Resumen
El estudio de Steel y colaboradores (2022) es probablemente la encuesta internacional más completa realizada hasta la fecha sobre las conductas de práctica de los profesionales Naturópatas. Utiliza una metodología cuantitativa robusta (análisis de regresión múltiple) sobre una muestra de 478 participantes de más de 20 países. El trabajo confirma hallazgos importantes: la elevada frecuencia de prescripción de modificaciones del estilo de vida (factores de riesgo modificables), productos nutricionales y herbología, y la influencia significativa del contexto regulatorio sobre determinadas prácticas.
Sin embargo,
este análisis crítico con optimismo crítico detecta en el
artículo un encaje inadecuado en el marco conceptual biomédico
(panmedicalismo, patocentrismo, iatrocentrismo) y una ausencia casi total de la
nomenclatura y taxonomía Naturopática. El objetivo del estudio es
“describir las conductas de práctica de los profesionales Naturópatas y
examinar las características que predicen el uso de tratamientos y prácticas Naturopáticas”.
La redacción se mueve sistemáticamente dentro del paradigma de la “medicina Naturopática”
(denominación que ya subordina la disciplina al modelo médico), habla de
“prescripción de tratamientos” en lugar de diseño de Programas
Personales de Salud (PPS) con mediadores de coherencia biológica, utiliza
el concepto de “paciente” (sujeto pasivo) en lugar de Salutante (sujeto
activo y corresponsable), y no incorpora en ningún momento los conceptos clave
de la Metodología de Intervención Naturopática (MIN) –como
los nodos convergentes, la matriz de sincronía o
la higiopedia–, ni los marcos de la praxiología Naturopática ni
la nomenclatura y taxonomía Naturopática.
A
continuación, se exponen las principales carencias conceptuales y se ofrecen
recomendaciones concretas para que futuras investigaciones del Grupo de
Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) y otros
investigadores se alineen con el marco conceptual autónomo de la Naturopatía,
en lugar de subordinarse al biomédico.
1. Presencia
de terminología vinculada al modelo biomédico (panmedicalismo, patocentrismo,
iatrocentrismo)
1.1.
Sustitución innecesaria de “Naturopatía” por “medicina naturopática”
El artículo
emplea sistemáticamente el término “medicina naturopática” (naturopathic
medicine). El equipo investigador podría haber optado por “práctica Naturopática”
o simplemente “Naturopatía” (término original, no medicalizado). La
introducción del adjetivo “medicina” subordina tácitamente la Naturopatía al
paradigma médico, sugiriendo que la profesión aspira a ser una especialidad más
de la medicina. Este encuadre es especialmente problemático cuando se presenta
el trabajo a audiencias de políticas sanitarias y otros profesionales de la
salud, ya que refuerza la confusión entre Naturopatía y las distintas formas de
“medicina natural” o “medicina integrativa”, que sí son constructos
medicalizados y subordinados.
En el propio
resumen se afirma que los hallazgos “pueden ayudar a superar los conceptos
erróneos sobre dicha práctica entre otros profesionales de la salud, los
responsables políticos y la comunidad”. Este objetivo es loable, pero la
medicalización terminológica inicial puede generar el efecto contrario:
perpetuar la confusión y alimentar la desconfianza de aquellos sectores que ya
ven la Naturopatía como una “medicina alternativa” mal definida.
Recomendación:
Utilizar el término “Naturopatía” (o “práctica naturopática”) como sustantivo
principal, empleando “medicina naturopática” solo cuando se dialogue
explícitamente con marcos institucionales que así lo exijan, pero explicitando
sus limitaciones.
1.2. Centrarse
en la “prescripción” de productos nutricionales y herbología
El artículo
analiza la frecuencia con la que los profesionales prescriben (prescribe)
productos nutricionales, fitoterapia o terapias intravenosas. El concepto de
“prescripción” pertenece al ámbito iatrocéntrico y patocéntrico: el profesional
(centro) aplica un tratamiento (acción) sobre un paciente (receptor pasivo). En
la práctica Naturopática con coherencia paradigmática, el
profesional no “prescribe” en ese sentido médico, sino que co‑diseña
con el Salutante un Programa Personal de Salud (PPS), que incluye
recomendaciones sobre alimentación, hidratación, ejercicio, descanso, gestión
del estrés, etc., así como la posible utilización de mediadores de
coherencia (entre ellos, productos nutricionales o herbología). La
relación no es vertical (médico‑paciente), sino horizontal de
corresponsabilidad.
