viernes, 15 de mayo de 2026

Al-Arbuli (c. 1380 – c. 1440): El nutricionista nazarí que anticipó los fundamentos de la Naturopatía. Aportación al Corpus Naturopaticum y a la historia de la Ciencia de la Salud Natural

Resumen

La profesión Naturopática, en su proceso de construcción del Corpus Naturopaticum, reconoce y reivindica a las figuras históricas que, desde diferentes culturas y épocas, anticiparon los principios de la Naturopatía. Una de esas figuras, injustamente olvidada, es Abū Bakr ʿAbd al-ʿAzīz al-Arbūlī al-Anṣārī (c. 1380 – c. 1440), conocido como al-Arbuli, un científico andalusí del siglo XV originario de Arboleas (Almería). Su obra principal, el al-Kalām ʿalà l-Agḍiya (Tratado de los Alimentos), constituye un tratado de bromatología y dietética basado en la teoría hipocrático‑galénica de los humores, que clasifica los alimentos según sus cualidades y efectos sobre la salud. Este artículo de carácter histórico‑onomástico analiza su vida, su obra y su contexto, y demuestra cómo sus principios —la prevención a través de la alimentación, la individualización de las recomendaciones dietéticas, la búsqueda del equilibrio humoral y el respeto por la naturaleza— anticipan los fundamentos de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) y la Praxiología Naturopática. Se argumenta que al-Arbuli merece un lugar en el Corpus Naturopaticum como uno de los precursores de la nutrición funcional y de la educación para la salud, cuya obra refleja el paradigma ecobiopsicosocial que la Naturopatía ha sistematizado siglos después.

Palabras clave: Al‑Arbuli, Tratado de los Alimentos, dieta hipocrática, salud natural, Corpus Naturopaticum, NBE, MIN, Praxiología.

1. Introducción: Un Sabio Olvidado en la Encrucijada de Culturas

A principios del siglo XV, en el ocaso del Reino Nazarí de Granada, un científico oriundo de Arboleas, en la actual provincia de Almería, compuso una obra que condensaba siglos de sabiduría trofológica y dietética. Su nombre completo era Abū Bakr ʿAbd al-ʿAzīz b. Muḥammad b. ʿAbd al-ʿAzīz b. Aḥmad al‑Arbūlī al‑Anṣārī, conocido en su forma castellanizada como Abú Ben Abdalacís al‑Arbuli o, simplemente, al‑Arbuli. De su vida personal apenas han quedado rastros: nació probablemente hacia 1380 y debió de fallecer alrededor de 1440. Pero su legado intelectual ha sobrevivido en un único manuscrito árabe que se conserva en la Biblioteca Nacional de España, fechado entre 1414 y 1424.

La profesión Naturopática, que en 2026 celebra 130 años de existencia oficial desde la fundación por Benedict Lust, tiene como uno de sus cometidos la recuperación de la memoria histórica de aquellos que, antes de la sistematización moderna, practicaron y escribieron sobre los principios de la salud natural. Al‑Arbuli es, sin duda, uno de esos precursores olvidados. Su al‑Kalām ʿalà l‑Agḍiya (Tratado de los Alimentos) no es un recetario de cocina, sino un tratado de bromatología y trofología que clasifica los alimentos según sus cualidades y efectos sobre el cuerpo, en perfecta consonancia con la tradición hipocrática y galénica.

Este artículo rescata la figura de al‑Arbuli, analiza los contenidos de su obra, los sitúa en el contexto de la tradición andalusí, y demuestra cómo anticipa los principios fundamentales de la Naturopatía: la alimentación como herramienta de salud, la individualización de las recomendaciones, la búsqueda del equilibrio y el respeto por la naturaleza.

2. Al‑Arbuli y el Contexto de la Higiología Andalusí

Al‑Arbuli vivió en el Reino Nazarí de Granada, el último reducto de al‑Andalus, en una época de esplendor cultural a pesar de la inminencia de la Reconquista. La higiología andalusí, heredera de la tradición greco‑romana y enriquecida por las aportaciones de higiólogos persas y árabes (al‑Rāzī, Avicena, Ibn Rushd), alcanzó cotas de gran sofisticación. Los higiólogos andalusíes no solo traducían y comentaban los clásicos, sino que también innovaban en el campo de la farmacología, la cirugía y, especialmente, la dietética.

