viernes, 17 de julio de 2026

Financiar la evidencia desde la subordinación: análisis crítico del artículo de Kussmann (2026) sobre la financiación de la «MTCI» en el Mediterráneo Oriental. Cuando el diagnóstico de la falta de fondos oculta la colonización epistémica de la Naturopatía

1. Introducción: un artículo que acierta en el diagnóstico y falla en la solución

En 2026, Heidi Kussmann publicó en el MENA Journal of Bioscience Research el artículo «Funding the Evidence Base for Naturopathic Medicine and Traditional, Complementary Integrative Medicine in the Eastern Mediterranean Region». El texto, breve (apenas cuatro páginas), aborda un problema real y urgente: la infrafinanciación estructural de la investigación en medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI), que la OMS sitúa por debajo del 1% de la financiación global en salud.

El artículo describe con claridad el ciclo perverso que esta falta de fondos genera: «financiación limitada conduce a una investigación menos rigurosa, que luego se interpreta erróneamente como falta de evidencia». Esta observación es certera y necesaria. La propuesta de un Registro Regional de Resultados Naturopáticos, apoyado en redes de investigación clínica e inteligencia artificial, es, en principio, una idea plausible.

Sin embargo, el artículo de Kussmann, pese a sus buenas intenciones, adolece de un problema epistemológico de fondo: al encuadrar a la Naturopatía bajo el paraguas de la «medicina tradicional, complementaria e integrativa» (MTCI), reproduce la misma lógica de subordinación que ha mantenido a la disciplina en una posición de dependencia respecto al paradigma biomédico. El artículo no es una defensa de la autonomía de la Naturopatía; es un llamamiento a que el sistema biomédico financie la investigación de una disciplina que sigue definida por lo que no es.

2. Resumen del artículo de Kussmann: el problema y la propuesta

El artículo parte de una constatación: los pacientes recurren ampliamente a la MTCI, pero esta «se encuentra en una situación de deficiencia en el ecosistema de investigación y sufre de una financiación estructural insuficiente». La OMS afirma que menos del 1% de la financiación mundial para la investigación en salud se destina a la medicina tradicional.

Esta falta de inversión, argumenta Kussmann, socava todos los esfuerzos por construir una base de evidencia sólida. Para la Naturopatía y las profesiones afines de la MTCI, esto crea un ciclo predecible: la financiación limitada conduce a una investigación menos rigurosa —revisiones sistemáticas e informes de casos—, que luego se interpreta erróneamente como falta de evidencia.

La solución propuesta es un Registro Regional de Resultados Naturopáticos, respaldado por redes de investigación de práctica clínica e inteligencia artificial, que permita «rastrear los costos para los pacientes, los resultados de la atención de la MTCI y los costos para las aseguradoras en enfermedades no transmisibles».

3. Análisis crítico: la trampa de la MTCI

3.1. La subsunción al paradigma biomédico: el «cajón de sastre» MTCI

El primer y más grave problema del artículo es su elección terminológica. Kussmann utiliza el término «medicina tradicional, complementaria e integrativa» (MTCI) para referirse a la Naturopatía y disciplinas afines. Esta etiqueta, como hemos denunciado en numerosas ocasiones, es un cajón de sastre que agrupa prácticas con ontologías, epistemologías y praxiologías radicalmente distintas.

La Naturopatía no es una MTCI. Es un área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología, praxiología y axiología. No es una «medicina con apellidos» —ni tradicional, ni complementaria, ni integrativa—. Es una ciencia con identidad propia.

Al encuadrar a la Naturopatía bajo la MTCI, Kussmann acepta implícitamente el marco conceptual biomédico y sitúa a la disciplina en una posición de subordinación. La MTCI no es una categoría neutral: es un instrumento de colonización epistémica que define a estas prácticas por lo que no son (medicina convencional), en lugar de por lo que son.

3.2. El panmedicalismo y el iatrocentrismo: la medicina como centro

El artículo de Kussmann, al hablar de «medicina naturopática» y de «MTCI», perpetúa el panmedicalismo —la tendencia a medicalizar todos los aspectos de la salud— y el iatrocentrismo —la centralidad del médico y del paradigma médico en la comprensión de la salud.

La Naturopatía no es una «medicina» ni una variante de la medicina. Es una disciplina autónoma que no necesita ser definida en relación a la medicina. Al utilizar el término «medicina naturopática», Kussmann subordina a la Naturopatía al paradigma médico, como si fuera una especialidad más dentro del espectro de la medicina. Esta es una estrategia de colonización que invisibiliza la identidad de la disciplina.