Recomendación:
Sustituir “prescripción de x” por “recomendación de x dentro del marco de un
PPS”, “integración de mediadores de coherencia en el plan de acción” o
“utilización de agentes naturales de salud”. La evolución conceptual implica
dejar de hablar de “tratamientos” y comenzar a hablar de estrategias de
restauración de la coherencia biológica y de activación de la
apofilaxis (fuerza vital).
1.3. Uso
generalizado de “pacientes” en lugar de “Salutantes”
El artículo
habla repetidamente de “patients” y de “patient care”. La Naturopatía autónoma
no trata pacientes; acompaña a Salutantes (personas activas,
corresponsables y protagonistas de su proceso de salud). El uso de “paciente”
proyecta una imagen pasiva, dependiente y medicalizada de la persona atendida,
en contradicción con el principio de docere (educar) y con la
praxis de higiopedia (educación para la salud que fomenta la autonomía).
Recomendación:
Sustituir “patients” por “Salutantes” o “personas atendidas”. Incorporar en el
diseño de los estudios elementos que midan el grado de activación del
Salutante, su sentido de coherencia y su autopercepción de autonomía.
2. Ausencia de
marco conceptual específico de la Naturopatía (MIN, praxiología, nomenclatura y
taxonomía)
2.1.
Inexistencia de referencia a la Metodología de Intervención Naturopática (MIN)
La MIN es el
conjunto de procesos, fases y procedimientos estandarizados que el profesional Naturópata
utiliza para diseñar, implementar y evaluar el PPS. Incluye conceptos como el diasóstico (evaluación
integral del estado de salud del Salutante, no diagnóstico de enfermedad),
la higiopedia, los nodos convergentes y la matriz
de sincronía CPNE.
El artículo de
Steel et al. no menciona ninguno de estos conceptos. La encuesta pregunta por
“tratamientos y prácticas”, pero no indaga sobre el proceso
metodológico que subyace a la intervención (por ejemplo: ¿con qué
frecuencia se realiza un análisis del terreno a través de los 18 indicadores
del estado de salud? ¿con qué frecuencia se establece un PPS co-creado? ¿con
qué periodicidad se realiza el seguimiento de la coherencia biológica?).
Recomendación
para futuros estudios:
Incluir ítems específicos que evalúen la adherencia a la MIN, como la
realización de dialógica estructurada según los 18 Indicadores del
Estado de Salud (IES), la construcción conjunta del PPS en sesiones
específicas de higiopedia, la utilización de nodos
convergentes como estrategia de intervención multifactorial y el
seguimiento de la matriz de sincronía.
2.2.
Inexistencia de referencia a la praxiología Naturopática
La praxiología
Naturopática reflexiona sobre la acción profesional, sus fundamentos éticos y
las relaciones de poder y subordinación que pueden darse en los equipos
integrativos. El artículo de Steel se limita a describir comportamientos sin
analizar críticamente por qué existen. Por ejemplo, encuentra que los
profesionales de países con regulación estatutaria tienen 18 veces más
probabilidades de prescribir terapias intravenosas/inyectables que los de
países sin regulación. Una lectura praxiológica habría señalado que esa diferencia
puede reflejar una medicalización inducida por el marco regulatorio:
al ser reconocidos como “médicos naturopatas” (ND), algunos profesionales
adoptan prácticas más invasivas y biomédicas (“green allopathy”), alejándose
del paradigma Naturopático clásico de baja intervención y estímulo de la fuerza
vital.
Recomendación:
Incorporar un análisis cualitativo (o mixto) que permita comprender por qué los
profesionales de entornos regulados cambian sus comportamientos. Preguntar
directamente sobre concepciones paradigmáticas: “¿Considera que su práctica se
basa fundamentalmente en el estímulo de la fuerza vital (Apofilaxis) o en la
aplicación de agentes naturales como sustitutos de fármacos (green allopathy)?
¿Hasta qué punto su práctica se adhiere al principio primum non nocere y
a la eliminación de obstáculos antes de añadir intervenciones?”
2.3. Ausencia
de nomenclatura y taxonomía propia (Salutante, nodo convergente, coherencia
biológica, etc.)