La teoría de los cuatro humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) era el pilar de la fisiología y la patología. La salud se definía como el equilibrio (eukrasia) de los humores, y la enfermedad como su desequilibrio (discrasia). Los alimentos se clasificaban según su capacidad para influir en ese equilibrio: cada alimento poseía cualidades de calor/frío, humedad/sequedad, y sabor (dulce, amargo, ácido, salado, astringente), y se prescribía su consumo en función de la complexión individual y del estado de salud.

Este marco conceptual es el que al‑Arbuli aplica en su tratado. Lejos de ser una mera compilación de recetas, su obra es un estudio sistemático de los alimentos desde una perspectiva funcional y salutogénica, un antecedente claro de lo que hoy llamamos en Naturopatía: Trofología.

3. El Tratado de los Alimentos (al‑Kalām ʿalà l‑Agḍiya)

El tratado se conserva en un único manuscrito árabe en la Biblioteca Nacional de España, copiado entre 1414 y 1424, probablemente en vida del autor. Fue estudiado y editado en el siglo XX por el arabista Amador Díaz García, quien lo publicó bajo el título Un tratado nazarí sobre alimentos: al‑kalām ʿalà l‑agdiya de al‑Arbuli.

La obra se organiza en nueve capítulos que constituyen un estudio bromatológico completo de los alimentos de la época. El autor analiza las propiedades de carnes, aves, pescados, legumbres, frutas, verduras, especias, lácteos, cereales y productos derivados, como el pan y el arroz. De cada alimento describe su complexión (caliente/frío, seco/húmedo), su sabor, su digestibilidad, sus efectos sobre el cuerpo y, en ocasiones, las enfermedades que puede aliviar o causar.

Por ejemplo, en una cita conservada sobre el arroz, al‑Arbuli afirma que es astringente, que produce cierta hinchazón en el vientre y que, si se cuece con leche, grasa o mantequilla y se come con azúcar, se modera su complexión. Sobre el cordero, lo considera la carne más sabrosa y de más fácil digestión. El pan ácimo, en cambio, no le merece gran valor: «Es pesado, produce...». Estas observaciones, basadas en la experiencia clínica y en la tradición, demuestran un profundo conocimiento de la relación entre alimentación y salud.

El tratado concluye con una selección de recetas, lo que lo sitúa en la frontera entre la dietética y la gastronomía. No se trata de un libro de cocina para gourmets, sino de un manual para preservar la salud a través de una alimentación adecuada, un antecedente directo de la trofología Naturopática.

4. El Criterio Naturopático en la Obra de Al‑Arbuli

Aunque al‑Arbuli vivió más de cuatro siglos antes de que Benedict Lust acuñara el término Naturopatía (1896), su obra contiene elementos que la profesión reconoce hoy como fundamentales.

4.1. La Alimentación como Herramienta Salutogénica Primaria

El principio Naturopático de utilizar los recursos naturales como primera línea de intervención encuentra un claro antecedente en al‑Arbuli. Su tratado no se ocupa de fármacos ni de cirugía, sino exclusivamente de alimentos. El autor parte de la premisa de que la alimentación es la base de la salud y que muchos desequilibrios pueden corregirse mediante una alimentación adecuada. Este enfoque se alinea con el concepto de mediador de coherencia que la Naturopatía actual aplica a la trofología.

4.2. Individualización de las Recomendaciones (Personalización)

La clasificación de los alimentos según su complexión y su efecto sobre los humores no es universal, sino que debe aplicarse en función de la complexión individual del paciente (su equilibrio humoral basal) y de su condición patológica (el desequilibrio a corregir). Este enfoque es un claro antecedente de la individualización radical que la Naturopatía aplica en el Programa Personal de Salud (PPS), donde cada Salutante recibe recomendaciones adaptadas a su terreno único.

