domingo, 6 de julio de 2025

El Reto del Panmedicalismo: Una Crítica a la Conceptualización de la Salud y sus Implicaciones para la Ciencia y Profesión Naturopática

Introducción

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en consonancia con la Organización Mundial de la Salud (OMS), promueve la integración de la Medicina Tradicional y Complementaria (MTC) en los sistemas de salud, reconociendo su potencial para mejorar el bienestar. Si bien esta iniciativa busca una visión más amplia de la salud, las definiciones y el enfoque subyacente revelan una preocupante tendencia al panmedicalismo e iatrocentrismo. Este artículo académico analizará críticamente estas conceptualizaciones, explorará cómo pueden perjudicar tangencialmente a la Ciencia y Profesión Naturopática, y argumentará que esta última ya posee una sistematización y profesionalización consolidada que trasciende la visión médica hegemónica, enfrentándose incluso al riesgo de la "inducción al delito de intrusismo" en diversas legislaciones.

1. Panmedicalismo e Iatrocentrismo en las Definiciones de la OPS/OMS: La Confusión entre Salud y Sanidad

El texto de la OPS/OMS define la Medicina Tradicional (MT) como el "conocimiento, habilidades y prácticas... utilizadas para el mantenimiento de la salud y la prevención, diagnóstico, mejora o tratamiento de enfermedades físicas y mentales". Por su parte, la Medicina Complementaria (MC) se refiere a "prácticas no convencionales utilizadas junto con la medicina convencional", y la Medicina Integrativa (MI) "combina la medicina convencional con terapias complementarias basadas en evidencia".

Estas definiciones, aunque aparentemente inclusivas, manifiestan un profundo iatrocentrismo y panmedicalismo. El lenguaje empleado consistentemente subsume otras formas de cuidado bajo el paraguas de la enfermedad y el modelo biomédico:

  • Conflación de Salud y Sanidad: La crítica fundamental reside en la confusión entre el concepto amplio y multidimensional de salud y el de sanidad, entendida como el sistema de atención médica y sus intervenciones. Al definir las MTC en relación con el "diagnóstico", "tratamiento" y su "integración en los sistemas de salud", la OPS/OMS parece circunscribir la salud casi exclusivamente al ámbito de la provisión de servicios médicos. Esta visión ignora que, como demuestran los modelos de Determinantes Sociales de la Salud, la sanidad o atención médica influye en un máximo del 25% de la salud de una población, siendo factores como el entorno socioeconómico, la educación, los estilos de vida y el medio ambiente los que ejercen una influencia mucho más determinante. La promoción de la "salud y el bienestar" queda, paradójicamente, encadenada a la óptica de la "enfermedad" y su gestión dentro del sistema sanitario.

  • Enfoque en la Enfermedad: A pesar de mencionar el "mantenimiento de la salud", el énfasis recae en el "diagnóstico", "mejora" o "tratamiento de enfermedades físicas y mentales". Esto sitúa inherentemente a la MT dentro de un marco nosológico-terapéutico médico.

  • Subordinación a la Medicina Convencional: La MC es definida explícitamente como "utilizada junto con la medicina convencional". La MI, por su parte, "combina la medicina convencional con terapias complementarias", posicionando a la medicina alopática como el eje central e integrador, relegando las demás a un rol "complementario" o "integrado" a lo ya establecido.

  • Imposición de Paradigmas Médicos: Los "Objetivos de la OPS" de "Desarrollar una base de conocimientos sobre la MTC" y "Garantizar la calidad, seguridad y eficacia de la MTC mediante la regulación de productos, prácticas y profesionales", así como el "Desafío" de la "Evidencia científica", si bien esenciales, pueden interpretarse como una exigencia de adherencia a los criterios y métodos de validación de la medicina convencional. Esto ignora o desvaloriza las epistemologías, metodologías y axiologías propias de otras Ciencias de la Salud que no operan bajo un paradigma exclusivamente patogénico.

Esta aproximación, a pesar de su intención de "integración", corre el riesgo de "medicalizar" saberes que tienen una génesis y un desarrollo filosófico-praxiológico diferente, vaciándolos de su autonomía y reduciéndolos a meras "terapias" al servicio del sistema médico hegemónico.

2. Perjuicios Tangenciales para la Ciencia y Profesión Naturopática: El Riesgo de Intrusismo

El enfoque panmedicalista de la OPS/OMS puede generar confusión y perjuicios significativos para la Ciencia y Profesión Naturopática, una disciplina autónoma que opera desde un paradigma higiogénico y salutogénico, no médico - terapéutico.

