1. Introducción: un término popular, un concepto por definir
El artículo de Serena Goldstein, ND, publicado en 2018 en el blog de Naturopatía Digital, aborda un tema que goza de gran popularidad en los círculos de salud hormonal: la “dominancia de estrógenos” en el hombre. El texto despliega una reseña de la fisiología hormonal masculina —la producción de estrógenos en suprarrenales, tejido adiposo y testículos, el papel de la aromatasa, los receptores alfa y beta, y las vías de metabolización hepática (2-OH, 4-OH, 16α-OH)— y advierte sobre el impacto de los estrógenos exógenos y los xenoestrógenos presentes en la dieta y el medio ambiente.
El artículo tiene el mérito de visibilizar una dimensión de
la salud hormonal masculina que a menudo se pasa por alto: los hombres no solo
producen testosterona, sino también estrógenos, y el equilibrio entre ambas
hormonas es crucial para la salud ósea, cardiovascular, prostática y
reproductiva. Sin embargo, el término “dominancia de estrógenos” es científicamente
impreciso y requiere una lectura crítica. No existe una entidad nosológica
reconocida con ese nombre en la endocrinología clínica; se trata de un
constructo que describe una desproporción entre los niveles de
estrógenos y andrógenos, pero que no define un umbral diagnóstico ni una
fisiopatología unívoca.
Desde la perspectiva de la Ciencia y Profesión Naturopática,
el artículo debe ser valorado no por su fidelidad a un término de moda, sino
por su capacidad de leer la coherencia hormonal del biosistema. La NBE
exige prudencia traslacional; la MIN exige diseñar Programas Personales
de Salud (PPS) que favorezcan la autopoiesis y no la mera supresión de un
“exceso”; y la COPRANA exige coordinación con el resto de los agentes
sanitarios. El presente análisis crítico evalúa el artículo desde estos tres
ejes, a la luz de la evidencia científica disponible.
2. Análisis crítico del artículo: aportes, límites y
evidencia
2.1. El concepto de “dominancia de estrógenos”: ¿entidad
clínica o constructo?
El artículo asume que la “dominancia de estrógenos” es una
realidad clínica que requiere intervención. Sin embargo, la literatura
científica no utiliza este término como una categoría diagnóstica. Lo que
existe es evidencia sobre desequilibrios en la ratio testosterona/estradiol
y sobre condiciones como la ginecomastia, la disfunción eréctil y
la infertilidad masculina, que pueden estar asociadas a un exceso
relativo de estrógenos o a una deficiencia de andrógenos. La revisión
sistemática de Hang et al. (2025) sobre intervenciones dietéticas y
“dominancia de estrógenos” en hombres reconoce que el término se usa para
describir una disminución relacionada con la edad de la testosterona y un
aumento de la conversión a estrógenos, pero no lo valida como entidad
nosológica autónoma.
El artículo de Goldstein, por tanto, acierta al señalar la complejidad
fisiológica —la aromatización periférica en el tejido adiposo, la
retroalimentación con el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal—, pero corre el
riesgo de reificar un constructo que la endocrinología no reconoce como
una enfermedad. Para la NBE, esto es un punto crítico: no se puede tratar “la
dominancia de estrógenos” como si fuera una entidad discreta; hay que evaluar
la coherencia hormonal del Salutante en su conjunto.
Tabla 1. Del término popular al concepto fisiológico
|
Término del artículo |
Estado en la literatura científica |
Lectura Naturopática |
|
“Dominancia de estrógenos” |
Constructo no reconocido como entidad nosológica; se usa
para describir desproporción T/E2 |
Descoherencia de la ratio andrógeno/estrógeno, no
una enfermedad |
|
“Exceso de aromatasa” |
Evidencia sólida en obesidad central y envejecimiento;
puede ser genético (síndrome de exceso de aromatasa) |
Nodo de intervención sobre el terreno metabólico |
|
“Xenoestrógenos” |
Evidencia sobre disruptores endocrinos y salud
reproductiva masculina |
Factor de contexto ambiental en la evaluación diasóstica |
|
“Metabolitos 2-OH, 4-OH, 16α-OH” |
Evidencia sobre vías de detoxificación hepática y riesgo
oncológico |
Marcador de coherencia hepática y de la vis
regeneratrix naturae |
2.2. La aromatización periférica: un mecanismo bien
documentado
El artículo describe correctamente que, después de los 30
años, los niveles de testosterona disminuyen en parte debido al aumento de
la actividad de la aromatasa. Esta afirmación está respaldada por la
evidencia: la aromatasa, presente en el tejido adiposo, convierte la
testosterona en estradiol, y los hombres con adiposidad central tienen
mayor actividad aromatasa y, por tanto, convierten más testosterona en
estradiol. Además, existen condiciones genéticas raras —el síndrome de
exceso de aromatasa— en las que la conversión es extraordinariamente alta,
con ratios estradiol/testosterona hasta 100 veces superiores a los controles.
