrix naturaeprimum non noceretolle causamdocere, holismo) y presentan la Naturopatía como un sistema médico completo, no como una mera colección de terapias. Este contenido ha sido útil para la formación de generaciones de Naturópatas.

Pero el marco es el problema. El capítulo está inserto en un libro sobre CAM (Complementary and Alternative Medicine), una categoría diseñada por el paradigma biomédico para clasificar, ordenar jerárquicamente y neutralizar las disciplinas no convencionales. Al incluir la Naturopatía bajo esta etiqueta, Pizzorno et al. la presentan como una “modalidad” más (equiparable a la homeopatía, la quiropráctica o la acupuntura), cuando en realidad la Naturopatía es un sistema completo que integra múltiples modalidades bajo un paradigma propio.

Las consecuencias de este encuadre CAM son devastadoras para la identidad profesional:

  • Desposesión de competencias: si la Naturopatía es una “modalidad CAM”, cualquier médico puede “integrar” sus técnicas sin formación específica en Naturopatía.
  • Invisibilización del Salutante: el encuadre CAM refuerza el rol pasivo del paciente, cuando la Naturopatía se basa en la corresponsabilidad y el empoderamiento.
  • Precariedad laboral: al no reconocerse la especificidad de la disciplina, los Naturópatas son confundidos con otros “terapeutas naturales”, y su formación de grado se infravalora.

Desde nuestro optimismo crítico, valoramos el esfuerzo de Pizzorno et al. por difundir la Naturopatía en el ámbito académico, pero rechazamos el marco CAM. La Naturopatía no es “complementaria” ni “alternativa”: es una ciencia autónoma. Desde GESNA hemos trabajado en la construcción de una nomenclatura y taxonomía propias (Salutante, diasóstico, higiopedia, Campo Higiológico, Coherencia Biológica) que nos permitan expresar nuestra especificidad sin recurrir a términos prestados.

4. Los seis criterios de demarcación: por qué la Naturopatía es una ciencia autónoma

Para fundamentar sin ambages la autonomía de la Naturopatía frente a la “medicina natural”, aplicamos los seis criterios de demarcación de la ciencia desarrollados por GESNA.

Criterio ontológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

Objeto de estudio

La enfermedad (patología) y su “tratamiento natural”

El Proceso Higiológico: la salud como fenómeno dinámico, estudiado por derecho propio

Enfoque

Patocéntrico: se parte de la enfermedad para buscar alternativas “naturales”

Salutogénico: se parte de la salud, la fuerza vital (Apofilaxis) y los recursos del Salutante

Criterio epistemológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

 

 

 

Paradigma

Reduccionista: la salud es reducible a biomarcadores y ausencia de enfermedad

Sistémico y emergente: la salud emerge de la interacción de múltiples sistemas y niveles

 

 

 

Validación

Acepta exclusivamente el método de la medicina basada en la evidencia (ECA)

Desarrolla una NBE con metodologías propias: cualitativas, n=1, ensayos pragmáticos, investigación-acción

 

 

 

La Doctrina Térmica de Lezaeta es un ejemplo de epistemología sistémica: la salud no es un estado, sino un equilibrio térmico resultado de la interacción entre alimentación, eliminación, temperatura interna y externa. No hay un “principio activo” contra una “enfermedad”, sino un sistema en desequilibrio que debe ser reequilibrado.

Criterio metodológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

Método

Aplicación de un protocolo (“remedio natural para enfermedad X”)

MIN: proceso en fases (diálogo, co-creación del PPS, intervención, seguimiento) con el Campo Higiológico de 18 demarcaciones

Rol del profesional

Aplicador de técnicas (médico naturista)

Higiopeda: educador, acompañante, capacitador para la autonomía del Salutante

Criterio tecnológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

Tecnología

Agentes naturales percibidos como “medicamentos naturales” (fitoterapia como fármaco)

Agentes Naturales de Salud (ANS) contextualizados: agua, aire, alimentos, movimiento, pensamiento, relaciones

Finalidad

Combatir la enfermedad (uso farmacológico de lo natural)

Potenciar la Apofilaxis: restaurar la coherencia biológica y la capacidad de autoregeneración

Lezaeta fue explícito: “Enseña el uso adecuado de los agentes de vida que la Naturaleza ofrece por doquier y que nos permite el control de la temperatura del cuerpo constituyéndose en el verdadero arte de vivir sano y de conservar o recuperar la salud”. Obsérvese que Lezaeta no habla de “tratamientos”, sino de agentes de vida.