3.3. El patocentrismo: la enfermedad como centro de la investigación

El artículo propone un registro que rastree «los resultados de la atención de la MTCI en enfermedades no transmisibles». Esta formulación revela un patocentrismo de base: la investigación se organiza en torno a la enfermedad (las ENT), no en torno a la salud.

La Naturopatía, en cambio, se orienta a la salutogénesis —la generación y promoción de la salud—, no a la gestión de la enfermedad. Su objeto de estudio es el Proceso Higiológico (la salud en movimiento), no la entidad nosológica. Al centrar la investigación en las ENT, Kussmann está aceptando el marco patocéntrico y reduciendo la Naturopatía a un conjunto de intervenciones para «manejar» enfermedades, en lugar de reconocer su potencial para generar salud desde una perspectiva preventiva y holística.

3.4. La ausencia de nomenclatura y taxonomía propias

El artículo de Kussmann no utiliza la nomenclatura Naturopática. No menciona al Salutante (sujeto activo y corresponsable de su proceso de salud), ni el terreno (la matriz de salud del Salutante), ni la Higiopedia (la educación para la salud como competencia central del Naturópata), ni la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) , ni la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) .

Esta ausencia no es casual. Responde a la lógica de la MTCI: al no reconocer la especificidad de la Naturopatía, el artículo la despoja de su lenguaje y de su identidad. La Naturopatía se convierte en un conjunto de «prácticas» que pueden ser estudiadas con los mismos métodos y categorías que cualquier otra «terapia complementaria». Esta homogeneización es una forma de violencia epistémica: se borra lo que distingue a la Naturopatía para hacerla encajar en un molde que no le corresponde.

3.5. La colonización de la investigación: ¿quién define la agenda?

El artículo de Kussmann propone una solución —un Registro Regional de Resultados— que, aunque bienintencionada, parte de una agenda definida desde fuera de la Naturopatía. La investigación sobre la Naturopatía, en este planteamiento, sigue estando orientada a demostrar su utilidad para el sistema biomédico (reducción de costes, mejora de resultados en ENT), en lugar de explorar su propio potencial desde su propio paradigma.

La verdadera pregunta no es cómo conseguir que la Naturopatía encaje en el sistema de investigación biomédico, sino cómo construir un sistema de investigación propio que genere conocimiento desde el paradigma Naturopático. La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) ya ha dado pasos en esta dirección, reconociendo la pluralidad de métodos de investigación —cuantitativos, cualitativos y mixtos— y adaptándose a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad.

3.6. La financiación como excusa, no como solución

El artículo señala con razón que la falta de financiación es un problema. Pero la financiación no es la solución si la agenda de investigación sigue siendo biomédica. La Naturopatía no necesita que el sistema biomédico financie su investigación para que esta sea «validada» desde fuera. Necesita construir sus propias estructuras de financiación, sus propias redes de investigación y sus propios criterios de calidad.

La Federación Mundial de Naturopatía (WNF) ya ha dado pasos en esta dirección, con la publicación de una Evaluación de Tecnología Sanitaria (HTA) sobre Naturopatía de 754 páginas que revisa más de 2.000 artículos científicos y 300 estudios clínicos. Este es el camino: generar evidencia desde la propia disciplina, no esperar a que otros la financien bajo sus condiciones.

4. Reescritura del artículo de Kussmann desde la nomenclatura y taxonomía Naturopática

A continuación, se presenta una reescritura del artículo de Kussmann (2026), utilizando la nomenclatura y taxonomía naturopática y enmarcándolo en la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) .

Construyendo la evidencia desde la autonomía: propuesta para un Registro de Resultados en el Mediterráneo Oriental. Una respuesta desde la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE)

Introducción

La Naturopatía, como área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, ha sistematizado durante más de 130 años un cuerpo teórico y práctico propio, con ontología (el Proceso Higiológico), epistemología (el paradigma ecobiopsicosocial), metodología (la Metodología de la Intervención Naturopática – MIN), tecnología (los Agentes Naturales de Salud), praxiología (la relación de corresponsabilidad) y axiología (la autonomía del Salutante). No es una «terapia complementaria» ni una «medicina con adjetivos»; es una ciencia de la salud autónoma reconocida por la Federación Mundial de Naturopatía y respaldada por estándares formativos de la OMS.

Sin embargo, a pesar de su creciente demanda por parte de la población —que acude a los Servicios Profesionales de Naturopatía en busca de un enfoque salutogénico y preventivo—, la investigación en Naturopatía sufre una infrafinanciación estructural. La Organización Mundial de la Salud estima que menos del 1% de la financiación global en investigación en salud se destina a la medicina tradicional y disciplinas afines. Para la Naturopatía, esto genera un ciclo perverso: la falta de recursos limita la investigación rigurosa, lo que a su vez es interpretado erróneamente como «falta de evidencia».

