Resumen
Ejecutivo
La
Naturopatía, como disciplina científica y profesional, ha enfrentado
históricamente un desafío epistemológico fundamental: ser definida por
negación o subordinación. Con frecuencia se la ha caracterizado como
"no convencional", "alternativa",
"complementaria" o "integrativa", adjetivos que la sitúan
invariablemente en relación de dependencia con un referente central —la medicina—
y que oscurecen su identidad positiva, autónoma y diferenciada.
Este artículo constituye un ejercicio de delimitación epistémica
fundacional. Sostiene, mediante un análisis estructurado en seis ejes
—ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología—
que la Naturopatía constituye una disciplina científica autónoma,
con un objeto de estudio propio, un marco teórico coherente y métodos de
intervención distintivos. Se argumenta que su identidad no deriva de la
negación de la medicina, sino de su adscripción a un paradigma transdisciplinar:
el modelo ecobiopsicosocial, que supera el iatrocentrismo,
patocentrismo o panmedicalismo que ha dominado la conceptualización de
la salud en Occidente. En consecuencia, la Naturopatía no es una "rama
de" la medicina, ni una "especialidad de" ninguna otra
disciplina, ni una "terapia con apellidos". Es una ciencia de
la salud con entidad plena, cuyo núcleo epistémico es la salutogénesis,
la higiodinámia, la autonomía del sujeto y la cultura de la salud. Este
análisis aspira a proporcionar a la comunidad académica, profesional y
regulatoria los argumentos necesarios para el reconocimiento de la Naturopatía
como lo que es: una disciplina científica autónoma, no una periferia de otra.