Introducción
Entre el 15 y el 18 de octubre de 2025, Río de Janeiro acogió el 3er Congreso Mundial de Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (CMTCM). El evento, que coincidió con la adopción de la Estrategia Global de Medicina Tradicional de la OMS 2025‑2034 por parte de la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, fue presentado como un «hito histórico» para la salud global. La estrategia, según la propia OMS, persigue el «acceso universal a una medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI) segura, eficaz y centrada en las personas», y se articula en torno a cuatro objetivos: fortalecer la base de evidencia, garantizar la seguridad y la regulación, integrar la MTCI en los sistemas de salud y optimizar su valor intersectorial.
Desde la perspectiva de la Ciencia y Profesión
Naturopática, este despliegue de retórica institucional no es sino una
falacia de proporciones históricas y un intento de plagio conceptual que
merece una respuesta firme y documentada.
1. La falacia: presentar como «nuevo» lo que la
Naturopatía lleva 130 años defendiendo
El discurso oficial de la OMS insiste en que su estrategia
supone un «cambio de paradigma» hacia una atención «centrada en la persona»,
«integral» y «preventiva». El propio Director General de la OMS, Dr. Tedros
Adhanom Ghebreyesus, subrayó en el congreso «el creciente papel de la medicina
tradicional en la mejora de la equidad y la resiliencia en salud», mientras que
el Centro Global de Medicina Tradicional (GTMC) se presenta como una iniciativa
que «tiende puentes entre la sabiduría ancestral y la ciencia moderna».
Esta narrativa es, cuando menos, falaz. Los
principios que la OMS presenta ahora como innovadores —el cuidado integral, la
centralidad de la persona frente a la enfermedad, el fomento de la salud y la
capacidad de autocuración— son la esencia misma de la Naturopatía desde
su fundación como ciencia y profesión hace más de 130 años.
La Naturopatía siempre ha estado centrada en la
persona (salutante), ha defendido el cuidado integral (abordando
los planos físico, mental, emocional y social) y ha promovido el fomento
de la salud y la Vis Regeneratrix Naturae (la
capacidad del organismo para regenerarse y sanar). No se trata de un
«descubrimiento» reciente ni de un «logro» de la medicina integrativa: es
el fundamento epistemológico de una disciplina que la OMS y
sus organismos afines han ignorado sistemáticamente durante décadas.
2. El plagio conceptual: apropiación sin reconocimiento
Lo que agrava la situación no es solo la pretensión de
novedad, sino la apropiación indebida de un cuerpo de
conocimiento que no ha sido generado en el seno de la OMS ni de las
instituciones que ahora lo promueven. La estrategia 2025‑2034, al igual que el
3er CMTCM, diluye la identidad de la Naturopatía bajo un
paraguas genérico de «Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa»
(MTCI), sin reconocer la especificidad de una ciencia que posee su propia
ontología, epistemología, metodología, tecnología y praxiología.
Este borrado histórico no es casual.
Responde a una lógica de poder que, desde el paradigma biomédico hegemónico,
tiende a subsumir cualquier saber sobre la salud bajo sus
propias categorías. La Naturopatía no es una «rama» de la medicina, ni una
«especialidad», ni «lo natural de», ni «lo alternativo de», ni «lo
complementario de». Es una ciencia de carácter autónomo dentro
del marco de las Ciencias de la Salud, con identidad propia y un cuerpo de
conocimientos sistematizado que no necesita ser «descubierto» ni «validado»
desde fuera.
Cuando la OMS y el 3er CMTCM presentan como «nuevos» los
principios Naturopáticos, están cometiendo un plagio intelectual de
primer orden. Y cuando los encuadran bajo la etiqueta de «MTCI», están
perpetrando una tergiversación histórica que niega más de un
siglo de construcción científica y profesional.
3. EUROCAM y el proyecto «Refocusing Health»: la misma
lógica de apropiación
Esta misma dinámica se reproduce en el ámbito europeo a
través de EUROCAM y su proyecto «Refocusing Health» (septiembre
2024 – diciembre 2026), financiado por la Fundación Triodos. Según la propia
descripción del proyecto, su objetivo es «promover la contribución que la Salud
Tradicional, Complementaria e Integrativa (TCIH) puede aportar para impulsar el
principio One Health», y para ello se propone «seleccionar buenas prácticas
TCIH y explicar su valor social», así como restablecer un Grupo de
Interés de eurodiputados en el Parlamento Europeo.
