viernes, 10 de julio de 2026

Del holismo al emergentismo: un análisis crítico del artículo de Zuluaga (2008) y sus implicaciones para la fundamentación epistemológica de la Naturopatía. Una reflexión desde el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) sobre el principio de totalidad

1. Introducción: el holismo como principio y como problema

El holismo es uno de los principios fundamentales de la Naturopatía. Desde sus orígenes, la disciplina ha defendido una visión de la salud que trasciende la mera suma de partes, reconociendo que el organismo humano es un todo integrado cuyas propiedades no pueden reducirse a sus componentes aislados. Este principio, que la Naturopatía comparte con otras tradiciones de salud, ha sido tradicionalmente enunciado bajo el término «holismo» o «enfoque holístico».

Sin embargo, desde el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), consideramos que el término «holismo» —por su uso a menudo impreciso y su carga histórica— puede resultar insuficiente o incluso problemático para dar cuenta con rigor de la complejidad del paradigma Naturopático. Por ello, hemos propuesto sustituirlo, en el marco de la fundamentación epistemológica de la disciplina, por conceptos más precisos como emergentismo o mereología, aunque seguimos utilizando el término «holístico» por una cuestión de costumbre social y comunicativa.

El artículo de Mauricio Zuluaga titulado «La relación entre holismo y las teorías empíricas», publicado en Praxis Filosófica en 2008, ofrece una oportunidad valiosa para examinar críticamente el concepto de holismo desde la filosofía de la ciencia y para extraer implicaciones relevantes para la fundamentación epistemológica de la Naturopatía.

2. Resumen y estructura del artículo de Zuluaga

Zuluaga aborda el concepto de holismo en el contexto de la filosofía de la ciencia, específicamente en relación con las teorías empíricas. Su objetivo es «intentar aclarar uno de los sentidos en los que este concepto puede ser entendido», partiendo de la constatación de que «muchos de los filósofos que han utilizado este concepto no lo han definido con claridad».

El artículo se estructura en torno a dos componentes principales del holismo:

  1. El holismo semántico: la tesis de que el significado de los términos teóricos no puede determinarse de forma aislada, sino que depende del contexto de la teoría en su conjunto.
  2. El holismo epistémico: la tesis de que la confirmación o refutación de una hipótesis no se produce de forma aislada, sino que afecta a todo el sistema teórico en el que se inserta.

Zuluaga utiliza elementos de la teoría estructuralista propuesta por Moulines, Sneed y Balzer para «dar cabal cuenta de cómo se podría conciliar las tesis del holismo con la visión estructuralista de las teorías científicas». La tesis central es que el holismo quineano —la idea de que nuestras creencias se confrontan con la experiencia como un todo— puede ser reinterpretado y articulado dentro de un marco estructuralista que permite un análisis más preciso de las relaciones entre teoría y evidencia.

3. Análisis crítico: aportaciones y limitaciones del artículo de Zuluaga

3.1. Aportaciones relevantes

El artículo de Zuluaga realiza varias contribuciones que resultan de interés para la reflexión epistemológica en Naturopatía:

a) La clarificación conceptual

Zuluaga parte de la constatación de que el holismo es un concepto polisémico y frecuentemente mal definido. Esta es una observación que compartimos plenamente desde GESNA. El término «holismo» se ha utilizado en contextos tan diversos que ha perdido precisión, convirtiéndose en una suerte de palabra comodín que puede significar casi cualquier cosa. Esta imprecisión es un problema para la Naturopatía, que necesita conceptos claros y operativos para fundamentar su praxis y su investigación.

b) La distinción entre holismo semántico y holismo epistémico

La distinción entre ambas dimensiones del holismo es útil para comprender que el principio de totalidad puede operar en diferentes niveles: el del significado (cómo se definen y relacionan los conceptos) y el de la validación (cómo se confrontan las teorías con la evidencia). Esta distinción puede aplicarse al análisis de cómo la Naturopatía construye su propio lenguaje y cómo valida sus intervenciones en el marco de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE).

c) La articulación con el estructuralismo

El intento de Zuluaga de articular el holismo con la teoría estructuralista de las teorías científicas ofrece un marco formal que podría ser adaptado para analizar la estructura de las teorías Naturopáticas. La idea de que las teorías científicas pueden ser entendidas como redes conceptuales en las que los términos se definen mutuamente resuena con la visión Naturopática de la salud como un sistema de relaciones.