El estudio
omite cualquier mención a la nomenclatura y taxonomía que los propios
profesionales utilizan en su práctica diaria (diasóstico, terreno, coherencia
biológica, matriz de sincronía, etc.). La ausencia de este lenguaje específico
impide conocer en qué medida los profesionales se reconocen como parte de una
disciplina autónoma y en qué medida su discurso sigue siendo médico‑dependiente.
Recomendación:
Diseñar instrumentos que midan el uso y la comprensión de la terminología
propia (por ejemplo, “¿Utiliza usted habitualmente el término ‘Salutante’ en su
práctica clínica? ¿Con qué frecuencia realiza una evaluación del terreno
utilizando los 18 IES?”). Incorporar preguntas sobre la importancia otorgada a
conceptos como apofilaxis (fuerza vital) y coherencia
biológica.
3. Ausencia de
diálogo con el paradigma salutogénico (frente al patocéntrico)
El estudio de
Steel se centra en describir qué “tratamientos” se aplican (patocéntrico), pero
no evalúa el grado de salutogénesis de la práctica (generación
y mantenimiento de la salud). Preguntas como “¿Se discuten los factores de
riesgo modificables con los Salutantes?” o “¿Se enfatiza la prevención de
enfermedades crónicas mediante cambios en el estilo de vida?” no son suficientes.
Es necesario preguntar también:
- ¿Con qué frecuencia se transmite al
Salutante el principio de vis regeneratrix naturae en un
lenguaje comprensible?
- ¿Con qué frecuencia se establecen objetivos
concretos de cambio de estilo de vida cuya consecución sea responsabilidad
compartida?
- ¿Con qué frecuencia se evalúa el grado de
activación del Salutante (cambio en su autoeficacia, sentido de
coherencia)?
Una práctica
genuinamente Naturopática no puede medirse solo por el número de productos
nutricionales prescritos, sino por su capacidad de empoderar al
Salutante, de transferir competencias de autogestión de la salud (higiopedia)
y de lograr cambios sostenibles en el estilo de vida que
reduzcan la necesidad de intervenciones médicas a largo plazo.
Recomendación:
Incorporar escalas validadas de activación del salutante (PAM) , sentido
de coherencia (SOC) y salud percibida, adaptadas al
contexto del PPS. Evaluar la frecuencia y calidad de las sesiones de higiopedia (por
ejemplo, “proporciono al Salutante materiales educativos sobre su propia
condición”, “programo sesiones específicas para enseñar al Salutante a
modificar su propia dieta o gestionar su estrés”).
4. La omisión
del componente educativo y de corresponsabilidad
El artículo no
refleja que una parte fundamental de la intervención Naturopática (quizá la
principal) es educativa-relacional: el profesional actúa como higiopeda,
es decir, como educador para la salud y facilitador de la autonomía. La
encuesta pregunta por “discusión de temas de salud”, pero no por el método de
esa discusión (¿se trata de una mera información unidireccional o de una co‑construcción
activa del conocimiento, con devoluciones reflexivas y transferencia
de habilidades prácticas?).
Recomendación:
Diseñar ítems específicos sobre metodología educativa: “¿Utiliza técnicas de
escucha activa y devolución reflexiva? ¿Con qué frecuencia el Salutante
establece sus propios objetivos de cambio? ¿Con qué frecuencia se revisa
conjuntamente el progreso y se reformulan las estrategias?”
5. La no
consideración de la relación entre profesional y Salutante como mediadora de
coherencia
El artículo
trata la práctica profesional como una serie de intervenciones discretas
(prescribir un producto, discutir un tema de salud). Pero en la Naturopatía,
la relación Naturópata- Salutante constituye en sí misma
un mediador de coherencia de primer orden. La comunicación
salutogénica (horizontal, empoderadora, basada en la confianza) tiene efectos salutogénicos
documentados independientemente de cualquier técnica añadida. El artículo de
Steel omite por completo esta dimensión relacional.
Recomendación:
Incluir preguntas que evalúen la calidad de la relación desde la perspectiva
del profesional y del Salutante (por ejemplo, “¿Con qué frecuencia el Salutante
expresa confianza en su profesional? ¿Con qué frecuencia el Salutante percibe
que el profesional le trata como a un interlocutor válido y no como a un
receptor pasivo de órdenes?”). Utilizar escalas como la alianza salutogénicas adaptadas
a la relación Naturopática.
6.
