Introducción: De la "Complementariedad" a la Soberanía Científica
La Consulta Regional de la OPAS/OMS en São Paulo sobre la priorización de la investigación en Medicinas Tradicionales, Complementarias e Integrativas (MTCI) representa un hito crucial para el reconocimiento de la pluralidad epistémica en los sistemas de salud. Sin embargo, para que esta hoja de ruta sea genuinamente transformadora, la comunidad científica debe abordar con rigor las cuestiones de taxonomía, semántica y marco paradigmático.
El desafío central no reside únicamente en la investigación de prácticas aisladas, sino en la validación de sistemas de salud autónomos con metodologías apropiadas. La Naturopatía, como sistema profesional de salud científicamente desarrollado, exige que las prioridades de investigación reconozcan su distinción histórica, científica y, por ende, jurídica, diferenciándola del paraguas inespecífico del acrónimo MTCI.
I. El Imperativo Taxonómico y Semántico: Desagregando el Acrónimo MTCI
El término MTCI (o TCIM) es un constructo que resulta semántica y metodológicamente problemático, pues amalgama prácticas milenarias de transmisión oral (saberes indígenas) con sistemas de salud profesionalizados y estructurados (como la Naturopatía). Esta indiferenciación diluye el rigor científico.
Necesidad de Distinción Taxonómica: La priorización de la investigación debe establecer una clasificación que separe claramente:
Medicinas Tradicionales/Indígenas: El enfoque debe ser la salvaguarda cultural, la etnobotánica y la transmisión intergeneracional, utilizando métodos de investigación antropológica y participativa.
Sistemas de Salud Profesionales y Estructurados (Ej. Naturopatía): El enfoque debe ser la validación de la praxis profesional, la formación y la seguridad clínica de los profesionales de la salud. Esto exige la aplicación de la Naturopatía Basada en Evidencia (NBE).
Semántica de la Autonomía: Investigar la Naturopatía requiere tratarla como una disciplina primaria de salud, no como un mero "complemento" o "integrativo" al modelo biomédico. La investigación debe validar su papel en el Primer Contacto Salutogénico y en la Autogestión de la Salud por parte del individuo.
II. Marco Paradigmático y Rigor Científico: La Naturopatía Basada en Evidencia (NBE)
El futuro de la investigación en Naturopatía depende de su completa desvinculación del Paradigma Patogénico (centrado en la enfermedad) y su plena adhesión al Paradigma Salutogénico e Higiogénico (centrado en la generación y mantenimiento de la salud).
La Limitación del Ensayo Clínico Randomizado (ECR): El estándar de oro de la Medicina Basada en Evidencia (MBE) es insuficiente para evaluar el Plan Salutogénico Naturopático Integral (PPS). El Naturópata no administra una sola Higiosustancia, sino un sistema complejo de intervenciones personalizadas diseñado para activar la Vis Regeneratrix Naturae (la fuerza regeneradora de la naturaleza).
Prioridades Metodológicas para Sistemas Complejos: Las agendas de investigación de la OPAS/OMS deben financiar y promover nuevos diseños metodológicos apropiados, incluyendo:
Whole-System Trials (Estudios de Sistema Completo): Evaluación del efecto sinérgico de todo el Plan Salutogénico (PPS), que incluye alimentación, herbologia, hidrohigiene, ejercicios higiodinámicos y otras tecnologías Naturopátivca, en lugar de estudiar componentes aislados.
Estudios
(Casos Únicos Rigurosos): Validación de la individualización del cuidado, central al principio Naturopático de Tolle Totum (Tratar a la persona en su totalidad) y esencial para la praxis. Investigación de Resultados Centrados en la Persona (PCORI): Enfoque en métricas de calidad de vida, capacidad de autogestión de la salud y bienestar funcional, trascendiendo la mera supresión sintomática.
III. Perspectiva Histórica y Consolidación Profesional
Históricamente, la Naturopatía surge a finales del siglo XIX y principios del XX como una respuesta social estructurada que postula las leyes de la naturaleza y la higiene como pilares del bienestar, a menudo como contrapunto al modelo médico incipiente.
Reconocimiento de la Trayectoria: La investigación debe incluir el estudio de la evolución histórica y regulatoria de la Naturopatía en los diferentes países de las Américas, reconociéndola como un sistema con más de un siglo de búsqueda de formalización científica, educación rigurosa y aplicación práctica.
La Fuerza de la Formación (PGN): La validación de los Programas de Grado en Naturopatía (PGN) —que garantizan la competencia profesional— debe ser una prioridad, asegurando que el profesional tenga la capacidad de realizar la Valoración Diasóstica y educar al individuo en la Autogestión de la Salud con seguridad.
IV. Implicaciones Jurídicas del Marco de Investigación
El resultado de la priorización de investigación es la base fáctica para el reconocimiento y la regulación jurídica de la profesión. Sin datos rigurosos y metodológicamente adecuados, la Naturopatía permanece vulnerable al intrusismo y a la dilución conceptual en el ámbito legal.
Demarcación Legal: La investigación en NBE es el instrumento más poderoso para la demarcación clara del Ámbito de Práctica (Scope of Practice) del Naturópata. Proporciona la evidencia necesaria para distinguir su actuación profesional única y proteger el título frente a la apropiación indebida por prácticas paramédicas o wellness no reguladas.
Garantía de Seguridad Pública: Estudios bien diseñados sobre la seguridad de las Higiosustancias y las Higienopraxias fundamentan la legislación de licenciamiento y la protección del consumidor. Esto permite que la integración se realice bajo un marco de responsabilidad ética y legal clara.
Equidad y Acceso: La inclusión jurídica de la Naturopatía, respaldada por la NBE, garantiza que la población tenga acceso equitativo a profesionales que se enfocan en la promoción activa de la salud (Salutogénesis), y no solo en la gestión de la enfermedad.
Conclusión: Una Guía para la Pluralidad Efectiva
La construcción del futuro de la investigación en salud en las Américas requiere más que una simple inclusión; exige rigor taxonómico, valentía metodológica y coherencia paradigmática.
Al establecer prioridades que financien activamente la Naturopatía Basada en Evidencia (NBE), que reconozcan la Autogestión de la Salud como el resultado central, y que apoyen la demarcación jurídica basada en el conocimiento histórico y científico, aseguraremos que la Naturopatía se posicione de forma autónoma y científica para fortalecer sistemas de salud verdaderamente centrados en las personas.

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