Resumen
La confusión terminológica entre “medicina natural” y Naturopatía no es accidental ni inocua. Durante décadas, el paradigma biomédico hegemónico ha intentado medicalizar la naturaleza —convertir agentes naturales en “medicamentos alternativos”— subordinando así las prácticas naturales al modelo patocéntrico. En esta operación de apropiación epistémica, la expresión “medicina natural” ha funcionado como un apellido que se adhiere al sustantivo “medicina”, vaciando de contenido el paradigma higiológico de la Naturopatía y convirtiéndolo en un mero repertorio de técnicas complementarias.
El presente
artículo expone con contundencia epistémica, jurídica e histórica la
necesidad de superar esta confusión y de reivindicar la Naturopatía como disciplina
científica autónoma. Para ello se apoya en tres pilares: (1) el testimonio
de Manuel Lezaeta Acharán, quien al final de su vida se arrepintió
de haber titulado “La medicina natural al alcance de todos” una
obra cuyo contenido era en esencia naturopático; (2) el análisis crítico del
capítulo “Naturopathic medicine” de Pizzorno, Snider y Katzinger (2006), que
inserta la Naturopatía en la categoría CAM (Complementary and Alternative
Medicine), subordinándola al marco biomédico; (3) la clarificación conceptual
desarrollada por el Grupo de Estudios para la Sistematización de la naturopatía
GESNA, que distingue categóricamente entre Naturismo (filosofía
de vida), Medicina Natural (aplicación técnica medicalizada) y
Naturopatía (ciencia autónoma de la salud).
Se concluye
que la expresión “medicina natural” debe ser abandonada como descriptor de la
Naturopatía, pues arrastra una carga semántica iatrocéntrica y
patocéntrica que distorsiona su esencia. La Naturopatía no es medicina
con apellidos: es una Ciencia Higiológica con ontología,
epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología propias. Su
reivindicación como disciplina autónoma es una cuestión de justicia
epistémica, de defensa profesional y de salud pública. Naturopatía,
ahora más que nunca.
Palabras
clave: medicina natural,
Naturopatía, Manuel Lezaeta Acharán, cambio de paradigma, medicalización de la
naturaleza, autonomía disciplinar, ciencia Naturopática.
1. La trampa
semántica: cómo un adjetivo puede destruir una ciencia
Una de las
estrategias más eficaces de un paradigma dominante para neutralizar a un
competidor es absorbente en su propio lenguaje. La medicina
—patocéntrica, farmacológica, intervencionista— ha logrado que el público y
muchos profesionales utilicen el término “medicina natural” como sinónimo de
Naturopatía. Este deslizamiento semántico, aparentemente inocente, es en
realidad una operación de desposesión epistemológica.
Al hablar de
“medicina natural”, se presupone:
- Un referente central: la medicina, de la cual la “natural” sería una “alternativa” o
un “complemento”.
- Un mismo objetivo: el tratamiento de enfermedades, aunque con herramientas
distintas (plantas en lugar de fármacos).
- Una misma relación
profesional: el médico (o “naturópata”
medicalizado) aplica un tratamiento a un paciente pasivo.
- Una misma ontología: la salud se define negativamente (ausencia de enfermedad), y la
enfermedad es el objeto de intervención.
Pero la
Naturopatía no comparte ninguno de estos supuestos. No es
“alternativa” ni “complemento”: es un paradigma autónomo. No
“trata” enfermedades: acompaña a Salutantes en su proceso de salud.
No aplica técnicas: co‑crea Programas Personales de Salud (PPS). No
define la salud como ausencia de enfermedad: la concibe como un proceso
dinámico de generación de salud (salutogénesis).
Como se ha
desarrollado en el artículo “Naturopatía: De la Medicalización de la Naturaleza
a la Naturalización de la Salud” (Naturopatía Digital, 2025), la confusión
entre Naturismo, Medicina Natural y Naturopatía no es accidental: sirve
para subordinar las prácticas naturales al paradigma médico, medicalizar lo
natural e invisibilizar la Naturopatía como paradigma autónomo.
