I. Introducción
En 1992, la Organización Colegial Naturopática OCNFENACO, a través de su revista Naturopatía (hoy Naturopatía Digital), publicó un artículo seminal: "El Naturópata, un Profesional de la Salud". Este texto marcó un hito al definir la identidad, rol y diferenciación del Naturópata en el panorama sanitario. Tres décadas después, es momento de actualizar y reivindicar con mayor fuerza la profesión, la profesionalidad y el profesionalismo del Naturópata Colegiado, consolidando su autonomía y esencialidad en un sistema de salud que demanda enfoques centrados en la Salutogénesis.
II. Reafirmando la Identidad Profesional: La Naturopatía como Ciencia de la Salud Autónoma.
El artículo de 1992 ya sentaba las bases de una distinción crucial: "La Naturopatía no se sitúa en el plano de la etiología de la enfermedad, del diagnóstico y del tratamiento." Hoy, esta afirmación se reivindica y se profundiza: la Naturopatía es una Ciencia de la Salud con un objeto formal de estudio claro y unívoco: la Salutogénesis y la Higiene Vital. Su propósito no es intervenir en la patología, sino en la promoción, recuperación y mantenimiento del Estado de Normalidad Funcional del Salutante, amplificando su Vis Regeneratrix Naturae. Acto Naturopático se define por su enfoque higiogénico / salutogénico, no terapéutico.
Asimismo, la enumeración de 1992 de "Agentes Naturales de Salud" (alimentación, aire, sol, agua, tierra, sonido, colores, vegetales, electromagnetismo, recursos personales como la respiración) se ha sistematizado en una Praxiología Naturopática Estandarizada (CPNE). Ahora hablamos con precisión de troforemedios, fitoremedios, hidroremedios, helioremedios, georemedios, haptoremedios y estesoremedios, entre otras higio-praxiologías, cada una con su propia definición operativa y categorización dentro del marco CPNE. Esta nomenclatura específica es una reivindicación de nuestra autonomía taxonómica y metodológica.
III. Profesionalidad del Naturópata Colegiado: Formación, Ética y Competencia.
El llamado de 1992 a la formación en "centros privados... reconocidos por OCNFENACO..." evoluciona hacia una reivindicación de una formación académica homologada y de alta cualificación. La colegiación se erige como el garante indispensable de la profesionalidad, asegurando que el Naturópata Colegiado no solo posee los conocimientos y las competencias técnicas necesarias, sino que también adhiere a un estricto código de ética profesional y se compromete con el desarrollo profesional continuo.
La sentencia de 1992 "No confunda nuestra labor con la médico ni con la del curandero" y la prohibición de términos confusos ("médico alternativo, médico naturista, bioterapeuta, fitoterapeuta...") se reivindica hoy como la esencia de nuestra identidad. La diferenciación no es una mera precaución legal, sino una afirmación de la especificidad del rol del Profesional Naturópata: un educador para la salud, un promotor de la Vitalidad y un guía experto en la Autogestión de la Salud del Salutante, empleando exclusivamente la Praxiología Naturopática y sus propios Agentes Naturales de Salud (ANS).
IV. Profesionalismo en la Práctica: Hacia la Plena Integración en el Sistema de Salud.
El artículo de 1992 ya advertía sobre el "intrusismo profesional (charlatanes, aprendices de brujo, pseudomédicos, medicalizadores del naturismo...)" y la confusión pública, sugiriendo "solicitar la lista de Naturópatas de cada provincia a OCNFENACO". Hoy, la acción de la Organización Colegial Naturopática OCNFENACO es una reivindicación activa y fundamental para la protección de la salud pública. La colegiación garantiza que el ejercicio Naturopático se base en estándares de competencia, seguridad y un enfoque Salutogénico claro.
Finalmente, la necesidad implícita en 1992 de claridad en la "propaganda" se traduce en una reivindicación de la comunicación y el reconocimiento institucional. El Naturópata Colegiado aboga por un diálogo constructivo con otros Profesionales Sanitarios y con la Administración Sanitaria, un diálogo basado en la solidez de una taxonomía y nomenclatura estandarizadas (CPNE) y en la evidencia de la Salutogénesis. Este profesionalismo busca no solo la eliminación del intrusismo, sino la plena integración y valoración de la Praxiología Naturopática como un pilar complementario y esencial en el ecosistema de la salud, ofreciendo soluciones higiogénicas para los desafíos de salud del siglo XXI.
V. Conclusión Reivindicativa: La Naturopatía Colegiada como Pilar de la Salud del Siglo XXI.
Desde los fundamentos establecidos en 1992, la Naturopatía ha evolucionado y consolidado su identidad como una Ciencia de la Salud autónoma. La reivindicación de su profesión, profesionalidad y profesionalismo es hoy más pertinente que nunca. El Naturópata Colegiado, dotado de una formación sólida, una ética inquebrantable y una Praxiología Naturopática Estandarizada (CPNE), es un agente de cambio indispensable para la Salutogénesis del Salutante, un colaborador valioso para otros Profesionales Sanitarios y un actor clave para la Administración Sanitaria en la construcción de un modelo sanitario verdaderamente integral en el siglo XXI. La Fuerza Vital y la Vis Regeneratrix Naturae son nuestro estandarte.

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