miércoles, 3 de junio de 2026

La “Babel semántica” y la permanente lucha de la Naturopatía contra el borrado histórico y el plagio intelectual

1. Una red que (in)voluntariamente refleja la confusión

Recientemente se ha difundido en redes sociales un video en el que una institución académica brasileña presenta su webinar sobre “Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI)” . El contenido, en sí mismo, puede ser una loable iniciativa de divulgación. Pero lo que nos interesa analizar aquí no es el contenido del webinar, sino el marco conceptual en el que se inscribe y, sobre todo, la reacción que ha generado en algunos sectores de la propia comunidad terapéutica, preocupados por la difuminación de las fronteras disciplinarias.

El simple uso del acrónimo MTCI –que fusiona en un mismo cajón de sastre la medicina tradicional, las prácticas complementarias y los enfoques integrativos– es un ejemplo paradigmático de lo que desde el seno de la profesión Naturopática hemos denominado “Babel semántica”: una confusión terminológica que, bajo una aparente voluntad de inclusión, esconde una operación de subsunción y desposesión del paradigma Naturopático.

El objetivo de este artículo es analizar, desde el optimismo crítico, esta noticia y su contexto, para extraer lecciones sobre la lucha de la Naturopatía contra el plagio intelectual, el intento de borrado histórico y las implicaciones legales que estas confusiones terminológicas tienen para los profesionales que ejercen dentro de la legalidad.

2. La “Babel semántica”: el arte de no nombrar a la Naturopatía

La proliferación de términos como “medicina integrativa”, “terapias complementarias”, “prácticas integrativas y complementarias en salud (PICS)” o “MTCI” es un fenómeno bien conocido. En el caso de la publicación, se habla de MTCI y se mencionan iniciativas como la “Terapia Comunitaria Integrativa” o la “Dieta de la Milpa”. Sin embargo, no se menciona en ningún momento a la Naturopatía como disciplina con entidad propia.

Esta omisión no es accidental. Es el resultado de una estrategia deliberada de redefinición que caracteriza a la Babel semántica. En lugar de reconocer la especificidad de la Naturopatía –una ciencia de la salud con 130 años de historia, con su propia ontología, epistemología y metodología– se la diluye dentro de categorías genéricas que la convierten en una “práctica más”, subordinada al paradigma médico. Como hemos señalado anteriormente, este es un intento de absorción y renombramiento de los principios Naturopáticos, que se presentan como “avances” de la medicina, cuando en realidad llevan más de un siglo siendo aplicados por nuestra profesión.

El riesgo es evidente: al desaparecer de la nomenclatura oficial, la Naturopatía corre el peligro de ser borrada históricamente, de que su legado y sus contribuciones a la salud pública queden reducidos a un vago apéndice de las llamadas “prácticas integrativas”.

3. El plagio intelectual: cuando el ecosistema se apropia de la semilla

El borrado histórico es la antesala del plagio intelectual. Cuando los principios y las herramientas que la Naturopatía ha sistematizado durante más de un siglo –la herbología, la nutrición biogénica, la hidrohigiene, la haptología, la ergoremediación, el concepto de terreno– son “descubiertos” por la medicina y renombrados como “medicina integrativa” o “nutrición funcional”, se está produciendo una apropiación indebida de nuestro saber.

Este plagio tiene consecuencias directas sobre el ejercicio profesional. Al diluir las fronteras, la medicina integrativa legitima la idea de que cualquier médico o profesional sanitario puede aplicar técnicas naturopáticas tras un cursillo de fin de semana. Se desposee así a los profesionales Naturópatas de su ámbito competencial y se les relega a un segundo plano.

4. Las implicaciones legales: un riesgo real para el profesional

Esta confusión deja a los auténticos profesionales en una situación de inseguridad jurídica que puede llegar a constituir una inducción al delito de intrusismo. Por un lado, se les exige un reconocimiento que no llega; por otro, se permite y fomenta que otros colectivos realicen actos propios de su profesión. Esta ambigüedad es la que explota el “cuento de la medicina integrativa”.