3.2. Limitaciones y críticas

Sin embargo, el artículo de Zuluaga presenta también limitaciones significativas desde la perspectiva de la fundamentación epistemológica de la Naturopatía:

a) Un enfoque exclusivamente formalista

Zuluaga aborda el holismo desde una perspectiva formal y lógica, centrada en la estructura de las teorías científicas. Este enfoque, aunque legítimo en el contexto de la filosofía de la ciencia, no aborda las dimensiones ontológicas y praxiológicas del holismo. Es decir, Zuluaga se ocupa de cómo hablamos y validamos las teorías, pero no de qué son los sistemas vivos ni de cómo intervenimos en ellos.

Para la Naturopatía, el holismo no es solo una cuestión semántica o epistémica. Es una cuestión ontológica: el Salutante es un todo integrado, y esta totalidad no es reductible a la suma de sus partes. Es también una cuestión praxiológica: la intervención Naturopática se dirige a la totalidad del terreno, no a síntomas aislados.

b) La ausencia de una dimensión ecológica

El artículo de Zuluaga se sitúa en el marco de la filosofía de la ciencia de tradición analítica, sin incorporar las dimensiones ecológicas y sistémicas que son centrales para el paradigma Naturopático. El holismo que Zuluaga analiza es un holismo lógico-epistémico, no un holismo ontológico-ecológico. Para la Naturopatía, el principio de totalidad incluye no solo la integridad del individuo, sino también su inserción en un ecosistema y su interdependencia con el entorno.

c) La ausencia de una reflexión sobre el emergentismo

Zuluaga no aborda el emergentismo —la tesis de que los sistemas complejos poseen propiedades que no se encuentran en sus partes constituyentes y que no pueden ser explicadas por la mera suma de estas. El emergentismo es un concepto que, desde GESNA, consideramos más preciso y operativo que el holismo para dar cuenta de la complejidad de los sistemas vivos.

El emergentismo permite entender que la salud no es una propiedad de las células, los tejidos o los órganos por separado, sino una propiedad emergente del organismo como un todo integrado. Esta propiedad no puede ser explicada reduciéndola a sus componentes, pero tampoco requiere postular una «fuerza vital» de carácter metafísico. Es una propiedad sistémica que emerge de la interacción de los componentes y que puede ser estudiada científicamente.

4. Implicaciones para la fundamentación epistemológica de la Naturopatía

El análisis del artículo de Zuluaga, junto con la propuesta de GESNA de avanzar hacia conceptos como emergentismo y mereología, tiene implicaciones significativas para la Naturopatía:

4.1. La necesidad de una clarificación conceptual

El holismo, tal como lo utiliza la Naturopatía, necesita ser definido con mayor precisión para evitar la ambigüedad y la trivialización. La distinción de Zuluaga entre holismo semántico y holismo epistémico puede servir como punto de partida, pero debe ser ampliada para incluir:

  • Holismo ontológico: la tesis de que los sistemas vivos son totalidades irreductibles a sus partes.
  • Holismo praxiológico: la tesis de que la intervención sobre un sistema vivo debe dirigirse a la totalidad, no a partes aisladas.
  • Holismo ecológico: la tesis de que los sistemas vivos están insertos en ecosistemas y son interdependientes con su entorno.

4.2. La superación del holismo mediante el emergentismo

Desde GESNA, consideramos que el emergentismo es un concepto más preciso y operativo que el holismo para la fundamentación de la Naturopatía. El emergentismo:

  • Reconoce la irreductibilidad de los sistemas vivos a sus componentes.
  • Explica la novedad de las propiedades sistémicas sin recurrir a entidades metafísicas.
  • Permite la investigación científica, al postular que las propiedades emergentes pueden ser estudiadas mediante métodos adecuados a su nivel de complejidad.
  • Se alinea con la biología de sistemas, que estudia las propiedades emergentes de los sistemas biológicos a través de enfoques integrativos.