Este es, quizás, el aporte más sólido del artículo:
visibilizar que la aromatización periférica es un mecanismo real que
puede contribuir a un desequilibrio hormonal en el hombre. Para la MIN, esto
tiene una implicación directa: el PPS debe abordar el terreno metabólico
(composición corporal, sensibilidad a la insulina, inflamación crónica) como
condición de coherencia antes de intervenir sobre cualquier “exceso” hormonal.
2.3. Los xenoestrógenos y los estrógenos exógenos: un
riesgo plausible, pero de magnitud incierta
El artículo advierte sobre los estrógenos añadidos a
carnes y productos lácteos y sobre los xenoestrógenos que se unen a
los receptores alfa. Esta preocupación es legítima y está respaldada por la
investigación sobre disruptores endocrinos y salud reproductiva
masculina. Sin embargo, la magnitud del efecto en humanos es objeto de debate
científico, y la evidencia sobre la exposición dietética a estrógenos exógenos
no permite conclusiones firmes sobre su contribución a la “dominancia de estrógenos”
en la población general. La NBE exige prudencia traslacional: no se
puede afirmar que el consumo de carne o lácteos “cause” dominancia de
estrógenos sin estudios longitudinales que controlen por múltiples factores de
confusión.
2.4. Los fitoestrógenos: una omisión significativa y una
paradoja
El artículo de Goldstein, en su afán por señalar los
estrógenos exógenos como factor de riesgo, no aborda la evidencia sobre los
fitoestrógenos (isoflavonas de soja, lignanos de lino), que son compuestos
vegetales con actividad estrogénica débil. La literatura es contundente: no
hay evidencia de que la exposición a isoflavonas afecte los niveles circulantes
de estrógenos en hombres ni de que ejerza efectos feminizantes a dosis
comparables o incluso superiores a las típicas de la dieta asiática. De hecho,
algunos estudios sugieren que las isoflavonas pueden tener efectos protectores
sobre la salud prostática y hormonal. La omisión de esta evidencia es una laguna
crítica del artículo, porque podría inducir al lector a eliminar de su
dieta alimentos que, en realidad, son neutros o beneficiosos desde el punto de
vista hormonal.
3. Implicaciones para la NBE: leer la evidencia sin
reificar el constructo
La NBE exige una lectura estratificada de la
evidencia y una renuncia explícita a la reificación de constructos populares.
Para la “dominancia de estrógenos”, el nivel de evidencia es el siguiente:
- Evidencia
sólida: La aromatización periférica en el tejido adiposo es un
mecanismo documentado; la obesidad central se asocia a una mayor
conversión de testosterona a estradiol. Los síndromes genéticos de exceso
de aromatasa existen, aunque son raros.
- Evidencia
moderada: La asociación entre niveles elevados de estradiol y síntomas
como ginecomastia, disfunción eréctil e infertilidad está bien documentada
en la literatura clínica.
- Evidencia
limitada o ausente: No hay evidencia de que los fitoestrógenos
dietéticos produzcan “dominancia de estrógenos” en hombres; por el
contrario, la evidencia apunta a su neutralidad o beneficio. La magnitud
del efecto de los xenoestrógenos ambientales sobre la salud hormonal
masculina en poblaciones generales es incierta.