2. El
arrepentimiento de Lezaeta: un testigo de excepción
Manuel Lezaeta
Acharán (1881-1959) fue un pionero chileno de la salud natural, creador de
la Doctrina Térmica y discípulo del padre Tadeo de Wiesent. Su
obra más difundida se tituló, lamentablemente, “La medicina natural al
alcance de todos”. Pero lo que pocos conocen es que, al final de sus días,
Lezaeta se arrepintió de haberle puesto ese título.
¿Por qué?
Porque Lezaeta comprendió que la expresión “medicina natural” era una concesión
al paradigma médico que desvirtuaba el sentido profundo de su
enseñanza. Su doctrina no era una “medicina más”, sino una ciencia de
la salud radicalmente distinta. En su propio texto, Lezaeta había dejado
claro el fundamento de su rechazo al modelo médico:
“El verbo
‘curar’ no se conjuga en mi doctrina térmica porque ese concepto supone la
intención de interferir actividades defensivas de la Naturaleza, manifestadas
en el síntoma, olvidando que a ella solo se la vence sometiéndose a sus leyes
inmutables.”
Para Lezaeta,
el problema de la salud no era un problema de “terapéutica”, sino de equilibrio
térmico. No se trataba de “curar”, sino de normalizar las funciones
orgánicas, colocando el cuerpo en equilibrio de acuerdo con las leyes de la
naturaleza. Su Doctrina Térmica saca el artificial problema de la salud
del trillado campo de la Patología y la Terapéutica y lo coloca en el de las
temperaturas. El individuo es sujeto activo, formado para discernir por sí
mismo lo sano de lo malsano, co-creador de su salud, no receptor de
tratamientos.
El
arrepentimiento de Lezaeta es, por tanto, un testimonio histórico de primer
orden contra la medicalización de la naturaleza. Al final de su vida,
comprendió que el término “medicina natural” era una camisa de fuerza
semántica que convertía su revolucionaria Doctrina Térmica en una mera
“alternativa” dentro del sistema médico. Hoy, los profesionales naturópatas
debemos recoger esa lección y abandonar definitivamente el
término “medicina natural” como descriptor de nuestra disciplina. Decía cuánto
le pesaba haber titulado así a esa obra, y pedía que no se usara más esa
expresión para referirse a algo muy superior a la medicina: la ciencia de la
salud.
3. El capítulo
de Pizzorno, Snider y Katzinger (2006): una subordinación académica
Si Lezaeta,
desde la práctica y la reflexión filosófica, ya había detectado el problema, la
academia Naturopática norteamericana —con la excepción de algunos autores— ha
tardado décadas en tomar conciencia de esta trampa semántica. Un ejemplo
paradigmático es el capítulo “Naturopathic medicine” de Joseph Pizzorno, Pamela
Snider y Joseph Katzinger, publicado en 2006 en la obra editada por Marc
Micozzi, Fundamentals of Complementary and Alternative Medicine.
Aciertos del
capítulo (que debemos preservar): los
autores exponen los principios Naturopáticos (vis medicatrix naturae, primum
non nocere, tolle causam, docere, holismo) y
presentan la Naturopatía como un sistema médico completo, no como una mera
colección de terapias. Este contenido ha sido útil para la formación de
generaciones de Naturópatas.
Pero el
marco es el problema. El capítulo está inserto en un libro sobre CAM
(Complementary and Alternative Medicine), una categoría diseñada por el
paradigma biomédico para clasificar, ordenar jerárquicamente y neutralizar las
disciplinas no convencionales. Al incluir la Naturopatía bajo esta etiqueta,
Pizzorno et al. la presentan como una “modalidad” más (equiparable a la
homeopatía, la quiropráctica o la acupuntura), cuando en realidad la
Naturopatía es un sistema completo que integra múltiples
modalidades bajo un paradigma propio.
