viernes, 3 de julio de 2026

El 3er CMTCM y la Estrategia OMS: Una Falacia y un Intento de Plagio Conceptual. La Naturopatía, 130 años de ciencia autónoma, no necesita ser «descubierta» ni «integrada» por quien nunca la ha reconocido

Introducción

Entre el 15 y el 18 de octubre de 2025, Río de Janeiro acogió el 3er Congreso Mundial de Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (CMTCM). El evento, que coincidió con la adopción de la Estrategia Global de Medicina Tradicional de la OMS 2025‑2034 por parte de la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, fue presentado como un «hito histórico» para la salud global. La estrategia, según la propia OMS, persigue el «acceso universal a una medicina tradicional, complementaria e integrativa (MTCI) segura, eficaz y centrada en las personas», y se articula en torno a cuatro objetivos: fortalecer la base de evidencia, garantizar la seguridad y la regulación, integrar la MTCI en los sistemas de salud y optimizar su valor intersectorial.

Desde la perspectiva de la Ciencia y Profesión Naturopática, este despliegue de retórica institucional no es sino una falacia de proporciones históricas y un intento de plagio conceptual que merece una respuesta firme y documentada.

1. La falacia: presentar como «nuevo» lo que la Naturopatía lleva 130 años defendiendo

El discurso oficial de la OMS insiste en que su estrategia supone un «cambio de paradigma» hacia una atención «centrada en la persona», «integral» y «preventiva». El propio Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó en el congreso «el creciente papel de la medicina tradicional en la mejora de la equidad y la resiliencia en salud», mientras que el Centro Global de Medicina Tradicional (GTMC) se presenta como una iniciativa que «tiende puentes entre la sabiduría ancestral y la ciencia moderna».

Esta narrativa es, cuando menos, falaz. Los principios que la OMS presenta ahora como innovadores —el cuidado integral, la centralidad de la persona frente a la enfermedad, el fomento de la salud y la capacidad de autocuración— son la esencia misma de la Naturopatía desde su fundación como ciencia y profesión hace más de 130 años.

La Naturopatía siempre ha estado centrada en la persona (salutante), ha defendido el cuidado integral (abordando los planos físico, mental, emocional y social) y ha promovido el fomento de la salud y la Vis Regeneratrix Naturae (la capacidad del organismo para regenerarse y sanar). No se trata de un «descubrimiento» reciente ni de un «logro» de la medicina integrativa: es el fundamento epistemológico de una disciplina que la OMS y sus organismos afines han ignorado sistemáticamente durante décadas.

2. El plagio conceptual: apropiación sin reconocimiento

Lo que agrava la situación no es solo la pretensión de novedad, sino la apropiación indebida de un cuerpo de conocimiento que no ha sido generado en el seno de la OMS ni de las instituciones que ahora lo promueven. La estrategia 2025‑2034, al igual que el 3er CMTCM, diluye la identidad de la Naturopatía bajo un paraguas genérico de «Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa» (MTCI), sin reconocer la especificidad de una ciencia que posee su propia ontología, epistemología, metodología, tecnología y praxiología.

Este borrado histórico no es casual. Responde a una lógica de poder que, desde el paradigma biomédico hegemónico, tiende a subsumir cualquier saber sobre la salud bajo sus propias categorías. La Naturopatía no es una «rama» de la medicina, ni una «especialidad», ni «lo natural de», ni «lo alternativo de», ni «lo complementario de». Es una ciencia de carácter autónomo dentro del marco de las Ciencias de la Salud, con identidad propia y un cuerpo de conocimientos sistematizado que no necesita ser «descubierto» ni «validado» desde fuera.

Cuando la OMS y el 3er CMTCM presentan como «nuevos» los principios Naturopáticos, están cometiendo un plagio intelectual de primer orden. Y cuando los encuadran bajo la etiqueta de «MTCI», están perpetrando una tergiversación histórica que niega más de un siglo de construcción científica y profesional.

3. EUROCAM y el proyecto «Refocusing Health»: la misma lógica de apropiación

Esta misma dinámica se reproduce en el ámbito europeo a través de EUROCAM y su proyecto «Refocusing Health» (septiembre 2024 – diciembre 2026), financiado por la Fundación Triodos. Según la propia descripción del proyecto, su objetivo es «promover la contribución que la Salud Tradicional, Complementaria e Integrativa (TCIH) puede aportar para impulsar el principio One Health», y para ello se propone «seleccionar buenas prácticas TCIH y explicar su valor social», así como restablecer un Grupo de Interés de eurodiputados en el Parlamento Europeo.

