1. Introducción: un artículo que acierta en el diagnóstico y falla en la solución
En 2026, Heidi Kussmann publicó en el MENA Journal of Bioscience Research el artículo «Funding the Evidence Base for Naturopathic Medicine and Traditional, Complementary Integrative Medicine in the Eastern Mediterranean Region». El texto, breve (apenas cuatro páginas), aborda un problema real y urgente: la infrafinanciación estructural de la investigación en medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI), que la OMS sitúa por debajo del 1% de la financiación global en salud.
El artículo describe con claridad el ciclo perverso que
esta falta de fondos genera: «financiación limitada conduce a una
investigación menos rigurosa, que luego se interpreta erróneamente como falta
de evidencia». Esta observación es certera y necesaria. La propuesta de
un Registro Regional de Resultados Naturopáticos, apoyado en redes
de investigación clínica e inteligencia artificial, es, en principio, una idea
plausible.
Sin embargo, el artículo de Kussmann, pese a sus buenas
intenciones, adolece de un problema epistemológico de fondo: al
encuadrar a la Naturopatía bajo el paraguas de la «medicina
tradicional, complementaria e integrativa» (MTCI), reproduce la misma lógica
de subordinación que ha mantenido a la disciplina en una posición de
dependencia respecto al paradigma biomédico. El artículo no es una defensa de
la autonomía de la Naturopatía; es un llamamiento a que el sistema
biomédico financie la investigación de una disciplina que sigue definida por lo
que no es.
2. Resumen del artículo de Kussmann: el problema y la
propuesta
El artículo parte de una constatación: los pacientes
recurren ampliamente a la MTCI, pero esta «se encuentra en una
situación de deficiencia en el ecosistema de investigación y sufre de una
financiación estructural insuficiente». La OMS afirma que menos del 1% de
la financiación mundial para la investigación en salud se destina a la medicina
tradicional.
Esta falta de inversión, argumenta Kussmann, socava todos
los esfuerzos por construir una base de evidencia sólida. Para la Naturopatía y
las profesiones afines de la MTCI, esto crea un ciclo predecible:
la financiación limitada conduce a una investigación menos rigurosa —revisiones
sistemáticas e informes de casos—, que luego se interpreta erróneamente
como falta de evidencia.
La solución propuesta es un Registro Regional de
Resultados Naturopáticos, respaldado por redes de investigación de práctica
clínica e inteligencia artificial, que permita «rastrear los costos
para los pacientes, los resultados de la atención de la MTCI y los costos para
las aseguradoras en enfermedades no transmisibles».
3. Análisis crítico: la trampa de la MTCI
3.1. La subsunción al paradigma biomédico: el «cajón de
sastre» MTCI
El primer y más grave problema del artículo es su elección
terminológica. Kussmann utiliza el término «medicina tradicional,
complementaria e integrativa» (MTCI) para referirse a la Naturopatía y
disciplinas afines. Esta etiqueta, como hemos denunciado en numerosas
ocasiones, es un cajón de sastre que agrupa prácticas con
ontologías, epistemologías y praxiologías radicalmente distintas.
La Naturopatía no es una MTCI. Es un área
de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la
Salud, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología,
praxiología y axiología. No es una «medicina con apellidos» —ni tradicional, ni
complementaria, ni integrativa—. Es una ciencia con identidad propia.
Al encuadrar a la Naturopatía bajo la MTCI, Kussmann acepta
implícitamente el marco conceptual biomédico y sitúa a la disciplina
en una posición de subordinación. La MTCI no es una categoría neutral: es
un instrumento de colonización epistémica que define a estas
prácticas por lo que no son (medicina convencional), en lugar de por lo que
son.
3.2. El panmedicalismo y el iatrocentrismo: la medicina
como centro
El artículo de Kussmann, al hablar de «medicina
naturopática» y de «MTCI», perpetúa el panmedicalismo —la tendencia
a medicalizar todos los aspectos de la salud— y el iatrocentrismo —la
centralidad del médico y del paradigma médico en la comprensión de la salud.
La Naturopatía no es una «medicina» ni una variante de la
medicina. Es una disciplina autónoma que no necesita ser
definida en relación a la medicina. Al utilizar el término «medicina
naturopática», Kussmann subordina a la Naturopatía al paradigma médico,
como si fuera una especialidad más dentro del espectro de la medicina. Esta es
una estrategia de colonización que invisibiliza la identidad
de la disciplina.
3.3. El patocentrismo: la enfermedad como centro de la
investigación
El artículo propone un registro que rastree «los
resultados de la atención de la MTCI en enfermedades no transmisibles».
Esta formulación revela un patocentrismo de base: la
investigación se organiza en torno a la enfermedad (las ENT),
no en torno a la salud.