Las
consecuencias de este encuadre CAM son devastadoras para la identidad
profesional:
- Desposesión de
competencias: si la Naturopatía es una “modalidad
CAM”, cualquier médico puede “integrar” sus técnicas sin formación
específica en Naturopatía.
- Invisibilización del
Salutante: el encuadre CAM refuerza el rol pasivo
del paciente, cuando la Naturopatía se basa en la corresponsabilidad
y el empoderamiento.
- Precariedad laboral: al no reconocerse la especificidad de la disciplina, los Naturópatas
son confundidos con otros “terapeutas naturales”, y su formación de grado
se infravalora.
Desde
nuestro optimismo crítico, valoramos el esfuerzo de Pizzorno et al.
por difundir la Naturopatía en el ámbito académico, pero rechazamos el
marco CAM. La Naturopatía no es “complementaria” ni “alternativa”: es
una ciencia autónoma. Desde GESNA hemos trabajado en la
construcción de una nomenclatura y taxonomía propias (Salutante,
diasóstico, higiopedia, Campo Higiológico, Coherencia Biológica) que nos
permitan expresar nuestra especificidad sin recurrir a términos prestados.
4. Los seis
criterios de demarcación: por qué la Naturopatía es una ciencia autónoma
Para
fundamentar sin ambages la autonomía de la Naturopatía frente a la “medicina
natural”, aplicamos los seis criterios de demarcación de la ciencia
desarrollados por GESNA.
Criterio ontológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
Objeto de
estudio |
La
enfermedad (patología) y su “tratamiento natural” |
El Proceso
Higiológico: la salud como fenómeno dinámico, estudiado por derecho
propio |
|
Enfoque |
Patocéntrico:
se parte de la enfermedad para buscar alternativas “naturales” |
Salutogénico: se parte de la salud, la fuerza vital (Apofilaxis) y los recursos del
Salutante |
Criterio epistemológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
|
|
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Paradigma |
Reduccionista:
la salud es reducible a biomarcadores y ausencia de enfermedad |
Sistémico y
emergente: la salud emerge de la
interacción de múltiples sistemas y niveles |
|
|
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Validación |
Acepta
exclusivamente el método de la medicina basada en la evidencia (ECA) |
Desarrolla
una NBE con metodologías propias: cualitativas, n=1, ensayos
pragmáticos, investigación-acción |
|
|
|
La Doctrina
Térmica de Lezaeta es un ejemplo de epistemología sistémica: la salud no es un
estado, sino un equilibrio térmico resultado de la interacción
entre alimentación, eliminación, temperatura interna y externa. No hay un
“principio activo” contra una “enfermedad”, sino un sistema en
desequilibrio que debe ser reequilibrado.
Criterio metodológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
Método |
Aplicación
de un protocolo (“remedio natural para enfermedad X”) |
MIN: proceso en fases (diálogo, co-creación del PPS, intervención,
seguimiento) con el Campo Higiológico de 18 demarcaciones |
|
Rol del
profesional |
Aplicador de
técnicas (médico naturista) |
Higiopeda: educador, acompañante, capacitador para la autonomía del Salutante |
Criterio tecnológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
Tecnología |
Agentes
naturales percibidos como “medicamentos naturales” (fitoterapia como fármaco) |
Agentes
Naturales de Salud (ANS) contextualizados: agua,
aire, alimentos, movimiento, pensamiento, relaciones |
|
Finalidad |
Combatir la
enfermedad (uso farmacológico de lo natural) |
Potenciar la
Apofilaxis: restaurar la coherencia
biológica y la capacidad de autoregeneración |
Lezaeta fue
explícito: “Enseña el uso adecuado de los agentes de vida que la Naturaleza
ofrece por doquier y que nos permite el control de la temperatura del cuerpo
constituyéndose en el verdadero arte de vivir sano y de conservar o recuperar
la salud”. Obsérvese que Lezaeta no habla de “tratamientos”, sino de agentes
de vida.