Criterio praxiológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

Eje de acción

Iatrocéntrico, patocentrico: el profesional decide y aplica

Higiocéntrico: el Salutante es el agente principal; el profesional acompaña

Relación profesional

Vertical (terapéutica)

Horizontal y corresponsable (Comunicación Salutogénica)

La praxis Naturopática busca, en última instancia, transferir el poder al Salutante. Una intervención que crea dependencia es un fracaso. La “medicina natural”, en cambio, al reproducir la estructura vertical médico-paciente, perpetúa la dependencia y la pasividad.

Criterio axiológico

Dimensión

Medicina natural (Medicalización de la naturaleza)

Naturopatía (Ciencia higiológica)

Fin último

La curación (desaparición de la enfermedad)

La autonomía del Salutante y su plenitud vital, la capacidad de autogestión de la salud

Medida del éxito

Resultados biomédicos (parámetros clínicos)

Empoderamiento, calidad de vida, resiliencia, satisfacción del Salutante

Lezaeta ya lo había expresado: “Hacer responsable al individuo de sus actos ya que este será sano o enfermo según sea su comportamiento a tono con las leyes de la naturaleza o no”. La responsabilidad del Salutante es el eje.

5. Implicaciones jurídicas, laborales y profesionales

La confusión entre “medicina natural” y Naturopatía tiene consecuencias tangibles y graves para los profesionales.

Ámbito jurídico. La inexistencia de una regulación estatal que reconozca la Naturopatía como profesión sanitaria (no “medicina natural”) deja a los profesionales en una situación de indefensión jurídica. Los intrusos pueden autodenominarse “terapeutas naturales” sin formación, desposeyendo a los auténticos profesionales de su espacio de trabajo. La solución pasa por el reconocimiento legal de la Naturopatía como profesión sanitaria (no como “medicina natural”), con formación de grado, y por la colegiación obligatoria en OCNFENACO.

Ámbito laboral. La falta de distinción clara entre Naturopatía y “medicina natural” genera una competencia desleal que precariza los puestos de trabajo y dificulta la apertura de nuevos centros de salud Naturopática. Los profesionales cualificados compiten con aficionados sin titulación.

Ámbito deontológico. El Código Deontológico de la Profesión Naturopática (CDPN) exige a los colegiados que respeten y promuevan la autonomía del Salutante y que actúen con rigor científico. La ambigüedad terminológica dificulta el cumplimiento de esta exigencia.

Nomenclatura y taxonomía. Es necesario estandarizar en toda la profesión los términos Salutante (no paciente), diasóstico (no diagnóstico), higiopedia (no terapia), Campo Higiológico y Coherencia Biológica. Esta terminología, desarrollada por GESNA, debe ser enseñada en los programas graduados y exigida a los colegiados.

6. Estrategias para la lucha profesional

Para confrontar la confusión y defender la Naturopatía como ciencia autónoma, proponemos las siguientes estrategias:

