miércoles, 16 de noviembre de 2022

En el Día Mundial de la Alimentación, la Organización Colegial Naturopática afirma que la alimentación sostenible no sólo es respetuosa con el medio ambiente, sino que también permite ser solidario

El lema para el Día Mundial de la Alimentación 2022 es “Cultivar, nutrir, preservar. Juntos.”. Este año la FAO hace un llamamiento a la solidaridad mundial para ayudar a las poblaciones más vulnerables y contribuir a que los sistemas alimentarios sean más robustos. También persigue fomentar una dieta saludable para todos y medios de vida dignos para todos aquellos trabajadores del sector de la alimentación.

Además, del hecho salutogeno de la alimentación natural, también está el aspecto económico y ecológico; es decir llevar un equilibrio alimentario natural y racional conlleva un ahorro económico, a la vez que también supone un hecho solidario al reducir nuestro consumo artificial de alimentos empujado más por la publicidad que por las necesidades reales alimenticias. La protección y cuidado del medio ambiente se puede hacer con una alimentación sostenible. La alimentación sostenible no sólo es respetuosa con el medio ambiente, sino que también permite ser solidarios con los agricultores, ganaderos, pescadores y productores de alimentos de nuestro entorno geográfico más cercano. Y a nivel económico el desarrollo rural puede abordar factores que obligan a la gente a trasladarse creando oportunidades de negocio y puestos de trabajo para los jóvenes que no sólo están basados en los cultivos (como la pequeña producción lechera o avícola, el procesamiento de alimentos o las empresas de horticultura). También puede conducir a una mayor seguridad alimentaria, medios de vida más resilientes, un mejor acceso a la protección social, una reducción de los conflictos sobre los recursos naturales y soluciones a la degradación del medio ambiente y al cambio climático.

Hoy, en muchos países la crisis económica ha golpeado la economía de las familias. Muchas de ellas, en su cesta de la compra de alimentos, acaban priorizando el precio sin tener en cuenta la salud y el cuidado del medio ambiente.

Qué hacer para que el objetivo se acerque

Aunque las grandes medidas están en manos de los gobiernos, los ciudadanos también pueden tomar medidas para ayudar a reducir el hambre en el mundo. Desde la FAO recuerdan que la clave está en desperdiciar menos, alimentarse mejor y adoptar un estilo de vida sostenible:

  1. Fomenta en casa una dieta saludable y variada, consumiendo productos de temporada y evitando los alimentos ultraprocesados.
  2. Usa las redes sociales con las etiquetas oficiales #DíaMundialDeLaAlimentación y #HéroesDeLaAlimentación para propagar los mensajes de la FAO.
  3. Conviértete en un héroe de la alimentación como voluntario, en un banco de alimentos, la parroquia de tu barrio o en una organización sin ánimo de lucro.
  4. Elige productos locales, frescos como los que hay en mercados de agricultores.
  5. Respeta los alimentos, evita desperdiciar, congelando las verduras frescas, la carne y otros alimentos que se pueden almacenar durante largo tiempo.

Para la FAO, el concepto de “seguridad alimentaria” se da cuando…

… todas las personas tienen acceso físico, social y económico permanente a alimentos seguros, nutritivos y en cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos nutricionales y preferencias alimentarias, y así poder llevar una vida activa y saludable

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