El emergentismo permite superar la falsa dicotomía entre reduccionismo y vitalismo que ha lastrado históricamente el debate sobre la Naturopatía. No es necesario elegir entre reducir la salud a sus componentes bioquímicos o postular una «fuerza vital» inescrutable. La salud es una propiedad emergente que puede ser estudiada científicamente en su propio nivel de complejidad.

4.3. La mereología como marco para la individualización

La mereología —la teoría de las partes y los todos— ofrece un marco conceptual para entender cómo se relacionan las partes de un sistema con el todo y cómo la totalidad se manifiesta en cada una de sus partes. En el contexto Naturopático, la mereología permite:

  • Comprender cómo un desequilibrio en una parte del sistema (ej., una disfunción digestiva) puede afectar a la totalidad (ej., el estado de salud general).
  • Entender cómo la intervención sobre una parte (ej., la alimentación) puede tener efectos sobre la totalidad.
  • Fundamentar el principio de individualización: cada Salutante es una totalidad única, y la intervención debe dirigirse a esa totalidad, no a un diagnóstico genérico.

4.4. La articulación con la NBE, la MIN y la COPRANA

La adopción de un marco emergentista y mereológico tiene implicaciones directas para los desarrollos de la Naturopatía contemporánea:

Para la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE): la investigación Naturopática debe centrarse en las propiedades emergentes de la salud (bienestar, resiliencia, capacidad adaptativa) y no solo en parámetros aislados. Los métodos de investigación deben ser plurales (cuantitativos, cualitativos, mixtos) y deben ser capaces de capturar la complejidad de los sistemas vivos.

Para la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN): la intervención debe dirigirse a la totalidad del terreno, identificando los nodos convergentes donde confluyen los desequilibrios en las diferentes dimensiones (ecológica, biológica, psicológica, social). La individualización es una consecuencia del carácter irreductible de cada totalidad.

Para la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA): la sincronización, armonización y secuenciación de los mediadores de coherencia debe respetar la integridad del sistema y su capacidad de autoorganización. La intervención no debe «fragmentar» al Salutante, sino acompaña la restauración de su coherencia sistémica.

5. Conclusión: del holismo al emergentismo, una evolución necesaria

El artículo de Zuluaga (2008) ofrece una contribución valiosa al análisis del holismo desde la filosofía de la ciencia, pero su enfoque formalista y su limitación al ámbito lógico-epistémico lo hacen insuficiente para dar cuenta de la complejidad del paradigma Naturopático.

Desde el Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) , proponemos avanzar hacia una fundamentación epistemológica que:

  • Supere el holismo como término vago y ambiguo.
  • Adopte el emergentismo como concepto más preciso para dar cuenta de la irreductibilidad de los sistemas vivos y de la novedad de sus propiedades.
  • Utilice la mereología como marco para comprender las relaciones entre partes y todo y para fundamentar el principio de individualización.
  • Articule estos conceptos con los desarrollos de la NBE, la MIN y la COPRANA.

Esta evolución no es un abandono del principio de totalidad que ha guiado a la Naturopatía desde sus orígenes. Es una profundización y una precisión que permite situar a la disciplina en el marco de la ciencia contemporánea, superando las ambigüedades del pasado y abriendo nuevas posibilidades para la investigación y la praxis.

La Naturopatía, al adoptar un marco emergentista, puede afirmar con rigor que la salud es una propiedad emergente del organismo como un todo integrado, sin necesidad de recurrir a entidades metafísicas ni de someterse a los reduccionismos del modelo biomédico. Esta es una posición científicamente sólida y epistemológicamente coherente con la identidad de la disciplina.

Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Marco Conceptual de la Naturopatía de la Red de Investigación Naturopática (RINA) , en diálogo con las contribuciones del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) y de Naturopatía Digital. Su objetivo es ofrecer un análisis crítico del artículo de Zuluaga (2008) sobre la relación entre holismo y teorías empíricas, y explorar sus implicaciones para la fundamentación epistemológica de la Naturopatía, en particular la propuesta de avanzar hacia conceptos como emergentismo y mereología en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA.

Referencias bibliográficas

  1. Zuluaga, M. (2008). La relación entre holismo y las teorías empíricas. Praxis Filosófica, (26), 51-62. DOI: 10.25100/pfilosofica.v0i26.3299

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