Criterio praxiológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
Eje de
acción |
Iatrocéntrico,
patocentrico: el profesional decide y aplica |
Higiocéntrico: el Salutante es el agente principal; el profesional acompaña |
|
Relación
profesional |
Vertical
(terapéutica) |
Horizontal y
corresponsable (Comunicación Salutogénica) |
La praxis Naturopática
busca, en última instancia, transferir el poder al Salutante.
Una intervención que crea dependencia es un fracaso. La “medicina natural”, en
cambio, al reproducir la estructura vertical médico-paciente, perpetúa la
dependencia y la pasividad.
Criterio axiológico
|
Dimensión |
Medicina
natural (Medicalización de la naturaleza) |
Naturopatía
(Ciencia higiológica) |
|
Fin último |
La curación
(desaparición de la enfermedad) |
La autonomía
del Salutante y su plenitud vital, la
capacidad de autogestión de la salud |
|
Medida del
éxito |
Resultados
biomédicos (parámetros clínicos) |
Empoderamiento,
calidad de vida, resiliencia, satisfacción del Salutante |
Lezaeta ya lo
había expresado: “Hacer responsable al individuo de sus actos ya que este será
sano o enfermo según sea su comportamiento a tono con las leyes de la
naturaleza o no”. La responsabilidad del Salutante es el eje.
5.
Implicaciones jurídicas, laborales y profesionales
La confusión
entre “medicina natural” y Naturopatía tiene consecuencias tangibles y
graves para los profesionales.
Ámbito
jurídico. La inexistencia de una
regulación estatal que reconozca la Naturopatía como profesión sanitaria (no
“medicina natural”) deja a los profesionales en una situación de indefensión
jurídica. Los intrusos pueden autodenominarse “terapeutas naturales” sin
formación, desposeyendo a los auténticos profesionales de su espacio de
trabajo. La solución pasa por el reconocimiento legal de la Naturopatía como
profesión sanitaria (no como “medicina natural”), con formación de grado, y por
la colegiación obligatoria en OCNFENACO.
Ámbito
laboral. La falta de distinción clara
entre Naturopatía y “medicina natural” genera una competencia desleal que
precariza los puestos de trabajo y dificulta la apertura de nuevos centros de
salud Naturopática. Los profesionales cualificados compiten con aficionados sin
titulación.
Ámbito
deontológico. El Código
Deontológico de la Profesión Naturopática (CDPN) exige a los
colegiados que respeten y promuevan la autonomía del Salutante y que actúen con
rigor científico. La ambigüedad terminológica dificulta el cumplimiento de esta
exigencia.
Nomenclatura y
taxonomía. Es necesario estandarizar en
toda la profesión los términos Salutante (no paciente), diasóstico (no
diagnóstico), higiopedia (no terapia), Campo
Higiológico y Coherencia Biológica. Esta terminología,
desarrollada por GESNA, debe ser enseñada en los programas graduados y exigida
a los colegiados.
6. Estrategias
para la lucha profesional
Para
confrontar la confusión y defender la Naturopatía como ciencia autónoma,
proponemos las siguientes estrategias:
- Estrategia histórica. Recuperar y difundir el testimonio de Lezaeta y de otros
pioneros que advirtieron contra la medicalización de la naturaleza. Formar
a los estudiantes y al público en la historia de la Naturopatía y en su
contribución al Corpus Naturopáticum.
- Estrategia epistémica. Desarrollar y consolidar los criterios de demarcación de la
Ciencia Naturopática, publicando en revistas indexadas y en medios
profesionales la distinción entre Naturismo, Medicina Natural y
Naturopatía. Elaborar un dosier para legisladores y gestores sanitarios
que explique por qué la Naturopatía no puede ser reducida a “medicina
natural”.
- Estrategia jurídica. Impulsar una ley de ordenación de la profesión Naturopática.
Denunciar el intrusismo y la usurpación de funciones. Exigir la creación
de un registro profesional de ámbito estatal.
- Estrategia corporativa. Fortalecer OCNFENACO como única entidad colegial profesional
representativo de la Naturopatía en España. La colegiación debe ser vista
como un acto de dignidad y de defensa profesional, no como un mero
trámite.