4.3. Prevención como Eje de la Intervención

El corpus hipocraticum y obra galénica enfatizaba la prevención (higiene, dieta, ejercicio) sobre la curación. Al‑Arbuli se inscribe en esta tradición. Su tratado no está destinado solo a enfermos, sino a toda persona que desee conservar su salud. Este enfoque salutogénico es el núcleo central de la Naturopatía, que se centra en los factores que crean y mantienen la salud, no solo en los que causan enfermedad.

4.4. La Búsqueda del Equilibrio (Homeostasis)

La teoría humoral define la salud como el equilibrio de los humores, y la enfermedad como su desequilibrio. Al‑Arbuli selecciona alimentos que ayudan a restablecer ese equilibrio. Este concepto de homeostasis es un precursor de la coherencia biológica que la Naturopatía actual postula como el estado de organización armónica del sistema vital, en el que los distintos ejes funcionales mantienen una comunicación eficiente.

4.5. Respeto por la Naturaleza y los Ritmos del Cuerpo

La obra de al‑Arbuli se basa en el conocimiento empírico acumulado durante siglos y en la observación de la naturaleza. No hay artificios ni productos de síntesis. Este respeto por los recursos naturales y por los ritmos del cuerpo (digestión, asimilación, eliminación) es también un principio fundamental de la Naturopatía.

5. Aportación al Corpus Naturopaticum

El Corpus Naturopaticum es el cuerpo de conocimiento estructurado de la Naturopatía. La inclusión de al‑Arbuli en este corpus no es un acto de apropiación anacrónica, sino un reconocimiento de que los principios que él practicó y difundió son constitutivos de la identidad Naturopática.

Dimensión del Corpus

Aportación de al‑Arbuli

Ontología

Su objeto de estudio —los alimentos y su efecto sobre la salud— es una parte esencial del Proceso Higiológico (la salud en movimiento).

Epistemología

Su método —la observación, la clasificación y la aplicación de principios recogidos en el corpus hipocraticum— es un antecedente de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE).

Tecnología

Su tratado es un manual de trofología (alimentación como mediador de coherencia), uno de los pilares de la intervención Naturopática.

Praxiología

Su enfoque individualizado y preventivo anticipa la Metodología de Intervención Naturopática (MIN), con sus fases de evaluación (fase dialógica), evaluación diasóstica (fase catastásica) y plan de acción (fase calobiótica).

Axiología

Su respeto por la naturaleza y su confianza en la capacidad del cuerpo para autorregularse reflejan los valores centrales del Código Deontológico de la Naturopatía.

Al‑Arbuli no fue un Naturópata, ni médico, pero su obra es un testimonio de que la sensibilidad Naturopática —la confianza en los recursos naturales, la individualización, la prevención y la búsqueda del equilibrio— ha sido una corriente subterránea constante en la historia de la higiología occidental.

6. Al‑Arbuli en el Contexto de la Historia de la Naturopatía

La historia de la Naturopatía no se limita a los grandes nombres del siglo XIX (Kneipp, Lust, Lindlahr). Incluye también a pensadores y practicantes de épocas anteriores que, desde diferentes tradiciones culturales, defendieron los mismos principios. Al‑Arbuli se suma a una lista que incluye a a los autores del Corpus Hipocraticum que defendieron la dieta como elemento fundamental para la salud), a Galeno (sistematizador de la teoría humoral), a Avicena (autor del Canon de Medicina, que dedica extensos pasajes a la dietética) y a Maimónides (higiólogo judío andalusí que escribió sobre la prevención).

La recuperación de figuras como al‑Arbuli es especialmente relevante para la Naturopatía en el ámbito hispanohablante, porque conecta la profesión con la rica tradición científica de al‑Andalus. Al‑Arbuli no es un autor extranjero; es un científico andalusí, nacido en España, cuya obra se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid. Su rescate es un acto de justicia histórica y de reivindicación de la cultura que tanto contribuyó al desarrollo de las Ciencias de la Salud.