Tabla 2. Niveles de evidencia y su traducción para la NBE
|
Nivel de evidencia |
Hallazgo |
Implicación para la NBE |
|
Sólida |
Aromatización periférica en tejido adiposo; obesidad
central ↑ conversión T→E2 |
La evaluación del terreno metabólico es imprescindible
antes de cualquier intervención hormonal |
|
Moderada |
Asociación entre estradiol elevado y ginecomastia,
disfunción eréctil, infertilidad |
La ratio T/E2 es un marcador de coherencia, no una
“enfermedad” a tratar |
|
Limitada |
Fitoestrógenos dietéticos no alteran niveles de estrógenos
en hombres |
No se debe restringir la soja ni el lino sin evidencia de
daño |
|
Incierta |
Contribución de xenoestrógenos ambientales a la
descoherencia hormonal |
Evaluar la exposición ambiental como factor de contexto,
sin alarmismo |
4. Implicaciones para la Metodología de la Intervención
Naturopática (MIN)
La MIN orienta el diseño del PPS hacia la creación
de condiciones para que el biosistema recupere su coherencia hormonal, no
hacia la “eliminación” de un exceso. El artículo de Goldstein, al centrarse en
la “dominancia” como un problema a corregir, corre el riesgo de adoptar una
lógica patocéntrica —aunque sea con medios naturales—. La MIN, por el
contrario, propone un enfoque salutogénico, higiogénico y diasóstico.
Tabla 3. Implicaciones para la Metodología de la
Intervención Naturopática (MIN)
|
Fase de la MIN |
Aplicación en el contexto de la descoherencia hormonal
masculina |
|
Exploración |
Evaluar la ratio testosterona/estradiol, la composición
corporal (adiposidad central), la función hepática (metabolización de
estrógenos), el perfil tiroideo, la calidad del sueño y el estrés. |
|
Comprensión |
Identificar los nodos de convergencia: aromatización
periférica en tejido adiposo, vías de detoxificación hepática (COMT,
glucuronidación, sulfatación), inflamación crónica y resistencia a la
insulina como moduladores de la coherencia hormonal. |
|
Propuesta |
Diseñar un PPS que integre: patrón alimentario
antiinflamatorio (rico en fibra, polifenoles y crucíferas), ejercicio de
fuerza para mejorar la composición corporal, gestión del estrés y del sueño,
y fitointervención Naturopática individualizada (por ejemplo, con plantas que
modulan la aromatasa o favorecen la detoxificación hepática, siempre con base
en la evidencia disponible). |
|
Seguimiento |
Monitorizar la ratio T/E2, los marcadores de función
hepática, la composición corporal y la salud sentida del Salutante
(energía, libido, estado de ánimo). Reevaluar la necesidad de derivación en
el marco de la COPRANA. |
5. Implicaciones para la Coordinación Praxiológica
Naturopática (COPRANA)
La COPRANA exige que la intervención Naturopática se
coordine con los ritmos circadianos, ciclos vitales del salutante y
coordinación interdisciplinar, especialmente cuando se abordan desequilibrios
hormonales que pueden tener causas orgánicas subyacentes (tumores productores
de estrógenos, síndromes genéticos, disfunción tiroidea).
Tabla 4. Implicaciones para la Coordinación Praxiológica
Naturopática (COPRANA).
|
Eje de la COPRANA |
Aplicación |
|
Sincronización |
Sincronizar las intervenciones con los ritmos circadianos
hormonales (la testosterona presenta un pico matutino) y con las comidas que
favorecen o dificultan la detoxificación hepática. |
|
Armonización |
Sinergizar la intervención Naturopática con el tratamiento
médico (por ejemplo, en casos de hipogonadismo diagnosticado que requieran
terapia de reemplazo) y con el entorno del Salutante (exposición a
disruptores endocrinos). |
|
Secuenciación |
Priorizar la corrección de las condiciones de coherencia
global (composición corporal, función hepática, sueño, estrés) antes de
introducir fitocomplejos específicos. Derivar al médico o al urólogo ante
signos de alarma (ginecomastia dolorosa, masa testicular, infertilidad). |
6. Consideraciones sobre la nomenclatura Naturopática
La coherencia del lenguaje es un acto de coherencia
paradigmática. El término “dominancia de estrógenos” es un ejemplo de cómo un
lenguaje biomédico simplificado puede colonizar el discurso Naturopático. La
siguiente tabla propone una traducción al lenguaje de la coherencia.