  1. Estrategia histórica. Recuperar y difundir el testimonio de Lezaeta y de otros pioneros que advirtieron contra la medicalización de la naturaleza. Formar a los estudiantes y al público en la historia de la Naturopatía y en su contribución al Corpus Naturopáticum.
  2. Estrategia epistémica. Desarrollar y consolidar los criterios de demarcación de la Ciencia Naturopática, publicando en revistas indexadas y en medios profesionales la distinción entre Naturismo, Medicina Natural y Naturopatía. Elaborar un dosier para legisladores y gestores sanitarios que explique por qué la Naturopatía no puede ser reducida a “medicina natural”.
  3. Estrategia jurídica. Impulsar una ley de ordenación de la profesión Naturopática. Denunciar el intrusismo y la usurpación de funciones. Exigir la creación de un registro profesional de ámbito estatal.
  4. Estrategia corporativa. Fortalecer OCNFENACO como única entidad colegial profesional representativo de la Naturopatía en España. La colegiación debe ser vista como un acto de dignidad y de defensa profesional, no como un mero trámite.
  5. Estrategia comunicativa. Cambiar el lenguaje en la comunicación con los clientes y con los medios: usar siempre “Salutante”, “diasóstico”, “higiopedia”. Rechazar explícitamente el término “medicina natural” para referirse a la Naturopatía. Denunciar la confusión cuando aparezca en medios.
  6. Estrategia formativa. Incorporar la clarificación conceptual y la historia de la denominación de la profesión en los programas de formación de las escuelas adheridas al Programa Graduado en Naturopatía de OCNFENACO.

7. Conclusión: Naturopatía, no “medicina natural”

Decía Manuel Lezaeta Acharán: “El verbo ‘curar’ no se conjuga en mi doctrina térmica”. Lezaeta, que al final de su vida lamentó profundamente haber titulado su obra “medicina natural”, nos dejó una lección perdurable: lo natural no es medicina; es vida, y la ciencia que estudia la vida en su capacidad de generar salud es la Naturopatía, no la medicina con adjetivos.

El capítulo de Pizzorno, Snider y Katzinger (2006), a pesar de sus méritos, inserta la Naturopatía en el marco CAM, contribuyendo así a la confusión que Lezaeta ya había detectado. No podemos seguir subordinando nuestra identidad a categorías diseñadas por el paradigma que queremos superar.

Por todo ello, desde el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), declaramos:

La Naturopatía no es “medicina natural”, no es “terapia complementaria”, no es “medicina alternativa”. Es una Ciencia Higiológica, con ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología propias. Es una profesión sanitaria, con formación de grado, código deontológico y colegiación. Es una práctica autónoma, que colabora con la biomedicina cuando es necesario, pero que no se subordina a ella.

Naturopatía, ahora más que nunca. Profesionales Naturópatas, defendemos nuestra ciencia y nuestra profesión con rigor, historia y convicción.

Referencias

  • Lezaeta Acharán, M. (1981). La medicina natural al alcance de todos. México: Editorial Pax.
  • Naturopatía Digital. (2017). La aportación de la Doctrina Térmica de Manuel Lezaeta (1881-1959) al Corpus Naturopaticum.
  • Naturopatía Digital. (2025). Naturopatía: De la Medicalización de la Naturaleza a la Naturalización de la Salud. .
  • Pizzorno, J. E., Snider, P., & Katzinger, J. (2006). Naturopathic medicine. En M. S. Micozzi (Ed.), Fundamentals of Complementary and Alternative Medicine (3rd ed., pp. 159-192). St. Louis: Saunders Elsevier.
  • Lust, B. (1914). Universal Naturopathic Directory, Health Almanac and Cook Book. New York: Lust Publications.
  • Zeff, J., Snider, P., & Myers, S. (2020). A hierarchy of healing: The therapeutic order. Integrative Medicine: A Clinician’s Journal, 19(6), 22-29.
  • Kuhn, T. S. (1962). La estructura de las revoluciones científicas. Chicago: University of Chicago Press.
  • Illich, I. (1975). Némesis Médica: La Expropiación de la Salud. Barcelona: Barral Editores.
  • Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA). (2025). Fundamentos de Praxiología Naturopática. Colección Textos Académicos. Madrid: OCNFENACO.
  • World Naturopathic Federation (WNF). (2021). Libro Blanco de la WNF: Filosofías Naturopáticas, Principios y Teorías. Toronto: WNF Press

Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Filosofía de la Ciencia aplicada a la Naturopatía del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es proporcionar a los Profesionales Naturópatas los argumentos epistémicos, jurídicos e históricos necesarios para superar la confusión con el término “medicina natural”, reivindicar la autonomía de la Naturopatía y consolidar la profesión con identidad propia, rigor científico y capacidad de interlocución social. Naturopatía, ahora más que nunca.

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