- Estrategia comunicativa. Cambiar el lenguaje en la comunicación con los clientes y con
los medios: usar siempre “Salutante”, “diasóstico”, “higiopedia”. Rechazar
explícitamente el término “medicina natural” para referirse a la
Naturopatía. Denunciar la confusión cuando aparezca en medios.
- Estrategia formativa. Incorporar la clarificación conceptual y la historia de la
denominación de la profesión en los programas de formación de las escuelas
adheridas al Programa Graduado en Naturopatía de OCNFENACO.
7. Conclusión:
Naturopatía, no “medicina natural”
Decía Manuel
Lezaeta Acharán: “El verbo ‘curar’ no se conjuga en mi doctrina térmica”.
Lezaeta, que al final de su vida lamentó profundamente haber titulado su obra
“medicina natural”, nos dejó una lección perdurable: lo natural no es medicina;
es vida, y la ciencia que estudia la vida en su capacidad de
generar salud es la Naturopatía, no la medicina con adjetivos.
El capítulo de
Pizzorno, Snider y Katzinger (2006), a pesar de sus méritos, inserta la
Naturopatía en el marco CAM, contribuyendo así a la confusión que Lezaeta ya
había detectado. No podemos seguir subordinando nuestra identidad a categorías
diseñadas por el paradigma que queremos superar.
Por todo ello,
desde el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA),
declaramos:
La Naturopatía
no es “medicina natural”, no es “terapia complementaria”, no es “medicina
alternativa”. Es una Ciencia Higiológica, con ontología,
epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología propias. Es
una profesión sanitaria, con formación de grado, código
deontológico y colegiación. Es una práctica autónoma, que colabora
con la biomedicina cuando es necesario, pero que no se subordina a ella.
Naturopatía,
ahora más que nunca. Profesionales Naturópatas, defendemos nuestra ciencia y
nuestra profesión con rigor, historia y convicción.
Referencias
- Lezaeta Acharán, M. (1981). La
medicina natural al alcance de todos. México: Editorial Pax.
- Naturopatía Digital. (2017). La aportación
de la Doctrina Térmica de Manuel Lezaeta (1881-1959) al Corpus
Naturopaticum.
- Naturopatía Digital. (2025). Naturopatía: De
la Medicalización de la Naturaleza a la Naturalización de la Salud. .
- Pizzorno, J. E., Snider, P., &
Katzinger, J. (2006). Naturopathic medicine. En M. S. Micozzi (Ed.), Fundamentals
of Complementary and Alternative Medicine (3rd ed., pp. 159-192).
St. Louis: Saunders Elsevier.
- Lust, B. (1914). Universal
Naturopathic Directory, Health Almanac and Cook Book. New York: Lust
Publications.
- Zeff, J., Snider, P., & Myers, S.
(2020). A hierarchy of healing: The therapeutic order. Integrative
Medicine: A Clinician’s Journal, 19(6), 22-29.
- Kuhn, T. S. (1962). La estructura de
las revoluciones científicas. Chicago: University of Chicago Press.
- Illich, I. (1975). Némesis Médica:
La Expropiación de la Salud. Barcelona: Barral Editores.
- Grupo de Estudios para la Sistematización de
la Naturopatía (GESNA). (2025). Fundamentos de Praxiología
Naturopática. Colección Textos Académicos. Madrid: OCNFENACO.
- World Naturopathic Federation (WNF).
(2021). Libro Blanco de la WNF: Filosofías Naturopáticas,
Principios y Teorías. Toronto: WNF Press
Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de
investigación en Filosofía de la Ciencia aplicada a la Naturopatía del Grupo de
Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con las
contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es proporcionar
a los Profesionales Naturópatas los argumentos epistémicos, jurídicos e
históricos necesarios para superar la confusión con el término “medicina
natural”, reivindicar la autonomía de la Naturopatía y consolidar la profesión
con identidad propia, rigor científico y capacidad de interlocución
social. Naturopatía, ahora más que nunca.
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