Afortunadamente, existen realidades que contradicen este intento de borrado. En México, por ejemplo, la Naturopatía cuenta con un marco de desarrollo profesional sólido. La Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) y la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) ofrecen programas de licenciatura en Naturopatía con validez oficial, formando a profesionales con el rigor y la profundidad que la disciplina requiere.

Estas instituciones son la prueba fehaciente de que la Naturopatía no es una colección de técnicas empíricas. Es una ciencia que se estudia en la universidad, se investiga en laboratorios y se ejerce en clínicas, al igual que cualquier otra disciplina sanitaria. No necesitan ser recicladas como “prácticas integrativas” para ser legítimas.

La existencia de estos programas académicos de nivel superior es una prueba palpable de la madurez institucional de la profesión, y un firme recordatorio de que su estatus no se diluye bajo la presión de intereses externos.

5. Optimismo crítico: convertir la adversidad en oportunidad

Desde el optimismo crítico, este análisis no debe llevarnos a la resignación. Al contrario, debe servir para reforzar nuestra identidad y nuestra estrategia.

La Babel semántica es una realidad, pero también lo es nuestra capacidad para combatirla. La respuesta pasa por:

  • La colegiación: Sólo los profesionales colegiados en las entidades profesionales miembros de la Federación Mundial de Naturopatía WNF tienen la fuerza corporativa para defender su espacio y su saber.
  • La unidad de acción: Las asociaciones profesionales, los centros de formación y los investigadores debemos articular una voz única y coordinada.
  • La visibilidad de nuestro modelo: Iniciativas como la “Dieta de la Milpa” o el programa “Prevenir” son positivas, y debemos apoyarlas. Pero también debemos promover activamente la inclusión de la Naturopatía en los programas de salud pública como disciplina autónoma, no como mero complemento.

La lucha por el reconocimiento no se gana en un único campo de batalla. Se gana en las aulas universitarias, en las consultas, en los juzgados y en la opinión pública. Los casos de México, donde la Naturopatía tiene un estatus universitario innegable, son una prueba de que es posible construir una profesión sólida y respetada.

6. Conclusión: Naturopatía, ahora más que nunca

La noticia sobre el webinar de MTCI es un síntoma de un problema estructural. Nos enfrentamos a un intento de apropiación y subordinación, llevado a cabo mediante la creación de una Babel semántica que nos confunde, nos fragmenta y nos invisibiliza.

Sin embargo, también es una oportunidad para reafirmar nuestra identidad. La respuesta ante este intento de borrado histórico no puede ser otra que la afiliación a entidades profesionales de Naturópatas (WNF, FHN), la defensa de nuestra formación universitaria y el desarrollo de una Naturopatía Basada en la Evidencia.

La existencia de instituciones como la UATx y la UPAV no es un dato menor; es un estandarte que debemos exhibir con orgullo y con el que debemos construir alianzas para extender este modelo a toda la región.

Nuestra ciencia tiene 130 años de historia, un plan de estudios homologado por la OMS y un código deontológico propio. No necesitamos que nos integren en un cajón de sastre. Necesitamos que se respete nuestra autonomía disciplinar.

Naturopatía, ahora más que nunca. Con ciencia, con método, con ética y con la fuerza de miles de colegiados en Hispanoamérica.

Referencias:

  • Naturopatía digital (2026). 130 Años Construyendo una Ciencia: La Naturopatía Frente a la Babel Semántica y el Intento de Borrado Histórico. 
  • Universidad Autónoma de Tlaxcala. Licenciatura en Naturopatía. uatx.mx.
  • Universidad Popular Autónoma de Veracruz. Licenciatura en Naturopatía. upav.edu.mx.

Nota final: Este artículo ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Epistemología y Defensa Profesional de la Red de Investigación Naturopática RINA, en diálogo con las contribuciones de Naturopatía Digital. Naturopatía, ahora más que nunca. Unidos por una ciencia autónoma, humana y ecológica.

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