Tabla 5. Nomenclatura Naturopática para la descoherencia
hormonal masculina
|
Término biomédico o popular |
Término Naturopático |
Justificación |
|
Paciente |
Salutante |
Sujeto activo de su proceso de Salud. |
|
Dominancia de estrógenos |
Descoherencia de la ratio andrógeno/estrógeno |
Describe un desequilibrio relativo, no una entidad
nosológica. |
|
Exceso de aromatasa |
Descoherencia del terreno metabólico |
La aromatización periférica expresa la coherencia del
tejido adiposo y del metabolismo. |
|
Xenoestrógenos |
Disruptores de la coherencia hormonal ambiental |
Enfatiza su papel como factores de contexto, no como
“venenos” absolutos. |
|
Tratamiento hormonal |
Mediador de coherencia endocrina |
La intervención busca restaurar la coherencia, no
sustituir una función de forma permanente. |
7. Conclusión: de la “dominancia” a la coherencia
hormonal
El artículo de Serena Goldstein Naturópata ND tiene el valor
de poner sobre la mesa un tema relevante para la salud hormonal masculina y de
describir con cierto detalle la fisiología de la aromatización y el metabolismo
de los estrógenos. Sin embargo, adolece de tres limitaciones críticas: reifica
un constructo no validado (“dominancia de estrógenos”), omite la
evidencia sobre fitoestrógenos (que son neutros o beneficiosos) y no
incorpora criterios de derivación ante signos de alarma.
Para la Ciencia y Profesión Naturopática, la lección es
clara: la NBE exige no confundir un término popular con una entidad
clínica; la MIN exige diseñar PPS que cultiven la coherencia hormonal
desde el terreno, no que “combatan” un exceso; y la COPRANA exige
coordinación y seguridad. A 130 años de su constitución (1896-2026), la
Naturopatía no pretende “corregir” una dominancia; pretende algo más profundo y
más difícil: acompañar al Salutante en la autogestión de su Salud para
que su biosistema recupere la coherencia del holomovimiento hormonal que
siempre fue.
Nota final. Este artículo de análisis crítico ha
sido redactado en el marco de la línea de investigación en Metabolismo y Salud
Hormonal de la Red de Investigación Naturopática (RINA), en diálogo con las
contribuciones de Naturopatía Digital, y se inscribe en la línea editorial del
blog en defensa de la Ciencia y Profesión Naturopática frente al patocentrismo,
el panmedicalismo y el iatrocentrismo. El sujeto de la intervención es el Salutante;
la finalidad del Acto Naturopático es salutogénica, higiogénica y diasóstica,
nunca terapéutica; y el proceso se nombra como vis regeneratrix naturae,
autopoiesis o autoregeneración, nunca como “autocuidado”.
Para más información sobre Naturopatía, disciplina de
carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, visita: https://naturopatiadigital2.blogspot.com/
Referencias
- Goldstein
S. Dominancia de estrógenos en el hombre. Naturopatía Digital. 6 de
noviembre de 2018. Disponible en: https://naturopatiadigital2.blogspot.com/2018/11/dominancia-de-estrogenos-en-el-hombre.html
- Hang
E, et al. Influence of dietary interventions and nutrients on oestrogen
dominance in males: A systematic review. Human Nutrition and Metabolism.
2025. (Revisión sistemática sobre intervenciones dietéticas y dominancia
de estrógenos en hombres)
- High
aromatase activity in hypogonadal men is associated with higher spine bone
mineral density, increased truncal fat and reduced lean mass. Eur J
Endocrinol. 2015;173(2):167-174. (Evidencia sobre aromatización
periférica y composición corporal)
- Aromatase
Excess Syndrome. FindZebra. (Descripción del síndrome de exceso de
aromatasa y ratios E2/T elevados)
- Too
Much Estrogen Can Raise Men’s Risk of Breast Cancer. Breastcancer.org.
2026. (Síntomas de exceso de estrógeno en hombres: infertilidad,
disfunción eréctil, ginecomastia)
- Estrogen
Dominance in Men. Naturopathic Doctor News & Review (NDNR).
2018;14(11). (Publicación original del artículo de Goldstein)
- Isoflavone
exposure and estrogen levels in men: evidence from clinical studies. Search.tradmedlibrary.org.
(Evidencia de que las isoflavonas no afectan los niveles de estrógenos en
hombres)
- Organización
Colegial Naturopática (OCNFENACO). Código Deontológico de la Profesión
Naturopática.
- World
Naturopathic Federation (WNF). Naturopathic Principles and Philosophy.
Toronto: WNF; 2024.
- Maturana
H, Varela F. De máquinas y seres vivos: autopoiesis, la organización de
lo vivo. Santiago: Editorial Universitaria; 1972.

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