miércoles, 15 de julio de 2026

Naturopatía y Carta de Ottawa: una alianza estratégica para la promoción de la salud en el siglo XXI. Implicaciones para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA)

1. Introducción: cuando la agenda global y la identidad Naturopática convergen

En noviembre de 1986, la Primera Conferencia Internacional sobre Promoción de la Salud, reunida en Ottawa (Canadá), emitió una Carta que marcaría un antes y un después en la concepción de la salud pública. La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud definió la promoción de la salud como «el proceso que permite a las personas aumentar el control sobre su salud para mejorarla», y estableció que la salud es un recurso para la vida cotidiana, no el objetivo de la vida.

Casi cuatro décadas después, esta Carta sigue siendo el documento de referencia para las políticas de salud globales. Y, sin embargo, sus principios —equidad, participación comunitaria, enfoque en los determinantes sociales de la salud, sostenibilidad ambiental y reorientación de los servicios de salud— resuenan de manera profundamente coherente con los fundamentos de la Naturopatía.

La Naturopatía, como área de conocimiento autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, no es ajena a esta agenda. De hecho, la Naturopatía ha estado aplicando los principios de la Carta de Ottawa durante más de 130 años, mucho antes de que esta fuera redactada. La prevención, el enfoque holístico, la educación para la salud, la promoción de la autonomía del Salutante y la consideración del entorno como factor determinante de la salud son elementos constitutivos de la identidad Naturopática.

El presente artículo explora la convergencia estratégica entre la Carta de Ottawa y la Naturopatía, y analiza sus implicaciones para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) .

2. La Carta de Ottawa: principios y áreas de acción

La Carta de Ottawa establece cinco áreas de acción para la promoción de la salud:

Área de acción

Descripción

1. Construir políticas públicas saludables

Integrar la salud en todas las políticas, más allá del sector sanitario

2. Crear entornos que apoyen la salud

Promover entornos físicos, sociales y económicos que favorezcan la salud

3. Fortalecer la acción comunitaria

Empoderar a las comunidades para que tomen el control de su salud

4. Desarrollar habilidades personales

Facilitar el acceso a la educación y la información para la toma de decisiones

5. Reorientar los sanitarios

Pasar de un enfoque curativo a uno preventivo y promotor de la salud

Estas áreas de acción se sustentan en tres estrategias fundamentales:

  • Abogar (Advocate): hacer de la salud un recurso prioritario para el desarrollo social, económico y personal.
  • Facilitar (Enable): proporcionar a las personas los medios para alcanzar su pleno potencial de salud.
  • Mediar (Mediate): articular los intereses de los diferentes actores sociales en la búsqueda de la salud.

La Carta también enfatiza que la promoción de la salud no es responsabilidad exclusiva del sector sanitario, sino que requiere la acción intersectorial y la participación de todos los actores sociales. La equidad en salud —reducir las diferencias en el estado de salud y garantizar igualdad de oportunidades y recursos— es un principio transversal de todo el documento.

3. Naturopatía y Carta de Ottawa: una convergencia natural

La Naturopatía, con sus principios fundacionales, encarna de manera natural las áreas de acción y las estrategias de la Carta de Ottawa:

Principio Naturopático

Correspondencia con la Carta de Ottawa

Prevención como estrategia fundamental

Área 5: Reorientar los servicios de salud hacia la promoción

Educación del Salutante (Docere)

Área 4: Desarrollar habilidades personales

Abordaje holístico (Tolle Totum)

Área 2: Crear entornos que apoyen la salud (considerando el contexto vital)

Identificación de los procesos subyacentes (Tolle system)

Área 1: Construir políticas públicas saludables (abordar determinantes)

Fortalecimiento de la capacidad de autocuración

Estrategia de facilitación (Enable): empoderar a las personas

Enfoque en la salud, no en la enfermedad

Área 5: Reorientar los servicios de salud

La literatura científica ha comenzado a explorar esta convergencia. Un estudio reciente propone una «integración sinérgica de la Carta de Ottawa con la Naturopatía» como estrategia de promoción de la salud comunitaria, destacando la legitimidad cultural, la adecuación ecológica y las fortalezas preventivas de la Naturopatía para cumplir la visión de la Carta.

Esta sinergia no es casual. La Naturopatía, desde sus orígenes, ha concebido la salud como un equilibrio dinámico entre la persona y su entorno, y ha priorizado la promoción de la salud por encima de la intervención sobre la enfermedad. La Carta de Ottawa, al adoptar un enfoque similar, valida y legitima los principios que la Naturopatía ha sostenido durante más de un siglo.

4. Implicaciones para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE)

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , como marco epistemológico propio de la disciplina, encuentra en la Carta de Ottawa un aliado estratégico para la generación y validación del conocimiento.