La Naturopatía, en cambio, se orienta a la salutogénesis —la
generación y promoción de la salud—, no a la gestión de la enfermedad. Su
objeto de estudio es el Proceso Higiológico (la salud en
movimiento), no la entidad nosológica. Al centrar la investigación en las ENT,
Kussmann está aceptando el marco patocéntrico y reduciendo la
Naturopatía a un conjunto de intervenciones para «manejar» enfermedades, en
lugar de reconocer su potencial para generar salud desde una
perspectiva preventiva y holística.
3.4. La ausencia de nomenclatura y taxonomía propias
El artículo de Kussmann no utiliza la nomenclatura Naturopática.
No menciona al Salutante (sujeto activo y
corresponsable de su proceso de salud), ni el terreno (la
matriz de salud del Salutante), ni la Higiopedia (la
educación para la salud como competencia central del Naturópata), ni la Metodología
de la Intervención Naturopática (MIN) , ni la Coordinación
Praxiológica Naturopática (COPRANA) .
Esta ausencia no es casual. Responde a la lógica de
la MTCI: al no reconocer la especificidad de la Naturopatía, el artículo
la despoja de su lenguaje y de su identidad. La Naturopatía se
convierte en un conjunto de «prácticas» que pueden ser estudiadas con los
mismos métodos y categorías que cualquier otra «terapia complementaria».
Esta homogeneización es una forma de violencia
epistémica: se borra lo que distingue a la Naturopatía para hacerla encajar
en un molde que no le corresponde.
3.5. La colonización de la investigación: ¿quién define
la agenda?
El artículo de Kussmann propone una solución —un Registro
Regional de Resultados— que, aunque bienintencionada, parte de una
agenda definida desde fuera de la Naturopatía. La investigación sobre
la Naturopatía, en este planteamiento, sigue estando orientada a
demostrar su utilidad para el sistema biomédico (reducción de costes,
mejora de resultados en ENT), en lugar de explorar su propio potencial
desde su propio paradigma.
La verdadera pregunta no es cómo conseguir que la
Naturopatía encaje en el sistema de investigación biomédico, sino cómo
construir un sistema de investigación propio que genere conocimiento
desde el paradigma Naturopático. La Naturopatía Basada en la Evidencia
(NBE) ya ha dado pasos en esta dirección, reconociendo la pluralidad
de métodos de investigación —cuantitativos, cualitativos y mixtos— y
adaptándose a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en
su totalidad.
3.6. La financiación como excusa, no como solución
El artículo señala con razón que la falta de financiación es
un problema. Pero la financiación no es la solución si la agenda de
investigación sigue siendo biomédica. La Naturopatía no necesita que el
sistema biomédico financie su investigación para que esta sea «validada» desde
fuera. Necesita construir sus propias estructuras de financiación,
sus propias redes de investigación y sus propios criterios de calidad.
La Federación Mundial de Naturopatía (WNF) ya
ha dado pasos en esta dirección, con la publicación de una Evaluación
de Tecnología Sanitaria (HTA) sobre Naturopatía de 754 páginas que
revisa más de 2.000 artículos científicos y 300 estudios clínicos. Este es el
camino: generar evidencia desde la propia disciplina, no esperar a
que otros la financien bajo sus condiciones.
4. Reescritura del artículo de Kussmann desde la
nomenclatura y taxonomía Naturopática
A continuación, se presenta una reescritura del
artículo de Kussmann (2026), utilizando la nomenclatura y taxonomía
naturopática y enmarcándolo en la Naturopatía Basada en la
Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención
Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática
(COPRANA) .
Construyendo la evidencia desde la autonomía: propuesta
para un Registro de Resultados en el Mediterráneo Oriental. Una respuesta desde
la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE)
Introducción
La Naturopatía, como área de conocimiento de carácter
autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, ha sistematizado durante
más de 130 años un cuerpo teórico y práctico propio, con ontología (el Proceso
Higiológico), epistemología (el paradigma ecobiopsicosocial), metodología (la
Metodología de la Intervención Naturopática – MIN), tecnología (los Agentes
Naturales de Salud), praxiología (la relación de corresponsabilidad) y
axiología (la autonomía del Salutante). No es una «terapia
complementaria» ni una «medicina con adjetivos»; es una ciencia de la
salud autónoma reconocida por la Federación Mundial de
Naturopatía y respaldada por estándares formativos de la OMS.
Sin embargo, a pesar de su creciente demanda por parte de la
población —que acude a los Servicios Profesionales de Naturopatía en busca de
un enfoque salutogénico y preventivo—, la investigación en Naturopatía sufre
una infrafinanciación estructural. La Organización Mundial de la
Salud estima que menos del 1% de la financiación global en investigación en
salud se destina a la medicina tradicional y disciplinas afines. Para la
Naturopatía, esto genera un ciclo perverso: la falta de recursos
limita la investigación rigurosa, lo que a su vez es interpretado erróneamente
como «falta de evidencia».