El presente artículo propone la creación de un Registro de Resultados de la Intervención Naturopática para la región del Mediterráneo Oriental, que permita generar evidencia propia desde el paradigma Naturopático, en el marco de la NBE, la MIN y la COPRANA.

El marco de la NBE: investigación adaptada a la complejidad del Salutante

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) no es una adaptación de la medicina basada en la evidencia a la Naturopatía. Es una construcción epistemológica autónoma que:

  • Reconoce la pluralidad de métodos de investigación (cuantitativos, cualitativos y mixtos).
  • Valora la evidencia clínica y experiencial junto con la evidencia experimental.
  • Se adapta a la complejidad de su objeto de estudio: el Salutante en su totalidad.
  • Respeta los principios Naturopáticos: Vis Regeneratrix Naturae, Tolle Causam, Primum Non Nocere, Tolle Totum, Docere y prevención.

La investigación en Naturopatía no puede limitarse a medir la reducción de factores de riesgo o la mejora de parámetros biomédicos. Debe evaluar el aumento de la vitalidad, el bienestar subjetivo, la resiliencia, la capacidad de adaptación y la participación comunitaria —dimensiones que el paradigma ecobiopsicosocial reconoce como constitutivas de la salud.

La MIN y la COPRANA: el terreno como eje de la intervención

La Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) sistematiza los procedimientos y estrategias que guían la acción profesional. Se estructura en fases —exploración, comprensión, propuesta y seguimiento— y guía la selección y secuenciación de los mediadores de coherencia en función de la evolución del terreno del Salutante.

La Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) define el «arte y la ciencia» de sincronizar, armonizar y secuenciar los mediadores de coherencia con los ritmos biológicos, las capacidades adaptativas y el contexto vital del Salutante.

Un Registro de Resultados de la Intervención Naturopática debe capturar esta complejidad: no solo los resultados clínicos, sino también la evolución del terreno, la adherencia a los mediadores de coherencia y la percepción del Salutante sobre su proceso de salutogénesis.

Propuesta: Registro de Resultados de la Intervención Naturopática en el Mediterráneo Oriental

El Registro propuesto tendría los siguientes objetivos:

  1. Generar evidencia propia sobre la efectividad de la intervención Naturopática en el contexto del Mediterráneo Oriental, utilizando métodos de investigación adaptados a la NBE.
  2. Sistematizar los datos sobre el terreno de los Salutantes que acuden a consulta Naturopática, identificando patrones y nodos convergentes relevantes para la intervención.
  3. Evaluar los resultados salutogénicos —no solo la reducción de síntomas, sino el incremento de la vitalidad, la calidad de vida, la resiliencia y la capacidad de autogestión.
  4. Facilitar la investigación colaborativa entre profesionales e investigadores de la región, en el marco de las redes de investigación promovidas por la Federación Mundial de Naturopatía.
  5. Demostrar la eficiencia y el valor social de los Servicios Profesionales de Naturopatía, desde una perspectiva que reconozca su contribución a la salud de las personas y de las comunidades.

El Registro se apoyaría en tecnologías de inteligencia artificial para el análisis de datos, pero siempre bajo la supervisión de investigadores Naturópatas que garanticen la coherencia con el paradigma ecobiopsicosocial y la interpretación salutogénica de los resultados.

Conclusión: construir la evidencia desde la autonomía

La infrafinanciación de la investigación en Naturopatía es un problema real que debe ser abordado. Pero la solución no pasa por esperar a que el sistema biomédico «valide» a la Naturopatía desde sus propios criterios. Pasa por construir estructuras de investigación propias, generar evidencia desde el paradigma Naturopático y demostrar el valor de la disciplina en sus propios términos.

La NBE, la MIN y la COPRANA proporcionan el marco epistemológico, metodológico y praxiológico para esta tarea. Un Registro de Resultados de la Intervención Naturopática en el Mediterráneo Oriental sería un paso significativo en esta dirección, siempre que se mantenga fiel a la identidad de la Naturopatía como ciencia autónoma. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final

El presente artículo constituye una respuesta crítica y una reescritura del artículo de Kussmann, H. (2026). «Funding the Evidence Base for Naturopathic Medicine and Traditional, Complementary Integrative Medicine in the Eastern Mediterranean Region». MENA Journal of Bioscience Research, 1(1), 33-36. La reescritura se ha realizado desde la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA), reivindicando la autonomía de la Naturopatía como área de conocimiento de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud.

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