4.1. Ampliación de los criterios de evidencia

La Carta de Ottawa reconoce que la salud no se reduce a la ausencia de enfermedad, sino que depende de múltiples determinantes (sociales, económicos, ambientales, culturales). Esto implica que la investigación en promoción de la salud —y, por extensión, en Naturopatía— debe ampliar sus criterios de evidencia más allá de los ensayos clínicos aleatorizados (ECA).

La NBE, coherente con este enfoque, reconoce la pluralidad de métodos de investigación —cuantitativos, cualitativos y mixtos— y valora la evidencia experiencial y contextual junto con la evidencia experimental. La Carta de Ottawa proporciona un marco de referencia que legitima esta pluralidad metodológica.

4.2. Investigación centrada en determinantes de la salud

La NBE, alineada con la Carta de Ottawa, debe orientar la investigación hacia los determinantes de la salud que la Naturopatía aborda: nutrición, actividad física, manejo del estrés, relaciones sociales, exposición a la naturaleza, etc. Esto implica:

  • Diseñar estudios que evalúen el impacto de las intervenciones naturopáticas en los determinantes de la salud.
  • Desarrollar instrumentos de medición que capturen cambios en la calidad de vida, el bienestar y la capacidad adaptativa.
  • Generar evidencia sobre la efectividad de la Naturopatía en contextos comunitarios y de atención primaria.

4.3. Investigación participativa y comunitaria

La Carta de Ottawa enfatiza el fortalecimiento de la acción comunitaria y la participación de las personas en su proceso de salud. La NBE debe incorporar estos principios mediante:

  • Investigación participativa: involucrar a los Salutantes y a las comunidades en el diseño, la implementación y la evaluación de los estudios.
  • Investigación-acción: generar conocimiento que sea directamente aplicable a la práctica y que responda a las necesidades de las comunidades.
  • Evaluación de programas comunitarios: documentar el impacto de las intervenciones naturopáticas en contextos de salud comunitaria.

5. Implicaciones para la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN)

La Metodología de la Intervención Naturopática (MIN), como sistema de procedimientos que guía la acción profesional, encuentra en la Carta de Ottawa un marco de referencia para la estructuración de las intervenciones.

5.1. La intervención como proceso de facilitación

La MIN se fundamenta en el principio de que la intervención Naturopática tiene una finalidad salutogénica, no terapéutica. Esto se alinea directamente con la estrategia de facilitación (Enable) de la Carta de Ottawa: proporcionar a las personas los medios para alcanzar su pleno potencial de salud.

La MIN, por tanto, no se concibe como una serie de «tratamientos» que se aplican al Salutante, sino como un proceso de acompañamiento y empoderamiento que facilita la activación de sus recursos de salud.

5.2. Evaluación del terreno y determinantes de la salud

La MIN incluye la evaluación del terreno del Salutante como paso fundamental. Esta evaluación debe ampliarse para incluir los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud, en consonancia con la Carta de Ottawa.

La MIN, por tanto, debe incorporar herramientas de evaluación que permitan identificar:

  • Condiciones de vida: vivienda, alimentación, acceso a agua potable, etc.
  • Redes de apoyo: relaciones sociales, participación comunitaria, etc.
  • Factores de estrés psicosocial: carga de cuidados, inseguridad laboral, etc.
  • Exposición a riesgos ambientales: contaminación, ruido, etc.

5.3. Selección y secuenciación de mediadores de coherencia

La MIN guía la selección y secuenciación de los mediadores de coherencia (nutrición, ejercicio, manejo del estrés, etc.). La Carta de Ottawa sugiere que estos mediadores deben ser culturalmente apropiados y contextualmente relevantes.

La MIN, por tanto, debe:

  • Adaptar los mediadores a las características culturales, sociales y económicas del Salutante.
  • Priorizar aquellos mediadores que aborden los determinantes de salud identificados en la evaluación.
  • Secuenciar las intervenciones de manera que se potencien mutuamente y respeten la capacidad adaptativa del Salutante.

6. Implicaciones para la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA)

La Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , definida como el «arte y la ciencia» de sincronizar, armonizar y secuenciar los mediadores de coherencia, adquiere una dimensión comunitaria a la luz de la Carta de Ottawa.

6.1. De la atención individual a la acción comunitaria

La COPRANA, tradicionalmente centrada en la intervención individual, debe ampliar su alcance para incluir la acción comunitaria y la promoción de la salud a nivel poblacional. La Carta de Ottawa establece que la promoción de la salud «va más allá de los estilos de vida saludables para abarcar el bienestar en un sentido más amplio».

La COPRANA, por tanto, debe:

  • Coordinar intervenciones que trasciendan el ámbito individual y aborden los determinantes sociales de la salud.
  • Articular la acción del Naturópata con otros actores comunitarios (educación, trabajo, medio ambiente, etc.).
  • Promover la creación de entornos que apoyen la salud, en línea con el área de acción 2 de la Carta de Ottawa.