El presente artículo propone la creación de un Registro
de Resultados de la Intervención Naturopática para la región del
Mediterráneo Oriental, que permita generar evidencia propia desde el paradigma Naturopático,
en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA.
El marco de la NBE: investigación adaptada a la
complejidad del Salutante
La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no
es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es
una construcción epistemológica autónoma que:
- Reconoce
la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos,
cualitativos y mixtos).
- Valora
la evidencia clínica y experiencial junto con la
evidencia experimental.
- Se
adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en
su totalidad.
- Respeta
los principios Naturopáticos: Vis Regeneratrix Naturae, Tolle
Causam, Primum Non Nocere, Tolle Totum, Docere y
prevención.
La investigación en Naturopatía no puede limitarse a medir
la reducción de factores de riesgo o la mejora de parámetros biomédicos. Debe
evaluar el aumento de la vitalidad, el bienestar subjetivo, la
resiliencia, la capacidad de adaptación y la participación comunitaria —dimensiones
que el paradigma ecobiopsicosocial reconoce como constitutivas de la salud.
La MIN y la COPRANA: el terreno como eje
de la intervención
La Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) sistematiza
los procedimientos y estrategias que guían la acción profesional. Se estructura
en fases —exploración, comprensión, propuesta y seguimiento— y
guía la selección y secuenciación de los mediadores de coherencia en
función de la evolución del terreno del Salutante.
La Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) define
el «arte y la ciencia» de sincronizar, armonizar y secuenciar los
mediadores de coherencia con los ritmos biológicos, las capacidades adaptativas
y el contexto vital del Salutante.
Un Registro de Resultados de la Intervención Naturopática
debe capturar esta complejidad: no solo los resultados clínicos, sino también
la evolución del terreno, la adherencia a los
mediadores de coherencia y la percepción del Salutante sobre
su proceso de salutogénesis.
Propuesta: Registro de Resultados de la Intervención
Naturopática en el Mediterráneo Oriental
El Registro propuesto tendría los siguientes objetivos:
- Generar
evidencia propia sobre la efectividad de la intervención Naturopática
en el contexto del Mediterráneo Oriental, utilizando métodos de
investigación adaptados a la NBE.
- Sistematizar
los datos sobre el terreno de los Salutantes que
acuden a consulta Naturopática, identificando patrones y nodos
convergentes relevantes para la intervención.
- Evaluar
los resultados salutogénicos —no solo la reducción de síntomas,
sino el incremento de la vitalidad, la calidad de vida, la resiliencia y
la capacidad de autogestión.
- Facilitar
la investigación colaborativa entre profesionales e
investigadores de la región, en el marco de las redes de investigación
promovidas por la Federación Mundial de Naturopatía.
- Demostrar
la eficiencia y el valor social de los Servicios Profesionales de
Naturopatía, desde una perspectiva que reconozca su contribución a la
salud de las personas y de las comunidades.
El Registro se apoyaría en tecnologías de
inteligencia artificial para el análisis de datos, pero siempre bajo
la supervisión de investigadores Naturópatas que garanticen la coherencia
con el paradigma ecobiopsicosocial y la interpretación
salutogénica de los resultados.
Conclusión: construir la evidencia desde la autonomía
La infrafinanciación de la investigación en Naturopatía es
un problema real que debe ser abordado. Pero la solución no pasa por esperar a
que el sistema biomédico «valide» a la Naturopatía desde sus propios criterios.
Pasa por construir estructuras de investigación propias, generar
evidencia desde el paradigma Naturopático y demostrar el valor
de la disciplina en sus propios términos.
La NBE, la MIN y la COPRANA proporcionan el marco
epistemológico, metodológico y praxiológico para esta tarea. Un
Registro de Resultados de la Intervención Naturopática en el Mediterráneo
Oriental sería un paso significativo en esta dirección, siempre que se mantenga
fiel a la identidad de la Naturopatía como ciencia autónoma. Naturopatía,
ahora más que nunca.
Nota final
El presente artículo constituye una respuesta crítica y
una reescritura del artículo de Kussmann, H. (2026). «Funding the Evidence Base
for Naturopathic Medicine and Traditional, Complementary Integrative Medicine
in the Eastern Mediterranean Region». MENA Journal of Bioscience Research,
1(1), 33-36. La reescritura se ha realizado desde la Naturopatía Basada
en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención
Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática
(COPRANA), reivindicando la autonomía de la Naturopatía como área de
conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.
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