7. Vigencia de la Obra de Al‑Arbuli para la Naturopatía Contemporánea

Más allá del interés histórico, la obra de al‑Arbuli tiene una sorprendente vigencia para la práctica Naturopática actual:

  • La nutrición funcional: La clasificación de los alimentos por sus cualidades y efectos es un antecedente de la nutrición funcional moderna, que analiza cómo los alimentos modulan la inflamación, el estrés oxidativo y la función metabólica.
  • La individualización: Las recomendaciones genéricas («come más fruta», «reduce la grasa») son insuficientes. Al‑Arbuli nos recuerda que cada persona es única y que la alimentación debe adaptarse a su constitución y a su estado de salud.
  • La educación para la salud: La mejor manera de evitar la pérdida de salud es estar informado y formado (docere). La alimentación es la herramienta educativa más poderosa, y al‑Arbuli lo sabía.
  • La sinergia de los alimentos: El autor no solo analiza alimentos aislados, sino también combinaciones. Este enfoque es un precursor de la sinergia alimentaria que hoy estudia la Naturopatía.

8. Conclusión: Un Precursor Nazarí para la Naturopatía del Siglo XXI

Al‑Arbuli (c. 1380 – c. 1440) fue un científico andalusí que, desde el remoto siglo XV, escribió un tratado sobre alimentos que anticipa muchos de los principios que la Naturopatía ha sistematizado siglos después. Su al‑Kalām ʿalà l‑Agḍiya es un manual de bromatología y dietética basado en la teoría hipocrática de los humores, que clasifica los alimentos según sus cualidades y sus efectos sobre la salud.

La profesión Naturopática, al recuperar esta figura, no hace arqueología. Se reconoce en ella. El principio de que la alimentación es el primer fundamento de la salud, la necesidad de individualizar las recomendaciones, la eduación como eje de la intervención, la búsqueda del equilibrio y el respeto por la naturaleza son tan válidos hoy como lo fueron en el siglo XV. La Naturopatía no es una invención moderna; es una tradición de salud que se remonta a los orígenes de la humanidad y que en al‑Andalus tuvo uno de sus capítulos más brillantes.

La obra de al‑Arbuli merece ser incorporada al Corpus Naturopaticum como un testimonio de que la sabiduría que la Naturopatía sistematiza no es un producto del siglo XIX, sino una corriente profunda que ha fluido a través de los siglos, alimentándose de las mejores fuentes del Corpus Hipocraticum, la ciencia islámica y la tradición andalusí.

Al‑Arbuli, nutricionista nazarí, precursor de la trofología, anticipó la ciencia de la salud natural. La Naturopatía lo reconoce y lo honra.

Referencias

  • al‑Arbuli, A. B. A. (c. 1414‑1424). al‑Kalām ʿalà l‑Agḍiya (Tratado de los Alimentos). Manuscrito, Biblioteca Nacional de España, Madrid.
  • Díaz García, A. (Ed.). (1981). Un tratado nazarí sobre alimentos: al‑kalam ʿalà l‑agdiya de al‑Arbuli. Cuadernos de estudios medievales y ciencias y técnicas historiográficas, 6, 5‑37.
  • Díaz García, A. (Ed.). (2000). Un tratado nazarí sobre alimentos: al‑kalam ʿalà l‑agdiya de al‑Arbuli. Arráez.
  • Real Academia de la Historia. (s.f.). Al‑Arbuli.
  • Kiddle. (2025). Al‑Arbuli.
  • La Verdad. (2022). Arroz.
  • Guérin, E. (Varios). Naturopatía: Fundamentos, Praxiología y Metodología de Intervención.
  • Organización Colegial Naturopática (OCNFENACO). (2026). Código Deontológico de la Profesión Naturopática.

Nota final: Este artículo de carácter histórico‑onomástico ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Praxiología Naturopática y Metodología de Intervención (MIN) de Cuadernos de Historia de la Naturopatía, en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es recuperar la memoria de una figura relevante para la historia de la salud natural e integrarla en el Corpus Naturopaticum, reafirmando la antigüedad y profundidad de los principios Naturopáticos.

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