  • Desconocimiento de la Autonomía Científica: La Naturopatía no se define primariamente por el "diagnóstico y tratamiento de enfermedades" en el sentido médico. Su ontología se centra en el Salutante y su vitalidad intrínseca, su epistemología integra la tradición y la ciencia para comprender la Salutogénesis, y su praxiología (el Acto Naturopático Profesional) se enfoca en la Higiene Vital y el Programa Personal de Salud (PPS). La Naturopatía, con su propia metodología, tecnología y axiología, no es una "medicina", ni un mero "complemento" a esta. Categorizarla bajo "MTC" sin una diferenciación clara, desdibuja su identidad y su campo de acción propio.

  • Inducción al Delito de Intrusismo: La principal y más grave consecuencia de esta ambigüedad terminológica es la posible inducción al delito de intrusismo profesional. En las legislaciones de diversos países, la práctica de la medicina sin la titulación y licencia correspondientes es un delito. Si la OPS/OMS define las "MTC" (y por extensión, erróneamente, a la Naturopatía) como "utilizadas para el diagnóstico, mejora o tratamiento de enfermedades", y los Profesionales Naturópatas ejercen su profesión sin ser médicos, se crea un marco de confusión que los expone a acusaciones de "practicar la medicina sin licencia". Esto ignora la distinción fundamental entre el abordaje salutogénico del Naturópata (que promueve la salud) y el patogénico del médico (que trata la enfermedad). La Naturopatía no interfiere ni suplanta la labor médica, sino que opera en un plano distinto, el de la Salutogénesis, la Higiene Vital y la Vis Regeneratrix Naturae.

3. La Naturopatía: Una Sistemática y Profesionalización Consolidada que Supera el Marco de la MTC

Resulta paradójico que la OPS/OMS proponga "Desarrollar una base de conocimientos" o "Garantizar la calidad, seguridad y eficacia de la MTC mediante la regulación", cuando la Ciencia y Profesión Naturopática ya ha recorrido este camino durante más de un siglo de existencia. La Naturopatía ya tiene:

  • Una Sistemática Propia: Desde su ontología (el Salutante, la Higiene Vital) hasta su praxiología (Acto Naturopático Profesional, PPS, Generación de Respuesta Eutáxica), la Naturopatía ha desarrollado un cuerpo de conocimiento coherente y estructurado.

  • Una Profesionalización Definida: A través de instituciones formativas y asociaciones profesionales inmtergadas en al Foro Hispanico Americano de Naturopatía y la federación Mundial de Naturopatía, se han establecido estándares de formación, códigos éticos y ámbitos de competencia profesional, garantizando la calidad y seguridad de las higio-praxiologías. La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) es el referente metodológico para su práctica.

  • Un Marco de Regulación Implícito y Explícito: Aunque no siempre plenamente reconocida legalmente en todos los países, la profesión ha trabajado en la elaboración de marcos regulatorios que definen sus límites y responsabilidades, diferenciándose claramente de la práctica médica.

Es fundamental recordar, además, que la propia OMS/Europa se ha pronunciado en su momento sobre la necesidad de superar el paradigma médico como eje central de la Salud. Esta visión más amplia y centrada en la persona, que reconoce la diversidad de enfoques para el bienestar, debería guiar las políticas, en lugar de un enfoque que "medicaliza" todo saber de salud que no sea medico o sanitarista. La Naturopatía, con su arraigo en la Tradición y la Ciencia, y su enfoque transdisciplinar (dialogando con la biología, psicología, nutrición, ecología, etc.), ofrece un modelo de salud integral que no necesita ser "integrado" forzosamente en un esquema médico, sino reconocido por su valor intrínseco y autónomo dentro del amrco de las Ciencias de la Salud.

Conclusión

Las definiciones de MTC de la OPS/OMS, aunque bien intencionadas en su búsqueda de la salud integral, adolecen de un panmedicalismo e iatrocentrismo que resulta confuso, ambiguo y potencialmente perjudicial. La conflación de "salud" con "sanidad" limita la comprensión holística del bienestar, relegando el vasto campo de los determinantes sociales a un segundo plano y priorizando el modelo médico de intervención. Al encasillar a la Ciencia y Profesión Naturopática bajo este paraguas sin reconocer su autonomía epistemológica y praxiológica, se corre el riesgo de desvirtuar su identidad, exponer a los Profesionales Naturópatas a acusaciones infundadas de intrusismo y limitar su contribución genuina a la Salutogénesis / Higiogénesis. Es imperativo que los organismos de salud internacionales adopten una terminología más precisa y respetuosa con la diversidad de las Ciencias de la Salud, reconociendo a la Naturopatía por su ya consolidada sistematización, profesionalización y su capacidad de conjugar Tradición y Ciencia en un modelo transdisciplinar que va más allá de la enfermedad, promoviendo la salud y el bienestar en su sentido más amplio.

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