sábado, 6 de junio de 2026

Análisis Crítico de Steel et al. (2022): Prevalence and predictors of naturopathic practitioners’ self-reported practice behaviours – resultados de una encuesta internacional

Resumen

El estudio de Steel y colaboradores (2022) es probablemente la encuesta internacional más completa realizada hasta la fecha sobre las conductas de práctica de los profesionales Naturópatas. Utiliza una metodología cuantitativa robusta (análisis de regresión múltiple) sobre una muestra de 478 participantes de más de 20 países. El trabajo confirma hallazgos importantes: la elevada frecuencia de prescripción de modificaciones del estilo de vida (factores de riesgo modificables), productos nutricionales y herbología, y la influencia significativa del contexto regulatorio sobre determinadas prácticas.

Sin embargo, este análisis crítico con optimismo crítico detecta en el artículo un encaje inadecuado en el marco conceptual biomédico (panmedicalismo, patocentrismo, iatrocentrismo) y una ausencia casi total de la nomenclatura y taxonomía Naturopática. El objetivo del estudio es “describir las conductas de práctica de los profesionales Naturópatas y examinar las características que predicen el uso de tratamientos y prácticas Naturopáticas”. La redacción se mueve sistemáticamente dentro del paradigma de la “medicina Naturopática” (denominación que ya subordina la disciplina al modelo médico), habla de “prescripción de tratamientos” en lugar de diseño de Programas Personales de Salud (PPS) con mediadores de coherencia biológica, utiliza el concepto de “paciente” (sujeto pasivo) en lugar de Salutante (sujeto activo y corresponsable), y no incorpora en ningún momento los conceptos clave de la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) –como los nodos convergentes, la matriz de sincronía o la higiopedia–, ni los marcos de la praxiología Naturopática ni la nomenclatura y taxonomía Naturopática.

A continuación, se exponen las principales carencias conceptuales y se ofrecen recomendaciones concretas para que futuras investigaciones del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) y otros investigadores se alineen con el marco conceptual autónomo de la Naturopatía, en lugar de subordinarse al biomédico.

1. Presencia de terminología vinculada al modelo biomédico (panmedicalismo, patocentrismo, iatrocentrismo)

1.1. Sustitución innecesaria de “Naturopatía” por “medicina naturopática”

El artículo emplea sistemáticamente el término “medicina naturopática” (naturopathic medicine). El equipo investigador podría haber optado por “práctica Naturopática” o simplemente “Naturopatía” (término original, no medicalizado). La introducción del adjetivo “medicina” subordina tácitamente la Naturopatía al paradigma médico, sugiriendo que la profesión aspira a ser una especialidad más de la medicina. Este encuadre es especialmente problemático cuando se presenta el trabajo a audiencias de políticas sanitarias y otros profesionales de la salud, ya que refuerza la confusión entre Naturopatía y las distintas formas de “medicina natural” o “medicina integrativa”, que sí son constructos medicalizados y subordinados.

En el propio resumen se afirma que los hallazgos “pueden ayudar a superar los conceptos erróneos sobre dicha práctica entre otros profesionales de la salud, los responsables políticos y la comunidad”. Este objetivo es loable, pero la medicalización terminológica inicial puede generar el efecto contrario: perpetuar la confusión y alimentar la desconfianza de aquellos sectores que ya ven la Naturopatía como una “medicina alternativa” mal definida.

Recomendación:
Utilizar el término “Naturopatía” (o “práctica naturopática”) como sustantivo principal, empleando “medicina naturopática” solo cuando se dialogue explícitamente con marcos institucionales que así lo exijan, pero explicitando sus limitaciones.

1.2. Centrarse en la “prescripción” de productos nutricionales y herbología

El artículo analiza la frecuencia con la que los profesionales prescriben (prescribe) productos nutricionales, fitoterapia o terapias intravenosas. El concepto de “prescripción” pertenece al ámbito iatrocéntrico y patocéntrico: el profesional (centro) aplica un tratamiento (acción) sobre un paciente (receptor pasivo). En la práctica Naturopática con coherencia paradigmática, el profesional no “prescribe” en ese sentido médico, sino que co‑diseña con el Salutante un Programa Personal de Salud (PPS), que incluye recomendaciones sobre alimentación, hidratación, ejercicio, descanso, gestión del estrés, etc., así como la posible utilización de mediadores de coherencia (entre ellos, productos nutricionales o herbología). La relación no es vertical (médico‑paciente), sino horizontal de corresponsabilidad.

Recomendación:
Sustituir “prescripción de x” por “recomendación de x dentro del marco de un PPS”, “integración de mediadores de coherencia en el plan de acción” o “utilización de agentes naturales de salud”. La evolución conceptual implica dejar de hablar de “tratamientos” y comenzar a hablar de estrategias de restauración de la coherencia biológica y de activación de la apofilaxis (fuerza vital).

1.3. Uso generalizado de “pacientes” en lugar de “Salutantes”

El artículo habla repetidamente de “patients” y de “patient care”. La Naturopatía autónoma no trata pacientes; acompaña a Salutantes (personas activas, corresponsables y protagonistas de su proceso de salud). El uso de “paciente” proyecta una imagen pasiva, dependiente y medicalizada de la persona atendida, en contradicción con el principio de docere (educar) y con la praxis de higiopedia (educación para la salud que fomenta la autonomía).

Recomendación:
Sustituir “patients” por “Salutantes” o “personas atendidas”. Incorporar en el diseño de los estudios elementos que midan el grado de activación del Salutante, su sentido de coherencia y su autopercepción de autonomía.

2. Ausencia de marco conceptual específico de la Naturopatía (MIN, praxiología, nomenclatura y taxonomía)

2.1. Inexistencia de referencia a la Metodología de Intervención Naturopática (MIN)

La MIN es el conjunto de procesos, fases y procedimientos estandarizados que el profesional Naturópata utiliza para diseñar, implementar y evaluar el PPS. Incluye conceptos como el diasóstico (evaluación integral del estado de salud del Salutante, no diagnóstico de enfermedad), la higiopedia, los nodos convergentes y la matriz de sincronía CPNE.

El artículo de Steel et al. no menciona ninguno de estos conceptos. La encuesta pregunta por “tratamientos y prácticas”, pero no indaga sobre el proceso metodológico que subyace a la intervención (por ejemplo: ¿con qué frecuencia se realiza un análisis del terreno a través de los 18 indicadores del estado de salud? ¿con qué frecuencia se establece un PPS co-creado? ¿con qué periodicidad se realiza el seguimiento de la coherencia biológica?).

Recomendación para futuros estudios:
Incluir ítems específicos que evalúen la adherencia a la MIN, como la realización de dialógica estructurada según los 18 Indicadores del Estado de Salud (IES), la construcción conjunta del PPS en sesiones específicas de higiopedia, la utilización de nodos convergentes como estrategia de intervención multifactorial y el seguimiento de la matriz de sincronía.

2.2. Inexistencia de referencia a la praxiología Naturopática

La praxiología Naturopática reflexiona sobre la acción profesional, sus fundamentos éticos y las relaciones de poder y subordinación que pueden darse en los equipos integrativos. El artículo de Steel se limita a describir comportamientos sin analizar críticamente por qué existen. Por ejemplo, encuentra que los profesionales de países con regulación estatutaria tienen 18 veces más probabilidades de prescribir terapias intravenosas/inyectables que los de países sin regulación. Una lectura praxiológica habría señalado que esa diferencia puede reflejar una medicalización inducida por el marco regulatorio: al ser reconocidos como “médicos naturopatas” (ND), algunos profesionales adoptan prácticas más invasivas y biomédicas (“green allopathy”), alejándose del paradigma Naturopático clásico de baja intervención y estímulo de la fuerza vital.

Recomendación:
Incorporar un análisis cualitativo (o mixto) que permita comprender por qué los profesionales de entornos regulados cambian sus comportamientos. Preguntar directamente sobre concepciones paradigmáticas: “¿Considera que su práctica se basa fundamentalmente en el estímulo de la fuerza vital (Apofilaxis) o en la aplicación de agentes naturales como sustitutos de fármacos (green allopathy)? ¿Hasta qué punto su práctica se adhiere al principio primum non nocere y a la eliminación de obstáculos antes de añadir intervenciones?”

2.3. Ausencia de nomenclatura y taxonomía propia (Salutante, nodo convergente, coherencia biológica, etc.)

El estudio omite cualquier mención a la nomenclatura y taxonomía que los propios profesionales utilizan en su práctica diaria (diasóstico, terreno, coherencia biológica, matriz de sincronía, etc.). La ausencia de este lenguaje específico impide conocer en qué medida los profesionales se reconocen como parte de una disciplina autónoma y en qué medida su discurso sigue siendo médico‑dependiente.

Recomendación:
Diseñar instrumentos que midan el uso y la comprensión de la terminología propia (por ejemplo, “¿Utiliza usted habitualmente el término ‘Salutante’ en su práctica clínica? ¿Con qué frecuencia realiza una evaluación del terreno utilizando los 18 IES?”). Incorporar preguntas sobre la importancia otorgada a conceptos como apofilaxis (fuerza vital) y coherencia biológica.

3. Ausencia de diálogo con el paradigma salutogénico (frente al patocéntrico)

El estudio de Steel se centra en describir qué “tratamientos” se aplican (patocéntrico), pero no evalúa el grado de salutogénesis de la práctica (generación y mantenimiento de la salud). Preguntas como “¿Se discuten los factores de riesgo modificables con los Salutantes?” o “¿Se enfatiza la prevención de enfermedades crónicas mediante cambios en el estilo de vida?” no son suficientes. Es necesario preguntar también:

  • ¿Con qué frecuencia se transmite al Salutante el principio de vis regeneratrix naturae en un lenguaje comprensible?
  • ¿Con qué frecuencia se establecen objetivos concretos de cambio de estilo de vida cuya consecución sea responsabilidad compartida?
  • ¿Con qué frecuencia se evalúa el grado de activación del Salutante (cambio en su autoeficacia, sentido de coherencia)?

Una práctica genuinamente Naturopática no puede medirse solo por el número de productos nutricionales prescritos, sino por su capacidad de empoderar al Salutante, de transferir competencias de autogestión de la salud (higiopedia) y de lograr cambios sostenibles en el estilo de vida que reduzcan la necesidad de intervenciones médicas a largo plazo.

Recomendación:
Incorporar escalas validadas de activación del salutante (PAM) , sentido de coherencia (SOC) y salud percibida, adaptadas al contexto del PPS. Evaluar la frecuencia y calidad de las sesiones de higiopedia (por ejemplo, “proporciono al Salutante materiales educativos sobre su propia condición”, “programo sesiones específicas para enseñar al Salutante a modificar su propia dieta o gestionar su estrés”).

4. La omisión del componente educativo y de corresponsabilidad

El artículo no refleja que una parte fundamental de la intervención Naturopática (quizá la principal) es educativa-relacional: el profesional actúa como higiopeda, es decir, como educador para la salud y facilitador de la autonomía. La encuesta pregunta por “discusión de temas de salud”, pero no por el método de esa discusión (¿se trata de una mera información unidireccional o de una co‑construcción activa del conocimiento, con devoluciones reflexivas y transferencia de habilidades prácticas?).

Recomendación:
Diseñar ítems específicos sobre metodología educativa: “¿Utiliza técnicas de escucha activa y devolución reflexiva? ¿Con qué frecuencia el Salutante establece sus propios objetivos de cambio? ¿Con qué frecuencia se revisa conjuntamente el progreso y se reformulan las estrategias?”

5. La no consideración de la relación entre profesional y Salutante como mediadora de coherencia

El artículo trata la práctica profesional como una serie de intervenciones discretas (prescribir un producto, discutir un tema de salud). Pero en la Naturopatía, la relación Naturópata- Salutante constituye en sí misma un mediador de coherencia de primer orden. La comunicación salutogénica (horizontal, empoderadora, basada en la confianza) tiene efectos salutogénicos documentados independientemente de cualquier técnica añadida. El artículo de Steel omite por completo esta dimensión relacional.

Recomendación:
Incluir preguntas que evalúen la calidad de la relación desde la perspectiva del profesional y del Salutante (por ejemplo, “¿Con qué frecuencia el Salutante expresa confianza en su profesional? ¿Con qué frecuencia el Salutante percibe que el profesional le trata como a un interlocutor válido y no como a un receptor pasivo de órdenes?”). Utilizar escalas como la alianza salutogénicas adaptadas a la relación Naturopática.