6.2. La relación salutogénica como herramienta de empoderamiento

La COPRANA define la relación salutogénica como un mediador de coherencia de primer orden. Esta relación, caracterizada por la horizontalidad, la corresponsabilidad y la dimensión educativa, es la herramienta fundamental para el empoderamiento de los Salutantes.

La COPRANA, alineada con la Carta de Ottawa, debe:

  • Fortalecer la dimensión educativa de la relación, desarrollando las habilidades personales de los Salutantes.
  • Promover la participación activa de los Salutantes en la toma de decisiones sobre su salud.
  • Facilitar la autonomía y la capacidad de autogestión de la salud.

6.3. Sincronía con los ritmos comunitarios y sociales

La COPRANA enfatiza la sincronía de las intervenciones con los ritmos biológicos y el contexto vital del Salutante. La Carta de Ottawa amplía esta perspectiva al exigir la sincronía con los ritmos comunitarios y sociales:

  • Temporalidad: adaptar las intervenciones a los ciclos estacionales, laborales y festivos de las comunidades.
  • Espacialidad: desarrollar intervenciones en los espacios cotidianos de las personas (escuelas, lugares de trabajo, centros comunitarios).
  • Relacionalidad: aprovechar las redes sociales y de apoyo existentes en las comunidades.

7. La Naturopatía como respuesta a los desafíos de la promoción de la salud

La Carta de Ottawa fue redactada en un contexto de crisis de los sistemas de salud y de demanda de una nueva concepción de la salud pública. Cuatro décadas después, esta crisis se ha profundizado: las enfermedades crónicas no transmisibles, la crisis de salud mental, el cambio climático y las desigualdades en salud exigen respuestas innovadoras y transformadoras.

La Naturopatía, con su enfoque salutogénico, su énfasis en la prevención y su capacidad para abordar los determinantes de la salud, se presenta como una respuesta natural a estos desafíos.

Desafío actual

Respuesta Naturopática

Enfermedades crónicas no transmisibles

Promoción de estilos de vida saludables, nutrición, ejercicio, manejo del estrés

Crisis de salud mental

Técnicas de relajación, mindfulness, conexión con la naturaleza, apoyo psicosocial

Cambio climático y salud ambiental

Promoción de la sostenibilidad, consumo responsable, conexión con la naturaleza

Desigualdades en salud

Enfoque comunitario, equidad en el acceso, adaptación cultural de las intervenciones

 

El artículo de Singh et al. (2025) demuestra que esta integración es factible y relevante, especialmente en contextos rurales y tribales donde los sistemas de salud convencionales tienen dificultades para llegar. La Naturopatía, con su legitimidad cultural y su adecuación ecológica, puede ser un puente entre los marcos globales de promoción de la salud y las necesidades locales de las comunidades.

8. Conclusión: la Carta de Ottawa como aliada de la identidad Naturopática

La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud no es un documento ajeno a la Naturopatía. Es, en muchos sentidos, un reflejo de sus principios fundamentales: la prevención, el enfoque holístico, la educación para la salud, el empoderamiento de las personas y la consideración del entorno como factor determinante de la salud.

La Naturopatía, a través de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) , puede traducir los principios de la Carta de Ottawa en acción concreta:

  • NBE: generar evidencia que aborde los determinantes de la salud y que valore la pluralidad metodológica.
  • MIN: estructurar intervenciones que faciliten el empoderamiento de los Salutantes y que aborden los determinantes sociales de la salud.
  • COPRANA: coordinar la acción individual y comunitaria, sincronizando las intervenciones con los ritmos de las personas y las comunidades.

La Carta de Ottawa no es una amenaza para la identidad Naturopática. Es una oportunidad estratégica para demostrar que la Naturopatía no es una práctica marginal, sino una respuesta coherente y fundamentada a los desafíos de la salud en el siglo XXI. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Su objetivo es explorar la convergencia entre la Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud y la Naturopatía, analizando sus implicaciones para la NBE, la MIN y la COPRANA, y reivindicando la Naturopatía como una respuesta estratégica a los desafíos de la promoción de la salud en el siglo XXI.

Referencias bibliográficas

  1. Organización Mundial de la Salud. (1986). Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud. Primera Conferencia Internacional sobre Promoción de la Salud, Ottawa, Canadá, 21 de noviembre de 1986.
  2. Singh, A., et al. (2025). Naturopathy and the Ottawa Charter: a synergistic model for community health promotion in rural India. Journal of Complementary and Integrative Medicine, Online ahead of print. DOI: 10.1515/jcim-2025-0173.
  3. Organización Mundial de la Salud. Ottawa Charter for Health Promotion. WHO.

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