Nuevamente, el proyecto se presenta como una iniciativa innovadora que busca «un cambio de paradigma». Sin embargo, lo que EUROCAM pretende «descubrir» y «seleccionar» ya ha sido realizado por la Naturopatía durante más de 130 años. La sistematización del conocimiento, la praxis basada en principios holísticos y salutogénicos, y la integración de la salud humana, animal y ambiental son parte constitutiva de la identidad Naturopática, no un hallazgo reciente.

La pretensión de EUROCAM de «seleccionar buenas prácticas TCIH» desde una perspectiva que sitúa a la medicina convencional como eje y a las demás disciplinas como satélites perpetúa el iatrocen-trismo y la subordinación epistemológica que la Naturopatía ha denunciado durante décadas. No se trata de «integrar» lo Naturopático en lo médico, sino de reconocer la autonomía de la Naturopatía como ciencia de la salud y establecer mecanismos de diálogo entre iguales.

4. La investigación Naturopática: una necesidad acuciante, no una opción

Si realmente existe una voluntad de avanzar en el conocimiento de enfoques holísticos, preventivos y sostenibles en salud, la financiación debe ir destinada a la Ciencia y Profesión Naturopática, no a proyectos que, bajo el paraguas de lo «integrativo», perpetúan la subordinación y el borrado histórico.

La Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA) constituyen el marco desde el cual los profesionales Naturópatas están generando conocimiento riguroso y adaptado a su objeto de estudio. La Red de Investigación Naturopática (RINA), impulsada por la Federación Mundial de Naturopatía (WNF) —que representa a la profesión Naturopática a nivel global y promueve la investigación, la regulación y los más altos estándares educativos— es el organismo legitimado para liderar esta tarea.

La WNF, fundada en 2014, agrupa a profesionales de Australia, Bélgica, Canadá, Francia, India, Nueva Zelanda, España y Estados Unidos, y tiene como misión «promover, apoyar y avanzar en la profesión Naturopática global». Es a esta red, y no a entidades que han ignorado sistemáticamente a la Naturopatía, a quien deben dirigirse las subvenciones para investigación.

5. Conclusión: la Naturopatía no necesita ser «descubierta»

El 3er CMTCM y la Estrategia OMS 2025‑2034 no son hitos para la salud integrativa. Son, en el mejor de los casos, un reconocimiento tardío e incompleto de principios que la Naturopatía lleva más de un siglo defendiendo y aplicando. En el peor, una falacia y un plagio conceptual que busca apropiarse de un conocimiento ajeno para otorgarle legitimidad desde las instituciones que hasta ahora lo han negado.

La Naturopatía no necesita ser «integrada» por la medicina, porque ya es, por definición y por historia, una disciplina integradora. No necesita ser «descubierta» por la OMS, porque lleva 130 años construyendo ciencia y profesión con autonomía y rigor. No necesita ser «validada» por quienes nunca la han reconocido, porque su validación proviene de su coherencia epistemológica, de su trayectoria clínica y de la evidencia que sus propios profesionales están generando.

Lo que la Naturopatía necesita es respeto, reconocimiento y financiación directa para seguir investigando, formando y atendiendo a los salutantes que confían en ella. Y eso solo será posible cuando las instituciones dejen de apropiarse de su conocimiento y empiecen a reconocer su autonomía y su historia. Naturopatía, ahora más que nunca.

Nota final. Este artículo ha sido redactado desde la perspectiva de la Ciencia y Profesión Naturopática, en defensa de su identidad autónoma y de su trayectoria histórica. Se fundamenta en los principios de la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE) , la Metodología de la Intervención Naturopática (MIN) y la Coordinación Praxiológica Naturopática (COPRANA), y se alinea con la misión de la Red de Investigación Naturopática (RINA) y de la Federación Mundial de Naturopatía (WNF).

Las referencias a la Estrategia Global de Medicina Tradicional de la OMS 2025‑2034, al 3er Congreso Mundial de Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa y al proyecto Refocusing Health de EUROCAM se basan en la información pública disponible en las fuentes citadas. El análisis crítico aquí expuesto constituye una posición institucional y corporativa de la profesión Naturopática, que reclama el reconocimiento de su autonomía y la asignación directa de recursos para su investigación.

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