6. Recomendaciones finales para futuras investigaciones (desde GESNA)

Dimensión a investigar

Indicadores propuestos

Método recomendado

Adherencia a la MIN

Frecuencia de uso de los 18 IES en la evaluación inicial; realización de fases diferenciadas (dialógica, diseño del PPS, intervención, seguimiento /higiopedia).

Cuestionario mixto (cerrado + preguntas abiertas ejemplares).

Uso de nomenclatura y taxonomía propia

Grado de conocimiento y uso de términos como Salutante, diasóstico, higiopedia, apofilaxis, coherencia biológica, nodo convergente.

Escala Likert + breve explicación de por qué se usan o no.

Grado de salutogénesis / empoderamiento del Salutante

Cambios en autoeficacia, sentido de coherencia, activación y corresponsabilidad.

PAM, SOC‑13, escalas de cambio de comportamiento (ej. Proceso transteórico).

Calidad de la comunicación salutogénica

Horizontalidad percepción de control compartido; frecuencia de co‑creación de objetivos; satisfacción del Salutante con la relación y con su propio progreso.

Escala de alianza salutogénica breve (WAI‑SR) + entrevista semiestructurada.

Detección de prácticas medicalizantes (green allopathy)

Frecuencia de uso de productos nutricionales o fitoterapia como “balas mágicas” sin abordar modificaciones profundas del estilo de vida; frecuencia de derivación al médico sin haber intentado primero eliminar obstáculos.

Preguntas específicas sobre el orden de intervención (¿se eliminan obstáculos antes de añadir mediadores?).

Impacto del contexto regulatorio sobre la autonomía conceptual

Asociación entre la existencia de leyes de reconocimiento (ND) y la adopción de terminología y prácticas biomédicas versus práctica holística tradicional.

Análisis comparativo por país + entrevistas a líderes profesionales.

 

7. Conclusión: hacia una investigación alineada con el marco conceptual de la Naturopatía

El artículo de Steel et al. es un hito metodológico por su alcance internacional y su análisis multivariante, pero permanece anclado en el marco conceptual biomédico. Desde la praxiología Naturopática, urge que futuras encuestas internacionales incorporen nomenclatura y taxonomía propias (Salutante, diasóstico, nodo convergente, coherencia biológica, apofilaxis, etc.) y evalúen la adherencia a la MIN, la calidad de la comunicación salutogénica y el grado de empoderamiento del Salutante.

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no puede limitarse a imitar los estándares de la medicina basada en la evidencia (MBE). Esta obligada a desarrollar instrumentos centrados en el paradigma higiológico: medir lo que realmente importa en la práctica Naturopática (activación de la fuerza vital, eliminación de obstáculos, educación para la autonomía, prevención de enfermedades crónicas), no solo lo que es fácilmente cuantificable con escalas biomédicas.

El Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) tiene la responsabilidad de liderar la creación y validación de instrumentos de encuesta que reflejen la especificidad teórica y práctica de la naturopatía. Solo así la investigación contribuirá a la autonomía disciplinar, al reconocimiento profesional y a la colegiación como garantía de calidad. La Naturopatía tiene que ser investigada con sus propias herramientas conceptuales para poder ser reconocida como la ciencia de la salud autónoma que es.

Referencias

  • Steel, A., et al. (2022). Prevalence and predictors of naturopathic practitioners’ self‑reported practice behaviours: results of an international survey. Integrative Medicine Research, 11(4), 100897.
  • Naturopatía Digital. (2026). Nodos convergentes: un concepto estratégico.
  • Naturopatía Digital. (2026). Nodo, coherencia y matriz de sincronía CPNE: triada fundamental.
  • GESNA. (2025). Fundamentos de Praxiología Naturopática. Madrid: OCNFENACO.

Nota final: Este análisis crítico ha sido redactado en el marco de la línea de investigación en Metodología de la Investigación del Grupo de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con Naturopatía Digital. Su objetivo es proporcionar a los Profesionales Naturópatas las herramientas conceptuales para interpretar críticamente la literatura científica y diseñar estudios alineados con el paradigma Naturopático autónomo. Naturopatía, ahora más que nunca.

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