Nuevamente, el proyecto se presenta como una iniciativa
innovadora que busca «un cambio de paradigma». Sin embargo, lo que
EUROCAM pretende «descubrir» y «seleccionar» ya ha sido realizado por la
Naturopatía durante más de 130 años. La sistematización del conocimiento,
la praxis basada en principios holísticos y salutogénicos, y la integración de
la salud humana, animal y ambiental son parte constitutiva de la
identidad Naturopática, no un hallazgo reciente.
La pretensión de EUROCAM de «seleccionar buenas prácticas
TCIH» desde una perspectiva que sitúa a la medicina convencional como eje y a
las demás disciplinas como satélites perpetúa el iatrocen-trismo y la
subordinación epistemológica que la Naturopatía ha denunciado durante
décadas. No se trata de «integrar» lo Naturopático en lo médico, sino de reconocer
la autonomía de la Naturopatía como ciencia de la salud y establecer
mecanismos de diálogo entre iguales.
4. La investigación Naturopática: una necesidad
acuciante, no una opción
Si realmente existe una voluntad de avanzar en el
conocimiento de enfoques holísticos, preventivos y sostenibles en salud, la
financiación debe ir destinada a la Ciencia y Profesión Naturopática, no a
proyectos que, bajo el paraguas de lo «integrativo», perpetúan la subordinación
y el borrado histórico.
La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE),
la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y
la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) constituyen
el marco desde el cual los profesionales Naturópatas están generando
conocimiento riguroso y adaptado a su objeto de estudio. La Red de
Investigación Naturopática (RINA), impulsada por la Federación
Mundial de Naturopatía (WNF) —que representa a la profesión Naturopática
a nivel global y promueve la investigación, la regulación y los más altos
estándares educativos— es el organismo legitimado para liderar esta tarea.
La WNF, fundada en 2014, agrupa a profesionales de
Australia, Bélgica, Canadá, Francia, India, Nueva Zelanda, España y Estados
Unidos, y tiene como misión «promover, apoyar y avanzar en la profesión Naturopática
global». Es a esta red, y no a entidades que han ignorado sistemáticamente a la
Naturopatía, a quien deben dirigirse las subvenciones para investigación.
5. Conclusión: la Naturopatía no necesita ser
«descubierta»
El 3er CMTCM y la Estrategia OMS 2025‑2034 no son hitos para
la salud integrativa. Son, en el mejor de los casos, un reconocimiento
tardío e incompleto de principios que la Naturopatía lleva más de un
siglo defendiendo y aplicando. En el peor, una falacia y un plagio
conceptual que busca apropiarse de un conocimiento ajeno para
otorgarle legitimidad desde las instituciones que hasta ahora lo han negado.
La Naturopatía no necesita ser «integrada» por
la medicina, porque ya es, por definición y por historia, una disciplina
integradora. No necesita ser «descubierta» por la OMS, porque
lleva 130 años construyendo ciencia y profesión con autonomía y rigor. No
necesita ser «validada» por quienes nunca la han reconocido, porque su
validación proviene de su coherencia epistemológica, de su trayectoria clínica
y de la evidencia que sus propios profesionales están generando.
Lo que la Naturopatía necesita es respeto,
reconocimiento y financiación directa para seguir investigando,
formando y atendiendo a los salutantes que confían en ella. Y
eso solo será posible cuando las instituciones dejen de apropiarse de su
conocimiento y empiecen a reconocer su autonomía y su historia. Naturopatía,
ahora más que nunca.
Nota final. Este artículo ha sido redactado desde la
perspectiva de la Ciencia y Profesión Naturopática, en defensa de su identidad
autónoma y de su trayectoria histórica. Se fundamenta en los principios de
la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología
de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación
Praxiológica Naturopática (COPRANA), y se alinea con la misión de la Red
de Investigación Naturopática (RINA) y de la Federación
Mundial de Naturopatía (WNF).
Las referencias a la Estrategia Global de Medicina
Tradicional de la OMS 2025‑2034, al 3er Congreso Mundial de Medicina
Tradicional, Complementaria e Integrativa y al proyecto Refocusing Health de
EUROCAM se basan en la información pública disponible en las fuentes citadas.
El análisis crítico aquí expuesto constituye una posición institucional y
corporativa de la profesión Naturopática, que reclama el reconocimiento de su
autonomía y la asignación directa de recursos para su investigación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario