Resumen ejecutivo
La Naturopatía, erróneamente categorizada bajo el paraguas de la Medicina Tradicional por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una disciplina de salud autónoma con más de un siglo de desarrollo. Su identidad no se define por la antigüedad o el origen cultural de sus prácticas, sino por la aplicación de un método científico a principios salutogénicos. Este artículo argumenta que la Naturopatía representa la conjugación única de tradición validada y evidencia contemporánea, constituyendo una ciencia de la salud con ontología, epistemología, metodología, tecnologia, praxiología y axiología propias, que requiere un reconocimiento diferenciado y sin ambigüedades.
1. Deslinde Fundacional:
Naturopatía No Es Medicina Tradicional
La insistencia de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) en agrupar prácticas diversas bajo términos como "Medicina
Tradicional, Complementaria e Integrativa" (MTCI) genera una "Babel
semántica" que diluye identidades profesionales y confunde al
público. La Naturopatía es la principal perjudicada por este marco conceptual
impreciso. Mientras la OMS define la Medicina Tradicional (MT) como "el
conjunto de conocimientos, aptitudes y prácticas basados en teorías, creencias
y experiencias indígenas de las diferentes culturas", la Naturopatía se
fundamenta en un corpus teórico y praxiológico sistemático desarrollado
desde finales del siglo XIX, con carácter universal y no vinculado a un
contexto cultural o geográfico específico.
Este no es un debate semántico, sino epistemológico
y deontológico. La Medicina Tradicional, en el marco de la OMS, a menudo se
legitima por su antigüedad o su pertenencia a una cultura ("sabiduría
milenaria"). En contraste, la Naturopatía se legitima por la aplicación
del método científico, la investigación clínica y la evolución constante de
sus intervenciones. Su relación con la tradición es crítica y selectiva:
incorpora conocimientos históricos (por ejemplo, el uso de plantas) solo
después de una validación científica contemporánea que
explique sus mecanismos de acción, seguridad y eficacia.
2. La Conjugación Naturopática:
Tradición (Validada) + Ciencia (Aplicada)
El lema "En la Naturopatía se conjuga Tradición y
Ciencia" encapsula su esencia metodológica. Esta conjugación no es una
mera suma, sino un proceso dinámico de síntesis.
- De la Tradición al Dato: La Naturopatía no adopta prácticas
tradicionales por fe o costumbre. Toma referencias históricas (como la herbología o la hidrología) y las somete al escrutinio de la Naturopatía
Basada en la Evidencia (NBE). Investiga sus principios activos, sus
dosis óptimas, sus interacciones y sus indicaciones precisas,
despojándolas de elementos dogmáticos o culturalmente acotados.
- De la Ciencia a la Praxis: Los hallazgos de la ciencia básica (como
los estudios epigenéticos o de microbioma) son integrados en la Praxiología
Naturopática para diseñar Programas Personalizados de
Salud (PPS). Un conocimiento tradicional sobre un alimento se
transforma, a través de la ciencia, en una Intervención
Trofológica Naturopática fundamentada. Un antiguo uso de una
planta deviene en una aplicación fitológica Naturopática con
estandarización y posología definida.
Esta síntesis genera un área de conocimiento nueva y
autónoma. Como se argumenta en los análisis del blog Naturopatía Digital, la
Naturopatía posee su propia tecnología (Hidrotecnia,
Haptología...), su ontología (centrada en la salud y el
terreno, no en la enfermedad) y su epistemología (transdiciplinar y sistémica). Es, por tanto, una ciencia de la salud aplicada, no
una tradición médica.
3. Crítica al Panmedicalismo de la
OMS: Un Riesgo para la Autonomía y la Seguridad
La estrategia de la OMS 2025-2034, al promover la
"integración" de la MTCI en los sistemas sanitarios nacionales,
incurre en lo que se ha denominado "panmedicalismo": la
tendencia a medicalizar todas las aproximaciones a la salud, subordinándolas al
paradigma patocéntrico y al control del estamento médico.
Para la Naturopatía, esto representa una triple
amenaza:
- Borrado Identitario: Se invisibiliza su estatus como profesión
independiente, confundiéndola con terapeutas no regulados o con prácticas
meramente folclóricas.
- Intrusismo Profesional: La ambigüedad terminológica permite que
personas sin la formación reglada y universitaria del Naturópata ejerzan
bajo el mismo paraguas nominal, desprestigiando la profesión y poniendo en
riesgo a los usuarios.
- Subyugación Epistemológica: Su objetivo salutogénico (generar salud)
queda subordinado al objetivo terapéutico de la medicina (combatir
enfermedades), desvirtuando su esencia.
La Naturopatía no busca ser una "especialidad
médica" o una "terapia complementaria" dentro del sistema
médico. Aspira a ser reconocida como el eslabón fundamental y autónomo
dedicado a la promoción de la salud, la prevención primaria y la educación higiológica dentro del continuum del servicio sanitario, tal como ejemplifica el
exitoso Modelo Tailandés de formación y regulación Naturopática.
4. La Respuesta Naturopática:
Afirmación Autónoma desde el Optimismo Crítico
Frente a este panorama, la postura Naturopática,
reflejada en las múltiples respuestas analíticas alineadas con el pensamiento
de la Federación Mundial de Naturopatía (WNF), es de optimismo crítico.
- Optimismo, porque la agenda global de la OMS
evidencia la insuficiencia del modelo biomédico puro y la necesidad de
enfoques salutogénicos, preventivos y centrados en la persona, que son el
núcleo de la Naturopatía desde sus orígenes.
- Crítico, porque se rechaza la asimilación acrítica
y se exige un diálogo entre pares. La Naturopatía tiene algo
que aportar a la salud global no como un recurso "tradicional"
más, sino como una disciplina científica madura con
respuestas basadas en evidencia para los desafíos de la cronicidad, el
envejecimiento y la promoción de estilos de vida saludables.
La reivindicación es clara: la Naturopatía debe ser
nombrada, reconocida y regulada de forma singular y diferenciada.
Su contribución a la salud pública, especialmente en el ámbito de la Atención
Primaria, es única y debe potenciarse mediante colaboraciones estratégicas,
como las establecidas entre el Foro Hispanoamericano de Naturopatía y
la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), que reconozcan su
estatus autónomo.
Conclusión: Hacia un Reconocimiento
Sin Ambages
La Naturopatía trasciende la dicotomía simplista entre
"tradición" y "ciencia". Es la disciplina que ha sistematizado
científicamente el arte de generar y mantener la salud. Su legado histórico
no es un lastre, sino una cantera de conocimientos que purifica y potencia con
el método científico.
El llamado a la OMS, a los gobiernos y a la comunidad
sanitaria internacional es a superar la comodidad de las etiquetas genéricas.
Reconocer a la Naturopatía por su nombre y por su verdadera naturaleza es un
acto de rigor intelectual, justicia profesional y compromiso con una
salud verdaderamente integral. Es el paso necesario para que esta ciencia
de la salud, plenamente contemporánea, ocupe el lugar que le corresponde en la
construcción de un futuro más saludable.
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