Recomendaciones finales para futuras investigaciones (desde GESNA)
|
Dimensión a investigar |
Indicadores propuestos |
Método recomendado |
|
Adherencia a la MIN |
Frecuencia de uso de los 18
IES en la evaluación inicial; realización de fases diferenciadas (dialógica,
diseño del PPS, intervención, seguimiento /higiopedia). |
Cuestionario mixto (cerrado +
preguntas abiertas ejemplares). |
|
Uso de nomenclatura y
taxonomía propia |
Grado de conocimiento y uso
de términos como Salutante, diasóstico, higiopedia, apofilaxis, coherencia
biológica, nodo convergente. |
Escala Likert + breve
explicación de por qué se usan o no. |
|
Grado de salutogénesis /
empoderamiento del Salutante |
Cambios en autoeficacia,
sentido de coherencia, activación y corresponsabilidad. |
PAM, SOC‑13, escalas de
cambio de comportamiento (ej. Proceso transteórico). |
|
Calidad de la comunicación
salutogénica |
Horizontalidad percepción de
control compartido; frecuencia de co‑creación de objetivos; satisfacción del
Salutante con la relación y con su propio progreso. |
Escala de alianza salutogénica
breve (WAI‑SR) + entrevista semiestructurada. |
|
Detección de prácticas
medicalizantes (green allopathy) |
Frecuencia de uso de
productos nutricionales o fitoterapia como “balas mágicas” sin abordar
modificaciones profundas del estilo de vida; frecuencia de derivación al
médico sin haber intentado primero eliminar obstáculos. |
Preguntas específicas sobre
el orden de intervención (¿se eliminan obstáculos antes de añadir
mediadores?). |
|
Impacto del contexto
regulatorio sobre la autonomía conceptual |
Asociación entre la
existencia de leyes de reconocimiento (ND) y la adopción de terminología y
prácticas biomédicas versus práctica holística tradicional. |
Análisis comparativo por país
+ entrevistas a líderes profesionales. |
7. Conclusión: hacia una investigación alineada con el
marco conceptual de la Naturopatía
El artículo de
Steel et al. es un hito metodológico por su alcance internacional y su análisis
multivariante, pero permanece anclado en el marco conceptual biomédico. Desde
la praxiología Naturopática, urge que futuras encuestas internacionales
incorporen nomenclatura y taxonomía propias (Salutante,
diasóstico, nodo convergente, coherencia biológica, apofilaxis, etc.) y evalúen
la adherencia a la MIN, la calidad de la comunicación
salutogénica y el grado de empoderamiento del Salutante.
La Naturopatía
Basada en la Evidencia (NBE) no puede limitarse a imitar los
estándares de la medicina basada en la evidencia (MBE). Esta obligada a
desarrollar instrumentos centrados en el paradigma higiológico:
medir lo que realmente importa en la práctica Naturopática (activación de la
fuerza vital, eliminación de obstáculos, educación para la autonomía,
prevención de enfermedades crónicas), no solo lo que es fácilmente
cuantificable con escalas biomédicas.
El Grupo
de Estudios para la Sistematización de la Naturopatía (GESNA) tiene la
responsabilidad de liderar la creación y validación de instrumentos de encuesta
que reflejen la especificidad teórica y práctica de la naturopatía. Solo así la
investigación contribuirá a la autonomía disciplinar, al reconocimiento
profesional y a la colegiación como garantía de calidad.
La Naturopatía tiene que ser investigada con sus propias herramientas
conceptuales para poder ser reconocida como la ciencia de la salud
autónoma que es.
Referencias
- Steel, A., et al. (2022). Prevalence and
predictors of naturopathic practitioners’ self‑reported practice
behaviours: results of an international survey. Integrative
Medicine Research, 11(4), 100897.
- Naturopatía Digital. (2026). Nodos
convergentes: un concepto estratégico.
- Naturopatía Digital. (2026). Nodo,
coherencia y matriz de sincronía CPNE: triada fundamental.
- GESNA. (2025). Fundamentos de
Praxiología Naturopática. Madrid: OCNFENACO.
Nota final: Este análisis crítico ha sido redactado en el marco de la línea de
investigación en Metodología de la Investigación del Grupo de Estudios para la
Sistematización de la Naturopatía (GESNA), en diálogo con Naturopatía
Digital. Su objetivo es proporcionar a los Profesionales Naturópatas las
herramientas conceptuales para interpretar críticamente la literatura
científica y diseñar estudios alineados con el paradigma Naturopático
autónomo. Naturopatía, ahora más que nunca.

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